Semana 26 de Embarazo: Desarrollo del Bebé y Cambios en la Madre

06.11.2025

Bienvenida a la semana 26 de embarazo. En esta etapa, el final del segundo trimestre se acerca y tu bebé continúa desarrollándose a un ritmo fascinante. A partir de ahora el peso de tu bebé se triplicará hasta su nacimiento y acumulará grasa muy rápidamente.

¿Qué tamaño alcanzará el bebé durante la semana 26 de embarazo?

En la semana 26, el tamaño del feto será similar al de un calabacín. Bienvenida a la semana 26 de embarazo en la que tu bebé mide 25cm y ronda el kg de peso.

Desarrollo del Bebé en la Semana 26

En la semana 26 de embarazo, los pulmones de tu bebé están trabajando duro y preparándose para sus primeras respiraciones tras el nacimiento. Están empezando a producir surfactante, una sustancia que ayuda a los pulmones a inflarse correctamente con cada respiración. A estas alturas, el reflejo de succión del bebé es tan fuerte que, si pasa la mano cerca de la cara, es posible que se chupe el pulgar o algún otro dedo. La piel del bebé está empezando a tomar un color rojizo, aunque todavía es un poco translúcida. Aunque los ojos de tu bebé han estado cerrados hasta este momento, pronto se abrirán y podrán parpadear.

En semana 26 de embarazo, los párpados de los ojos del bebé siguen sellados, pero queda muy poco para pueda abrirlos. Sí que se han formado las últimas capas de la retina y las pestañas han alcanzado su longitud definitiva. En los chicos se produce un importante acontecimiento. Este proceso es muy importante ya que la temperatura del escroto es inferior en 2 grados centígrados a la del resto del organismo (34-35ºC). En algunos niños (sobre todo en los prematuros) este proceso no se produce y nacen con los testículos sin descender.

En semana 26 de embarazo tu bebé va cogiendo peso y agudiza sus sentidos: es capaz de oír dentro del útero, por ejemplo. En este momento el feto tiene sus ciclos de sueño y de vigilia. Es decir, pasará grandes ratos durmiendo y no le notarás moverse. Y sin embargo, en otros momentos del día el movimiento será muy evidente.

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Los cinco sentidos del bebé (visión, olfato, gusto, oído y tacto) ya están desarrollados. En estas semanas, se colocará en la denominada posición fetal: cabeza flexionada sobre el tórax, brazos también flexionados, manos apoyadas sobre el pecho y rodillas bien flexionadas sobre su barriga. No dispone de mucho espacio, pero eso no le impide dejar de moverse. Semanas atrás, en nuestro recorrido semana a semana, hablábamos del desarrollo del reflejo de succión, pues bien, ahora empieza a chuparse el dedo con virulencia. Ingiere medio litro de líquido amniótico al día. Esta tendencia natural ayuda a que el sistema digestivo se desarrolle bien.

Con el paso de las semanas, tu bebé sigue acumulando grasa corporal bajo la piel, un proceso vital para regular su temperatura corporal tras el nacimiento. El sistema nervioso sigue madurando: aumenta su capacidad de controlar la temperatura corporal y aparece progresivamente la capacidad de realizar movimientos respiratorios. El feto va acumulando tejido adiposo (grasa) bajo la piel, reduciendo los pliegues y arruguitas de la piel. Esta grasita le ayudará a mantener el calor una vez haya nacido.

En la semana 26 de embarazo el bebé sigue, poco a poco, aumentando su tamaño y ganando peso. Será muy especial ver cómo sus movimientos ya pueden percibirse desde fuera del abdomen de la mujer, lo que se convertirá en un momento bonito para compartir.

Alrededor de las 26 semanas de embarazo, igual que tú sientes últimamente que tu barriga está más tirante, tú bebé también siente que tiene cada vez menos espacio. Sus felices volteretas en la piscina de líquido amniótico tienen los días contados. Por lo tanto, no te preocupes si tu bebé se está moviendo un poco menos que antes. No obstante, si no sientes ningún movimiento del bebé durante un período bastante largo de tiempo (unas 8 horas), consulta a tu médico de inmediato para asegurarte de que todo está bien.

Cambios en el Cuerpo de la Madre en la Semana 26

Ya se acerca el final del segundo trimestre. En solo dos semanas (es decir, a partir de la semana 28) empezarás el tercer trimestre. El vientre y el pecho siguen creciéndote, por lo que deberás asegurarte de utilizar ropa cómoda y llevar un sujetador a tu medida, de tirante ancho y copa amplia. Los grandes almacenes o las tiendas de lencería pueden disponer de una gran variedad de sujetadores de maternidad, además de ofrecerte pruebas profesionales para asegurarte de que llevas la talla correcta.

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Los movimientos fetales serán ya muy evidentes e incluso pueden ser molestos en algunas ocasiones. Puede que el feto “se queje" si la embarazada se pone en alguna posición concreta y responda estirando las extremidades. El útero, la placenta el bebé… Tu espalda carga con todo este peso extra y a menudo “protesta” provocando fuertes dolores. Los más frecuentes son la lumbalgia, un dolor localizado en la parte inferior de la espalda, y la ciática es un dolor que se irradia o extiende por toda la pierna. El origen se debe a que la musculatura de la espalda se sobrecarga y se contractura. "Aparece en el segundo trimestre y persiste en el tercero.

La embarazada puede notar ciertas molestias, como un aumento en las ganas de orinar (que puede, incluso, dificultar el descanso nocturno) y cierta hinchazón, sobre todo, en las piernas.

Síntomas Comunes en la Semana 26 de Embarazo

Estos son los síntomas que puedes tener durante la semana 26 de embarazo:

  • Dolor de pelvis: En la semana 26 de embarazo, los ligamentos de las pelvis pueden aflojarse y volverse más flexibles como forma de preparación para el parto. Esto puede producir dolor en la zona pélvica y en la zona lumbar al sentarte o levantarte de una silla, o al subir o bajar escaleras. Habla con tu médico sobre cómo controlar y aliviar el dolor de espalda mediante ejercicios, estiramientos y otros métodos.
  • Contracciones de Braxton Hicks: Algunas futuras mamás experimentan las llamadas contracciones de Braxton Hicks, aunque es más probable que se produzcan en el tercer trimestre. Las contracciones de Braxton Hicks pueden sentirse como una opresión en el abdomen o pueden ser un poco más dolorosas. Ten en cuenta que es más probable que se produzcan a última hora del día o después de hacer ejercicio o mantener relaciones sexuales. Mantenerse hidratada es una forma de evitar las contracciones de Braxton Hicks. Si no estás segura de si tienes contracciones de Braxton Hicks o contracciones de parto reales, acude al médico inmediatamente.
  • Estrés y ansiedad: El estrés y la ansiedad pueden aparecer durante el embarazo cuando empiezas a prepararte para la llegada del bebé. Es normal que sientas algo de ansiedad por los cambios de vida que te esperan. Si tienes antecedentes de depresión o estás más preocupada o ansiosa de lo habitual, habla con tu médico sobre el estrés durante el embarazo. Mantener una rutina de ejercicio moderado también puede ayudarte a controlar el estrés, al igual que reunirte con amigos. Date un respiro de vez en cuando y recuerda que no estás sola.
  • Infección del tracto urinario: Este tipo de infecciones son frecuentes durante el embarazo porque las bacterias pueden entrar en el organismo a través de la uretra. Las infecciones del tracto urinario pueden dar lugar a infecciones más graves de la vejiga o los riñones si no se recibe tratamiento, por lo que debes informar a tu médico inmediatamente en caso de dolor al orinar, fuerte necesidad de orinar o fiebre. Tu médico puede recetarte antibióticos para eliminar la infección.

Es posible que veas estrías en el vientre, los pechos y los muslos alrededor de la semana 26 de embarazo. Por desgracia, la aparición de estrías es algo inevitable, pero quizás te consuele saber que suelen desaparecer después del parto. Si al estirársete la piel te pica, asegúrate de hidratarla a menudo. Si sientes algún tipo de molestia o dolor abdominal alrededor de la semana 26 de embarazo, es posible que el médico te sugiera realizar una ecografía para comprobar la cantidad de líquido amniótico que hay en tu útero.

En estas semanas, es frecuente que la gestante note los pies hinchados, sobre todo por la noche. También son frecuentes la aparición de estrías en el abdomen y en el pecho. En el pecho, la areola mamaria es cada vez mayor y más oscura y pueden aparecer unos pequeños bultos llamados glándulas de Morgagni, que se encargan de segregar una sustancia para lubricar el pecho durante el embarazo y protegerlo durante la lactancia frente a posibles infecciones.

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Cada vez tienes más necesidad de orinar, debido a la compresión del útero sobre la vejiga. Y sin embargo, la cantidad de orina por micción no suele ser muy abundante. Es frecuente que te levantes una o más veces por la noche para ir al baño: es la nicturia. Si te molesta o te escuece al orinar, deberías acudir al médico a que te realizase un análisis de orina.

Control Médico en la Semana 26

La prueba de cribado para la diabetes gestacional, el test de O'Sullivan, suele realizarse a partir de la semana 24 de gestación. Por ello, en caso de que este test haya dado un resultado alterado, es posible que en la semana 26 de embarazo le realicen a la embarazada el test de sobrecarga oral de glucosa o curva larga.

Este test sirve para confirmar si la mujer tiene diabetes gestacional y su duración es de 3 horas. Consiste en realizar una primera extracción sanguínea para comprobar el nivel de glucosa en sangre de manera basal en ayunas. Posteriormente, la embarazada deberá beber una solución que lleva 100 g de glucosa y deberá esperar en reposo a que se le realicen 3 extracciones sanguíneas más: a los 60, 120 y 180 minutos de haber tomado la preparación con glucosa.

Por tanto, en la curva larga se realizan 4 extracciones sanguíneas a diferentes momentos. En el caso de que 2 o más valores estén alterados, la embarazada tendría diabetes gestacional y, por ello, deberá ser controlada por el especialista.

Por otro lado, en las diferentes consultas se le realizará a la embarazada un control de la tensión arterial. En esta semana, es posible que se produzca un ligero aumento de la presión arterial que se vigilará, ya que si aumenta mucho puede estar relacionado con una complicación gestacional denominada preeclampsia.

Finalmente, la semana 26 puede ser un buen momento para realizar una ecografía 3D para ver la cara del bebé.

Recomendaciones para la Semana 26 de Embarazo

  • Dieta equilibrada: Al igual que durante toda la gestación, la dieta en la semana 26 de embarazo deberá ser variada, equilibrada y formada básicamente por alimentos saludables.
  • Hidratación: Es importante mantener una correcta hidratación para evitar problemas como el estreñimiento (junto con un adecuado aporte de fibra) y las infecciones urinarias. Beber entre seis y ocho vasos de agua al día te ayuda a mantenerte hidratada, mejora la digestión y ayuda a evitar las infecciones de orina y vejiga. También ayuda a garantizar que tu bebé recibe los nutrientes que necesita mientras crece.
  • Comidas frecuentes y ligeras: No obstante, para evitar otras molestias como el ardor y el reflujo, lo recomendable es realizar pequeñas comidas de manera frecuente.
  • Ejercicio moderado: El ejercicio adaptado a la etapa del embarazo siempre es recomendable, cuando no lo haya contraindicado el especialista. Considera incorporar una pelota de pilates para fortalecer la espalda y mejorar la postura.
  • Cuidado de la piel: Finalmente, ante la aparición de estrías lo mejor será una correcta hidratación, utilizando cremas o aceites específicos para reducirlas durante el embarazo.
  • Vigila la ingesta de líquidos y fibra: Por otro lado, consumir suficiente fibra (25 g diarios) puede ayudarte a evitar el estreñimiento y a reducir el riesgo de padecer diabetes y enfermedades cardíacas. Si necesitas aumentar el consumo de fibra, incorpora a tu dieta alimentos como plátanos, pastas integrales, lentejas y manzanas. Un plátano contiene unos tres gramos de fibra y una taza de pasta integral aporta unos seis gramos, lo que los convierte en grandes fuentes de fibra.
  • Ropa cómoda: Opta por prendas adecuadas para embarazadas que no presionen tu abdomen.
  • Prepara la habitación: Empieza a visualizar el espacio para tu pequeño y organiza los detalles con tiempo.
  • Elige el nombre del bebé: ¡Es el momento ideal para decidirlo!

Consejos Adicionales

  • Algunas futuras mamás recurren a la ayuda de una doula, que puede actuar como asistente profesional durante el parto y dar apoyo durante el posparto. Si te interesa contar con una doula, pídele recomendaciones a tu médico o al instructor de tu clase de preparación para el parto (y a tus compañeros de clase).
  • Tal vez quieras crear un plan de parto que te ayude a definir lo que te gustaría que ocurriese durante el mismo y compartir tus preferencias con tu pareja y el personal del hospital. Lo que decidas incluir depende de ti, pero es una buena idea consultar al médico a la hora de redactarlo, ya que podrá darte recomendaciones muy útiles y sabrá qué puedes utilizar y qué es lo más apropiado para tu situación particular.
  • Si estás interesada, busca doulas locales que te ayuden en el parto. Puedes pedir al médico, tus amigos o tu familia que te recomienden a alguien. También puedes buscar una doula por otros medios. Si ya has empezado a redactar un plan de parto, repásalo con tu médico y pídele su opinión y consejo.
  • Si tienes un animal de compañía, puedes preguntar al veterinario si es necesario realizar algún tipo de entrenamiento o preparación especial antes de llevar a tu bebé a casa. Pregunta al veterinario cómo presentarle tu perro o gato al bebé de forma segura y qué precauciones debes tomar. Recuerda que los expertos desaconsejan dejar a un animal de compañía a solas con un bebé o un niño pequeño.

Recuerda que cada embarazo es único. Consulta siempre con tu médico cualquier duda o inquietud que tengas.

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