Desarrollo Fetal a las 10 Semanas y Ecografía
La semana 10 de embarazo se encuentra en la mitad del tercer mes, llegando ya casi al final del crítico primer trimestre de gestación. En este momento, se inicia la etapa fetal, es decir, el embrión pasa a denominarse feto, el cual ya tiene todos sus sistemas básicos formados. En cuanto a la mujer, su embarazo a las 10 semanas aún pasa desapercibido para el resto de la gente, pero ella ya puede notar el vientre hinchado y un ligero aumento de peso.
¿Cómo es el crecimiento del feto en la décima semana?
En la semana 10 de embarazo, el embrión pasa a llamarse feto hasta la fecha de su nacimiento. Las medidas del feto en la décima semana de embarazo son aproximadamente 3-4 cm de largo y unos 5 gramos de peso. El cuerpo del feto ya está más alargado y empieza a parecerse más a un humano. Además, es muy activo: el feto mueve sus piernas dando patadas y traga líquido amniótico de forma constante.
Otros cambios importantes en el feto durante esta décima semana son los siguientes:
- La frente es grande con respecto al tamaño de la cara debido al desarrollo del cerebro.
- Se empiezan a formar la lengua, el paladar y los primordios de los dientes.
- Aparecen primero los codos y después las rodillas, mientras se van alargando las extremidades.
- Los dedos de las manos y los pies se separan y aparecen las uñas.
- Las manitas se abren y cierran constantemente.
- Aparece el lanugo: vello muy fino que recubre la piel.
- Se forma el ano y el surco uretral.
- Se inicia la osificación del esqueleto, es decir, los huesos acumulan calcio. Este proceso hará que el cartílago se convierta en hueso. Empieza por el centro de los huesos y se extiende hacia los extremos.
- Los órganos sexuales empiezan a diferenciarse. En el caso de los chicos se produce la primera testosterona en los testículos.
- El saco vitelino se va encogiendo porque la placenta está en pleno funcionamiento.
Además de todos estos cambios, sus ojos, párpados y oídos continúan en proceso de desarrollo y tardarán aún un tiempo en estar formados de manera completa.
Ahora va terminando la fase en la que se pueden producir graves malformaciones. Por supuesto, patógenos, sustancias químicas, medicamentos y otras influencias negativas procedentes del exterior pueden perjudicar al bebé y provocar trastornos del desarrollo.
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En el sistema nervioso, miles de neuronas se crean cada día y hacen que el cerebro se desarrolle rápidamente. Por ahora estas neuronas no tienen casi actividad. Pero todo en el desarrollo tiene un sentido. Es fundamental que se formen adecuadamente; más adelante migrarán del centro a la periferia del cerebro y se conectarán entre ellas. Pero todavía faltan semanas para esto.
A pesar de que el cerebro no participa, los nervios se han formado y conectan ya muchos músculos, que tienen movimientos involuntarios cada vez más frecuentes. Por ejemplo, las manos ya se abren y cierran de forma periódica.
Los intestinos siguen formándose y se van colocando en su lugar, desapareciendo progresivamente la hernia fisiológica que existe en las primeras semanas.
¿Qué se puede ver en la ecografía/ultrasonido?
En la ecografía de la semana 10 muestra un embrión con sus brazos y sus piernas, aunque es más difícil identificar manos y pies. Se observa la cabeza con las estructuras intracraneales y el corazón latiendo muy rápido (entre 120 y 160 latidos por minuto). Aún tiene la hernia umbilical fisiológica que veíamos en ecografías previas.
En la ecografía correspondiente a la semana 10, ya se puede observar claramente la forma general del feto. La cabeza, el cuerpo y las extremidades son identificables, y puede apreciarse movimiento.
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La primera fotografía muestra a un bebé acostado boca arriba rodeado de líquido amniótico. Sus movimientos se vuelven más complejos y varían, ya puede alejarse de la pared del útero, brincar, saltar, estirarse.
La cabeza del bebé es claramente visible, ahora representa casi la mitad de su cuerpo.
Las partes de la cara están claramente delineadas: la nariz, las mejillas y el espacio entre ellas es visible, es su boca.
En primer plano se encuentran el hombro y el brazo izquierdo del bebé. Las piernas están dobladas y no se visualizan.
Una mancha oscura en el tórax es el corazón, que ya tiene 4 cámaras, (2 ventrículos y 2 aurículas), pero la sangre venosa y arterial aún se mezclan.
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La siguiente imagen muestra bien la cabeza del bebé. Una proyección clara de la cara le permite ver las cuencas de los ojos debajo de los párpados, la nariz, la mejilla, el mentón e incluso el cuello del bebé.
La cabeza está levantada. El brazo derecho se encuentra a lo largo del torso. Su longitud es impresionante, pero esto es temporal, ya que las extremidades inferiores pronto alcanzarán a las superiores.
Ya se ve un pequeño corazón en el tórax.
Síntomas en la madre
En la décima semana de embarazo, es posible que los síntomas molestos de las primeras semanas, como las náuseas y vómitos, empiecen a remitir. La mayoría de embarazadas afirman que realmente empiezan a disfrutar del embarazo a partir de la semana diez. Para muchas mujeres, esta semana marca un punto de inflexión: el cuerpo se adapta al torbellino hormonal de las primeras semanas y comienza una etapa algo más llevadera.
Todavía no se han producido importantes cambios en el cuerpo de la mujer, pero empezará a notar que la ropa le está más ajustada por la zona de la cintura. El útero ha aumentado considerablemente de tamaño y ocupa gran parte de la pelvis. Aunque probablemente todavía no se te note la barriga, tú sí puedes notar que algo está cambiando. Puede que la ropa te apriete un poco más en la cintura o que tu tripita esté algo más abultada al final del día. El útero ha crecido y empieza a asomar por encima del hueso púbico.
Por otra parte, un cambio importante en esta semana es que los pechos aumentan de tamaño. Es importante comprar un sujetador especial para gestantes llegados a este punto, pues ayudará a evitar problemas de espalda. Los pechos siguen cambiando: se han hecho más grandes, están sensibles, y es posible que necesites un sujetador más cómodo. También es frecuente notar más ganas de orinar, algo de hinchazón, gases o acidez. Todo forma parte del proceso de adaptación.
Otros síntomas característicos en la semana 10 de embarazo son los siguientes:
- Aumento de la salivación.
- Gases.
- Arañas vasculares en las piernas por la dilatación de los capilares sanguíneos.
- Aumento de peso en 1 o 2 kg. A estas alturas, es posible que la mujer haya ganado uno o dos kilos. Sin embargo, hay mujeres que no han notado ningún cambio de peso todavía. Incluso es posible que, debido a las náuseas y los vómitos, se pierda el apetito y algo de peso.
- Vientre hinchado por arriba del pubis.
- Ligeras molestias por el estiramiento de la placenta.
- Ganas frecuentes de orinar.
Por último, el estado de ánimo suele mejorar a partir de esta semana gracias a la adaptación del cuerpo al estado de gestación y a la disminución de síntomas molestos.
El cambio de estado de las hormonas, y adaptaciones del metabolismo y del sistema circulatorio pueden ser causa de las típicas molestias de embarazo: mareos, vértigo y fatiga, por ejemplo, son muy frecuentes.
También la piel se ve influida por las hormonas. No obstante, las consecuencias son muy diferentes a nivel individual. Algunas embarazadas se alegran por lucir una bonita piel rosada y lisa mientras que otras tienen que luchar con granos como en la pubertad. Un buen asesoramiento especializado sobre este tema y una cita con una esteticista puede ayudar a encontrar los productos más adecuados para tu "nuevo" tipo de piel.
Si estás esperando tu primer hijo, normalmente en este momento todavía no se ve la barriguita (en el caso de madres que ya tienen hijos, es posible que se vea un poco). No obstante, la progesterona puede provocar estreñimiento y flatulencia. Entonces, el vientre hinchado ya se puede parecer a una barriguita del sexto mes de embarazo.
Por lo general, los dolores como pellizcos, tirones, pinchazos o presiones en el abdomen se deben a esta dilatación de la pelvis, así como de las cintas madre. Estas mantienen el útero en su sitio en posición recta. Se extienden hasta los labios y están unidos, por ejemplo, a la pelvis y al sacro.
Como el útero en esta fase está creciendo mucho, las cintas deben sujetar más por lo que pueden doler. Se hacen notar especialmente al estornudar o toser repentinamente. Si se producen hemorragias o si no estás segura en cuanto a los dolores, no dudes en ponerte en contacto con tu médico.
Control del embarazo a las 10 semanas de embarazo
Si la embarazada aún no ha tenido su primera visita al ginecólogo, es importante que lo haga en la semana 10. En la ecografía será posible tomar las medidas del feto, visualizar las estructuras fetales y escuchar su latido cardiaco. A partir de aquí, la semana 10 de gestación, el embrión ya tiene forma humana. Termina, pues, el periodo embrionario y empieza el periodo fetal.
A partir de este momento empieza el seguimiento del embarazo. El ginecólogo tiene en cuenta todos los antecedentes de la mujer para incluirlos en su historia: embarazos previos, posibles abortos, síntomas destacados, etc.
También es muy fundamental controlar el peso y la presión arterial de la madre, medidas que se tomarán en cada revisión ginecológica.
En función de las características del embarazo, edad de la madre, riesgo de aborto u otros aspectos, será necesario llevar un control más o menos estricto de la gestación. No obstante, las pruebas que comentamos a continuación sí que se hacen en todos los embarazos hoy en día.
Análisis de sangre
Durante el transcurso del primer trimestre del embarazo, es necesario hacer un análisis de sangre con el objetivo de comprobar los siguientes parámetros:
- Grupo sanguíneo de la madre.
- Posible anemia por falta de hierro.
- Serologías para saber si la madre ha pasado enfermedades infecciosas como la hepatitis, sífilis, toxoplasmosis o rubéola. Algunas de estas son las hepatitis B y C, sífilis, toxoplasma y rubéola. También se determinan los anticuerpos del HIV. Es muy importante realizar todas estas pruebas dado que si la madre tuviese una infección, ésta podría pasar al feto.
En caso de obtener algún resultado alterado, el ginecólogo tomará las medidas oportunas para que no exista ningún riesgo para la madre o el feto. Es muy importante tratar las infecciones para que éstas no pasen al feto.
En este primer análisis de sangre también se determinan otras proteínas necesarias para hacer el llamado screening bioquímico que se comenta a continuación.
Cribado combinado del primer trimestre
Esta prueba diagnóstica prenatal también se conoce como triple screening y suele hacerse entre las semanas 10 y 12 de embarazo. Finalmente, y como ya hemos comentado, se solicita el cribado (o screening bioquímico), que se combinará con la ecografía de las 12 semanas, para conocer si existe un riesgo aumentado de anomalías cromosómicas.
El cribado combinado del primer trimestre consiste en la estimación de las probabilidades de riesgo de que el feto esté afectado por síndrome de Down u otras cromosomopatías.
Para hacer este cribado combinado, es necesario hacer una extracción de sangre materna y una ecografía para obtener los siguientes parámetros:
- La proteína placentaria asociada al embarazo: PAPP-A.
- Valores de la beta-hCG libre.
- La translucencia nucal del feto.
Normalmente, primero se hace el análisis de sangre sobre la semana 8 u 11 y, a continuación, la ecografía en la semana 12 de gestación. No obstante, hay casos en que ambos estudios se hacen conjuntamente.
Para hacer el cálculo de la probabilidad de riesgo que hemos comentado, se toman en cuenta estos 3 parámetros junto con la edad y el peso de la embarazada en el momento de hacer los análisis y la ecografía.
Puesto que esta prueba solamente es una estimación, si se obtuviera un resultado que indique posibilidad de riesgo, es recomendable hacer una amniocentesis o biopsia de corión para confirmar que efectivamente existe alguna alteración cromosómica. La ventaja de la biopsia corial frente a la amniocentesis es que se realiza unas semanas antes, entre las semanas 9 y 11 de embarazo, con lo que se obtiene un diagnóstico genético precoz. El riesgo de aborto de esta prueba es de un 1-2%. Esta prueba diagnóstica también se realiza para descartar precozmente enfermedades hereditarias genéticas o aquellas ligadas al sexo.
La ecografía de la derecha muestra a un bebé con un cribado positivo que resultó tener un síndrome de Down. La translucencia nucal (o pliegue nucal) por ecografía se ve como un espacio negro en la parte posterior del cuello, acotado por las marcas del ecografista.
Cuidados en la semana 10 de gestación
A partir de este momento de la gestación, la mujer va a empezar a notar más el crecimiento del feto en su interior, ya sea por el aumento de peso o por las molestias en la espalda. Es muy importante practicar deporte apto para embarazadas para mantener el buen estado físico y combatir los posibles dolores.
La alimentación también es clave para el correcto desarrollo del bebé, pues éste toma los nutrientes, vitaminas y minerales de la madre a través de la sangre que fluye por la placenta y el cordón umbilical.
A continuación, vamos a comentar todas la recomendaciones para un embarazo saludable a partir de la semana 10:
- Dieta sana y equilibrada con los aportes necesarios de ácido fólico, calcio, hierro y vitamina C. Alimentación saludable: sigue una dieta variada, rica en frutas, vegetales, proteínas y fibra.
- Hacer al menos 5 comidas al día y en pocas cantidades para mejorar la digestión. Comer poco y con frecuencia puede ayudarte a evitar los gases, la pesadez o la acidez tan comunes en esta etapa.
- Masticar bien y despacio los alimentos para evitar los gases.
- Beber agua frecuentemente para la correcta hidratación.
- Usar ropa con cintura holgada para estar más cómoda. Te recomendamos prendas amplias y cómodas, que no te opriman.
- Comprar un sujetador de más talla, preferiblemente sin aros y con algodón. Cuando el pecho aumente de tamaño, utiliza sujetador maternal que también te servirá para la lactancia.
- Caminar al menos media hora al día para combatir la fatiga y mejorar la circulación. Un ejercicio que no debe faltar y es fácil de realizar es caminar diariamente entre 30 y 60 minutos. Con paso normal e intentando compaginar la coordinación con la respiración, que siempre será, tomando el aire por la nariz y soltando por la boca. Los paseos y otros movimientos suaves como yoga o natación pueden ayudar contra el estreñimiento y proporcionar una mejor sensación corporal a nivel general. Consulta con tu ginecólogo cuál es el deporte que puedes ejercer todavía sin tener que preocuparte.
- Acudir al médico si la mujer experimenta algún sangrado o tiene síntomas de infección de orina. Si experimentas alguno de estos signos, consulta con tu matrona o ginecólogo.
Un ejercicio que no debe faltar y es fácil de realizar es caminar diariamente entre 30 y 60 minutos. Con paso normal e intentando compaginar la coordinación con la respiración, que siempre será, tomando el aire por la nariz y soltando por la boca. Esto ya te puede servir de entrenamiento previo para cuando llegue el momento de aprender las respiraciones del parto. Otra ventaja es que te ayudará a estar en condiciones óptimas para afrontar no solo los cambios músculo-esqueléticos que experimentarás durante la gestación, sino también para el día del parto. No olvides que parte de ese momento es un trabajo de mucho esfuerzo corporal.
Como la progesterona origina una mayor circulación por las encías, estas pueden hincharse y no solo originar sangrado de encías, sino que además pueden hacer más propensa la dentadura a sufrir ataques de bacterias de caries. La saliva también va cambiando durante el embarazo, lo que también puede favorecer la aparición de caries. Una visita al dentista y una higiene bucal profesional pueden ayudar a evitar problemas posteriores.
Si un médicoha confirmado de forma oficial tu embarazo y has obtenido un pasaporte sanitario madre/hijo, llévalo a partir de ahora siempre contigo. En un caso de emergencia, este incluye información importante sobre ti y tu bebé, de modo que los médicos puedan ayudarte más rápidamente.
En la semana 11 de embarazo está terminando la etapa embrionaria y muy pronto se pasará a la fetal. La ecografía puede decirnos muchas cosas: si hay malformaciones graves, si falta alguna extremidad, o incluso adelantar el sexo del bebé, porque ya están formados los genitales externos.
Si todavía te mareas, evita levantarte bruscamente.
Es verdad que las náuseas no se han relacionado con más abortos ni malformaciones fetales.
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