Fontanelas del Bebé: Información y Cuidados
Seguramente has notado que la cabeza de tu bebé tiene unas zonas blandas donde los huesos no están unidos. Estas zonas son las conocidas como fontanelas del bebé y tienen una función muy importante tanto en el nacimiento como en el desarrollo del bebé. Los bebés llegan al mundo con una peculiaridad en sus cabecitas: las fontanelas.
¿Qué son las fontanelas?
Las fontanelas del recién nacido son unas aberturas que se encuentran entre los distintos huesos del cráneo del bebé. El cráneo del recién nacido no está sellado al nacimiento, sino que existen separaciones entre las diferentes partes de los huesos de la cabeza. Están formadas por un tejido fibroso y resistente que protege el cerebro y permite que el cráneo sea flexible y se adapte al canal de parto durante la etapa del expulsivo.
Son fácilmente apreciables al tacto, especialmente la llamada fontanela mayor, en la parte superior del cráneo, una zona blanda con forma romboidal. Pero no es la única zona blanda de la cabeza de nuestro bebé.
Función de las Fontanelas
La principal misión de las fontanelas es conseguir que el cráneo del bebé sea deformable para poder atravesar el estrecho canal del parto. Durante el parto, una vez que el bebé está encajado, su cabeza se vuelve ligeramente puntiaguda y las placas óseas pueden llegar incluso a superponerse para lograr el objetivo de nacer. Además de facilitar el parto, las fontanelas permiten que el cerebro tenga el espacio suficiente para poder desarrollarse. Además, las fontanelas facilitan el crecimiento del cráneo y del cerebro, que se produce de forma muy rápida durante los primeros años de vida.
Ubicación de las Fontanelas
El cráneo tiene 6 fontanelas, aunque solo se pueden palpar dos claramente. El cráneo está formado por el hueso frontal, el occipital, dos huesos parietales y dos huesos temporales. Forman una estructura que contiene el espacio donde el cerebro se va desarrollando.
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- La fontanela posterior está situada en la parte trasera, encima de la nuca.
- La fontanela anterior está en la parte de arriba de la cabeza y es la que más se ve y más tiempo tarda en cerrar, en torno a los 12-18 meses.
Una de las fontanelas, conocida como fontanela anterior, se sitúa en la parte superior del cráneo, justo en la mitad de la cabeza. La otra, situada en la parte de atrás de la cabeza, recibe el nombre de fontanela posterior.
Estas dos son blandas al tacto y suben y bajan al compás de los latidos del corazón.
Cierre de las Fontanelas
Seguro que te preguntas que cuándo se cierra la cabeza del bebé. Pues el cráneo del bebé se cierra por partes.
- La fontanela posterior suele reducirse entre los cuatro y seis meses del bebé. La fontanela posterior suele cerrarse entre el primer y el segundo mes de vida del bebé, aunque hay casos en que se cierra antes del nacimiento.
- La fontanela anterior, situada por encima de la frente comienza a reducirse a partir de los seis meses. Su cierre completo puede darse entre los 12 y los 18 meses, aunque puede tardar más.
Determinar cuándo se cierra la fontanela a los bebés con exactitud es difícil porque cada uno lleva un ritmo distinto, pero sí que se pueden hacer aproximaciones. Es importante que las fontanelas se cierren correctamente, ya que el cierre prematuro o tardío puede afectar el crecimiento y el desarrollo del cerebro y del cráneo. Si una fontanela del recién nacido no se cierra correctamente, pueden ser necesarias evaluaciones médicas y tratamientos para corregir la afección subyacente. Los padres deben estar al tanto del desarrollo de las fontanelas de sus hijos e informar al médico si tienen algún tipo de inquietud.
Cierre Prematuro de las Fontanelas
El cierre prematuro de las fontanelas, producirá una patología llamada craneosinostosis y ocurre cuando los huesos del cráneo se fusionan antes de lo esperado, lo que puede afectar negativamente al desarrollo craneal del niño. En un proceso de desarrollo y crecimiento normal la fontanela anterior debería cerrarse entre los siete y los 20 meses de vida del bebé. Sin embargo, hay casos en que las fontanelas se cierran de forma prematura, incluso antes del nacimiento, lo que puede ocasionar una patología llamada craneosinostosis.
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Algunas posibles causas de la craneosinostosis incluyen factores genéticos y trastornos como el síndrome de Apert, el síndrome de Crouzon y el síndrome de Pfeiffer.
Algunos posibles riesgos y complicaciones asociados con el cierre prematuro de las fontanelas:
- Anomalías y deformidades faciales y craneales.
- Hipertensión intracraneal, que puede provocar dolores de cabeza, vómitos, cambios en la visión, pérdida de la coordinación y otros síntomas neurológicos.
- Retraso en el desarrollo motor y cognitivo.
- Problemas respiratorios y para alimentarse, especialmente en bebés pequeños.
Como vemos, la craneosinostosis no siempre es igual pues dependerá del tipo de craneosinostosis que el bebé padezca, pero entonces ¿cuándo es realmente cuando se deberían cerrar las fontanelas?
Algunos tipos de craneosinostosis:
- Escafocefalia. Es la más frecuente.
- Plagiocefalia.
- Trigonocefalia. Se produce cuando la separación que conecta los huesos frontales (sutura metópica) se cierra de forma prematura.
- Braquicefalia.
- Oxicefalia. Es el tipo de craneosinostosis quizás más complejo y grave de todos.
Cierre Tardío de las Fontanelas
El cierre tardío de las fontanelas, es una afección poco común causada cuando las fontanelas no se cierran en el momento esperado. Esto puede ser causado por diversas razones, como una afección genética o una afección médica que se debe estudiar por su pediatra. En la mayoría de los casos, el cierre tardío de las fontanelas no es una causa de preocupación, pero aún así es necesario buscar la opinión de un profesional médico para determinar si existe alguna causa subyacente y garantizar que el niño conserve su buen estado de salud y desarrollo. En ocasiones será necesario realizar una cirugía con el objetivo de corregir el problema. Esto puede incluir la colocación de una placa o malla que proporcione soporte adicional, todo para permitir que el cerebro y el cráneo del niño se desarrollen adecuadamente.
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Cuidados y Recomendaciones
A muchos padres primerizos les preocupan los puntos blandos de la cabeza de su bebé, lo que se conoce como fontanelas. Por tanto, no es nada de lo que haya que preocuparse. Con el tiempo, a medida que los huesos del cráneo se cierran, los espacios entre los huesos se van llenando.
No tengas miedo de tocar las fontanelas del recién nacido. Aunque parezcan muy delicadas, están protegidas por una membrana resistente que evita que se dañen. Además, tocarlas te permite comprobar su estado y detectar posibles anomalías, como una fontanela hundida del bebé o un abombamiento excesivo. Asimismo, puedes tocar la fontanela del bebé sin ningún problema, mientras lo hagas de forma suave y con cuidado, no será doloroso para el pequeño.
La fontanela del bebé es firme y se curva ligeramente, lo cual quiere decir que no debe estar hinchada o abultada, ni hundiéndose en el cráneo del bebé. No obstante, cuando el niño llora, está acostado o vomita, puede ser que la fontanela se muestre un poco abultada o elevada, pero siempre que vuelva a la normalidad cuando el niño está tranquilo y erguido, será algo normal. Por otra parte, es posible que percibas que la fontanela está latiendo.
Recomendaciones Adicionales
- No cubras las fontanelas con gorros o sombreros demasiado apretados. Es importante que las fontanelas respiren y no se sobrecalienten. En invierno, puedes usar gorros de lana o algodón que le abriguen sin oprimir.
- No uses productos químicos o irritantes sobre las fontanelas. A la hora de lavar o peinar la cabeza de tu bebé, usa productos suaves y naturales que no contengan alcohol, perfume, colorantes o conservantes.
- No expongas las fontanelas a golpes o caídas. Aunque las fontanelas son resistentes, no son indestructibles. Por eso, debes tener cuidado de no golpear o dejar caer la cabeza de tu bebé sobre superficies duras o puntiagudas. Si esto ocurre, revisa las fontanelas y observa si hay algún signo de sangrado, inflamación o deformidad.
- No te obsesiones con el cierre de las fontanelas. Cada bebé tiene su propio ritmo de desarrollo y crecimiento, y esto también afecta al cierre de las fontanelas. Y si tienes dudas consulta con tu pediatra quien te facilitará toda la información necesaria.
Importancia de la Vitamina D y el Calcio
Como siempre es fundamental seguir unos hábitos saludables entre lo que debemos incluir la ingesta de calcio. En bebés lactantes se recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses. A partir de ahí iniciar la alimentación complementaria siguiendo las indicaciones de nuestro pediatra. Igualmente es importante exponer a nuestros pequeños cada día a la luz solar.
¿Cuándo preocuparse?
Las fontanelas del bebé son un tema que suele generar muchas dudas e inquietudes entre los papás y mamás. Un abultamiento excesivo puede indicar una acumulación de líquido en el cerebro, una infección o una presión intracraneal elevada, y en estos casos es importante buscar atención médica inmediatamente.
Si se notara un cierre prematuro sería necesario que el pediatra lo valorara.
No conviene ponerse nerviosos, pero si es conveniente ir la pediatra lo antes posible si se ven abultadas, y además el bebé tiene fiebre, nerviosismo e irritabilidad y llora.
Recuerda que la exploración de las fontanelas corresponde solo al médico. Las fontanelas deben mostrarse firmes y cóncavas. Si estuvieran hundidas podrían indicar desnutrición o deshidratación.
Tabla Resumen del Cierre de Fontanelas
| Fontanela | Ubicación | Cierre Aproximado |
|---|---|---|
| Anterior | Parte superior del cráneo | 12-18 meses |
| Posterior | Parte posterior de la cabeza | 2-3 meses |
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