Globo de Seguridad Puerperio: Qué es y su Importancia

26.10.2025

El puerperio es el período que comienza justo después del parto y finaliza a los 40 días después del mismo (algunos autores lo definen como las seis primeras semanas tras el parto). Este período se caracteriza porque el cuerpo de la mujer vuelve a su estado normal, se asume un nuevo rol como padres y se experimentan cambios psicológicos y hormonales, como el maternity blues.

Alumbramiento y Expulsión de la Placenta

En obstetricia, el término alumbramiento designa la tercera fase del parto, comprendida entre la salida completa del recién nacido y la expulsión de la placenta, las membranas ovulares y el cordón umbilical. El proceso puede transcurrir de forma espontánea o dirigida. Tras la expulsión del feto, se produce un colapso súbito de la cavidad uterina y un acortamiento del segmento inferior. Esta reducción de la superficie interna ejerce tracción sobre la placa fetal de la placenta, generando desgarros en la decidua esponjosa (capa intermedia). Se liberan así prostaglandinas y tromboxano, que intensifican la contracción miometrial y facilitan el desprendimiento.

Una vez desprendida, la placenta desciende por la cavidad uterina y es expulsada con una contracción. El miometrio se retrae, comprime los vasos uteroplacentarios y activa la formación de trombos en las arterias espirales. Requiere observación pasiva y se favorece con el contacto piel con piel y la lactancia precoz, que liberan oxitocina endógena. Se considera prolongado cuando excede los 30 minutos pese a maniobras adecuadas. La succión del pezón desencadena un reflejo neuroendocrino que libera oxitocina hipotalámica, intensificando las contracciones uterinas. Se revisa la integridad de los cotiledones, la inserción del cordón y la superficie fetal en busca de vasos velamentosos o placentas succenturiatas.

Cambios Fisiológicos Durante el Puerperio

Involución Uterina y el Globo de Seguridad

Tras la salida de la placenta continúan las contracciones uterinas, las cuales pueden ser muy intensas. Estas contracciones son esenciales para la hemostasia al comprimir los vasos sanguíneos del lecho placentario y lograr su obliteración. La contracción del útero provoca la involución uterina. Los minutos que siguen al momento de dar a luz son vitales puesto que el útero debe formar lo que se conoce como globo de seguridad para prevenir la hemorragia postparto.

A las 24 horas después del parto, el útero se palpa a nivel del ombligo. En los 10 días siguientes, desciende clínicamente alrededor de un través de dedo por día. Al 5.º día del puerperio se palpa a la mitad de distancia entre el ombligo y la sínfisis pubiana. En el 10.º día se palpa al nivel de la sínfisis o 1-2 traveses de dedo por encima de ella. Posteriormente, no debe palparse por el examen abdominal.

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Es importante comprobar si el útero está volviendo a su estado normal; piensa que ese órgano pequeño de apenas 100 gramos y que difícilmente se palpa en situación de no embarazo, se ha distendido (estirado) ocupando todo el abdomen para alojar a tu hijo. Una vez das a luz notarás un pelotón duro, lo que se llama “globo de seguridad” (eso indica que el útero está contraído para evitar una fuerte hemorragia) más o menos a la altura del ombligo.

Loquios

Se denomina loquios al contenido líquido normal expulsado por el útero en su proceso de involución y curación de la superficie cruenta dejada por el lecho placentario. Los primeros 3-4 días contienen una mezcla de sangre fresca y decidua necrótica (loquia rubra), luego disminuye el contenido sanguíneo y se torna más pálido (loquia serosa). También hay que observar el flujo postparto (loquios), que son pérdidas de sangre roja, incluso con coágulos, los primeros 3-4 días y que con el tiempo irán disminuyendo en cantidad y variarán el aspecto, hasta aparecer en los últimos días como el manchado de un final de menstruación para desaparecer completamente en el plazo de tres a seis semanas. Las mujeres que lactan y las primíparas tienen loquios durante menos tiempo.

Otros Cambios Fisiológicos

  • El cuello uterino reduce rápidamente su dilatación a 2-3 centímetros en las primeras horas posparto y permanece así durante la 1.ª semana del puerperio para luego disminuir a 1 centímetro.
  • En el posparto inmediato, la vagina se encuentra edematosa, de superficie lisa y relativamente flácida. El resto del aparato genital: vagina, cérvix y vulva vuelven a su estado normal a las 2-4 semanas tras el parto.
  • Durante el embarazo, la mama es preparada para el proceso de la lactancia. Las mamas, que se han empezado a preparar para la lactancia durante el parto, acaban de completar su función. Están más turgentes, se pueden distinguir pequeñas venas en la mama y los tubérculos de Montgomery alrededor del pezón, cuya función, entre otras, es la de lubricar toda la zona. Por regla general, al final del embarazo la gestante empieza a segregar calostro. La leche sube a los 3-5 días tras el parto.
  • Aparato urinario, los primeros cinco días la mujer elimina mucho de los líquidos retenidos a través de la orina. El funcionamiento de los riñones vuelve a su estado normal entre 2-6 semanas postparto.
  • Aparato digestivo, a medida que los niveles de progesterona descienden y el útero vuelve a su estado fisiológico, el intestino se va recuperando. En casos como el estreñimiento gestacional o las hemorroides, pueden tardar hasta seis semanas en desaparecer o mejorar. El reflujo y la acidez desaparecen en el momento en el que el útero disminuye su volumen.
  • Aparato cardiovascular, como hemos comentado anteriormente, los primeros días tras el parto, la mujer elimina muchos de los líquidos retenidos a través de la orina. La frecuencia cardiaca se normaliza pasados unos diez días del parto, lo mismo ocurre con la tensión arterial.
  • Peso, es uno de los aspectos que más suele preocupar a las mamás después del parto. Por regla general, la mujer vuelve a su peso normal transcurridos seis meses desde el parto. Una dieta sana y equilibrada y el realizar ejercicio físico de forma regular ayudan a recuperar la figura. Si la mujer está lactando no se recomienda seguir ninguna dieta.

Cambios Hormonales

Los niveles de estrógenos, progesterona y prolactina disminuyen. Si la mujer no lacta, los niveles de estrógenos aumentarán después de la 3.ª semana, y aparecerá la 1.ª menstruación entre la 6.ª y la 8.ª semana. La mujer lactante permanece hipoestrogénica, en general, hasta el final de la lactancia.

Al desaparecer la actividad hormonal de la placenta, se produce la caída de gonadotropina corial, lactógeno placentario, estrógenos y progesterona. Cesa la acción trófica sobre el aparato genital, promoviendo la involución uterina, y también la acción hormonal general sobre el organismo, lo que favorece una pérdida de sodio y agua mediante diurésis y sudación.

Complicaciones y Signos de Alarma

En un puerperio normal hay signos de alarma de los que inmediatamente tienes que informar a tu matrona/ médico: fiebre, malestar generalizado, fuertes dolores (no confundir con los “entuertos” que son las contracciones necesarias para que el útero retorne a su lugar), flujo maloliente, sangrado excesivo después del 3º o 4º día, etc.

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Atonía Uterina

Después del alumbramiento, el útero se contrae fuertemente y se forma el llamado globo de seguridad; gracias a este mecanismo fisiológico, el útero deja de sangrar. Cuando no se forma el globo de seguridad, se produce la atonía uterina y la mujer sufre una hemorragia. En las causas de atonía uterina se incluyen las siguientes:

  • Retención parcial de placenta: retención de fragmentos placentarios, cotiledones aberrantes, placentas acretas.
  • Abruptio placentae.
  • Vejiga urinaria llena: provoca un desplazamiento uterino e impide la involución de este. Es fácilmente detectable a la palpación abdominal.

La conducta correcta en la atonía incluye masaje uterino, vaciar el útero de restos placentarios, administración de oxitócicos, prostaglandinas o ergóticos como la metilergonovina, cateterismo vesical y control de las constantes maternas.

Hemorragia Postparto

La hemorragia posparto es una complicación grave que puede ocurrir si el útero no se contrae adecuadamente después del parto. La prevención y el manejo rápido son cruciales para evitar consecuencias graves.

Tromboembolismo Venoso (TEV)

La patogénesis del TEV se fundamenta en la tríada de Virchow: estasis venosa, daño endotelial y un estado de hipercoagulabilidad fisiológico del embarazo.

Depresión Postparto

La depresión posparto aparece entre el 10 % y el 15 % de las mujeres después del parto. Suponen un factor de riesgo importante los episodios previos de depresión posparto, el diagnóstico previo de depresión o la falta de apoyo de la pareja o de los miembros de la familia.

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Cuidados y Recomendaciones Durante el Puerperio

  • Control de los signos vitales: La taquicardia y la hipotensión se asocian con la hemorragia y el choque hipovolémico.
  • Valoración del dolor: Causado por entuertos, episiotomía, desgarros perineales, hemorroides o congestión mamaria. Se sugiere utilizar el tratamiento con frío localizado (compresa de hielo y compresas de gel frías) como segunda línea de tratamiento, tras el paracetamol, para el dolor perineal después del parto.
  • Movilización precoz: Para evitar la trombosis venosa profunda (TVP). Valorar signo de Homans.
  • Control de diuresis: Se recomienda ofrecer consejo a aquellas mujeres con estreñimiento durante el puerperio para que refuercen la ingesta de fibras naturales y líquidos en su dieta.
  • Instrucciones sobre los lavados perineales: Se aconsejan 1-2 veces al día. Los lavados se hacen con agua tibia. No se utiliza ningún tipo de antiséptico, evitar especialmente aquellos que lleven yodo (Betadine).
  • Profilaxis anti-D: En madres Rh negativo con hijo Rh positivo.
  • Anticoncepción: Con mujeres que desean planificar sus futuros embarazos y que no mantienen lactancia materna exclusiva, se recomienda informar sobre la necesidad de anticoncepción a partir de los 21 días tras el parto. Con mujeres sin riesgo de transmitir o adquirir una infección de transmisión sexual, se sugiere recomendar el método lactancia-amenorrea (MELA) hasta los 6 meses tras el parto siempre que persista la amenorrea y se realice lactancia materna exclusiva.
  • Relaciones sexuales: Con penetración, sólo se recomiendan una vez pasada la cuarentena. Si aparece dispaurenia, valorar la hipotrofia vaginal de la lactancia (por disminución de estrógenos).

Recuperación del Suelo Pélvico

Pocas semanas después del parto puedes empezar con los ejercicios para recuperar el suelo pélvico. El suelo pélvico durante el embarazo ha estado sometido a una presión que ha ido haciéndose mayor a medida que el feto iba creciendo en el útero, hasta alcanzar la máxima tensión en el momento del parto. Todos esos músculos que han soportado un gran trabajo se encuentran ahora distendidos y laxos, (estirados y flojos) y pueden haber quedado afectados de manera que en el postparto las consecuencias se hagan visibles (tanto más cuantos más hijos hayas tenido): incontinencias, prolapsos, problemas con las relaciones sexuales etc. Hay que trabajar la zona para recuperarla y evitar estos problemas.

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