Goku y Sus Hijos: Historia de un Legado Saiyajin
Pocos personajes en la historia del entretenimiento son tan icónicos como Goku, el protagonista de "Dragon Ball". Muchos han crecido de la mano de sus kamehameha, sus gritos de pura rabia y también sus momentos de 'poca lucidez'. Dicho esto, repasemos lo que es necesario conocer sobre el personaje.
Orígenes y Familia
Aunque en la Tierra se le conoce como Son Goku, su nombre real es Kakarot. Mide 175 centímetros y pesa 62 kilos. Hasta la saga de Dragon Ball Super: Super Hero, Goku tiene 46 años. Sus padres eran Bardock y Gine, dos guerreros del espacio (de ahí el nombre de Kakarot, pues se lo pusieron ellos). En la Tierra contó con 'su abuelo' Gohan como quien le dio el nombre de Goku.
Goku llegó a formar una familia de la que constan Chi-Chi (esposa), Gohan (hijo mayor) y Goten (hijo menor). A su vez, Gohan tiene su propia familia, dándole a Goku su nieta Pan.
Primeros Años en la Tierra
Goku aterrizó en la Tierra después de que sus padres se encargaran de que huyera del Planeta Vegeta, en el que nació como un miembro de la raza de los Saiyan. Sin embargo, el deseo de destrucción de Freezer provocó que el planeta desapareciera casi con todos los miembros de la raza. En la Tierra, Goku se crió bajo Son Gohan, un anciano maestro de artes marciales que le enseñó de todo cuando era un crío.
Desafortunadamente, Son Gohan falleció en una de las incontrolables transformaciones de mono gigante que pueden llegar a tener los saiyans por su cola y por entrar en su campo de visión una luna llena. Es así que conocería eventualmente a Bulma, con quien comenzaría la búsqueda de las Bolas de Dragón, conociendo en el proceso a otros personajes de la franquicia como Yamcha.
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Goku también conoció con el paso del tiempo a Mutenroshi, un legendario maestro de artes marciales (también viejo pervertido en sus ratos libres) que le enseñaría su ya icónico kamehameha. Asimismo, como estudiante de Mutenroshi también hizo migas con Krillin, quien decidió entrenar también bajo las enseñanzas del legendario maestro.
Pasó algo más de tiempo y Goku conoció a Chi-Chi, quien eventualmente se convertiría en su mujer. Eso sí, el compromiso de ambos llegó a raíz de un malentendido de Goku, cuyas capacidades sociales nunca fueron excepcionales creciendo. Durante la primera etapa de Dragon Ball, combatió con guerreros como Tao Pai Pai o Tenshinhan, a quien llegó a enfrentarse como parte de los Torneos de Artes marciales que tanta popularidad dieron a la obra.
La culminación de todo cuanto aprendió Goku llegó en su batalla contra el Rey Demonio Piccolo, a quien logró vencer para salvar a la Tierra. De este villano, en sus momentos finales, nacería el huevo que posteriormente daría vida a Piccolo, a quien Goku también se enfrentó al final de Dragon Ball.
Dragon Ball Z y la Vida Familiar
Al comienzo de Dragon Ball Z nos encontramos con que la vida familiar de Goku ha avanzado a pasos agigantados hasta el punto de tener un hijo: Son Gohan. Las amenazas no tardarían en llegar pese a este tiempo de felicidad, algo que ocurriría con Raditz.
Este guerrero del espacio, que se trataba del hermano de Goku, llevó al límite a Piccolo y el propio Goku, hasta el punto de que solo el sacrificio de Goku pudo impedir un mal mayor. En el Más Allá, Goku acabó conociendo a Kaito, quien le enseñó la primera transformación que tendría en Dragon Ball: el Kaio-Ken. Con este power-up, Goku logró eventualmente volver a la vida y afrontar la nueva amenaza que se aproximaba a la Tierra: los saiyans Vegeta y Nappa.
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Después de una batalla terriblemente dura que acabó costando la vida de más de uno, Goku consiguió frenar el avance de Vegeta y obligarle a retirarse de la Tierra. Llegamos ahora a la fase de Namek, planeta al que muchos acuden para encontrar las legendarias Bolas de Dragón (incluidos Gohan y demás, puesto que con la muerte de Piccolo las Bolas de Dragón quedaron inutilizables). Aquí aparecería por primera vez un villano histórico: Freezer.
Goku llegó eventualmente a Namek y lo hizo deshaciéndose de múltiples guerreros élite de Freezer, como Reecome. Con Ginyu, el capitán de las fuerzas élite, vivió un episodio complejo por el que temporalmente le arrebataron el cuerpo. No obstante, logró recuperarlo un tiempo después.
Con su cuerpo de nuevo y plenamente recuperado, Goku se las vio finalmente con Freezer. Este villano provocó que Goku acabara despertando la transformación del Super Saiyan, y en una batalla frenética acabó derrotando a Freezer, aunque en el proceso pareció perder la vida dado que Namek acabó explotando.
Transformaciones y Enemigos
Después de los hechos de Namek se dio a conocer que Goku no había muerto, sino que había pasado una época en el espacio (en particular en el planeta Yardrat) trabajó en su forma de Super Saiyan y aprendiendo nuevas técnicas. Al regresar a la Tierra también se dio la aparición de Trunks, un joven guerrero que también podría transformarse en Super Saiyan y del que se acabaría revelando que era el hijo de Vegeta y Bulma, pero que había viajado al pasado para evitar la destrucción de la Tierra a manos de unos temibles androides.
Es, precisamente, gracias a la intervención de Trunks que Goku no muere a causa de una enfermedad del corazón, la cual se presupone que contrajo durante sus viajes espaciales tras Namek (puesto que las enfermedades terrícolas no parecen afectarle por su sistema saiyan). Durante el arco de los androides, que buscaban asesinarle, Goku queda mayormente incapacitado por su enfermedad hasta la llegada de Cell.
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Con la presencia del Androide Perfecto, Goku empezaría a entrenar con Son Gohan bajo la esperanza de que su hijo fuera lo suficientemente poderoso como para derrotar al villano. En mitad de los Juegos de Cell, Goku se sacrifica para evitar que Cell vuele la Tierra por los aires con una técnica de autodetonación. Volvería a aparecer momentáneamente unos instantes después para ayudar a Son Gohan a derrotar a Cell con le icónico kamehameha padre-hijo.
Después del incidente de Cell, Goku pasa unos años en el Más Allá hasta que aparece la amenaza de Majin Buu. En este período nace su segundo hijo, Goten, a quien de hecho conoce con ya unos cuantos años encima. En este arco, que Goku lo pasa como alguien del Más Allá pero con 'licencia' para estar temporalmente en la Tierra, llega a enfrentarse a Majin Vegeta, una versión 'adulterada' de su viejo rival y amigo que buscaba redención mediante el sacrificio propio.
Goku también desvela en cierto punto, ante el mismo Majin Buu, que ha dado con la transformación del Super Saiyan 3, una que hace que su cabello se convierta en una melena sin parangón. Eventualmente, después de los fracasos de los guerreros de la Tierra por acabar con Majin Buu, Goku decide intervenir primero fusionándose con Vegeta en Vegetto, aunque se quedan sin tiempo para poder acabar con el villano, y posteriormente con una Genki-dama que, esta vez sí, acaba implicando la destrucción total de Majin Buu.
Dragon Ball Super y Más Allá
El 'Final' como tal de Dragon Ball Z llega unos años después de estos acontecimientos, con Dragon Ball Super transcurriendo por en medio, y se ve a Goku entrenando con Uub, que se trata de la reencarnación de Buu. Goku y sus amigos disfrutan de un tiempo de paz tras la derrota de Majin Buu, pero no es eterna.
Eventualmente llega la figura de Beerus, el Dios de la Destrucción, quien está en busca del 'Super Saiyan God' una leyenda más de los saiyans. Gracias al apoyo de varios saiyans de pura raza, Goku logra convertirse en este Super Saiyan God, una forma divina de los saiyans... pero no consigue derrotar a Beerus. Por suerte, el apetito de este y la exquisita comida de la Tierra consiguen evitar la destrucción del planeta.
Tras descubrir el ki divino, una energía superior al ki estándar, y las posteriores transformaciones divinas, tanto Goku como Vegeta empiezan a entrenar con Whis, el Ángel que acompaña a Beerus. Ambos acaban dominando eventualmente la form del Super Saiyan Blue, que es un Super Saiyan God transformado en Super Saiyan.
La muestra del Super Saiyan Blue llega con el regreso (de nuevo) de Freezer, quien ha desarrollado por su cuenta el Golden Freezer. Sin embargo, su falta de experiencia en la transformación hace que el Super Saiyan Blue de Goku y Vegeta acabe siendo superior. Con el paso del tiempo, Trunks del Futuro vuelve a aparecer para avisar de otra amenaza: un aspirante a kai robará el cuerpo de Goku y destruirá a todos los mortales.
El Kai en cuestión es Zamasu, quien se dará a conocer como Goku Black. Tras múltiples encontronazos, fusionarse en Vegetto Blue y descubrir incluso una variante del Super Saiyan de Black llamada Super Saiyan Rosé, el villano acaba pereciendo a manos de Zeno-sama, el rey del todo a quien absolutamente nadie puede plantar cara.
Habiendo conocido ya a Zeno-sama, Goku ve cómo empieza a tomar forma un conflicto entre universos, empezando con el Torneo contra el Universo 6. En esta saga se descubre a Hit, un asesino con siglos de vida que llega incluso a matar momentáneamente a Goku. No obstante, Goku logra sobreponerse a todas las situaciones límite e incluso nos muestra una variante del Super Saiyan Blue potenciada por el Kaio-ken.
Seguimos con los conflictos y llegamos al Torneo del Poder, en el que los universos más débiles deberán enfrentarse para evitar ser completamente destruidos. Goku se verá las caras aquí sobre todo con Jiren, el guerrero más poderosos del torneo, pero también con Kefla, una fusión surgida de dos saiyans de otro universo. En el Torneo del Poder, Goku acaba encontrando la transformación y técnica del Ultra Instinto, que pese a ser una técnica utilizada por los Ángeles, no le es suficiente para derrotar a Jiren.
No obstante, con algo de trabajo en equipo sorprendentemente con Freezer, acaban eliminándolo y dejando al Androide 17 como vencedor. La Tierra se salva y ningún universo desaparece. Un tiempo después, Goku y Vegeta conocen a Broly, otro saiyan superviviente de la masacre de Freezer.
Después de un combate desenfrenado contra este, quien estaba siendo dominado por su padre pero que acaba perdiendo la cabeza y alcanza una forma berserk de Super Saiyan, acaban entablando amistad. Tras la batalla con Broly, Goku y Vegeta se ven alertados porque ha regresado un villano milenario que había sido previamente sellado por su temible poder: Moro.
Este alienígena cuenta con la peculiaridad de absorber pasivamente TODO el poder de sus enemigos, y en múltiples encuentros Goku y Vegeta se ven obligados a retirarse por ser incapaces de derrotarle. Goku empieza a entrenar también con Merus, un patrullero del espacio que resulta ser un Ángel en prácticas. Este le enseña a Goku cómo poder utilizar el Ultra Instinto Señal adecuadamente, pero esta forma no es suficiente para batir a Moro.
Al final, Merus acaba excediéndose en su intervención como Ángel para frenar a Merus y se ve desintregrado por fuerzas mayores, aunque posteriormente reviviendo como un mortal más. Al ver la muerte de Merus, Goku consigue despertar el Ultra Instinto Perfecto.
Después del conflicto de Moro, Goku y Vegeta descubren por medio del Pez Oráculo que 'el guerrero más poderoso del universo está por aparecer'. Es así que entra en juego la figura de Granolah, un ceresiano que vio cómo su raza era destruida por los saiyans, que en ese entonces eran herramientas de Freezer.
Goku y Vegeta se acaban viendo las caras con Granolah e intentan razonar con él, puesto que ellos no tienen nada que ver con los pecados de su raza. No obstante, Granolah acaba forzándoles a luchar, y demuestra ser superior tras haber pedidos a las Bolas de Dragón ceresianas el convertirse en el guerrero más poderoso del universo.
Hay que decir que Granolah está siendo engañado en todo este proceso por los Heata, que eventualmente se revelan como los verdaderos villanos con el deseo de tomar la posición de Freezer. En este mismo arco, Goku acaba recuperando sus recuerdos de cuando era un niño saiyan tras encontrar el rastreador de su padre, Bardock.
Las palabras que escucha de este le acaban ayudando a desarollar el Ultra Instinto Señal -Verdadero-, una forma adulterada del Ultra Instino Señal en la que es capaz de utilizar sus emociones, algo en un principio no viable con el Ultra Instinto.
A pesar de unir fuerzas con Vegeta y Granolah, Gas se niega a morir estando ya en un estado deplorable. Esto es asi hasta que aparece Black Freezer, la nueva transformación de Freezer que no solo le permite destrozar a Gas de un solo golpe sino dejar también fuera de combate a Goku y Vegeta en un instante.
En los acontecimientos de Dragon Ball Super: Super Hero, en teoría posteriores a Granolah, vemos simplemente cómo Goku y Vegeta han vuelto al Planeta de Beerus para seguir entrenando, y en este caso se les ha acabado por unir Broly.
El Legado de Goku y Sus Hijos
Sin embargo, uno de los mayores desafíos del héroe saiyan va más allá de los combates, y puede que su hijo Gohan haya heredado sus defectos en este aspecto. Finalmente la historia de Dragon Ball Super está entrando al nuevo arco del manga con el capítulo 91. El hijo de Gokú siempre ha sido uno de los personajes más amados por los fans por su personalidad amable y dedicada.
Gohan siempre demostró un poder excepcional que en un punto superó incluso al de su padre. Gohan se preocupaba en particular por su madre y en terminar los estudios para cumplir sus expectativas. Sus esfuerzos en convertirse en una persona de bien fueron para muchos igual de impresionantes que los de Gokú.
Gokú casi nunca estuvo presente en la infancia de sus hijos, ya que siempre encontraba una excusa para escaparse a entrenar. Lo peor es que el tiempo que pasaba con Gohan y Goten usualmente los terminaba poniendo en riesgo. El famoso héroe de Dragon Ball también es conocido por ser un desempleado eterno.
Jamás consiguió trabajo ni tiene responsabilidades más allá de luchar, y aún con el patrocinio de Mr. Satán, casi nunca estaba presente con su mujer e hijos. Sería difícil calcular el esfuerzo que Milk ha tenido que hacer para sacar adelante su familia sin apoyo de su esposo ausente. Y lo peor es que la fruta no cae lejos del árbol.
Ahora que han pasado años desde la última vez que la tierra estuvo en peligro, todos parecen vivir en paz. Tal y como se revela en el manga, Gohan está demasiado obsesionado en sus investigaciones para ocuparse de sus responsabilidades con su hija, Pan. De hecho, Piacolo se queja de haber tenido que buscar a la pequeña de la escuela porque parece algo frecuente.
La buena noticia es que esto abre el camino para ver más desarrollo de Gohan como personaje, si es que esa es la intención de Toriyama en Dragon Ball Super.
La Inspiración Detrás de Goku
Antes de hablar de Son Goku, es preciso introducir la obra en la que se inspiró Akira Toriyama para crear Dragon Ball: Viaje al Oeste (Wu Cheng’en, 1590), una de las cuatro grandes novelas clásicas de la literatura china. La leyenda cuenta la historia de un rey mono llamado Sun Wukong que vive en el cielo y posee poderes mágicos y la capacidad de volar.
Natural de la Montaña de las Flores y Frutos, Wukong se inquietó cuando vio morir a uno de sus congéneres y vino en conocimiento del postrer destino que le espera a todo ser vivo. Fue entonces cuando decidió convertirse en un sabio inmortal, empresa a la que se entregó por encima de todas las cosas, lo que unido a sus dotes naturales le convirtió en una deidad capaz de sumir el Reino Celeste en el caos.
El monje Tripitaka, a lo largo de sus 81 adversidades, será objeto de deseo de toda suerte de monstruos y demonios, pues su mucha virtud hace que su carne conceda la inmortalidad a cualquiera que la pruebe. Para impedir el fracaso de la empresa, Wukong tendrá que recurrir con frecuencia a su magia, sus 72 transformaciones (Goku aún tiene algunas menos) y su barra de los extremos de oro para convertir los cráneos de sus enemigos en pulpa y salvar la vida de su maestro. El encanto del Peregrino es tal que ha inspirado docenas de creaciones en toda serie de formatos.
Son Goku se nos presenta como un niño pequeño, redondo, bastante adorable, cualidades todas que encajan con la pureza de corazón y simplicidad que se intuyen desde las primeras páginas del manga. Es, en contraste, un luchador extremadamente dotado y fuerte que entrena duro para serlo aun más, y es gracias a esta pasión pura e innata que Goku se erige enseguida como un modelo de virtud imitable. Pero toda esta energía no puede ser canalizada sin disciplina, que es hija del conocimiento, y Goku lo encuentra primero en la figura de su abuelo adoptivo, Son Gohan, y después en el carismático viejo verde que es el maestro Mutenroshi.
Lecciones de Vida a Través de Goku
Decía Sun Wukong que la derrota y la victoria son cosas corrientes para quienes se dedican a la guerra, y cualquiera que sepa un poco sobre la vida sabrá apreciar la verdad de esta sentencia. Los más egocéntricos suelen ser abyectos en la derrota, porque han hecho suyo el ridículo axioma de que un mal perdedor es, por consiguiente, un buen ganador. Goku es derrotado innumerables veces a lo largo de la historia (Mutenroshi, Tao Pai Pai, Ten Shin Han…), pero siempre encaja la derrota sereno, digno, deseoso por empezar a entrenar cuanto antes para superar sus límites. La derrota es un estímulo para el propio perfeccionamiento, una razón para seguir adelante y alcanzar los objetivos: «Debo perder para poder ganar después», afirmaba también el Rey Mono.
Esta idea es implantada por Toriyama a través de una metáfora maravillosa en la naturaleza de los saiyajin, raza a la que pertenece Son Goku. Estos guerreros, cuando son derrotados y se recuperan de sus heridas, incrementan su fuerza y velocidad (zenkai), y cuanto más poderosos hayan sido sus rivales y más dolorosas sus derrotas, más potencia son capaces de desarrollar una vez restablecidos. En la vida ocurre exactamente lo mismo.
Existe cierto grado de conocimiento que solo está reservado para los más audaces, para los que se atreven; porque la tribulación, el sacrificio y el esfuerzo confieren enseñanzas que raramente pueden ser absorbidas de los libros. El refinamiento de las aptitudes es un proceso que debe acabar con la misma vida, porque por muy fuerte, talentoso o sabio que sea uno, siempre hay otro que le supera. Goku encontraba motivación en la derrota y estallaba de alegría cada vez que conocía a alguien más fuerte que él, porque eso le daba una razón para pulir sus talentos y fortalecer su cuerpo.
Pero Dragon Ball es también una historia de amistad. La autenticidad de Son Goku, el paradigma que constituye para todos los que traban relación con él, incluidos sus enemigos, deja una honda huella que a la postre, y de forma no pretendida, les hace replantearse sus acciones: Bulma, Woolong, Krilín y, en definitiva, todos los personajes que en un principio pretendieron engañar a Goku terminan no solo amándole, sino que experimentan un arco que los transforma en mejores personas (o mejores cerdos, en el caso de Woolong). Lo mismo ocurre con casi la totalidad de villanos (Yamcha, Ten Shin Han o Piccolo), que en sus intentos y obsesiones por superar a Goku terminan convirtiéndose en hombres de mayor virtud.
La paradoja de Dragon Ball es que no es el protagonista el que evoluciona, sino el resto de personajes, que como planetas giran alrededor del sol que supone el pequeño saiyajin para nutrirse de su luz y calor. Son Goku: «El poder viene en respuesta a una necesidad, no a un deseo.
El Kamehameha y Otros Detalles
Kamehameha es un poderoso ataque de energía muy característico de Goku. Para ejecutar la técnica, el protagonista coloca las manos en forma de concha y las lleva hacia atrás para concentrar un cañón energía que lanza contra su enemigo.
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