Higiene Bucal en Lactantes: Cuidados Esenciales Desde el Primer Día

23.11.2025

Tendemos a pensar en la higiene de la boca de niños y bebés centrándonos en la dental desde el momento en que son capaces de utilizar, a su manera, un cepillo de dientes. Sin embargo, es crucial comenzar mucho antes para asegurar una salud bucodental óptima.

¿Por qué es importante la higiene bucal en bebés?

Cepillar los dientes a un bebé es importante por numerosos motivos. Los dientes de leche son importantes porque mantienen el espacio para los dientes permanentes y desempeñan un papel crucial en la manera en que los niños aprenden a morder, sonreír y hablar. Es importante establecer estas buenas rutinas de higiene bucal desde una edad temprana para prevenir la caries en los dientes de leche y permanentes.

Si los dientes de leche presentan caries y hay que extraerlos, las demás piezas podrían moverse, lo que reduciría el espacio para que los dientes permanentes salgan. Si los malos hábitos de higiene bucal continúan, es mucho más probable que los dientes permanentes también desarrollen caries.

Cuidados Iniciales: Antes de la Erupción Dental

Aunque parezca que la higiene bucal en los bebés solo es necesaria cuando ya han salido los dientes, la realidad es otra. La higiene bucal en bebés también es necesaria para cuidar las encías. La Sociedad Española de Odontopediatría (SEOP) indica que lo ideal es comenzar desde el nacimiento, aunque el bebé aún no tenga dientes visibles. Según sus recomendaciones, se debe aprovechar un momento relajado como el baño para limpiar la boca del bebé una vez al día.

Lo ideal sería que limpiaras la boca de tu bebé después de darle el pecho o de darle el biberón, para retirar los restos de leche y evitar su fermentación. Como mínimo deberías hacerlo una vez al día, preferentemente por la noche, introduciendo tu dedo índice limpio, y recorriendo con movimientos suaves y circulares la superficie de las encías, sus caras laterales, el interior de las mejillas, el paladar y la lengua.

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No te preocupes si te parece difícil hacerlo. Retira lo que puedas, sin profundizar demasiado y hasta donde tu bebé necesite y/o admita. Verás que en poco tiempo él se acostumbra y cada vez será más fácil hacerlo. Si la lactancia es materna al principio tendrás poco que retirar, porque una buena succión del bebé hace que la leche caiga casi directa del pezón a su garganta.

Y la manera correcta de realizar esta limpieza es mediante una gasa humedecida que debe pasarse con cuidado por las encías, el interior de las mejillas, la lengua y el paladar del bebé, al menos una vez al día.

  • Usa una gasa estéril o un dedal de silicona humedecido en agua potable.
  • Limpia con movimientos suaves las encías, lengua, mejillas y paladar.
  • Realiza una leve presión.
  • Evita el uso de geles anestésicos o productos no recomendados por el pediatra.

Cuando Aparecen los Primeros Dientes

Cuando comience su dentición pon especial cuidado en limpiar sus dientes desde el primer día. Su esmalte es todavía frágil y, por lo tanto, más vulnerable a los ácidos que las bacterias forman durante el proceso de fermentación. Cuando al bebé le sale su primer diente hay que comenzar a realizar una limpieza más profunda, al menos dos veces al día y utilizando una gasa o un dental de silicona.

Alrededor de su primer cumpleaños puedes comenzar a limpiar su dentadura con un cepillo de cabezal pequeño y suave, mojado y adecuado para su edad. No es necesario, ni recomendable, que utilices aún un dentífrico, aunque sea infantil y mucho menos si contiene flúor. Lo más importante de la limpieza dental es el arrastre de la placa bacteriana, mediante una buena técnica de cepillado.

Con el bebé sentado sobre tu regazo y su espalda sobre tu abdomen, colócate frente a un espejo y mueve el cepillo con movimientos hacia abajo desde las encías. Aconsejamos que sean los padres los que realicéis la higiene bucal del niño hasta que posea la habilidad para manejar el cepillo correctamente, a los 4 o 5 años.

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Como normal general sobre higiene bucal en los niños podemos decir que de 0 a 3 años hay que ir cambiando el cepillo para adaptarlo al tamaño de su boca y al número de dientes. Cuando hayan salido los molares temporales, es el momento de ampliar la técnica de limpieza y comenzar a familiarizarlo con el hilo dental, al menos ocasionalmente.

Consejos sobre cómo cepillar los dientes de leche

Debes empezar a cepillarle los dientes a tu bebé en cuanto le salga el primero. No obstante, puedes cuidar de su higiene bucal antes de que le salga la primera pieza. La aparición de los dientes de leche se divide en varias etapas y existen diferentes maneras de lavarlos.

  • Recién nacidos: Después de amamantarle, limpia con cuidado las encías de tu bebé con un paño suave y humedecido o un cepillo de dedo de silicona o goma blanda. Por ahora, usa solamente agua en lugar de pasta dentífrica.
  • 4-6 meses: Una vez que le salgan los primeros dientes, empieza a usar un cepillo de cerdas suaves. Humedécelo con agua y usa una pequeña cantidad de pasta dentífrica que contenga, como mínimo, 1000 ppm de flúor. Realiza movimientos circulares como harías en tus propios dientes. Asegúrate de que tu bebé no trague la pasta dentífrica. Probablemente no podrá escupirla, así que, después, límpiale lo que sobre. Así el flúor permanecerá en la boca y le protegerá los dientes.
  • 6-24 meses: Continúa usando un cepillo de cerdas suaves humedecido con agua. Cepilla todas las superficies, como máximo, durante dos minutos, dos veces al día: por la noche y otra vez durante el día.

Consejos sobre cómo facilitar el cepillado

Si tu bebé no quiere colaborar durante el cepillado, hay varias medidas que puedes adoptar:

  • A los recién nacidos y bebés de corta edad puede resultarles incómodo el cepillado, así que hazlo con delicadeza.
  • Cantar una canción o dar ánimos, puede ayudar a calmar a los bebés o incluso hacer que los niños pequeños colaboren.
  • Habla y tranquiliza a tu bebé durante todo el cepillado.
  • Algunos bebés se resisten más que otros, es bastante normal.

Alimentación y Cuidado Bucal

Llegado el momento de la alimentación complementaria no pruebes su comida con los cubiertos que utilizas para él, ni soples sobre los alimentos para enfriarlos. Ten en cuenta que puedes transmitirle bacterias de tu saliva y que la flora bacteriana de los bebés es diferente a la de los adultos.

Por la misma razón, nunca pruebes un biberón para saber si está a la temperatura adecuada, ni utilices tu boca para limpiar chupetes, mordedores, o cualquier utensilio que tu bebé se lleve a la suya. Procura limpiar su boca después de darle alimentos ricos en carbohidratos (leche, papilla de frutas, de cereales, zumos, galletas, pan, arroz…) y, especialmente, por la noche.

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Después de cada amamantamiento si continúas con lactancia materna a demanda nocturna y, si es artificial, tras el último biberón o después de cada uno que los que le des durante la noche.

Etapas de Erupción Dental

Durante la infancia, la evolución de la boca sufre grandes cambios: erupción de los dientes de leche, caída de los dientes de leche, erupción de los dientes permanentes, etc.

A continuación, se muestra un esquema general de las etapas de erupción de los dientes de leche:

  1. Incisivos centrales: Erupción 6-10 meses.
  2. Incisivos laterales: Erupción 9-13 meses.
  3. Caninos: Erupción 16-22 meses.
  4. Primer molar: Erupción 13-19 meses.
  5. Segundo molar: Erupción 25-33 meses.
  6. Segundo molar: Erupción 23-31 meses.
  7. Primer molar: Erupción 14-18 meses.
  8. Caninos: Erupción 17-23 meses.
  9. Incisivos laterales: Erupción 10-16 meses.
  10. Incisivos centrales: Erupción 8-12 meses.

Es importante estar atento a estos signos ya que para que los niños desarrollen unos dientes sanos, es esencial iniciar y mantener una correcta higiene bucal desde una edad muy temprana, incluso antes de que los primeros dientes sean visibles.

Otras Consideraciones

  • Evitar mojar el chupete en sustancias dulces.
  • Utilizar geles bálsamos para encías formulados para aliviar las molestias de la erupción dental.
  • Usar mordedores para calmar al bebé mientras erupcionan los dientes.
  • Visitar al odontopediatra con la aparición del primer diente.

Caries Temprana de la Infancia (CTI)

A partir de la erupción del primer diente se recomienda disminuir la lactancia nocturna y realizar la higiene tras la lactancia. A esta edad puede aparecer la llamada Caries Temprana de la Infancia (CTI), antes conocida como caries del biberón o caries rampante.

La CTI se define como todas las caries que afectan a la dentición primaria de los niños (no sólo aquellos relacionados con el uso del biberón), hasta los 71 meses de edad, siendo su mayor incidencia entre los 13 y los 24 meses. La primera etapa de la caries es la aparición de la caries incipiente, en forma de mancha blanca. Se recomienda levantar el labio superior del bebé al menos una vez al mes para poder detectar posibles manchas blancas.

Higiene Bucal en Niños Mayores de 2 Años

Acompañar el cepillado de un gel dentífrico utilizando la cantidad del tamaño de un guisante. Aporte de flúor recomendado: 1.000 ppm de ion flúor* formulado especialmente para mantener sanos los dientes de leche en niños mayores de 2 años. Es importante que a esta edad el niño coja el hábito del cepillado aunque sea bajo supervisión del adulto. Se recomienda no enjuagar tras el cepillado, solo escupir para que los principios activos estén más tiempo en contacto con los dientes.

A partir de esta edad debería discontinuarse el uso del chupete ya que si se retira antes de los tres años de edad no deberían quedar secuelas en la mordida. Lo mismo ocurriría con el acto de chuparse el dedo. Lo importante a esta edad es que el niño aprenda a cepillarse aunque siempre con la supervisión y acabado del adulto.

Técnicas de Cepillado para Niños Pequeños

La técnica de cepillado que realicen los niños a edades tempranas, hasta los tres años, puede ser una técnica horizontal o técnica de zapatero en la cual se realiza un movimiento horizontal del cepillo sobre las caras de los dientes. Los filamentos se colocan en un ángulo de 90º sobre la superficie vestibular, linguo-palatina, y masticatoria de los dientes y se realizan una serie de movimientos repetidos de vaivén sobre toda la arcada.

La cavidad bucal se divide en sextantes y se deben realizar unos 20 movimientos por cada sextante. Para las superficies vestibulares las arcadas se encuentran en oclusión.

Transición a la Dentición Permanente

A partir de esta edad suele comenzar a erupcionar la dentición permanente. Desde esta edad y hasta los 12 años, los niños presentan lo que se conoce como dentición mixta: “conviven” en la boca tanto dientes deciduos como dientes permanentes. En una primera fase, que ocurre entre los seis y los ocho años, se produce el recambio de los cuatro incisivos inferiores y los cuatro incisivos superiores (centrales y laterales).

Hay que destacar que en esta fase erupcionan los primeros molares permanentes y lo hacen detrás del último molar temporal, que aún no se ha caído. Esto puede implicar que la erupción de este diente pase desapercibida. Además hasta que no entra en oclusión con su homólogo de la otra arcada, la superficie oclusal es propensa a retener alimentos por su anatomía bien marcada. Si no hay una buena higiene durante esta fase, el riesgo de caries para este diente es muy alto.

En una segunda fase, entre los diez y doce años, se produce el recambio del resto de los dientes (caen los caninos y los molares temporales y salen caninos definitivos y premolares). Conforme va erupcionando la dentición permanente, es posible que se requiera tratamiento ortodóntico no solo para mejorar la estética sino también para corregir problemas como la alineación de los dientes, la fonación o la oclusión de las arcadas dentarias, que a su vez puede prevenir problemas mayores.

Higiene Bucal en la Dentición Mixta

La principal patología en esta época sigue siendo la caries. 1 de cada 3 niños tiene caries a esta edad. La pérdida de dientes temporales y la erupción de los definitivos conlleva que durante algunos periodos cortos de tiempo tengamos brechas edéntulas (espacio entre dos dientes por la pérdida de uno intermedio), por lo que hay que prestar especial atención a la higiene de estas caras para evitar que se acumule la placa en esta zona que pueda dar lugar a caries.

Aunque los dientes definitivos puedan no haber erupcionado todavía, a partir de esta edad los dientes permanentes ya están formados. Por ello, es recomendable aumentar la concentración de flúor en las pastas dentífricas. A esta edad, el riesgo de fluorosis es mínimo.

Como los dientes permanentes ya están formados, se recomienda usar 1-2 cm de gel dentífrico con 1450 ppm de flúor. Introducir el uso del colutorio: a partir de los 6 años, el niño ya domina el reflejo de la deglución y de escupir.

Visitar al odontólogo al menos 1 vez al año para prevenir o corregir cualquier patología o alteración bucal. En estas edades principalmente se pueden detectar posibles caries incipientes, caries establecidas que requieren tratamiento y la necesidad de aplicar selladores de fosas y fisuras en las zonas de alto riesgo de caries.

Técnica de Bass

Se puede tratar de enseñar al niño la importancia de la técnica de Bass. Es una técnica más difícil que a la que estarán acostumbrados pero a la larga ayudará a prevenir enfermedades de las encías. Para ello, se debe colocar el cepillo en el margen entre encía y diente y realizar barridos en dirección de la encía al diente (se puede explicar para que lo entienda mejor: del rojo al blanco).

Hay que remarcar que no es necesario realizar una presión excesiva, para evitar recesiones en las encías, y la importancia de pasar por todos los dientes. Se debe tratar de conseguir que el cepillado dure dos minutos. Para ello, existen numerosos juegos, canciones, apps, etc.

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