El Legado de Enrique Ortiz López-Valdemoro, Padre de Bertín Osborne
Enrique Ortiz López-Valdemoro, padre del reconocido cantante Bertín Osborne, falleció a la edad de 96 años.
Según declaraciones de Bertín Osborne a los medios, su padre "No ha sufrido, se quedó dormido. Ha sido una muerte muy tranquila, en paz. Yo firmaba, te diré. 96 años y dos meses antes estaba perfecto".
Ortiz pidió que la noticia de su muerte, ocurrida el 18 de Octubre, se mantuviera en privado, acorde con su estilo de vida discreto. Al último adiós solo asistieron sus cuatro hijos, dos nietas y tres nietos. "Éramos poquísimos y todo fue muy en privado. Acabamos enseguida", explicó el cantante. Posteriormente, se celebraría una misa funeral pública para familiares y amigos.
Un Legado Discreto en los Negocios
Enrique Ortiz López-Valdemoro seguía estando al tanto de sus empresas, todas relacionadas con el mundo de los seguros o el asesoramiento financiero. En esta tarea le ayudaban sus hijas, aunque, como explican a Vanitatis, Ortiz era un hombre de marcada personalidad que ha estado perfectamente lúcido hasta el final de sus días.
Ortiz era administrador único de Prestaciones Sociales SL, dedicada en el pasado a la correduría de seguros. "Actualmente, debido a los cambios legislativos, su actividad es muy poca, se limita a la prestación de servicios administrativos en colaboración con sociedades de prevención de riesgos laborales", explica la empresa en el último balance de cuentas presentado, hace apenas unas semanas. Constituida en los años 80, tuvo un pasado glorioso y en la actualidad contaba con un activo de 356.056 euros, buena parte en acciones con cotización oficial que la sociedad planeaba "enajenar en el corto plazo". Los resultados de 2023 eran negativos.
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También administraba CS Osborne SA, que tiene su origen en Seguros Osborne Correduría de Seguros. "Actualmente ha cesado en la actividad de correduría de seguros aunque mantiene su carácter comercial de productor de seguros en calidad de colaborador", explica la propia empresa en su balance. Esta entidad contaba con un activo de 243.742 euros, pero, como la anterior, en el ejercicio 2023 también había cerrado en negativo.
Una dinámica que también seguía la tercera sociedad que gestionaba el padre de Bertín Osborne. Se trata de Ofigisa SA, fundada en 1981 y la que fue el buque insignia del resto de sus negocios. En 2023 esta sociedad declaró un activo de 820.000 euros, aunque sus resultados en ese mismo ejercicio arrojan pérdidas por valor de 50.000 euros. "La actividad de la empresa es la de asesoramiento e intermediación para empresas financieras, mediante contratos de representación con agencias, sociedades de valores o entidades autorizadas por la ley del mercado de valores", explican. Esta sociedad también tiene acciones que se han ido vendiendo con el tiempo para obtener liquidez.
Todas las empresas de Ortiz López-Valdemoro estaban domiciliadas en la casa en la que vivía en el Paseo de la Habana, un piso de más de 240 metros cuadrados que las inmobiliarias cifran en más de un millón y medio de euros.
Al nonagenario le seguía gustando salir a comer de vez en cuando por la zona, como contó el padre de María Pombo, Víctor Pombo, dueño de uno de los restaurantes más afamados de la zona en un programa de Bertín Osborne: "pide siempre su misma mesa, incluso sin haber hecho la reserva, lo que los trabajadores del local, que ya le conocen, se toman con humor".
Títulos Nobiliarios
Enrique Ortiz heredó de su familia materna dos títulos nobiliarios. Por un lado, el condado de las Navas, concedido a la familia por Carlos IV. En el año 1994 Enrique decidió cedérselo a una de sus hijas, María Teresa Ortiz Osborne, quien ostenta el título desde entonces. Sin embargo, en el momento de su muerte Enrique seguía siendo conde de Donadío de Casasola, un título que data de tiempos de Felipe V. Transcurrido un tiempo prudencial, el heredero con mejor derecho a ostentarlo (por primogenitura) podrá solicitarlo y, previo pago de la tasa correspondiente, convertirse en el IX conde. Hoy día este tipo de dignidades no conllevan ningún privilegio, salvo el orgullo de saberse antepasado de un protagonista de la historia de España.
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Los Hijos de Enrique Ortiz López-Valdemoro
Los herederos de Enrique Ortiz López-Valdemoro son sus cuatro hijos: Bertín, el más conocido, pero también sus tres hermanas: María Teresa, Marta y María de la Luz, fruto de su matrimonio con María Teresa Osborne y Marenco, nieta del II conde de Osborne. Se quedó viudo en 1991 y desde entonces los cuatro hermanos han estado muy pendientes de su padre. Sobre todo en los últimos años, dada su avanzada edad y su negativa a abandonar su casa para recibir una atención más profesional.
Bertín Osborne y la Pérdida de su Primer Hijo, Cristian
Antes que con Fabiola Martínez, Bertín Osborne se casó con Sandra Domecq, con quien tuvo cuatro hijos y es que, antes de Claudia, Eugenia y Alejandra, llegó Cristian. “Tuve cuatro hijos con ella, no quiero olvidarme de mi hijo mayor", decía el cantante, afectado, y es que Cristian murió apenas unos días después de nacer por un problema en el hígado.
Bertín Osborne se casó a los 21 años con Sandra Domecq. El presentador nos ha contado que se conocieron muy jóvenes, con 18 años y precisamente esta juventud cree que es la que pasó factura a su matrimonio. De hecho, está convencido de que si se hubieran conocido después, no se hubieran separado nunca: “No había vivido, era un niño ¡Si acababa de salir de la mili!”
Juntos tuvieron cuatro hijos y es que el primero de ellos, Cristian, murió apenas unos días después de nacer: “Tuve cuatro hijos con ella, no quiero olvidarme de mi hijo mayor, nació con un problema del hígado y murió en mis brazos en La Paz de Madrid”, nos decía Bertín, muy emocionado.
Pero ¿Cómo se afronta algo tan duro como la pérdida de un hijo? Bertín nos confesaba que eran muy jóvenes, fue “un palo tremendo” para los dos y Sandra estaba “desconsolada”. Para todos supuso “un impacto tremendo” pero al año siguiente, Sandra se quedó embarazada de nuevo y continuaron adelante.
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“Tuvo que ser y lo pasamos”, nos decía Bertín.
La Fundación Kike Osborne
Fabiola Martínez y Bertín Osborne se negaron a escuchar al médico que les dijo “no hay nada que hacer” hace ahora 18 años. Su hijo Kike había nacido con problemas y la mejor opción era un “a otra cosa, mariposa”. Ese fue el revulsivo, vehemente e impetuoso, que les hizo trabajar a la contra y construir una esperanza. A base de talleres y también, de ladrillos. Hoy tiene la forma de la Fundación Bertín Osborne.
Perdón, Fundación Kike Osborne, porque aquel niño es mayor de edad cuando sin embargo, no le daban ni dos años de vida. De ese abismo tan oscuro al que se asomaron sus padres para luego tomar impulso y arrojar luz a otros como ellos, hablamos largo y tendido con los personajes secundarios de esta historia de superación: con Fabiola y Bertín.
Nosotros teníamos muy claro lo que teníamos que hacer con Kike. De hecho, estuvimos en Estados Unidos, varias veces en los institutos en Filadelfia. Teníamos claro lo que teníamos que hacer, pero lo que sí que veíamos a nuestro alrededor a mucha gente que nadie tenía ni idea de por dónde empezar. Al ver ese desconcierto y saber que podíamos ayudar a muchas familias que de verdad viven un drama dimos ese paso. Lo hicimos y…
Sí porque no teníamos por qué, claro. Nosotros teníamos organizadísima la vida y la terapia y los tratamientos y todo... Podíamos habernos centrado en nuestro hijo y sanseacabó. Lo que pasa es que cuando tú vas a clínicas; a hospitales; te ves en médicos… y ves la tragedia que hay alrededor, si puedes poner un granito de arena y facilitarle la vida a alguien, ¿cómo no lo vas a hacer? Sentimos que era nuestra obligación. Y por eso empezamos. Nosotros, en la fundación, jamás, nunca hemos utilizado ningún recurso con Kike. Ni terapias, ni sillas, ni nada. Fue algo que Fabiola y yo acordamos desde el principio.
Claro que sí. Es que el mundo de la lesión cerebral es un mundo totalmente desconocido y el cerebro es el órgano más desconocido del cuerpo… Es muy difícil que alguien te indique el norte. Y esa desorientación lo vivimos también desde el día uno. Nuestro compromiso fue que intentaríamos a ayudar a aquellas personas que estaban tan perdidas como nosotros, que éramos el 100%.
Como lo oyes. Así nos lo dijeron: “Ocupaos de otros hijos que tengáis y olvidaos, que no hay nada que hacer”.
Nosotros ni se nos pasó por la cabeza pero, eso mismo mensaje se lo dicen a una pareja que no tiene recursos o que está sola, que no sabe ni por dónde empezar… ¿cómo no se va a querer morir? Hacer eso es un horror para las familias.
Hoy, quince años después, seguimos. Es un proceso. Ha sido un proceso. Mucha gente empieza a tomar conciencia de que las cosas es mucho mejor hablarlas. Al cabo del tiempo, te das cuenta de que si tú hablas mucho de un tema del que nadie quiere hablar, al final acaba hablando todo el mundo. Porque todo el mundo tiene alguien cercano en una situación parecida. Todo el mundo. Nosotros decidimos hacerlo y por supuesto, creo que ha sido una decisión fantástica.
A ver, el problema lo tiene cada uno en su casa. No es un consuelo; es una responsabilidad y una obligación. Es muy bonito cuando llegan los padres y dicen: “Bertín, mi hijo ya no babea; mi hijo ha dado tres pasos; mi hijo ya no tiene las crisis que tenía”. Que hay muchas cosas que abordar, ¿sabes? Por ejemplo: ¿Qué puedes hacer legalmente cuando tu hijo tiene una discapacidad? Pues tenemos cursos de soporte legal. Un equipo jurídico que te asesora, te ayuda y… siempre te encuentras con un padre que te dice: “Jod* no tenía ni puñetera idea de que nosotros podemos aplicar a unas ayudas que nadie nos había dicho”, ¿no? Ves a ese agradecimiento por el trabajo bien hecho y te animas a seguir ya seguir. Y esa esa una una responsabilidad que asumió Fabiola al 100%.
Tuve rabia cuando nació Kike. Pero porque me enfrentaba a la aceptación. Primero a la pérdida de las expectativas del hijo que yo pensaba que iba a tener… Sé que lo que te voy a decir es muy personal pero… a mí Kike me ha enseñado tantas cosas que yo no cambiaría eso por nada del mundo. En serio que no. Para mí, Kike no es solo mi hijo, es un maestro de vida. Y cada vez que me enfrento a cosas y veo cómo es él, cómo es su fortaleza, sé que Kike me enseña, pero que me enseña muchísimo. Solo al principio decía eso de: ¿Pero por qué? Después, siempre, doy las gracias a Dios de que me lo haya dejado todo estos años… Sin él, yo no sería la Fabiola que soy.
Si no hubiese tenido la oportunidad de ser la madre de Kike, no sería quién soy. Eso lo tengo clarísimo. Mis padres son mayores y sé que, al final, hablando de cuidar, por ley de vida estaré con ellos, pero no hay ninguna ley de vida que diga que tu hijo va a hacer con discapacidad. Creo que, en su momento, cuando nació Kike, ocurrió la oportunidad de ser de una manera o de otra. Como en una intersección en la que puedes tomar una mala decisión y coger un camino totalmente diferente o una buena decisión y alegrarte de cómo te vienen dadas. Y así fue.
Uf, llegar a esa conclusión cuesta años (risas) Mira, a mí realmente lo que me cambió fue salir del por qué a mí por qué a mí. Y entender que no se trataba de mí.
Claro, porque en ese fustigamiento no estás pensando en el niño, están pensando en si lo hiciste bien, en si tuviste la culpa, en por qué mereces eso… Es un “yo yo yo” constante. Tienes que dejarte a un lado, y cambiar de foco, porque no está en ti. No está en tu frustración o en tu dolor. Está en la esperanza de poder ayudar a ese niño que es otra persona. Que es persona.
Fabiola Martínez ha compartido con profunda tristeza la pérdida de su abuela, Ada, en sus redes sociales. La exmujer del presentador Bertín Osborne expresó su dolor a través de Instagram con un emotivo mensaje: "Despedirse... soltar... dejar marchar lo que quieres y a quien quieres siempre duele. Adiós abuela Ada". Este conmovedor tributo refleja el difícil momento que está atravesando la familia.
Como ha anunciado la modelo, la abuela Ada, bisabuela de los hijos de Fabiola y Bertín, Kike y Carlos, ha fallecido recientemente.
En noviembre de 2024, Bertín Osborne y Fabiola Martínez volvieron a reunirse para anunciar un paso importante el cambio de denominación de su fundación: de Bertín Osborne pasa a llamarse Kike Osborne en honor a su hijo. Su relación es excelente.
Bertín lloró mucho la muerte de su amigo Arévalo, el 3 de enero de 2024, con quien protagonizó algunos distanciamientos en los últimos tiempos. El último estuvo motivado por los consejos que le dio Bertín de que se cuidara más. Ambos se profesaban una profunda amistad.
Antes de la polémica por su inesperada paternidad, Bertín Osborne reconoció, en abril de 2023, que estaba conociendo a Gabriela Guillén y que estaban muy bien juntos pero el embarazo de ella precipitó su ruptura.
A pesar del evidente cambio que conlleva el paso del tiempo, Bertín ha envejecido muy bien. Como los buenos vinos, ha adquirido solera. Las canas le sientan bien y sigue siendo un hombre con una magnífica percha y mucho atractivo.
En este programa que emite Canal Sur, Bertín Osborne se maneja a sus anchas con sus tertulianos e invitados como Juan Imedio, buen amigo suyo.
Gracis a este programa Bertín Osborne revalidó su fama en plena madurez. Las cifras de audiencia que consiguió en este espacio de TVE en el que abría las puertas de su casa a personalidades de interés, o visitaba la suya, fueron estratosféricas. Luego el formato pasó a Telecinco.
Bertín Osborne y Ana Obregón vivieron un caótico y apasionado romance que tuvieron que dejar porque eran una "catástrofe" como pareja. Lo contaron en "Mi casa es la tuya" en la primera entrevista en televisión de la presentadora tras la muerte de su hijo Aless donde confesaron su romance de juventud.
Antes de que se declarara la epidemia del Covid Bertín llevó a cabo una gira que tenía por lema 'Yo debí enamorarme de tu madre', el mismo título del disco integrado por rancheras que sacó a la venta. Alcanzó cifras increíbles de ventas y la gira fue un éxito. Arrancó en el Teatro Calderón, acompañado de su mujer y de sus hijas.
Fabiola Martínez se llevó un tremendo disgusto cuando Bertín Osborne declaró en un programa que nunca había estado enamorado en toda su vida. Ella, entre lágrimas, respondió en el programa de 'Y ahora Sonsoles': "Yo viví una realidad muy bonita de la que no me arrepiento en absoluto y si tuviera que volver a hacerlo lo repetiría. Querer también es soltar… Yo estaba muy enamorada y me separé porque sabía que ahí no había nada que hacer. Pero creo que me merezco un poquito de respeto… Yo lo quiero mucho, jamás me escucharéis decir nada malo de él porque es un hombre maravilloso", dijo.
El presentador de 'Mi casa es la tuya' y Fabiola Martínez se casaron el 10 de junio de 2006 en una ceremonia celebrada en la finca sevillana 'Hacienda de San José', propiedad de Bertín. Los casó un prim0 cura del novio, el mismo que también unió en matrimonio al cantante en su primera boda con la madre de sus hijas, Sandra Domecq.
Alejandra, Eugenia y Claudia son las tres hijas nacidas del matrimonio de Bertín Osborne y Sandra Domecq. El primogénito de la pareja, Cristian, falleció al mes de nacer. Las tres están muy unidas y siempre han apoyado a su progenitor en los buenos y malos momentos.
Bertín Osborne mantiene una excelente relación con sus hijas mayores, fruto de su matrimonio con Sandra Domecq. En la imagen, con Eugenia y Claudia.
Así de resultón era Bertín cuando comenzaba a ser famoso. Sus ojos azules, su dentadura perfecta y el gesto de pillo que lo caracterizaba le convertían en un hombre muy atractivo para sus fans.
Bertín Osborne se casó con su primera mujer, Sandra Domecq el 9 de julio de 1977. Fueron padres de cuatro hijos pero su matrimonio se rompió en 1988. Sandra enfermó de cáncer años después y falleció en agosto de 2004. Durante todo este tiempo, Bertín siempre mantuvo una magnífica relación con ella. Fueron buenos amigos aunque su relación como pareja se rompiera.
En la foto, obtenida en Marbella, podemos ver a un jovencísimo Bertín Osborne jugando al pádel con Philippe Junot, ex marido de Carolina de Mónaco. Bertín, perteneciente a una familia aristocrática, se ha movido como pez en el agua en cualquier ambiente, incluido el de la jet set.
Con temas como 'Sólo Tú', grabado en 1982, Bertín Osborne se convirtió en parte de la banda sonora de toda una generación. Otro tema mítico fue 'Buenas noches, Señora', toda una declaración de intenciones de un gran seductor.
El cantante madrileño Bertín Osborne (cuyo nombre real es Norberto Juan Ortiz Osborne) ha estado casado en dos ocasiones. Su primer matrimonio estuvo vigente entre 1977 y 1991 con Sandra Domecq Williams, quien murió en 2004 a causa de una leucemia. Con ella tuvo cuatro hijos: Cristian (fallecido al mes de nacer), Alejandra, Eugenia y Claudia.
En 2006, el artista volvería a casarse, esta vez con la modelo venezolana Fabiola Martínez Benavides, 20 años menor que él. Su amor duró hasta el año 2021, y durante ese tiempo tuvieron dos hijos: Kike y Carlos.
Alejandra Osborne es la mayor de las hermanas del cantante. Junto con Claudia y Eugenia, es hija el primer matrimonio del artista con la ya fallecida Sandra Domecq. Es madre de tres hijos (Santiago, Fausto y Valentina) y ha compartido prácticamente toda su vida con Joaquín Buendía, hasta su divorcio en mayo del 2017.
Es una de las hijas más reconocidas del cantante dentro del mundo de la televisión, ya que ha participado en más de una ocasión como colaboradora en el programa de entrevistas de su padre de Mi Casa es la Tuya dentro y fuera de cámaras. Aparte, ejerce como interiorista.
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