Hijo de Isabel y Fernando: Un Legado Truncado
Los Reyes Católicos, título otorgado a la reina Isabel I de Castilla y al rey Fernando II de Aragón por el Papa Alejandro VI, fueron los últimos representantes efectivos de la Dinastía Trastámara en las Coronas de Castilla y Aragón. Su reinado marcó un punto de partida para la unidad y la grandeza de España.
De este matrimonio, celebrado en secreto en 1469, nacieron seis hijos, de los cuales cinco llegaron a la edad adulta: Isabel, Juan, Juana, María y Catalina.
El Príncipe Juan: Heredero y Esperanza
El heredero natural de los Reyes Católicos era el príncipe Juan, su único hijo varón. Nacido en 1478, Juan era la personificación del triunfo de un ambicioso proyecto político: la unión dinástica de los dos principales estados peninsulares.
Sin embargo, su vida estuvo marcada por la fragilidad. Enfermizo desde su infancia, el príncipe Juan falleció a causa de unas fiebres el 4 de octubre de 1497 en Salamanca, a la edad de veinte años. Con la muerte de Juan, se perdía el único descendiente varón de la católica pareja y se hundía toda la estrategia de Fernando y de Isabel, construida para convertir a los Trastámara hispánicos en la estirpe más poderosa del planeta.
En una carta de su sobrino, el emperador Carlos V, a su hijo, el futuro Felipe II, se menciona que la muerte del príncipe Juan se debe a un exceso de agotamiento al mantener relaciones con su esposa.
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La Sucesión Tras la Muerte de Juan
La viuda de Juan, Margarita de Austria, esperaba un hijo de su esposo que habría de convertirse en heredero de los Reyes Católicos.
Con la extinción de su descendencia patrilineal, la heredera de los Reyes Católicos pasa a ser su hija mayor, Isabel. La nueva princesa se acaba de casar con el rey Manuel I de Portugal, por lo que esta sucesión supondría un «reajuste positivo» que permitiría la unión dinástica de tres reinos.
El derecho de los reyes de Portugal a la herencia de los Reyes Católicos es cuestionado por el archiduque Felipe de Austria, quien reclama el título de príncipe de Asturias como esposo de la infanta Juana, segunda hija de Isabel y Fernando. Esta reclamación produce un conflicto diplomático entre los Austria y los Trastámara, pero no debilita los derechos de la princesa Isabel.
Las Cortes de Toledo de 1498 reconocen a Isabel como heredera de Castilla. Sin embargo, las Cortes de Zaragoza se niegan a reconocerla como princesa de Aragón por ser mujer.
El Breve Reinado del Príncipe Miguel
Antes de que las Cortes lleguen a una conclusión, Isabel de Aragón muere en el parto de su hijo el 23 de agosto. Este niño recibe el nombre de Miguel por deseo póstumo de su madre. Está destinado a ser heredero tanto de su padre como de sus abuelos maternos, y por tanto a unir la península Ibérica con excepción de Navarra.
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Las Cortes de Zaragoza no muestran a Miguel la misma oposición que a su madre por ser un varón, y le reconocen como heredero de su abuelo Fernando. Posteriormente, los monarcas se trasladan a Castilla con el príncipe, donde es reconocido como sucesor de su abuela en las Cortes de Ocaña de 1499.
Paradójicamente es el reino de Portugal, en el que Miguel ha de ser el heredero como primogénito de su rey, donde se dan más objeciones a su juramento como heredero. En ausencia de su hijo, el rey Manuel solicita a las Cortes de Lisboa de 1499 que reconozcan a Miguel como su príncipe.
Miguel es la última esperanza de los Reyes Católicos de tener un sucesor que continúe su obra, motivo por el reclaman su crianza.
El Trágico Final del Príncipe Miguel y sus Consecuencias
En conclusión, Miguel de la Paz nace con el potencial de ser el rey de la mayor parte de la península Ibérica, o de su totalidad si se tiene en cuenta que Fernando el Católico conquistará el reino de Navarra en 1512. Sin embargo, el destino tenía otros planes.
El prematuro fallecimiento del Príncipe Miguel truncó las esperanzas de los Reyes Católicos de tener un sucesor que continuara su obra política. Le sucede como heredero de Castilla y Aragón su tía Juana, quien llegará a reinar como Juana I durante medio siglo, aunque nunca gobernará de manera efectiva. El propio rey Fernando tratará de evitar las consecuencias de este cambio tratando de tener nuevos descendientes para romper la unión con Castilla.
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Tabla resumen de los herederos de los Reyes Católicos
| Hijo/a | Nacimiento | Fallecimiento | Notas |
|---|---|---|---|
| Isabel | 1470 | 1498 | Casada con Manuel I de Portugal, muere en el parto. |
| Juan | 1478 | 1497 | Heredero varón, fallece joven. |
| Miguel | 1498 | 1500 | Nieto de los Reyes Católicos, fallece a los dos años de edad. |
| Juana | 1479 | 1555 | Hereda Castilla y Aragón, conocida como Juana la Loca. |
Fernando el Católico intenta continuar su obra, al menos en Aragón y los reinos recién adquiridos de Nápoles y Navarra. Para ello contrae segundas nupcias con Germana de Foix poco después de la muerte de la reina Isabel (26 de noviembre de 1504) a fin de tener descendientes que impidan que Juana I herede también los territorios de su padre.
El Intento de Fernando de Tener un Nuevo Heredero
En 1509 nació un niño que a punto estuvo de acabar con España poco después de que hubieran empezado a sentarse las bases del país con la unión dinástica de las Coronas de Castilla y Aragón. Juan apenas vivió 24 horas. De haber sobrevivido hubiera heredado el reino de su padre, la Corona de Aragón, con lo que se hubiera dado al traste con la unión monárquica que perdura hasta hoy.
La decisión de Fernando el Católico, buscando de manera activa un heredero para Aragón, Catalunya, Valencia, Baleares, Nápoles y otros territorios y fracturando la unidad de las dos Coronas, contrasta con la imagen que una parte de la historiografía le ha concedido como padre de la patria.
“El factor humano es fundamental en la Historia. Fernando es un hombre de Estado capaz de hacer frente a los poderosos de su tiempo como el rey de Francia, pero al mismo tiempo tiene una contestación interna muy fuerte. No olvidemos que sufrió un atentado en el Tinell en Barcelona ”.
“Fernando cree que la unión dinástica no ha sido lo que él pensaba, que no le quieren y que no termina siendo rey de Castilla “Cree que la unión dinástica no ha sido lo que él pensaba, que no le quieren y que no termina siendo rey de Castilla”. Por eso quizá urde una nueva estrategia política de la mano de los que considera erróneamente los futuros amos de Francia: la familia Foix.
Teniendo un hijo, el conflicto con Castilla hubiera sido casi inevitable. “Fernando era un gran político, capaz de desarrollar a la vez una estrategia a largo plazo y una táctica a corto plazo. Al morir Isabel, Fernando perdió su poder en Castilla. Sus relaciones con su hija Juana y su yerno Felipe eran muy complicadas. Se centró entonces en uno de sus objetivos más queridos, el control del Mediterráneo y de Nápoles.
Si el niño Juan hubiera sobrevivido, a la muerte de Fernando el Católico hubiera tenido 6 años. El heredero Juan habría tenido todo el apoyo de Francia para ocupar el trono con su madre Germana de Foix a su lado.
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