La Historia de Dino Ferrari: Un Legado en la Automoción

25.10.2025

Nacido de la mente del malogrado hijo de Enzo Ferrari, la serie Dino de vehículos de la compañía de Maranello fueron los primeros deportivos de calle con motor V6 de la historia de Ferrari. Alfredo Ferrari recibió el nombre de su abuelo tras su nacimiento en 1932.

Primeros Años y Formación

El propio Enzo decidió formar a su hijo desde pequeño para que, una vez se retirara, él tomara las riendas de la escudería. Pronto, Dino empieza a trabajar junto a su padre en la compañía y en la década de 1950 comienza a desarrollar un motor V6 junto al ingeniero Vittorio Jano para competir en Fórmula 2.

El Desarrollo del Motor V6

Incluso estando hospitalizado, Dino discutió los detalles del nuevo motor con Jano. Antes de que el proyecto fuera completado, Dino enferma a consecuencia de la distrofia muscular, una enfermedad congénita. El hijo de Enzo Ferrari no llegó a ver materializado el motor V6 en el que había estado trabajando. El debut del propulsor se produciría en 1958, dos años después de su muerte.

La Creación de la Serie Dino

Antes de su final, Dino sugiere a su padre la creación de una serie de vehículos con motores V8 y V6. También debían ser más accesibles, pero ser fácilmente identificados con Ferrari. Esta serie debía situarse por debajo del resto de modelos con tradicionales propulsores V12. Paralelamente al desarrollo del nuevo motor, Enzo ya había jugado con la idea de desarrollar un Ferrari más económico. Los ASA 1000 GT e Innocenci 186 GT fueron un primer acercamiento a esta posibilidad.

El Dino 206 GT

“Il Commendatore” encarga a Pininfarina el diseño de un vehículo que portaría el motor Dino V6 ideado por su único hijo legítimo. Sin embargo, no sería hasta mediados de los años ’60 cuando la compañía da el paso definitivo. El propulsor se ubicaría en posición central y luciría los emblemas de la submarca Dino, creada en honor a Alfredo. El objetivo para este coche era llegar a competir en la categoría Sport, para lo que era obligatorio fabricar 50 unidades para obtener la homologación. Debido a que este requisito no se alcanzó, el 206 S compitió como prototipo con un motor V6 de 2.0 litros.

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El modelo tuvo una gran acogida, a lo que Ferrari respondió con una versión de calle, el 206 GT. Sin embargo, a pesar de que era “casi un Ferrari”, como rezaban los folletos de la época, el Dino 206 GT no alcanzaba la potencia a la que estaban acostumbrados los clientes de la compañía.

El Dino 246 GT

El Dino 246 GT recibía este nombre por las la cilindrada y el número de cilindros de su motor, como era tradición en Ferrari. Su motor, que obtuvo la referencia interna 135 CS, era un V6 a 65º de 2.4 litros con una potencia de 195 CV. Estas cifras eran suficientes para mover los 1.080 kilos (1.100 kg el 246 GTS) con soltura, con un cambio manual de cinco velocidades. Además, registraba una velocidad máxima de 235 km/h, considerablemente superior a los 210 km/h del 911. A nivel estético, el 246 GT y el 206 GT se diferenciaban tan solo en la tapa del depósito de gasolina, mientras que el segundo ofrecía 60 mm más (2.340 mm) de distancia entre ejes.

La Colaboración con Fiat

Lo más curioso en esta historia del Ferrari Dino es que los motores V6 que portaban el nombre del hijo de Enzo Ferrari no eran fabricados por Ferrari. Esta pasión le había llevado a firmar un acuerdo con Fiat que le permitiera homologar el motor V6 de 1.6 litros para competir en Fórmula 2. La normativa, que entró en vigor en 1967, exigía que se fabricaran al menos 500 unidades anuales de un vehículo que portara una versión de calle de este motor. De este acuerdo nacería un coche que portaría el motor del Ferrari Dino, pero que no tendría nada que ver con la firma de Maranello.

El Fiat Dino se presenta en 1966 con carrocería coupé y cabrio. El motor estaba situado en posición delantera y su diseño corrió de la cuenta de Bertone. Ofrecía una potencia de 160 CV en primera instancia y de 180 CV cuando se lanzó el 246 GT.

El Legado de Dino

Cuando en 1974 se pone el punto final a la producción del Ferrari Dino, la compañía había comercializado un total de 3.569 unidades. Otros modelos llegarían después con el apellido Dino en su nombre, como el Ferrari Dino 208 GT4 o el Ferrari Dino 308 GT4.

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La Vida Personal de Enzo Ferrari

Al mismo tiempo que ganaba campeonatos de F1 y resistencia, Il Commendatore mantenía una complicada vida personal. Por un lado su matrimonio disfuncional con Laura Garello y, por otro, una secreta casa familiar con Lina Lardi y su hijo Piero, heredero hoy de la leyenda y el prestigio de la marca del “cavallino rampante”.

Se sabía que su matrimonio de 1923 con Laura Dominica Garello, no funcionaba. En 1929, con su matrimonio reducido a las convenientes apariencias, Enzo entabló una fuerte relación con Lina Lardi, 10 años menor que él tras conocerla como secretaria en la oficina de uno de sus carroceros, Orlandi en Modena. Al poco tiempo, Lina pasaba a ser otra secretaria en la empresa de Ferrari.En 1932, cuando nació Alfredo Dino Ferrari, primer -y único- hijo de Enzo y Laura Garello, Lina ya estaba instalada en Sette Canni, 7 kilómetros al este de Módena, en una pequeña explotación agrícola. Enzo llevaba una doble vida.

El Trágico Destino de Dino

En torno a sus 4 años de edad a Dino se le diagnosticó “distrofia muscular”. “Su destino es fallecer en torno a los 20 años…” , dictaminaron los médicos.Igualmente Enzo preparó a “Alfredino” como si fuese a ser su sucesor. Ya adolescente brilló en sus estudios de ingeniería mecánica y economía en Suiza. Y en la fábrica intervenía en cuestiones de diseño, tratando mucho con Aurelio Lampredi, creador del primer V12 de F1 de la “Scuderia”. Aún postrado en el hospital y cercano a su final, en junio de 1956, Alfredo enviaba dibujos y sugerencias a Lampredi para completar un motor V6 de 1.5 litros, destinado a una fórmula promocional, que daría numerosas victorias a Ferrari en Fórmula 2. Enzo estaba a la cabecera de la cama de Dino en sus últimos momentos.

El trágico destino de Dino desestabilizó aún más emocionalmente a Laura, que protagonizaba frecuentes episodios maníaco-depresivos (trastorno bipolar) y se peleaba constantemente con la madre de Enzo, Adalgisa, mecánicos y asistentes directos del “Commendatore”.

La Familia Secreta de Enzo Ferrari

Como ya hemos mencionado, Ferrari tenía dos casas: una en Módena, que compartía con Laura Garello y otra en Settecani. En esta almorzaba todos los días y, muy de vez en cuando pasaba alguna noche cuando él y Lina recibían a sus amigos favoritos.Con los años, Piero Lardi, que no llegó a conocer a su hermanastro sentiría un vacío por lo que podría haber sido su vida de haber conocido a Dino, 13 años mayor que él.

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Piero, la continuación

Febrero de 1969. Desde Maranello a la mañana temprano partía un Ferrari 2+2 250 GT de 1960 con 240 CV hacia el norte. Enzo era muy exigente con su hijo porque, le explicaba: “No quiero que piensen que progresas en la empresa solo por nepotismo”.Tras el duelo contra Ford entre 1964 y 1966 en Le Mans, Ferrari tenía dificultades financieras. Enzo había conocido y sintonizado muy bien con Gianni Agnelli, el máximo dirigente de Fiat y fiel cliente de la casa. En 1969 Ferrari cumplía 71 años, sabía que su empresa debía fortalecerse comercialmente para salir adelante. Sobre eso reflexionaba detrás de sus eternas gafas negras en el desplazamiento rumbo a Turín. Fiat adquiría el 50% de las acciones, para Enzo quedaba el 40% y Piero recibía el 10 por ciento.

En 1975, Piero pudo legalmente identificarse como Piero Lardi Ferrari. En 1978 fallecía Laura Garello.Fue entonces cuando Lina Lardi y Enzo pasaron a convivir en la casa de Trento-Trieste 11, Módena. Poco después de la muerte de Enzo con 90 años, el 14 de agosto de 1988, la propiedad de Ferrari S.p.A. pasó a ser 90% del grupo Fiat y 10% de Piero Ferrari. Su hija Antonella, nacida en 1968, le ha dado dos nietos, Enzo y Piero. La dinastía, que ya no es secreta, continuará.

"Ferrari", uno de los grandes estrenos de 2024

La película “Ferrari” no trata de toda la vida de “Il Commendatore”, sino de un parte muy concreta, quizás la más delicada.Durante el verano de 1957, el ex piloto de carreras Enzo Ferrari (interpretado por Adam Driver) está en crisis. La bancarrota acecha a la empresa que él y su esposa Laura (Penélope Cruz), construyeron de la nada hace diez años. Su tormentoso matrimonio se debate entre el luto por un hijo (Dino) y el reconocimiento de otro (Piero Lardi), fruto de su relación con Lina Lardi (Shailene Woodley). En esta crucial etapa, Ferrari tomará decisiones arriesgadas, y acabará apostándolo todo en una única carrera que atraviesa 1.000 millas a lo largo de toda Italia, la icónica Mille Miglia.

La película está basada en la novela Brock Yates y tiene previsto su estreno para el 9 de febrero de 2024.

El Legado Continúa

Cuando desde Maranello anunciaron su nuevo deportivo equiparía un seis cilindros en línea, muchos fans pensaron que la firma resucitaría el nombre de “Dino”. La razón estriba en que los primeros motores V6 “de calle” que fabricó Ferrari se denominaron Dino en honor a Alfredo ‘Dino’ Ferrari, el malogrado hijo del "Commendatore", ingeniero y fallecido prematuramente a causa de una enfermedad congénita (distrofia muscular).

En 1966, se presentó el 206 S en el Salón de Turín. La acogida del público por las bellas líneas del modelo fue lo que llevó a desarrollar una versión apta para la carretera, un Ferrari low cost. El 206 GT, la versión stradale, ofrecía 175 CV y se produjo entre 1966 y 67. En este caso el propulsor se elevó a hasta los 2,4 litros para acercarse al límite de los 200 CV, que en la época eran muchos. Nació así el 246 GT y GTS (por Spider). Ambos ejemplares medían sólo 4,23 metros y su altura apenas superaba los 113 centímetros. Su velocidad máxima era de 235 km/h, superior a los Porsche, que reivindicaban 210.

Fiat se implica y crea su propio Dino

Lo curioso es que estos motores no fueron realizados por Ferrari, sino que de su construcción se encargó Fiat. Todo porque Ferrari quería este motor V6 (en versión de 1,6 litros) como base para un Ferrari de F2, una categoría en la que podría encontrar clientes. Nació así el Fiat Dino, versiones coupé de cuatro plazas y cabrio biplaza, con motor delantero -opuesto por tanto al Ferrari Dino- que fue modificado por el ingeniero Lampredi, otro de los míticos ingenieros de Ferrari, para ser usado por un coche "de calle". Los Fiat adoptaron motores algo menos potentes que los de Ferrari para mantener las diferencias.

Otros Proyectos y Colaboraciones

En los inicios de los años 60, Enzo Ferrari encargó a Giotto Bizarrini -uno de sus ingenieros que después alumbraría marca propia- y a Bertone que le estudiaran un Ferrari auténticamente asequible, un pequeño deportivo que rivalizara con los Alfa Romeo y Abarth de baja cilindrada.

La firma italiana Innocenti, que fabricaba los Mini en Italia, quiso en los años 60 desmarcarse de British Motor Corporation y solicitó a Ferrari su colaboración. La idea era elaborar un copé deportivo diseñado por Giugiaro -que entonces trabajaba todavía en Bertone- con un bloque de Ferrari.

Ante la necesidad de un buen motor, Lancia recurrió a Ferrari para obtener el 2.4 V6 del Dino, que montó en posición central transversal para que el coche fuera lo más corto y ligero posible: 3,7 metros de longitud y menos de 900 kilos. La potencia de la versión "de calle" era 190 CV, pero en competición llegó a superar los 240 CV.

Primeros Años de Enzo Ferrari

Enzo Ferrari pertenecía a una familia de clase alta, pero muy trabajadora. Era el segundo hijo del industrial Alfredo Ferrari y siempre estuvo muy ligado a su familia. Sin embargo, tras las repentinas muertes de su padre primero y su hermano Alfredino (Dino) al poco tiempo, combatiendo en la I Guerra Mundial, Enzo tuvo que dejar sus estudios y ponerse a trabajar para el cuerpo de bomberos de Módena. Enzo apenas ganaba dinero con este trabajo e incluso muchas veces le costaba conseguir comida. Sin embargo, empeñado en su sueño de ser piloto de carreras, Ferrari destinaba el poco dinero que tenía a construir y reparar algunos Alfa Romeo de competición, lo que logró llamar la atención de los directivos de la compañía y lo invitaron a trabajar en la marca y competir poco después con sus coches de carreras.

En 1923 usa por primera vez el logo del Cavallino rampante a modo de talismán en un Alfa Romeo y no en un Ferrari, como se suele creer. Ese mismo año, Ferrari conoció a su mujer, Laura Dominica Garello, con quien se casaría y tendría un hijo: Dino.

La Creación de Ferrari

Tras su marcha de Alfa Romeo, Enzo Ferrari empezó a trabajar en el que sería su primer coche de carreras y el primer Ferrari del mundo, con el único objetivo de vencer a los Alfa Romeo. En 1947 se empezó a fabricar el primer automóvil deportivo de calle, el Ferrari 125 Sport que tenía un motor V12, pero del que finalmente sólo se fabricaron 28 unidades.

Crisis y Éxito en la Competición

En 1956, tras la repentina muerte de su hijo Dino, que había estado toda la vida enfermo, Enzo Ferrari entra en una profunda crisis emocional y comienza a lucir sus características gafas negras en señal de luto. En 1957, un año después de la muerte de Dino, Ferrari sufrió otro durísimo golpe cuando el Marqués Alfonso de Portago tuvo un accidente a 260 km/h en la carrera de Mille Miglia, matando con el a 10 espectadores. Incluso la justicia italiana le llegó a investigar por homicidio.

El Encuentro con Lamborghini

Una de las historias más curiosas que se cuentan de la vida de Enzo Ferrari, tuvo lugar en los años sesenta, tras su «famosa» discusión con Ferruccio Lamborghini cuando este último acudió a Maranello, quejándose de la poca fiabilidad y resistencia de los Ferrari. A partir de ese momento, Lamborghini sólo tuvo claro una cosa: tenía que construir si o si, deportivos más fiables, potentes y duraderos que los propios Ferrari.

Años Finales y Legado

A finales de los 60, la Scuderia Ferrari entró crisis y comenzó a pasar verdaderos apuros económicos. Finalmente, el 14 de agosto de 1988 Enzo Ferrari muere debido a un fallo renal. El pasado 18 de febrero Enzo Ferrari hubiera cumplido 125 años. Fue un hombre fuerte de Italia y con mano de hierro dirigió la empresa del Cavallino Rampante.

El Legado de Dino en Números

La siguiente tabla muestra los modelos Dino y su producción:

Modelo Años de Producción Unidades Producidas
Dino 206 GT 1966-1969 152
Dino 246 GT y GTS 1969-1974 3,569
Ferrari Dino 208 GT4 1975-1980 840
Ferrari Dino 308 GT4 1973-1980 2,826

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