Estadísticas del Instituto Guttmacher sobre el Aborto: Tendencias Globales e Impacto en la Salud

28.10.2025

El aborto es un procedimiento médico que pone fin al embarazo. Es una necesidad básica de atención de la salud para millones de mujeres, niñas y otras personas que pueden quedarse embarazadas.

Se calcula que en todo el mundo, cada año, se producen 73 millones de abortos. Seis de cada diez embarazos no deseados acaban en aborto.

El acceso al aborto es uno de los temas más controvertidos en todo el mundo, y el acalorado debate que genera está empañado por la desinformación sobre las verdaderas repercusiones de restringir el acceso a este servicio de salud básico.

Con independencia de que el aborto sea o no legal, la gente sigue necesitando servicios de aborto y accediendo de manera habitual a ellos. De acuerdo con el Instituto Guttmacher, organización sin ánimo de lucro del campo de la salud reproductiva con sede en Estados Unidos, la tasa de abortos es de 39 por 1.000 personas en los países que prohíben el aborto totalmente y del 36 por 1.000 en los países que lo permiten sólo en caso de riesgo para la vida de la mujer. En los países con menos restricciones o en aquellos donde solo está permitido para preservar la salud esta tasa se sitúa en el 41 y el 36 por 1.000 respectivamente.

Cuando lo practica un proveedor de servicios de la salud capacitado y con las debidas condiciones de salubridad, el aborto es uno de los procedimientos médicos que menos riesgos entraña, menos aún que el parto. Pero cuando los gobiernos restringen el acceso al aborto, las personas se ven obligadas a recurrir a abortos clandestinos y con riesgo, en especial si no tienen medios para pagarse un viaje a otro país o atención privada.

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Obligar a alguien a continuar un embarazo, por el motivo que sea, es una violación de sus derechos humanos. Es por ello que los intentos de prohibir o restringir el aborto no consiguen reducir el número de abortos; lo que hacen es obligar a las personas a someterse a abortos inseguros.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el aborto inseguro como “un procedimiento para finalizar un embarazo no deseado realizado por personas que carecen de la capacidad necesaria o que se lleva a cabo en un entorno donde se carece de un estándar médico mínimo, o ambos”. La OMS calcula que todos los años tienen lugar 33 millones de abortos peligrosos, la gran mayoría de ellos en países en vías de desarrollo.

Aborto Inseguro: Una Emergencia Médica

A diferencia de los abortos legales, practicados por proveedores de servicios médicos capacitados, los abortos inseguros pueden tener consecuencias fatales. Cada año, entre el 4,7% y el 13,2% de las muertes maternas se deben a un aborto peligroso. Se calcula que en las regiones desarrolladas, por cada 100.000 abortos peligrosos se producen 30 defunciones, mientras que esta proporción aumenta hasta las 220 defunciones por cada 100.000 abortos peligrosos en las regiones en desarrollo.

Casi todas las muertes y lesiones por aborto inseguro son evitables. Sin embargo, tales muertes son comunes en los países donde el acceso al aborto está limitado o prohibido por completo, pues la mayoría de las mujeres y las niñas que necesitan someterse a un aborto debido a un embarazo no deseado no pueden acceder legalmente a él.

En los países con tales restricciones, la legislación prevé normalmente una lista reducida de excepciones a la penalización del aborto. Entre ellas puede figurar que el embarazo sea consecuencia de una violación o de incesto, que se trate de un caso de malformación grave y mortal del feto o que haya riesgo para la vida o la salud de la persona embarazada. Sólo un pequeño porcentaje de abortos se practica por estos motivos, lo que significa que la mayoría de quienes viven en países con este tipo de legislación pueden verse obligadas a recurrir a abortos inseguros y poner su salud y su vida en peligro.

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Las que son ya personas marginadas se ven afectadas de manera desproporcionada por tal legislación, pues no tienen medios para recurrir a servicios legales y sin riesgos en otro país o acceder a atención privada. Entre ellas figuran las personas con bajos ingresos, las refugiadas y migrantes, las adolescentes, las lesbianas, las mujeres bisexuales, las personas transgénero y las mujeres pertenecientes a minorías o indígenas.

La OMS ha señalado que uno de los primeros pasos que deben darse para evitar las lesiones y muertes maternas es que los Estados garanticen que las personas tienen acceso a educación sexual, pueden utilizar métodos anticonceptivos eficaces, pueden someterse a abortos legales y sin riesgos y reciben atención con prontitud en caso de complicaciones.

Los datos disponibles indican que el 22,5% de las mujeres en edad reproductiva no encuentran satisfechas sus necesidades de planificación familiar. Los índices de aborto son más altos en los países donde el acceso a los métodos anticonceptivos es limitado. Los índices de aborto se reducen cuando las personas, incluidas las adolescentes, tienen información sobre métodos anticonceptivos modernos y pueden acceder a ellos, así como cuando existe educación sexual integral y es posible el acceso al aborto legal y sin riesgos por numerosos motivos.

Limitaciones Legales al Aborto

A pesar de la tendencia a reformar la legislación para impedir las muertes y lesiones, algunos países mantienen leyes draconianas y discriminatorias, que siguen prohibiendo el aborto totalmente o prácticamente en todas las circunstancias. De hecho, según el Centro de derechos reproductivos, el 41% de las mujeres en edad de procrear viven en países con leyes sobre el aborto muy restrictivas o donde, aunque el aborto sea legal, no se dispone de servicios de aborto o son inaccesibles.

Además, Estados Unidos dio un importante retroceso en materia de derecho al aborto en 2022, cuando pasó a ser competencia de cada estado. En 2024 se votó a favor de proteger el derecho al aborto en siete estados, pero 19 estados tienen una prohibición total o prácticamente total en la práctica del aborto, lo que deja a millones de mujeres y personas gestantes sin acceso efectivo a este derecho.

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Entre los estados que imponen las mayores restricciones al aborto,14 prohíben el procedimiento en todos los casos o con escasas excepciones. Se trata de Alabama, Arkansas, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Idaho, Kentucky, Luisiana, Mississipi, Misuri, Oklahoma, Tennessee, Texas, Virginia Occidental y Wisconsin. Wisconsin es el caso más extremo.

Incluso en los países con acceso en general a servicios legales de aborto, las personas embarazadas pueden encontrar aún múltiples restricciones y obstáculos para acceder a ellos, como el precio, la falta de imparcialidad en el asesoramiento y la existencia de plazos obligatorios de espera. En Irlanda del Norte, aunque el aborto se despenalizó en 2019, las mujeres encuentran muchos obstáculos para ver atendidas sus necesidades y poder ejercer su derecho a un aborto seguro. La OMS ha publicado una guía técnica para los Estados sobre la necesidad de identificar y eliminar tales obstáculos.

Esto puede deberse a varios factores, como las convicciones personales, el estigma sobre el aborto, los estereotipos negativos sobre las mujeres y las niñas o el temor a incurrir en responsabilidad penal.

También disuade a las mujeres y las niñas de solicitar atención después del aborto en caso de complicaciones provocadas por un aborto inseguro o de otras complicaciones relacionadas con el embarazo.

Barreras en el Sistema Sanitario

La liberalización y la despenalización del aborto son, por lo tanto, pasos importantes, pero no garantizan la disponibilidad de servicios de aborto seguro. Muchos sistemas de salud responden al cambio con lentitud y cierta inconsistencia.

En Mozambique, los estándares clínicos para el aborto seguro solo se definieron en 2017. La oposición institucional, la resistencia de los trabajadores de la salud y el desconocimiento de quienes toman decisiones han obstaculizado la implementación, lo que significa que todavía hay muchas mujeres que no saben cómo acceder a estos servicios.

En Colombia, hace 12 años se logró una despenalización significativa. Pero en las ciudades portuarias de Buenaventura y Tumaco, encontramos una ignorancia generalizada sobre el alcance actual de los servicios de aborto seguro. Los trabajadores de la salud que deberían haber estado preparados para realizar este tipo de atención ni siquiera sabían que era parte de su deber.

Las barreras pueden ser burocráticas. En Atenas (Grecia), donde ayudamos a los migrantes, solicitantes de asilo y refugiados a acceder a abortos seguros en el sistema de salud pública, las mujeres tienen una lista de espera de más de cuatro semanas solo para tener su primera consulta. Siguen más consultas con más profesionales de la salud, especialmente médicos. Algunas pacientes enfrentan obstáculos adicionales, ya que no llevaban la tarjeta de la seguridad social o iban a consulta sin un traductor.

En Grecia, el límite legal es de 12 semanas de gestación, por lo que las mujeres se enfrentan a una carrera contrarreloj para poder interrumpir su embarazo debido a los numerosos obstáculos en su camino.

Simplificar el Acceso para las Pacientes

La interrupción del embarazo es un acto médico seguro y eficaz, que generalmente se realiza con pastillas (aborto farmacológico) o mediante una intervención menor bajo anestesia local (aspiración manual endouterina). Ambos métodos son menos arriesgados que una inyección de penicilina.

El aborto farmacológico requiere dos medicamentos (mifepristona y misoprostol) y un total de cinco pastillas. A menudo es el método preferido por las mujeres, ya que es menos invasivo y puede iniciarse como paciente ambulatoria y completarse en la privacidad de la propia casa.

Los médicos no son necesarios para proporcionar estos servicios; las matronas y el personal de enfermería también pueden proporcionarlos en hospitales y centros de salud por igual, siempre y cuando tengan la capacitación adecuada.

Que el Aborto sea Seguro

Los servicios de aborto seguro constituyen de hecho un paquete de servicios de salud esenciales: control de las complicaciones posaborto, interrupción segura del embarazo y suministro de anticonceptivos. Estos servicios deben ser oportunos, confiables, confidenciales, cualificados y compasivos. Deben ser proporcionados por personas que hayan sido debidamente capacitadas.

La anticoncepción y los servicios de aborto seguro van de la mano en la estrategia para reducir los embarazos no deseados, los abortos no seguros y las muertes maternas. Aumentar el acceso a la anticoncepción moderna es esencial para reducir los embarazos no deseados y los subsiguientes abortos o nacimientos no planeados. Sin embargo, la anticoncepción sola no es suficiente como solución.

Trabajamos con nuestro personal, con las comunidades, con los Departamentos y Ministerios de Salud y con otros proveedores de atención médica no gubernamentales para mejorar el acceso a los anticonceptivos, la atención posterior al aborto y la interrupción segura del embarazo para las mujeres y las niñas que no tienen acceso a la atención médica o se encuentran atrapadas en crisis humanitarias.

El embarazo no deseado y el aborto no seguro tienen un grave impacto médico en las mujeres y las niñas en los muchos países de bajos recursos y afectados por conflictos en los que trabajamos. Sus familiares y amigos, cuidadores, incluido nuestro personal, y su comunidad en general también sienten las consecuencias.

Estadísticas Globales sobre Aborto

Según la OMS, cada año se realizan en el mundo alrededor de 73 millones de abortos inducidos, lo que corresponde a aproximadamente 200.000 abortos por día.

En EE. UU., donde casi el 30 % de los embarazos no son deseados y el 40 % de estos terminan en aborto, se producen entre 1.500 y 2.500 abortos al día. Casi el 20 % de todos los embarazos en EE. UU. (excluyendo los abortos espontáneos) terminan en aborto. El Instituto Guttmacher informa de 930.160 abortos realizados en 2020 en Estados Unidos, con una tasa de 14,4 por cada 1.000 mujeres.

La OMS estima que alrededor del 45% de los abortos globales se realizan de manera insegura. De estos, casi todos tuvieron lugar en países en vías de desarrollo, donde el aborto está más restringido.

Existe una relación directa entre la legislación restrictiva y los índices más elevados de abortos no seguros.

Tendencias en las Tasas de Aborto

Entre 1995 y el 2003, la tasa de abortos por cada 1.000 mujeres en edad de procrear (entre 15 y 44 años) en todo el mundo descendió de 35 a 29.

Pese al descenso en la tasa de abortos, hubo 2,2 millones más de abortos en el 2008, cuando se realizaron 43,8 millones, que en el 2003, cuando la cifra fue de 41,6 millones. De todas las regiones, Latinoamérica fue la que tuvo más abortos, con 32 por cada 1.000 mujeres en el 2008.

Un estudio del Instituto Guttmacher publicado en 2020 en la revista científica The Lancet comparó aquellos países donde el aborto es libre y aquellos donde está restringido. Uno de los investigadores de este estudio, el doctor Jonathan Bearak, explica a Newtral.es que desde el año 2000 “cerca de 30 países han relajado sus límites al aborto.

En un informe presentado en 2017 (con datos de 2012)sobre las tasas de aborto en Sudamérica y África, donde está más restringido, la cifra era de 32 y 29 de cada 1.000 mujeres, respectivene.

El Impacto de las Leyes Restrictivas en Estados Unidos

El instituto Guttmacher de New York calcula que, a medio o largo plazo, un mínimo de 26 de los 50 estados prohibirá o restringirá el aborto. La mitad de la población femenina, alrededor de 84 millones de mujeres (sobre todo afroamericanas, indígenas, latinas, mujeres de rentas bajas, madres solteras, …) en Estados Unidos se verá afectada tarde o temprano por un cambio de rumbo contra sus derechos sexuales y reproductivos.

Samantha Casiano se quedó embarazada en 2022 de su hija Halo, que apenas vivió cuatro horas antes de morir agonizando. El estado de Texas no permitió abortar a esta mujer de 30 años, a pesar de que al feto se le diagnosticó una malformación incompatible con la vida en mitad del embarazo. Tuvo que dar a luz a una bebé condenada a morir al no tener recursos económicos para ir a abortar a otro estado.

En 2023, más de 160.000 mujeres estadounidenses dejaron sus hogares para interrumpir sus embarazos después de que en junio de 2022 el Tribunal Supremo revocara el fallo Roe v. Wade, que protegía el aborto como derecho constitucional.

En 2023 abortaron en Florida más de 85.000 mujeres, lo que supone más del 8% del más de un millón de interrupciones voluntarias del embarazo que se llevaron a cabo en Estados Unidos.

En la siguiente tabla puedes consultar cómo son las leyes sobre el aborto en cada uno de los 50 estados de EE.UU. y el Distrito de Columbia, en Washington. En 13 estados está prohibido, salvo en algunos supuestos cuya aplicación no siempre está clara, como en Texas, donde viven más de siete millones de mujeres en edad reproductiva. En cuatro más -entre ellos Florida- no se puede abortar más allá de las seis semanas de gestación. En otros siete estados hay límites gestacionales más o menos restrictivos: desde las 12 semanas de Carolina del Norte hasta las 22 semanas de Kansas, Ohio y Wisconsin.

Estado Ley sobre el Aborto
Alabama Prohibido, salvo excepciones
Florida Prohibido después de las seis semanas
Texas Prohibido, salvo excepciones
Carolina del Norte Límite de 12 semanas
Kansas, Ohio, Wisconsin Límite de 22 semanas

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