Jorge Garbajosa: Biografía de un Líder del Baloncesto Español
Jorge Garbajosa, nacido en 1977 en Torrejón de Ardoz, Madrid, es una figura prominente en el mundo del baloncesto. Es conocido por algunos amigos como "the injury man" o "the eternal rookie". Se desempeña como Power Forward y Small Forward, con una estatura de 2.06 metros y un peso de unos 110 kilos aproximadamente.
Inicios en el Baloncesto
Con 16 años, Garbajosa fue llamado desde el club Taugres Vitoria (antiguamente llamado Tau Cerámica), abandonando su primer equipo, el Juventud Alcalá, y mudándose de la ciudad de Madrid. Con este equipo debutó en la ABC y creció como jugador. Luego de la primera temporada de adaptación, logró vencer en el Campeonato de España Junior y, al año siguiente, logró la Copa de Europa (95-96). Año tras año, fue ganando confianza, enriqueciéndose en su juego y formando parte de los habituales en los quintetos iniciales del cuadro vitoriano. En la temporada 97/98 logró el Subcampeonato de Liga y alcanzó la Copa del Rey en 1999.
Éxito en Italia
Para el año 2000, Garbajosa ya había comenzado a recibir múltiples ofertas de diferentes equipos como el Real Madrid, Pau Orthez y Benetton Treviso. Finalmente, se decidió por este último equipo italiano, al mando de Mike D`Antoni, como una forma de ascender en su calidad de jugador. Así, luego de 7 años junto al equipo español, se mudó a Italia y logró alcanzar varios títulos, entre ellos, dos veces la Copa de Italia (2002-2003 y 2003-2004). Asimismo, en la temporada 2002-2003, logró el subcampeonato de la Liga Europea. En este equipo, jugaría durante cuatro temporadas.
Regreso a España y Consolidación
Durante el año 2004, retornó a España y se casó. Allí se unió al equipo Unicaja de Málaga, que sería conformado por Sergio Scariolo en torno a él. Gracias a sus talentosas aptitudes, pronto se convirtió en ídolo local al conseguir la Copa del Rey en su primera temporada (2004-2005). Al año siguiente, obtuvo el título de la Liga y el honor personal de ser nombrado “MVP” en la final, y pasar a formar parte así, del Quinteto Ideal de la ABC.
Salto a la NBA
Hoy en día, es jugador del equipo canadiense Toronto Raptors, perteneciente a la NBA. Ocupó el espacio vacío dejado por Vince Carter, y fue protagonista de los encuentros desde el principio debido al gran repertorio de campeonatos que tenía sobre sus hombros. Ya durante su primer año en el equipo fue elegido el séptimo mejor Rookie del año y siendo incluido en el Quinteto Ideal de Mundobasket Japón 2006. Ese año se proclamó campeón del mundo al ganar a Grecia en la final del Campeonato mundial de baloncesto de 2006 de Japón por una diferencia de 23 puntos. Inclusive, debido a sus logros, tuvo el honor de participar del partido All- Star junto a los rookies, en Las Vegas 2007.
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Lesiones y Resiliencia
A comienzos del 2007, sufrió una lesión en su tobillo, poco tiempo después de finalizar un partido contra los Boston Celtics. Debido a sus seis meses de rehabilitación, la Toronto Raptors se negó a permitir que participase del Campeonato Europeo de Baloncesto, que se celebraría en España. Sin embargo, Jorge logró ser finalmente incluido en el mismo gracias a un seguro médico que abonaría la Federación Española de Baloncesto a favor del Toronto Raptors, en caso de ocurrir algún riesgo derivado de la lesión.
En septiembre de 2007 se convirtió en Subcampeón de Europa por segunda vez, al perder la final del Eurobasket 2007, frente a Rusia. Aunque aseguraba encontrarse en perfectas condiciones, durante la temporada 2007-2008, Garbajosa mostró una disminución de su habitual rendimiento, jugando menos tiempo y con maniobras menos ostentosas. En noviembre de ese año, debió ser intervenido quirúrgicamente nuevamente, luego de que le fuera detectada una fisura tibial y necrosis local. Su recuperación demandó entre 2 y 3 meses.
A pesar de todo, ese año se consagró campeón de la NBA Atlantic Division Championship 2007 junto a T.J. Ford, José Calderón y Juan Dixon entre otros. En junio de este año 2008, fue rescindido su contrato con la Toronto Raptors un año antes de su fecha original.
Legado y Reconocimientos
Campeón del Mundo en 2006, campeón de Europa en 2009 y plata olímpica en el 2008; Jorge Garbajosa fue pieza clave de la gran etapa de la selección española. También consiguió con el equipo nacional, en sus 167 partidos internacionales, las platas de los Eurobasket de 2003 y 2007 y el bronce de 2001.
Garbajosa, el líder silencioso
El periodista J. J. Brotons, a partir de largas conversaciones mantenidas con el deportista, ha sabido componer un relato personal y cercano que revela aspectos del personaje hasta ahora desconocidos. En el epílogo, Jorge Garbajosa explica uno de los motivos que le llevaron a dar este paso en forma de libro: “Casa España, en Dakar, Senegal. Desde mi primera visita prometí ayudar, involucrarme, colaborar con el proyecto. Este libro es solo un pequeño empujón al esfuerzo de muchas personas e instituciones que día a día intentan dar un futuro a más de 300 niños y niñas a quienes siento ya como parte de mi familia. [?] Querido lector, compañero, amigo, GRACIAS. Gracias en mi nombre y en el de esos más de 300 niños por colaborar en el mejor regalo que se le puede dar a alguien, ilusión y futuro”.
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Así explica Jorge Garbajosa lo que ha sido su vida, una búsqueda permanente de la excelencia que le ha llevado a conseguir grandes metas, pero también a realizar un esfuerzo máximo de entrega personal. "Yo quería ser el mejor jugador que podía ser”.
Presidente de la Federación Española de Baloncesto
Hoy es presidente de la Federación Española, pero su vinculación con la selección va mucho más allá. "Es el equipo de mi vida", afirma quien fue héroe en el Mundial 2006 y sacrificó su carrera NBA por ella. "Volvería a hacerlo. Siempre he sido un poco raro, lo asumo y me gustó así.
Son palabras de Jorge Garbajosa, presidente de la Federación de Baloncesto, y que atiende a THE OBJECTIVE tras la reciente consecución del Europeo en Alemania.
R.- Creo que hay que ser honestos y realistas: nunca, ni en años anteriores ni en este, antes de un gran campeonato imaginas que lo vas a ganar. Lo deseas, lo sueñas, lo compites, lo quieres conseguir. Pero, al menos, la Selección, la de ahora y la que yo viví, ningún verano ha empezado imaginando que estaba en la final sino trabajando al mayor nivel posible para llegar a ella.
R.- Es una generación con experiencia, con mucha experiencia y de mucha calidad. Por un lado, la Liga Endesa es la liga nacional más competitiva del mundo, y también muchos de los jugadores que han formado el equipo se han curtido en unas ventanas [partidos clasificatorios para las competiciones internacionales] que no son fáciles y en las que han asumido presión y responsabilidad. La diferencia es que son otros jugadores, y como han demostrado sobradamente, no solo en este Eurobasket sino desde hace ya unos años, tienen también grandes virtudes, talento y competitividad.
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R.- Sin lugar a dudas, en el espíritu de equipo, el compromiso y el esfuerzo tanto colectivo como individual y tanto de los jugadores como del equipo técnico. Y esto no ha sido una sorpresa para nadie, al menos para nosotros. Probablemente pocos fuera de la Federación Española de Baloncesto o de la Selección recordarán que en el verano de 2017 realizamos en Benahavís una concentración previa al Eurobasket pensando también en las ventanas, que eran una novedad que se nos echaba encima sólo dos meses después.
R.- Elegir un momento no es que sea difícil, es que no refleja lo que sientes, porque momentos hay siempre muchos. Dicho esto, creo que uno de los momentos más emocionantes fue cuando Rudy levantó la copa. En la FEB no nos gusta personalizar, pero creo que es de justicia que este oro en el Eurobasket le tenga a él por referencia. Sus dos últimos campeonatos con la camiseta de España han sido dos verdaderas lecciones, como jugador, como persona y como capitán del equipo.
R.- En ningún momento. Del mismo modo que nunca ves nada ganado, tampoco nunca lo ves todo perdido. Eso sí: nervios se pasan siempre, y por ejemplo una prórroga como la que jugamos contra Lituania es muchas veces un cara o cruz.
R.- La que le corresponde, que es mucha, lógicamente. Su trayectoria habla por sí sola, y no únicamente en la FEB. Que es uno de los mejores entrenadores del mundo, nadie lo discute. Pero su grandeza no es solo técnica, o táctica, está también, y aunque externamente no se vea, su capacidad para formar un equipo en poco más de un mes. Y no me refiero solo a un equipo en la pista sino también, y quizás se podría decir que sobre todo, fuera de ella. Para el gran público, las grandes estrellas son los jugadores, y no deja de ser lógico. Pero los propios jugadores son los primeros que saben que algunos entrenadores también lo son, algunos, y Sergio se ha ganado con creces ser considerado como tal.
R.- Que cada cual está en su derecho de opinar, pero nosotros en la Federación Española de Baloncesto tenemos que pensar en lo mejor para la Selección, que a fin de cuentas es lo mejor para todo el baloncesto español. Y ejecutarlo si estamos convencidos, incluso a riesgo de que no todo el mundo lo entienda o lo acepte. Esta fue la principal consideración que tuvimos en cuenta, y desde luego no nos arrepentimos.
R.- Sinceramente, creo que no. Estamos en un mundo tan globalizado que el racismo, al menos en el mundo interno del deporte, es una excepción, lamentable y execrable, pero una excepción. Y en el baloncesto aún más. Al menos, eso quiero creer.
R.- Nosotros teníamos clara su enorme calidad deportiva, y lo ha demostrado con creces. Después, tanto en la cancha como fuera de ella, las cosas no siempre son uno más uno dos. Que un gran jugador se integre o no en una dinámica de equipo ya formada y consolidada es siempre una incógnita. Pero en este sentido hay que decir que no es que acertáramos nosotros, es que acertó él. Ha sido uno más desde el momento en que llegó al hotel de concentración, sinceramente, pareció como si hubiera estado en el equipo toda la vida, y se ha ganado no sólo la admiración sino el respeto y la amistad de todos sus compañeros.
R.- Conocí a Rudy cuando llegó a la Selección en el año 2004, hace 18 años, así que podría decir que no hay casi nada de él que no conozcamos los compañeros que le hemos visto crecer, como jugador y como persona, a lo largo de estos años. Lo que puede que haya sucedido es que en los dos últimos campeonatos, pero muy especialmente en este, es que su liderazgo se ha visualizado más hacia fuera, haciéndose más notorio para quienes no habían estado en el día a día de unos equipos que siempre tuvieron nombres tan destacados como los de los Gasol, Navarro o Ricky, que parecían acaparar todos los focos.
R.- ¿Aparte de sufrir en el palco? Pues no desconectar, no del día de la Selección y del torneo sino de la Federación misma. La Federación no es sólo el verano con muchas selecciones compitiendo, tenemos trabajo para dos vidas.
R.- La mayoría, tal como las anotaba como jugador: tras un trabajo en equipo y la asistencia de un compañero.
R.- Quien más me ha impresionado es el equipo en su conjunto, el grupo humano que ha sido capaz de afrontar todas las circunstancias y, desde la confianza en sí mismos, construir una Selección solidaria, valiente y cohesionada que ha competido sin miedo ante rivales con grandes nombres que, en teoría, eran superiores a ella.
R.- Afortunadamente, el listón siempre lo hemos tenido alto. Y si no lo estuviera, lo subiríamos nosotros mismos. Pero que el listón esté alto, y de esto estamos todos orgullososísimos, no quiere decir que nos sintamos obligados a ganarlo todo y que si no lo hacemos nos rasguemos las vestiduras. Lo más bonito de todo esto es ver cómo cada verano cada una de nuestras Selecciones se pone la camiseta de España con ilusión y responsabilidad, cómo siente que representa a todo un deporte, a todo un país, cómo quiere corresponder al ejemplo que han visto y siguen viendo en sus mayores. Después, cuando acaba el verano, presidentes, directivos, entrenadores y jugadores de otros países nos felicitan y nos dicen que sienten sana envidia de nosotros.
R.- Fueron unos años fantásticos, tuve la suerte de poder vivir muchos éxitos, con la Selección, con mis clubes, en la NBA… Pero si algo sabemos desde el primer momento los deportistas profesionales es que nuestra carrera tiene un final insoslayable. Pero si te has preparado bien para el momento, no representa un final sino un inicio de algo diferente. Mi vida me ha llevado a ser el presidente de la FEB y estoy muy orgulloso y muy responsabilizado de serlo.
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