La Génesis del Movimiento 15M: Un Resumen Detallado
A lo largo de las dos últimas décadas, la extensión del acceso a Internet así como los nuevos desarrollos de las Tecnologías de la Información (TIC) han transformado las formas de gestación, difusión e impacto de las protestas y el activismo político. La apropiación de los instrumentos técnicos por parte de públicos muy extensos ha contribuido a la aparición de redes horizontales donde se tejen marcos de significados compartidos, acciones y reflexiones para las protestas sociales.
Internet ha supuesto una nueva era para lo que hasta ahora se ha conocido como la comunicación alternativa. La arquitectura de red distribuida de Internet favorece la actividad discursiva de los movimientos sociales, puesto que permiten salir de la marginalidad de los fanzines, las radios libres, los carteles, que ponían a circular objetos culturales pero de forma muy limitada, no sólo por el costo económico sino por su dificultad para abarcar audiencias amplias.
Internet es una plataforma que permite a los activistas salir del ghetto, tanto directa como indirectamente, influenciando los medios masivos, y por tanto incidiendo en la transformación del sentido común de una sociedad.
Contrapúblicos y la Lucha por la Hegemonía
Nancy Fraser habla de “contrapúblicos subalternos” para referirse a “espacios discursivos paralelos donde los miembros de los grupos sociales subordinados inventan y hacen circular contra-discursos, lo que a su vez les permite formular interpretaciones opuestas de sus identidades, intereses y necesidades”. Para esta autora, en las sociedades estratificadas, los contrapúblicos subalternos tienen un doble carácter.
Por un lado, funcionan como espacios de retiro y reagrupamiento; por el otro funcionan también como bases y campos de entrenamiento para actividades de agitación dirigidas a públicos más amplios. Es precisamente en la dialéctica entre estas dos funciones donde reside su potencial emancipatorio.
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Los movimientos y los colectivos activistas buscan siempre construir estos espacios de opinión -de comunicación alternativa- que luchan contra las ideas hegemónicas y a la vez contrarrestar la omisión mediática o la representación simplificada o tergiversada de las protestas en los medios masivos. La extensión de Internet, el “periodismo ciudadano”, los blogs, las redes sociales digitales, le han quitado la última palabra a los grandes consorcios de la comunicación y se han convertido en instrumentos competidores para insertar discursos distintos en la agenda pública, esos “contrapúblicos” con posibilidades de impacto más allá de sus afines.
Sin embargo, la estructura tecnología no es garantía de éxito. Pocas son las veces en que la contra-publicidad irrumpe en el dominio común (en las calles, en los medios masivos), puesto que, por sí misma, la proliferación de contrapúblicos subalternos no conduce a la multiplicación de fuerzas o a la transformación política.
Se necesita el catalizador, la chispa, el símbolo detonador de la movilización de los cuerpos, su confluencia en el espacio público y la consecuente incursión en los grandes medios masivos que continúan siendo hoy los instrumentos decisivos para llegar a transformar a la sociedad -son todavía “la metared de redes de comunicación, las redes que procesan los materiales ideacionales con los que sentimos, pensamos, vivimos presentamos nuestras ideas y luchamos”, diría Castells.
De las Redes Zapatistas al Ciclo de Acción Global de la Web 2.0
A continuación, se presenta una serie de periodos marcados por la relación que establece la movilización social con las TIC, desde la aparición de Internet hasta la fecha:
- En el inicio de la investigación informática, entre 1969 a 1992/1993, muchos desarrolladores de código y programadores se planteaban un uso libertario y abierto de la tecnología computacional. Es el origen de la ética hacker y de lo que posteriormente se llamará hackctivismo (de la unión de hacker y activista).
- A partir de 1994, cuando irrumpe el Ejército Zapatista de Liberación Nacional en Chiapas, México, conformará de manera espontánea una red transnacional de solidaridad que inaugura los usos del correo electrónico y de la Web, apenas surgida un año antes, para la lucha social.
- Se expanden por todo el mundo los Independent Media Center (Indymedia), siguiendo el modelo de Seattle, que permite la publicación abierta: subir a la red textos, fotos, video, archivos de audio. El activismo comunicativo en todo su esplendor cambia la consigna que hasta ahora regía la relación de los movimientos sociales con los medios de comunicación y clama: “Dont´hate the media, be the media”.
- A partir de 2004 surge la denominada Web 2.0: las redes sociales, el microbloging, el movimiento P2P. Se trata de la posibilidad de “construcción autónoma de redes sociales controladas y orientadas por sus usuarios”.
Algunos ejemplos son emblemáticos en el activismo político: entre el 11 y el 14 de marzo de 2004, en España a través de los mensajes SMS en los teléfonos móviles, la ciudadanía contraviene el discurso mediático y gubernamental que atribuye a ETA el atentado contra los trenes de la estación de Atocha en Madrid. La “movilización” cambia el sentido de las elecciones españolas.
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A finales de 2010, los cables del Pentágono difundidos por el grupo ciberactivista Wikileaks muestran que en la nueva edad tecnológica los secretos del poder no están a salvo. A su vez la red global de hactivistas Anonymous irrumpe con fuerza y se multiplica en varios países. Es el preludio del ciclo democrático global que arranca con la Primavera Árabe en 2011 y que se disemina por lugares distantes, logrando en algunos aspectos un efecto de contagio.
La toma de las plazas ha sido una clave en muchas de estas protestas: el 15M español dice querer invocar la Plaza Tahrir de El Cairo en el centro de Madrid, la Qasba de Tunez y la Plaza de la Perla de Manama, Barheim. En Londres se plantaron 200 carpas ante la Saint Pauls Cathedral. En Grecia el 25 de mayo una convocatoria anónima a traves de redes sociales llenó la Plaza Sintagma, en el centro de Atenas. La mayor movilización de la historia de Israel se dio en el boulevard Rothschild en Teleaviv. La ocupación de Wall Street en Nueva York se extendió a más de mil ciudades de Estados Unidos. En Chile los estudianes en lucha contra la privatización de la educación convergieron en las calles. Lo mismo ocurrió en México en 2012 con #YoSoy132.
Redes Activistas como Nuevas Formas de la Acción Colectiva
Todas estas protestas comparten características comunes: son redes activistas (que no encajan dentro de las definiciones estrictas de movimiento social) que aparecen como enjambres de individuos que confluyen en el espacio público así como en el ciberspacio demandando y ejerciendo una democracia anhelada, protestando contra el status quo. La idea de red tiene un gran peso en estas movilizaciones en tres dimensiones profundamente imbricadas:
- La red como forma de organización laxa diferente a la de los partidos políticos, los sindicatos o las agrupaciones jerárquicas.
- La red como estructura de comunicación (a través de Internet y las redes electrónicas).
- La red como ideal normativo, es decir la calidad prefigurativa de la comunicación y la organización horizontal no es solamente una forma de protesta sino una forma de hacer y actuar el otro mundo posible.
La red es un “performativo político” donde “se comienza a vivir aquello por lo que se lucha”, tal como señala Arditi. Por tanto, no es extraño que en este ciclo de protestas aparezca la demanda de “democracia real ya” como un denominador común que tiene que ver con la misma forma de actuar y organizarse, tanto en los casos de las manifestaciones contra la crisis económica como contra las dictaduras.
Las redes activistas responden a la idea de red multicanal, en el sentido en que todos los actores pueden relacionarse con todos, sus características corresponden al acrónimo en inglés SPIN: “Redes Segmentarias, Policéntricas, Ideológicamente Integradas”. Es decir, una red segmentada, compuesta por muchos grupos distintos con autonomía unos de otros, capaces de tomar sus propias iniciativas; policéntrica, donde hay muchos nodos y líderes y no necesariamente uno de ellos es el central o jerárquico; a la vez los actores comparten y construyen ciertos valores comunes u objetivos concretos que permiten su integración de forma laxa y extensible.
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Las redes activistas se caracterizan por lo que Castells denomina “la producción interactiva del significado” propia de la “autocomunicación de masas”: la posibilidad abonada por la digitalización y las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) de que la gente sea productora/receptora y combinadora de sus propios mensajes, remezclando códigos y formatos, diversificando y multiplicando los puntos de entrada en el proceso de comunicación, atravesando fronteras. La actividad en red representa nuevas formas de subjetivación política en un espacio multidimensional e híbrido.
El Paso Fundamental del 15-M: Asambleas en los Centros de Trabajo
Una bandera fundamental del movimiento es la lucha por una democracia real y participativa, donde los ciudadanos en general y los trabajadores en particular pasemos de ser objetos a sujetos, de mercancías a ciudadanos activos. No queremos una sociedad que funcione dividida en dos partes, por un lado una élite dirigente y manipuladora y por otro una gran masa social dirigida y manipulada.
El despertar del movimiento 15M ha roto esquemas y ha levantado esperanzas en millones, ha volatizado la apatía y la desilusión que pesaban como una roca, ha demostrado que la Historia no está escrita y que los pueblos en lucha pueden convertir en astillas el paradigma más sólido y transformarlo en otro totalmente distinto.
Que en las empresas, centros de trabajo y mundo laboral en general comiencen a germinar y extenderse asambleas de trabajadores les causaría auténtico pavor. Es el paso del que no quieren ni oír hablar la elite económica y política de nuestro país.
Según la realidad de cada trabajo o de cada empresa así deben organizarse sus trabajadores. La variedad y la flexibilidad debe ser la filosofía de este movimiento, la fisonomía organizativa dependerá del desarrollo concreto y no se deben poner corsés al lugar o las formas en las que germinen las asambleas: una fábrica, una empresa, un supermercado, un puerto o cualquiera de las partes que forman la administración pública.
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