Las Nenas y su Orquesta: Un Legado Musical con Raíces Profundas
El mundo de la música está lleno de historias fascinantes, y la de Las Nenas y su Orquesta es una de ellas. Con raíces tanto en Asturias como en Galicia, este grupo ha sabido adaptarse a los tiempos y mantener viva la pasión por la música.
Orígenes y Trayectoria
La historia en la música de estas dos hermanas con raíces paternas en Traba de Laxe se remonta a cuando todavía eran unas niñas. Tenían tan solo ocho y trece años cuando Ruth y Judith iniciaron su carrera en el Conservatorio Profesional de Música de A Coruña, su ciudad natal. «Foi meu pai quen nos insistiu para que fósemos alí», cuenta Ruth.
Pero antes ya hicieran esporádicamente sus primeros pinitos en el mundo de la verbena gallega. «A primeira vez que me subín ao escenario foi con seis aniños, acompañando a meu pai e a miña irmá no grupo “Los gemelos y su orquesta”», dice la más pequeña. Y es que llevan la música en la sangre.
Hijas de Arturo Cundíns, pianista en la popular orquesta Finisterre durante más de dieciocho años, las dos portan la pasión por el canto en su ADN. «Recordo que cando eramos cativas miña nai nos levaba a ver tocar a meu pai. Encantábamos ese mundo. Eramos das típicas nenas que con catro anos se subían ao escenario para bailar», rememora Judith.
Y, aunque al progenitor no le gustaba la idea de que sus pequeñas -que ya no lo eran tanto- trabajaran como el en el mundo de los festejos nocturnos por las duras condiciones que estos les supondrían, ambas terminaron como cantantes de orquesta. «Realicei a miña primeira proba nas antigas Airas de Carballo», recuerda Ruth, quien en ese momento inició su andadura musical. «A min encantábame, pero recoñezo que che ten que gustar ese mundo porque é moi duro. Nunca sabes canto vas durmir ou comer», añade.
Lea también: "Petarda": Qué significa
«No mundo da verbena acabas enriquecéndote moito da cultura galega»El estilo musical en el que Judith se siente más cómoda es la copla, lo que en su día la llevó a actuar con la Banda Municipal de Música de la ciudad herculina. Una experiencia, dice, que jamás olvidará. «Era un dos meus soños, polo que quedei encantada cando me chamou o director da banda para facer un concerto dedicado á copla no Teatro Rosalía. Foi precioso», relata.
Hace unos años, las dos hermanas hicieron un intento por juntarse y trabajar juntas, un dúo musical que no duraría mucho en el tiempo. «Por causas económicas e posto que viviamos separadas, decidimos que era mellor traballar cada unha polo seu lado», dice Ruth, quien abandonó la verbena y encaró una carrera en solitario para criar a su hija pequeña.
Actualmente, y tras su paso por el concurso Recantos de Luar el año pasado, acaba de sacar su primer trabajo, Miña Terra Galega, con el que espera encontrar un hueco en el panorama musical gallego. No descarta tampoco trabajar en la televisión. «Encantoume o mundo que hai detrás das cámaras. Así que canto máis poida estar aí, mellor», expone.
Al igual que su hermana mayor, Judith quiere seguir trabajando en la música. «Nacín con ela e sen ela non podería vivir. Precísoa», sentencia. Eso si, dice que prefiere las fiestas pequeñas, y si son familiares, mejor. «Que sexa un trato de ti a ti». No obstante, y consciente de que la vida no es fácil, Judith compagina sus actuaciones con el estudio.
El Grupo D’Cano: Un Legado Asturiano
El Grupo D’Cano lleva su apellido por toda Asturias. Iván vive un idilio con la música, adaptándose a los tiempos y combinando su trabajo en el Ayuntamiento de Salas con su propia orquesta. El Grupo D’Cano está formado por las voces de Iván Cano y Lucía Revuelta; el teclado de Jony Llera, la veteranía de Abelardo Balbona en la guitarra y la frescura de las jóvenes bailarinas Alexandra Jeanette y Selena Johana.
Lea también: Cuentos cortos para inspirar a niñas
Los Comienzos de Iván Cano
Iván Cano recuerda sus inicios con cariño: "No tengo conocimiento desde cuando, pero con dos o tres años ya andaba detrás de las bandas de gaitas con mi abuelo." "Primero, orientados a la gaita, en la Escuela de Música de la Mancomunidad Cinco Villas que era como se llamaba antes la que ahora es la Escuela Municipal." "Luego ya me incliné por el piano; empecé a tocarlo y con trece años ya salía en solitario a tocar a alguna verbena por los alrededores."
Además de tocar el piano, Iván también cantaba, pero no le daba protagonismo hasta que se dio cuenta de su potencial vocal. "Vi que tenía condiciones para cantar y que a la gente le gustaba mi voz. Así que me enfoqué y eduqué la voz con Isidoro León en Oviedo, un tenor muy famoso. Estudié nueve años de canto y ya di el giro de lleno."
Un Sueño Hecho Realidad
Para Iván, la música es más que un trabajo, es un sueño hecho realidad. "Es verdad que vivir de la música es complicado pero sí que podría; desde 2002 estoy trabajando con orquestas y sí que da para vivir." A pesar de las dificultades, como la pandemia, lo importante para él es dejar su sello. "A los que nos gusta la música siempre queremos que nos recuerden por una canción o por algo que dejemos ahí."
Iván también compone habitualmente, guiándose por sus experiencias personales. Su padre, Mario Cano, fue minero y también trabajó en un bar, mostrando la dedicación y el esfuerzo que Iván también ha heredado.
Adaptación y Renovación
El inicio del proyecto D’Cano fue en Nochevieja de 2019, pero la pandemia interrumpió sus planes. Sin embargo, supieron adaptarse y retomar la actividad, aunque de forma más ligera. "Tras el cierre por la pandemia, fue sobre todo un cambio en lo personal, pasé a rodearme de personas que sabes que no te van a dejar colgado."
Lea también: Sexo seguro durante el embarazo
La incorporación de sus hijas como bailarinas ha sido un factor clave en el éxito actual del grupo. "Ahora tengo a dos de mis hijas que bailan en el grupo, esto fue provocado por la situación y es cuando mejor está funcionando. Yo creo que es el secreto y la base de que una cosa funcione, que tengas una pena en un momento dado y que sepas que el que está al lado te va a apoyar en todo lo que haces."
Aunque es complicado separar el rol de padre y director, Iván se esfuerza por mantener el equilibrio. Para él, dedicarse a la música es maravilloso, siempre y cuando se combine con una vida personal estable. "Cuando empiezas la vida con una persona que está dedicada a esto tienes que ser consciente de lo que significa."
La mayor satisfacción para Iván es emocionar al público con su música. "Llegar a una fiesta y hacer sonreír a dos abuelos, estar cantando y que alguien llore de emoción, eso es lo mejor que te puede pasar, es lo más grande."
En cuanto a la situación del sector musical, Iván cree que la administración ha criminalizado un sector que nada tiene que ver en la pandemia. A pesar de ello, han sabido adaptarse y seguir trabajando. "Como muchos somos autónomos podemos bajar el precio para que los bares y los merenderos puedan contar con nosotros."
La entrada de las jóvenes bailarinas ha revitalizado al grupo, atrayendo a un público más joven. "Es curioso, nuestro público suele ser veterano por el tipo de repertorio que hacemos pero, al entrar las nenas, el grupo cogió un poco más de savia nueva y metimos algo de repertorio más actual y ahora se está mezclando un poco."
Lucía Revuelta: Una Voz Consagrada
Cuando la gijonesa Lucía Revuelta decidió formar parte de D’Cano, ya era una voz conocida en el mundo de las orquestas. Desde los dieciséis años, su vida ha girado en torno a la música. "En realidad, yo iba a acompañar a una prima a una prueba para una orquesta de Noreña, y al final nos quedamos las dos." En febrero de 2020 entró a formar parte de D’Cano, donde se siente como en casa.
tags: #las #nenas #y #su #orquesta #historia