Composición y Beneficios de la Leche Materna Madura
La leche materna se equilibra intrincadamente con nutrientes, anticuerpos y más, todo para proteger, nutrir y preparar al bebé para un futuro saludable. La Organización Mundial de la Salud y UNICEF recomiendan encarecidamente que las madres alimenten a sus bebés únicamente con leche materna durante los primeros 6 meses, comenzando en la primera hora tras el nacimiento.
Composición de la Leche Materna
Una mirada más cercana a la composición de la leche materna, de esa primera alimentación con calostro, nos muestra hasta qué punto es intrincadamente equilibrada la composición de la leche materna, para proteger, nutrir y preparar al bebé para el futuro.
El interés científico en estudiar la composición de la leche materna está creciendo, y cada vez se encuentran más componentes. Una cosa que la ciencia está descubriendo es que no hay una solución universal. La composición del calostro difiere de la leche madura, y la composición de la leche madura cambia de una toma a otra, e incluso durante una sola toma. De hecho, se cree que la madre optimiza la leche materna, especialmente para las necesidades de su bebé.
Por ejemplo, cuando un bebé nace prematuro, la leche materna "tiende a ser más alta en proteínas y grasas". Por otra parte, los estudios muestran que la composición de la leche materna no se ve demasiado afectada por las diferencias de raza, edad, dieta o si las madres han dado a luz previamente.
Tipos de Leche Materna
La leche materna no es igual e inmutable durante toda la lactancia. Ni siquiera lo es durante una misma toma, dado que la leche tiene la capacidad de adaptarse a las necesidades del bebé. En general, se puede hablar de cuatro tipos de leche materna: precalostro, calostro, leche de transición y leche madura. Cada uno de estos tipos de leche materna son buenos, por lo que no hay una leche mejor que otra. Lo que ocurre es que la leche materna cambia según las exigencias nutricionales de cada momento.
Lea también: Todo sobre sacaleches maternos
- Precalostro: Es una secreción mamaria producida durante el tercer trimestre de gestación. Ofrece protección inmunológica al bebé, ya que suelen tener más riesgo de contraer una infección en los primeros días de vida.
- Leche pretérmino: Aquellas mujeres que sufren un parto prematuro, producirán leche pretérmino para alimentar al bebé prematuro durante un mes aproximadamente. Este tipo de leche materna contiene mayor cantidad de proteínas que la leche madura, ya que el bebé prematuro requiere un mayor aporte proteico.
- Calostro: Este tipo de leche materna se secreta desde la semana 12-18 de embarazo hasta los primeros días tras el parto. El calostro es espeso, denso y de color amarillento debido a la alta concentración de carotenos. Su volumen puede variar entre 2 a 20 ml por toma. Esta cantidad de calostro es suficiente para satisfacer las necesidades del recién nacido.
- Leche de transición: En torno al cuarto o quinto día del parto tiene lugar la famosa subida de leche. Esto significa que la mujer notará sus pechos inflamados y comenzará a secretar lo que se conoce como leche de transición. Se trata de una leche más líquida que el calostro, pero no tanto como la leche madura. La duración habitual de la leche de transición es de unos 15 días aproximadamente. Durante este tiempo, se secretan unos 600-700 ml/día.
- Leche madura: Cuando han transcurrido alrededor de dos semanas desde el momento del parto, la leche materna comienza a madurar. Sin embargo, no se considerará leche madura hasta las 4 semanas de vida del bebé.
Leche Materna Madura
La leche madura es la última etapa de la lactancia materna y suele producirse alrededor de la cuarta semana después del parto. La composición exacta de la leche madura no se conoce, pero se sabe que contiene grasa, proteínas, agua y las calorías necesarias que necesita el bebé para su crecimiento. Además, esta leche materna también contiene vitaminas A, D, E, B, minerales y ácidos grasos.
Aproximadamente, se produce unos 700-900 mL al día de este tipo de leche durante los 6 meses posteriores al parto.
La leche madura tiene pH neutro, es de color blanco y mucho más líquida que el resto de tipos de leches maternas. En este caso, la leche madura está compuesta por un 88% de agua, pero el contenido en proteínas es menor que en el caso del calostro o de la leche de transición. No obstante, la cantidad de carbohidratos y grasas que tienen la leche madura es mayor para así aportar más calorías al recién nacido.
La leche madura es ligera al principio de la toma del bebé; mientras que al final se vuelve cremosa por la grasa. Gracias a este cambio de textura se permite que el recién nacido sacie primero su sed y luego el apetito. La administración de leche madura se recomienda hasta los dos años de edad o más, junto con alimentación complementaria.
Componentes Clave de la Leche Materna Madura
Los principales componentes de la leche son agua, proteínas, hidratos de carbono, grasas, minerales y vitaminas. La grasa es el componente más variable. Las concentraciones aumentan desde 2 g/100 ml en el calostro hasta alrededor de 4 a 4,5 g/100 ml a los 15 días posparto. El principal hidrato de carbono de la leche es la lactosa, que proporciona el 40% de la energía del bebé.
Lea también: Bebidas para la producción de leche
- Agua: La leche materna es un 87,5% agua.
- Hidratos de carbono: El hidrato de carbono más importante en la leche humana es la lactosa, que favorece la absorción del calcio y crea un medio ácido en el intestino del niño que impide el desarrollo de gérmenes peligrosos para el bebé. La lactosa es importante para el desarrollo del sistema nervioso y del cerebro. La lactosa también es de gran importancia para una flora intestinal sana. También contiene sacáridos como glucosa y galactosa, y oligosacáridos, considerados actualmente el tercer componente sólido más abundante de la leche materna, con unas 150 estructuras identificadas, como el 2’FL.
- Grasas: De los más de 200 ácidos grasos presentes, la mayoría son triacilglicéridos, que liberan energía a medida que se descomponen. De hecho, en 100 ml de leche materna hay 3-5 g de grasa, lo que representa el 40%-55% de las calorías de esta leche. Con un promedio de 4,03 g de grasa por cada 100 gramos, la leche materna madura tiene un contenido de grasa muy alto. El contenido de grasa de la leche materna sirve para satisfacer la elevada necesidad de energía y calorías de los bebés a partir de un aporte relativamente pequeño de líquido. La mayoría de las grasas están en forma de triglicéridos, siendo los ácidos grasos predominantes el ácido oleico y el palmítico. También presenta fosfolípidos, colesterol y ácidos grasos insaturados, especialmente, poliinsaturados de cadena larga y ácidos grasos de cadena corta.
- Proteínas: La leche materna también contiene más de 400 proteínas. Las proteínas y otros macronutrientes son esenciales para el desarrollo del tubo digestivo, y actúan como un probiótico para promover un microbioma intestinal sano, otra manera de estimular la capacidad del bebé para combatir las infecciones y mantener un metabolismo sano. Las proteínas son el 0.9% del contenido de la leche materna. Entre ellas destacan la caseína, la seroalbúmina, alfa-lactoalbúmina, beta-lactoglobulina, inmunoglobulinas y otras glicoproteínas. Contiene ocho de los aminoácidos esenciales que provienen del plasma materno. Las proteínas más presentes en la leche materna son la lactoalbúmina (hasta 60%) y la caseína (hasta 40%), al revés que en la leche de vaca donde hay más caseína (hasta 80%) que lactoalbúmina (hasta 20%).
- Minerales: La proporción de calcio y fósforo en la leche de mujer es la adecuada, de modo que su absorción intestinal es inmejorable. Aunque la proporción de hierro y de zinc en la leche humana es baja, la absorción es muy elevada. El hierro presente en la leche humana es menor que en la leche de vaca, sin embargo, tiene mayor biodisponibilidad. El recién nacido a término amamantado exclusivamente durante los seis primeros meses de vida no tiene riesgo de anemia. Algunos de los minerales presentes en la leche humana son el sodio, el potasio, el calcio o el magnesio. Todos los minerales decrecen en los primeros 4 meses, a excepción del magnesio.
- Vitaminas: El calostro es muy rico en vitamina A. La leche humana tiene vitamina D (una forma hidrosoluble de vitamina D3, la vitamina D sulfato), que protege del raquitismo a los lactantes alimentados al pecho. La vitamina E es muy abundante, favorece la absorción de las grasas. Ten en cuenta que la leche materna contiene los elementos y vitaminas que tienen los alimentos que come la madre.
Además de ser una fuente nutritiva, la leche materna también tiene otras funciones. Estudios recientes han demostrado que la leche materna es una fuente de bacterias “amigas” (también llamadas “comensales”) como los lactobacilos, que forman parte natural de este fluido biológico.
Beneficios de la Leche Materna
La lactancia materna proporciona unos beneficios inigualables al recién nacido y a la madre. La leche materna aporta al bebé nutrientes que las leches de fórmula nunca van a ofrecer. Y además, su composición cambia con las necesidades nutricionales del niño.
- Protección fuera del útero: Desde el principio, los bebés reciben una dosis saludable de anticuerpos en el calostro, para protegerlos inmediatamente en cuanto comienzan la vida fuera del útero. Los componentes bioactivos en la leche materna, como la inmunoglobulina y los macrófagos, protegen a los bebés de las infecciones, potencian su sistema inmunológico y evitan inflamaciones.
- Metabolismo sano: Las proteínas y otros macronutrientes son esenciales para el desarrollo del tubo digestivo, y actúan como un probiótico para promover un microbioma intestinal sano, otra manera de estimular la capacidad del bebé para combatir las infecciones y mantener un metabolismo sano.
- Desarrollo sensorial y cognitivo: La leche materna fomenta el desarrollo sensorial y cognitivo del bebé. También le protege de enfermedades infecciosas y de enfermedades crónicas.
La madre también puede beneficiarse sobre todo cuando da el pecho más de seis meses. En caso de dolor mamario, que es el síntoma más frecuente que puede aparecer en el amamantamiento, es fundamental observar como la mamá da el pecho al bebé, debido a que en la mayoría de los casos se debe a una técnica incorrecta de amamantamiento.
Si un recién nacido de menos de 1.500 gramos de peso, un gran prematuro, consume al menos 25 mililitros al día de leche materna se reduce el riesgo de enfermedades en sus primeras semanas de vida.
La leche materna contiene los nutrientes que ayudan a proporcionar a tu bebé la base para una buena salud desde el inicio de la vida.
Lea también: Leche materna: composición y ventajas
AVISO IMPORTANTE: La lactancia materna es el mejor alimento para el bebé.
tags: #leche #materna #madura #composición #y #beneficios