Longitud del Fémur Fetal y su Importancia en las Tablas de Crecimiento

02.11.2025

Cuando una gestante acude a un control obstétrico ecográfico, es muy habitual que el médico le hable del percentil del peso fetal, y este es un concepto que, en ocasiones, cuesta entender. Las mamás que ya tienen hijos mayores, lo conocen a la perfección, ya que los pediatras lo emplean continuamente, pero si es el primer embarazo, quizá cueste un poco interpretar esa información. Vamos a intentar explicarlo de la forma más clara posible.

¿Qué es un Percentil?

Un percentil es un concepto estadístico, una de las llamadas medidas de posición central utilizadas en esta disciplina. Indica, una vez ordenados los datos de menor a mayor, el valor de la variable por debajo del cual se encuentra un porcentaje dado de observaciones en un grupo de observaciones.

Durante el embarazo, se utilizan multitud de percentiles, pero los que más preocupan a los futuros papás son los de crecimiento fetal. Como al feto no se le puede pesar ni medir directamente, ya que está dentro del útero, se realizan varias mediciones de diferentes partes de su cuerpo para después estimar el peso fetal. Así se realizan de manera estandarizada las medidas de diámetro biparietal (cabeza), circunferencia abdominal (abdomen) y longitud del fémur (pierna). Cada una de estas medidas, tiene su correspondiente tabla estandarizada de percentiles, de tal forma que podemos valorar si el crecimiento fetal está siendo el adecuado.

Estas medidas se suelen tomar a partir de la semana 14, ya que antes se utiliza otro tipo de medida para valorar el tamaño del embrión: el CRL o longitud craneocaudal.

Vamos a poner un ejemplo práctico: A unos padres, el día de la ecografía del tercer trimestre -en la semana 34- les dice el obstetra que su bebé tiene un peso fetal estimado de 2.450 gramos, lo cual corresponde al percentil 75. Esto significa que entre todos los fetos de 34 semanas, el 75 por ciento tienen un peso menor que este, y un 25 por ciento un peso mayor.

Lea también: Cálculo de la edad gestacional: el papel del fémur fetal

Todos los valores incluidos entre el percentil 10 y el percentil 90, se consideran normales, y los que sean menores del 10 o mayores del 90, requerirán de una vigilancia un poco más especial. Por ejemplo, un percentil 30, que está por debajo de la media, es igual de normal que uno que esté por encima, por ejemplo un 70.

Debemos tener presente que esto son pesos estimados, y que pueden variar del real hasta en un 15-20% (hacia arriba o abajo). La valoración del percentil una vez tenemos la estimación del peso del feto, hay que realizarla en base a la edad gestacional real. Este concepto es importante, ya que a veces hay variación entre la fecha de última regla de la gestante, y la fecha de la última regla calculada por la ecografía del primer trimestre, prevaleciendo esta última sobre la anterior.

Cuando el percentil de peso fetal está por encima de 97, lo denominamos “feto grande para la edad gestacional” (peso extremadamente alto), y cuando es menor de 10 lo llamamos “feto pequeño para la edad gestacional”. Cuando es igual o menor a 3 estamos ante una “restricción del crecimiento fetal” o “CIR” (peso extremadamente bajo).

El Rol de la Ecografía en el Control del Embarazo

A nadie se le escapa que, en los tiempos actuales, la ecografía se ha convertido en el recurso más importante y decisivo entre las exploraciones que se han incorporado en los últimos años a la práctica obstétrica diaria. No resulta fácil encontrar un método diagnóstico tan útil, práctico y rentable como los ultrasonidos.

En obstetricia, se empezó a utilizar en España hacia el año 1969, y hoy día es una exploración imprescindible. Nadie se imagina controlar un embarazo sin "ver" el feto en la pantalla del ecógrafo.

Lea también: Interpretación de la longitud femoral fetal

Es habitual que a todas las gestantes se practique una media de 4-5 exploraciones durante el embarazo. Es evidente que, en los últimos 30 años, la ecografía ha revolucionado y ha creado una nueva obstetricia. Esta técnica, año tras año, ha sido objeto de constante renovación y actualización y, en la actualidad, se dispone de aparatos de gran resolución que, al incorporar la exploración en color, el efecto Doppler y la "visión" en 3 y 4 dimensiones ofrecen una gran calidad de imagen.

Así, los obstetras nos hemos ido familiarizando con las estructuras encefálicas, cardíacas y digestivas, con el desarrollo del sistema urinario y genital, con los movimientos habituales del feto y hasta con el intrincado árbol vascular placentario y umbilical.

¿Cuándo y Cómo Debe Realizarse la Ecografía Durante el Embarazo?

La sistematización de las exploraciones ecográficas durante el embarazo está perfectamente establecida desde hace años. En sus protocolos, la SEGO (Sociedad Española de Obstetricia y Ginecología) recomienda realizar de forma sistemática 3 ecografías durante la gestación, una en cada trimestre del embarazo, más concretamente, la primera en la semana 10-14, la segunda en las semanas 16-18 y la tercera en las semanas 32-34.

Ecografía del Primer Trimestre (Semanas 10-14)

La primera se debe realizar con sonda vaginal y tiene como objetivos principales la observación de la forma, la localización y el tamaño de la vesícula gestacional, así como su contenido, en el que cabe destacar principalmente la medición del tamaño del embrión, la denominada CRL (del inglés crown rump length), que es la distancia que media entre el cráneo y el cóccix, la forma y el tamaño del saco vitelino secundario, el lugar de asentamiento placentario y el espesor de la denominada translucencia nucal (TN), marcador orientativo de una posible cromosomopatía fetal.

La exploración permite también establecer la concordancia o la discordancia de la biometría fetal con las semanas de amenorrea y establecer otros diagnósticos, como es el caso de los embarazos múltiples y molares, así como cualquier otra enfermedad quística o tumoral de origen uterino u ovárico.

Lea también: Todo sobre los percentiles del húmero fetal

En esta edad gestacional y con sonda vaginal, también es posible hacer un diagnóstico temprano de un sinfín de malformaciones congénitas, principalmente de las que deforman la silueta fetal y el perfil característico de cada órgano o sistema. La alta resolución que alcanzan los ecógrafos modernos, dotados de sistemas de exploración de alta resolución, facilitan estos diagnósticos, en los que además se requieren una gran experiencia y rigurosidad por parte del ecografista.

El cribado ecográfico de las malformaciones estructurales y la orientación proporcionada para descartar cromosomopatías es quizás el punto más importante del seguimiento del embarazo en los primeros 3 meses, sobre todo si tenemos en cuenta que la incidencia global de todas estas anomalías congénitas alcanza aproximadamente a un 4% de todas las embarazadas.

Se ha sistematizado y generalizado sobremanera esta exploración en toda la población de gestantes, y se ha llenado de contenido, actualidad y responsabilidad. No nos equivocamos al afirmar que la ecografía es la prueba generalizada de forma más amplia por su sencillez, inocuidad y eficacia para la detección temprana de las anomalías congénitas. Hoy día somos capaces de diagnosticar la mayor parte (65-75%) de todas las malformaciones que complican todos los embarazos.

Ecografía del Segundo Trimestre (Semanas 18-20)

El objetivo principal de esta ecografía, que se realiza por vía abdominal, es procurar un diagnóstico anatómico fetal completo y temprano, que permita asegurar la integridad fetal y descartar anomalías estructurales de cualquier índole. La realiza un especialista y, si se cuenta con ecógrafos de gran resolución, pueden pormenorizarse detalles anatómicos y vasculares realmente magníficos.

Si, al contrario, se ha diagnosticado una malformación, se puede iniciar la conducta más apropiada y hasta recomendar la interrupción legal del embarazo, válida en España hasta la semana 22, si la anomalía entra dentro de los supuestos legales.

Esta ecografía se ha popularizado tanto que, en este momento, su realización sistemática resulta imprescindible y es demandada por todas las gestantes.

Ecografía del Tercer Trimestre (Semanas 32-36)

La ecografía del tercer trimestre se realiza entre las semanas 32 y 36. Fundamentalmente, sirve para determinar la estática fetal, estimar el crecimiento, evaluar la cantidad de líquido amniótico, localizar la placenta y valorar el bienestar fetal. La estimación del tamaño y el crecimiento fetales es el punto más destacable.

Las variables ecográficas que se utilizan para el control de la talla y el peso fetales son la circunferencia cefálica (CC) o el diámetro biparietal (DBP), la circunferencia abdominal (CA) o bien el diámetro abdominal trasverso (DAT) y la longitud del fémur (LF). Estas medidas son la base de muchas fórmulas para la estimación y el cálculo del peso fetal. El mejor control se hace con mediciones seriadas a las semanas 24, 28, 32 y 36 de amenorrea, la determinación específica de estas variables entre las semanas 32 y 34 en los casos de embarazos de riesgo bajo suele ser suficiente para hacer un pronóstico de la evolución del crecimiento. Nosotros recomendamos estos 3: la CC, la CA y la LF.

Entre las semanas 16 y 22, el DBP crece aproximadamente 3,5 mm por semana y desde la 23 a la 32, unos 3 mm a la semana. Hasta la semana 36, el DBP es superior al DAT. El cociente DBP/DAT es de 1 alrededor de la semana 37, para invertirse de aquí en adelante hasta el final de la gestación.

En cuanto a la estimación de la edad gestacional, la medición del DBP entre las semanas 13 y 17 tiene una imprecisión de más o menos 9 días. La variabilidad del DBP medido antes de la semana 20 puede suponer un error en la estimación de la edad gestacional de 1,5 semanas, y de 1,5-2 semanas si se mide entre las semanas 20 y 30. La medida del fémur entre las semanas 25 y 36 es capaz de estimar la edad gestacional con un error no superior a más o menos 5 días.

Para eer correctamente las cifras de la tabla, es importante tener en cuenta que lo que cuenta no es el valor medido individual, sino la tendencia de crecimiento global, razón por la cuál los ginecólogos utilizan tablas que mustran las tendencias de crecimiento en percentiles. Está claro que un niño de padres altos tiende a estar por encima de la media, lo que importa es si el crecimiento es constante y correcto.

Es posible hacer una estimación aproximada de su peso. Para ello existen diferentes fórmulas, las más habituales tienen en cuenta la medida del diámetro biparietal (DBP), la circunferencia del abdomen (CA) y la longitud del fémur (LF). Se trata por tanto de una estimación. El margen de error puede llegar a ser de más menos del 15 al 20 por ciento. En términos generales, un feto pesa 1.000 gramos en la semana 28, 2.000 gramos en la 32, y 2.500 gramos la semana 35.

Diagnóstico Ecográfico del Feto de Crecimiento Anormal

Las 2 desviaciones anómalas típicas del crecimiento fetal son, por defecto, el denominado crecimiento intrauterino retardado o restringido (CIR) y, por exceso, el feto macrosomático (FM) Por CIR se entiende aquella situación obstétrica de tipo crónico y causa diversa que afecta al crecimiento y el desarrollo fetal, y que va a dar como resultado el nacimiento de un niño con peso bajo e inapropiado.

Literalmente, se incluyen en esta definición a todos los fetos cuyo peso al nacer se encuentra por debajo del percentil 10 o 2 desviaciones estándar (DE) por debajo de la media para la edad gestacional.

¿Cómo se hace el diagnóstico ecográfico de la restricción del crecimiento? Mediante la determinación y la medición de una biometría fetal anómala para la edad gestacional. El diagnóstico de probabilidad descansa en alguno o algunos de los hallazgos siguientes:

  • Diámetros, áreas y superficies fetales 2 DE por debajo de la media para la edad gestacional.
  • Cociente DBP/DAT mayor de 10 mm.
  • Cociente fémur/DAT mayor de 23,5 mm.
  • Crecimiento inadecuado en el tiempo (no progresivo) de la cabeza y abdomen.

Crecimiento Intrauterino Retardado y Bienestar Fetal

Algunas complicaciones del embarazo, como la hipertensión arterial, la diabetes mellitus, las cardiopatías, las enfermedades vasculares y, en general, en todos los casos en que la placenta se vuelve insuficiente, tras el consabido deterioro del crecimiento (CIR), el feto suele evolucionar de forma des favorable, con pérdida evidente de su bienestar y afectación seria y grave de su salud.

Este hecho se puede poner de manifiesto durante el embarazo por diversas técnicas, como la determinación de la frecuencia cardíaca (registros cardiotocográficos) o el perfil biofísico (estudio ecográfico de los movimientos fetales, del tono muscular y del volumen del líquido amniótico), pero también una novedosa técnica ecográfica (efecto Doppler) ha sido capaz de procurarnos, con relativa facilidad, un diagnóstico rápido y fiable del medio interno fetal.

Mediante la exploración Doppler durante el embarazo, se puede medir con facilidad las resistencias vasculares de vasos tan implicados en el desarrollo fetal, como las arterias uterinas maternas, la arteria umbilical (AU), la vena umbilical (VU) y la mayor parte de las arterias y venas fetales, principalmente la arteria cerebral media (ACM) y el DV.

A medida que la salud empeora, aumentan las resistencias de los vasos arteriales, y este hecho se observa por una disminución de la diástole en la onda del flujo o por la aparición de un flujo reverso. En la arteria umbilical, estas variaciones son fáciles de apreciar.

Otra forma de conocer la salud fetal, también mediante ecografía Doppler, es la medición del cociente entre el índice de resistencia en la ACM y el de la AU. En el embarazo de curso normal, la resistencia de la ACM es superior a la de la AU, de tal forma que el cociente de las resistencias de ambos vasos es mayor de 1.

Por el contrario, en el caso de que el flujo útero-placentario disminuya y empeore el estado fetal, para preservar el efecto de la hipoxia en el cerebro, se produce una redistribución hemodinámica específica, con disminución exagerada de la resistencia en la ACM, de tal forma que el cociente es ahora menor de 1, indicando igualmente que la situación fetal intrauterina está muy afectada.

De esta forma, los índices vasculares arteriales de resistencia y pulsatilidad, como han puesto de manifiesto diversos autores, son armas muy eficaces en el control y el seguimiento del feto al final del embarazo.

Tabla de Equivalencia para la Medición Fetal

A continuación, se presenta una tabla con datos ecográficos para facilitar la interpretación de los percentiles. Sin embargo, se debe tener en cuenta que estos datos se basan en medias y pueden variar ligeramente de un feto a otro.

Peso fetal estimado a partir de la semana 20 de embarazo. P50 significa percentil 50 y equivale al peso medio para una determinada semana de embarazo. P10 y P90 son los percentiles 10 y 90, respectivamente. Tomado de Hadlock FP. "In utero analysis of fetal gowth: A sonographic wight standard.

Semana de Gestación Diámetro Biparietal (DBP) - P50 (mm) Circunferencia Abdominal (CA) - P50 (mm) Longitud del Fémur (LF) - P50 (mm)
[Insertar Semana] [Insertar DBP] [Insertar CA] [Insertar LF]
[Insertar Semana] [Insertar DBP] [Insertar CA] [Insertar LF]
[Insertar Semana] [Insertar DBP] [Insertar CA] [Insertar LF]

Recuerda que estas tablas son solo una guía y que tu médico es el más indicado para interpretar los resultados de tus ecografías.

Tras el nacimiento del bebé, continuaremos con los percentiles varios años más. Estos serán los percentiles pediátricos, y los más utilizados son los de peso y talla. También sirven para valorar la normalidad del crecimiento del niño hasta la edad adulta. Por todo ello os decía al principio del "post", que si este concepto os resultaba aún desconocido, en poco tiempo se iba a convertir en algo muy familiar.

tags: #longitud #del #fémur #fetal #tablas

Publicaciones populares: