Mentiras sobre el Tabaco y sus Efectos en el Embarazo
Aunque la actitud frente al alcohol y el tabaco en el embarazo ha evolucionado mucho en los últimos años, todavía se oyen frases como “más vale fumar que estar estresada, aún peor para el feto” o “por una copita no pasa nada” de boca de embarazadas o de sus conocidos. ¿Es eso cierto? ¿Hasta qué punto es perjudicial consumir alcohol o tabaco embarazada?
Efectos del Tabaco en el Embarazo
Todo el mundo sabe que fumar es malo para casi todo, también para el transcurrir del embarazo y para el feto. El consumo de tabaco está asociado con un incremento del riesgo de aborto espontáneo, embarazo ectópico, muerte fetal y neonatal, parto prematuro, bajo peso, etc.
En primer lugar, es importante tener en cuenta que todo lo que toma la madre, pasa inmediatamente al feto en la misma cantidad. Por lo tanto, cada vez que la futura mamá da una calada a un cigarrillo es exactamente como si le ofreciera esa calada a su hijo de dos años, por poner un ejemplo. ¿Es posible que por esa calada “no le pasara nada” al niño? Sí, seguramente, pero seguramente ninguna madre pondría un cigarro en la boca de sus hijos pequeños.
Hoy en día todo el mundo se escandalizaría ante tal actitud, pero la visión de una embarazada fumando seguramente no despierta la misma reacción. Así pues, con cada cigarrillo todos los efectos nocivos del tabaco se traspasan de forma amplificada al feto, que ve reducida la cantidad de oxígeno en sangre durante unos minutos y recibe la misma concentración de nicotina en sangre que su mamá.
Numerosos estudios han demostrado la relación entre el consumo de tabaco (incluso en cantidades mínimas) y peores resultados en el embarazo, como el bajo peso al nacer o la prematuridad, y que incluso los hijos de fumadoras pasivas tienen más riesgos en el embarazo y peor desarrollo neurológico.
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Por lo tanto, no solo no hay que tocar el tabaco, sino que hay que alejarse del tabaco, exigir que nadie fume cerca de la embarazada y evitar que ésta esté en una sala donde se haya fumado previamente. Los efectos del tabaco son altamente perniciosos para un feto en desarrollo.
MADRID.- Las mujeres que fuman a lo largo del embarazo tienen tres veces más posibilidades de tener un parto prematuro y el doble de que el niño sea más pequeño de lo normal. Sin embargo, aquellas que abandonan este hábito antes de cumplir el cuarto mes de gestación parecen no tener estos problemas, según un estudio australiano.
Riesgos Específicos
- Parto prematuro: Una de cada 10 madres fumadoras dio a luz antes de la semana 37 (límite antes del cual se considera prematuro). Sin embargo, el porcentaje en los otros dos grupos de mujeres era del 4%.
- Bajo peso al nacer: Los hijos de madres fumadoras pesan, en promedio, 200 gramos menos que los de no fumadoras.
El estrés emocional de las mujeres es uno de los motivos por los que muchas embarazadas (el 22%, según algunos estudios) son incapaces de dejar este hábito. Las puntuaciones obtenidas por fumadoras y ex fumadoras eran similares.
Mitos y Realidades sobre Fumar Durante el Embarazo
Dejar de fumar es una de las cosas más difíciles que se pueden hacer en la vida. Lo más habitual es que el tabaco genere muchísima dependencia. Fumar no sabe bien. No huele bien. Es caro. Hace daño a nuestra salud: a corto plazo y a largo, en lo grave y en lo leve.
La primera gran mentira es que «fumar tranquiliza». Que el deseo de volver a fumar, el ansia por conseguir la siguiente dosis de nicotina, nos ponga de los nervios no quiere decir que fumar nos calme.
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Seguir fumando durante el embarazo está asociado a un menor crecimiento del feto, y a problemas respiratorios durante toda la vida. Puede provocar nacimiento prematuro o muerte fetal, y también es un factor de riesgo en el síndrome de muerte súbita del lactante.
Hay estudios que han observado que la ansiedad en las madres puede tener los mismos efectos que la exposición al tabaco sobre el feto. Tenemos que entender que no está permitido experimentar con seres humanos, así que las condiciones con las que se hacen este tipo de estudios no son ideales desde el punto de vista experimental. Lo que los investigadores médicos procuran es analizar estadísticamente grupos lo más representativos posible para poder decir si A es más probable que B.
Si, como yo, no has podido dejar de fumar durante tu embarazo, quizá consideres que ya no merece la pena. En esa ocasión, lo vi clarísimamente: si no quiero que nada esté por encima de mi bebé, ¿cómo es posible que esté permitiendo que una droga lo haga? Ahí tomé la decisión de dejar de fumar cuanto antes.
Estrategias para Dejar de Fumar
Para dejar de fumar necesitas estar convencida. Y eso muchas veces pasa por hacer del momento un rito, un acto simbólico. Por eso, necesitas una fecha para dejar de fumar. Año nuevo. Tu cumpleaños. El primer día de vacaciones. Lo que sea.
Decíamos que fumar es engañarse. Hay muchísimas falsas creencias que tenemos asociadas al tabaco. Con este método, se trabajan todas estas falsas creencias. Se dice que hay «fumadores sociales». Yo siempre he dicho que soy «fumadora trabajadora». Cuando más me cuesta no fumar es cuando estoy trabajando… porque es mi excusa para hacer un descanso. ¿Y de qué disfruto en realidad, del cigarro o de la pausa? Lo mismo con el café de la mañana: es el único rato de silencio y ritmo lento que me otorgo al cabo del día. El método te obliga a ir rompiendo todas esas asociaciones: tus momentos mágicos, tus rincones especiales, tus ritos y fetiches… Prohibido disfrutarlos mientras fumas.
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Como mi principal adicción siempre ha sido la psicológica, he considerado siempre que para mí era más fácil dejarlo de golpe. Eso lo he aprendido, entre otras cosas, al ir disminuyendo gradualmente la cantidad que fumaba cada día.
Lo primero que te obliga a hacer el método es buscar apoyos. Estas personas que me han venido apoyando me han pasado todo tipo de recomendaciones (algunas de ellas, ex fumadoras, podían compartir sus propios trucos). Abrazar al bebé cada vez que quiero fumar. Respirar hondo por la boca. Siempre te dicen que lo evites, pero a mí respirar como si estuviera dando caladas es algo que me ayuda: quizá porque tengo asociadas esas respiraciones con las pausas que comentábamos, y me tranquiliza.
No sustituir el tabaco por la comida. Algo muy habitual cuando dejamos de fumar es calmar el ansia comiendo. Y, francamente: no funciona. Porque nos dedicamos a comer basura, que tampoco es saludable ni para el cuerpo ni para el espíritu, y porque al final tenemos una sensación de pérdida de control que destruye nuestra autoestima.
El Tabaco y sus Componentes Nocivos
Ya es innegable que el tabaco contiene una gran cantidad de químicos perjudiciales para la salud. Así que, cuando la madre fuma, los efectos del tabaco y la nicotina no afectan únicamente a su sistema nervioso y neurológico. Igual que sucede con el alcohol cuando estás embarazada puede causar el síndrome de alcoholismo fetal, el fumar también afectará al feto en desarrollo.
Cuando eres fumadora, a corto plazo solo notas los efectos relajantes del tabaco. La primera consecuencia que puedes sufrir si no dejas el tabaco mientras estás embarazada, es sufrir un aborto espontáneo. Por un lado, los químicos contenidos en el tabaco perjudican la llegada de oxígeno y nutrientes al bebé. Esta falta de nutrientes y oxígeno desemboca en un desarrollo incorrecto.
Mitos comunes sobre el tabaco durante el embarazo:
- Si no lo dejas desde el día 1, no merece la pena dejarlo: Cuanto más tiempo pases sin fumar, mejor. Si eres fumadora y no sabías que estabas embarazada, deja de fumar en cuanto te enteres.
- Es un cambio demasiado brusco para el bebé: Puede que sea un cambio radical, pero es un cambio para bien.
- Por un cigarrillo de vez en cuando no pasa nada: Lo que debes tener muy claro es que no hay una “cantidad segura” de cigarrillos que puedes fumar.
- Si dejo de fumar me entra ansiedad y eso es peor para el bebé que el tabaco: este es un mito muy peligroso porque es verdad que el estrés en el embarazo tiene efectos negativos para tu bebé.
- No pasa nada porque el bebé pese poco: Que tu bebé nazca con poco peso significa que no está desarrollado todo lo necesario y pueden sufrir problemas de salud.
- No fumo pero uso parches o vapeo: Si los parches o el vape contienen nicotina, entonces el cambio no sirve para nada. La nicotina afecta al correcto desarrollo del cebero y los pulmones de tu bebé.
Recomendaciones Finales
Si estás embarazada y eres fumadora pero eres consciente de los riesgos y quieres dejarlo, haz uso de todos los recursos que tengas a tu disposición. Habla con tu médico sobre las opciones que tienes. Haz una lista de todos los motivos que tienes para dejar de fumar y léela tantas veces como te haga falta. Y después del nacimiento, no vuelva a fumar. Si estas embarazada y eres fumadora, déjalo.
Fumar durante el embarazo está totalmente desaconsejado debido a los efectos de la nicotina sobre el feto.
Los bebés de madres fumadoras tienen un mayor riesgo de presentar signos del síndrome de abstinencia al nacer, como irritabilidad, temblores y alteraciones del sueño.
A largo plazo, el tabaquismo en el embarazo puede ocasionar deficiencias conductuales en los niños, un menor coeficiente de inteligencia, falta de atención e hiperactividad.
Efectos del tabaco
El tabaco contiene multitud de compuestos dañinos y cancerígenos como el cianuro o el plomo, pero los más peligrosos para el bebé que se encuentra en desarrollo son la nicotina y el monóxido de carbono.
Al fumar, todos estos compuestos pasan a la sangre y, por tanto, llegarán al feto a través del cordón umbilical en las madres fumadoras.
La sangre materna es la principal fuente de oxígeno y nutrientes del feto durante todo el embarazo.
Se considera que la nicotina y el monóxido de carbono pueden reducir la cantidad de oxígeno que recibe el bebé y, como consecuencia, afectar a su normal desarrollo en el útero.
A continuación, vamos a comentar algunos riesgos que pueden sufrir los bebés de madres fumadoras.
Bajo peso al nacer
El consumo de tabaco duplica el riesgo de que el bebé nazca con bajo peso. Aproximadamente, los hijos de madres fumadoras pesan un promedio de 200 gramos menos. Los principales motivos de esto son los siguientes:
- Desarrollo insuficiente del feto: el oxígeno que llega al feto no es el suficiente debido a que, por una parte, la nicotina estrecha los vasos sanguíneos y, por otra parte, el monóxido de carbono se une a los glóbulos rojos y desplaza al oxígeno.
- Parto prematuro: por rotura prematura de la bolsa o complicaciones en la placenta. Por ejemplo, hay un mayor riesgo de placenta previa, en la cual la placenta se sitúa en la parte baja de la matriz y cubre el cuello uterino, o de haber un desprendimiento de placenta antes del parto.
También es muy probable que ambas cosas sucedan de forma simultánea. En los casos más graves, cuando los niveles de nicotina son muy elevados, se producirá un aborto espontáneo o una muerte fetal intrauterina, con el consecuente nacimiento de un bebé sin vida.
Riesgos en el recién nacido
Después del nacimiento, los bebés de madres fumadoras pueden presentar diversas complicaciones por haber estado expuestos a las sustancias tóxicas del tabaco durante toda la gestación. Las comentamos a continuación:
- Malformaciones congénitas: labio leporino, paladar hendido, malformaciones cardiacas, etc.
- Síndrome de abstinencia en el recién nacido: los bebés pueden presentar los mismos síntomas de abstinencia que los adultos, los cuales se manifiestan en estrés, ansiedad e irritabilidad.
- Problemas respiratorios: como infecciones que acaban en otitis, bronquitis o neumonías. También hay un mayor riesgo de sufrir asma y alergias. En ocasiones, es necesario disponer de respiradores para ayudarles cuando tienen una crisis.
- Síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL): consiste en la muerte repentina de un bebé aparentemente sano y menor de un año, sin poder esclarecer la causa exacta de su fallecimiento.
Fumar durante la lactancia
Los efectos que puede ocasionar el tabaco en el bebé no terminan con el parto. Si la madre sigue fumando durante la lactancia, la nicotina y otras sustancias tóxicas también pueden transmitirse a través de la leche materna.
Algunos de los riesgos y complicaciones en los bebés de mujeres que fuman durante la lactancia son los siguientes:
- Cólicos.
- Dificultad para amamantar.
- Palpitaciones y nerviosismo.
- Dormir durante periodos más cortos.
- Menor duración de la lactancia materna.
- Síndrome de muerte súbita del lactante.
Complicaciones a largo plazo
En ocasiones, los bebés de madres fumadoras no presentan ninguna de las alteraciones comentadas en el momento de nacer. Esto no significa que no puedan aparecer otras complicaciones más adelante, en una etapa posterior de su vida.
Es habitual que estos niños expuestos al humo del tabaco presenten problemas de comportamiento y aprendizaje.
Otros trastornos que se han visto asociados al hecho de fumar durante el embarazo son los siguientes:
- Déficit de atención.
- Hiperactividad.
- Tendencia a tener presión arterial alta.
- Predisposición a sufrir problemas de caries.
- Sobrepeso u obesidad infantil.
Además, los hijos de mujeres fumadoras serán más propensos a fumar una vez alcancen la edad adulta.
Ventajas de no fumar
Lo más aconsejable es dejar de fumar en el momento de planear un embarazo, es decir, antes de la concepción y no cuando la mujer ya sabe que está embarazada.
No obstante, dejar de fumar durante el embarazo, ya sea en el primer, segundo o tercer trimestre, ya aportará beneficios a la salud de futuro bebé.
Evidentemente, cuanto antes se deje de fumar, mejor. Cabe destacar que el desarrollo de los principales órganos y sistemas del organismo tiene lugar durante las primeras semanas de gestación.
Dejar de fumar aporta múltiples beneficios tanto para la madre como para el feto. Los comentamos a continuación:
- El feto recibe más oxígeno, incluso a las 24 horas de haber dejado el tabaco.
- El feto tiene un mejor desarrollo y crece al ritmo adecuado.
- Las tasas de aborto o parto prematuro disminuyen considerablemente.
- Hay una mayor producción de leche durante la lactancia.
Además, la madre se siente con más energía y puede respirar con mayor facilidad.
Otra ventaja de dejar de fumar en el embarazo es que las posibles alteraciones de los recién nacidos expuestos al tabaco se reducen.
Trucos para dejar de fumar en el embarazo
Un embarazo sano y saludable ayuda a evitar complicaciones y conseguir un adecuado desarrollo del feto. El tabaco es un hábito común con importantes consecuencias perjudiciales tanto para la salud de la madre como al del futuro bebé.
Por ello, aunque en muchos casos resulte complicado, la madre ha de esforzarse y lograr abandonar el tabaco, preferiblemente para siempre, pero al menos durante el embarazo y la lactancia. Los expertos recomiendan dejar el tabaco incluso antes de la gestación.
A continuación, se exponen algunos consejos de ayuda para dejar de fumar:
- Buscar el apoyo de familiares, compañeros de trabajo y amigos.
- Evitar las situaciones, personas y lugares que te tienten a fumar.
- Sustituir el cigarro por un tentempié saludable que ayude a satisfacer la necesidad.
- Reducir poco a poco los cigarrillos consumidos y no de golpe, ya que la ansiedad de dejar de fumar completamente puede ser también perjudicial.
- No llevar el paquete de tabaco encima, comprar los paquetes de uno en uno, restringir el consumo a una sola estancia de casa, etc.
- Anotar los motivos por los que quieras dejar de fumar y leer la anotación siempre que sientas ganas de encender un nuevo cigarrillo.
- Pensar en el futuro bebé y en que el esfuerzo de dejar de fumar es por él.
- Hacer ejercicio.
- Eliminar del entorno todas las cosas que se relacionen con rl tabaco: paquetes, mecheros, ceniceros, etc.
- Recurre ayuda de especialistas si lo necesitas. Grupos de apoyo, psicólogos, la hipnosis o la homeopatía son algunas de las técnicas que han ayudado a otras personas a dejar de fumar.
Si fuera necesario, también se recomienda recurrir a un especialista, así como a grupos de apoyo, psicólogos, etc. para recibir ayuda y poder dejar de fumar.
Preguntas Frecuentes
¿Cuándo se recomienda dejar de fumar para quedarse embarazada?
Lo ideal para una mujer que busque el embarazo es abandonar el tabaco cuanto antes. El efecto deletéreo sobre los óvulos no será recuperable, de forma que, en caso de precisar de técnicas de reproducción asistida, muy probablemente el número y calidad de los óvulos obtenidos será menor de lo que correspondería a una mujer de la misma edad.
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