¿Por Qué Mi Hijo No Orina? Causas y Soluciones
¡Hola a todas las mamás y papás! Es fundamental entender qué se considera "normal" en los patrones de orina de un bebé, y qué factores pueden estar influyendo en ello. ¿Tu bebé orina poco? ¿Qué deben hacer los padres y a qué puede deberse que el pequeño haga poco pipí?
Frecuencia Normal de Orina en Bebés
El término medio de pipís en un lactante es de cinco. Sin embargo, hay bebés que orinan con menos frecuencia, cada una a tres horas, y otros que lo suelen hacer más mayor frecuencia, de cuatro a seis pipís al día.
Causas Comunes de la Micción Infrecuente
En algunos casos, puede suceder que se produzca una reducción tanto en la cantidad como en la frecuencia de la orina del bebé, respecto a la que suele producirse en el transcurso del día. Es decir, el lactante no llega a realizar los cinco pipís clásicos durante 24 horas, que se consideran un signo de buena salud, o bien emite unas gotitas pequeñas de orina, dejando el pañal casi seco.
Cuando un bebé orina poco, puede deberse a diversas causas, siendo la hidratación la más común:
- Hidratación: La causa más común de una menor frecuencia en la orina es una simple falta de líquidos. Si el niño hace poco pipí a lo largo del día, puede deberse a que haya tomado el pecho menos tiempo del necesario o, si ya está destetado, que haya bebido poco.
- Factores ambientales: Tampoco hay que alarmarse cuando la orina del bebé se reduce en presencia de una temperatura externa elevada o cuando el niño tiene fiebre. En estos casos, los líquidos se eliminan a través de la sudoración, que es más abundante, y de las gotitas emitidas con la respiración, que se hace más frecuente.
- Problemas de Salud: En raras ocasiones, orinar poco puede ser señal de un problema de salud subyacente.
¿Qué hacer si mi bebé está amamantando?
Si el pequeño se alimenta del pecho, conviene ponerle a mamar más a menudo, para que realice tomas breves. Hasta los seis meses, si el bebé toma el pecho, no hay que ofrecerles agua, si la lactancia es a demanda. La leche materna está compuesta en su mayoría por agua, cuya cantidad es suficiente para satisfacer su sed.
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¿Qué hacer si mi bebé ya está destetado?
En cambio, si el niño ya está destetado, a partir de los seis meses, se le debe administrar una mayor cantidad de líquidos, tanta como ellos necesiten.
Color y Apariencia de la Orina
En un niño sano, el color de la orina es de color amarillo claro a oscuro. La orina será más oscura, si el niño toma menos líquidos, porque estará más concentrada. Incluso, cuando la orina está altamente concentrada, puede aparecer una mancha de color rosa en el pañal, que se puede confundir con sangre.
Infecciones de Orina en Bebés
La infección de orina en bebés y niños suele ser más frecuente de lo que nos imaginamos. Sus síntomas pueden pasar desapercibidos, especialmente en niños menores de 2 años, por ello hay que prestar atención para detectarla. Una infección de orina es una inflamación de alguna de las partes del sistema urinario, y suele comenzar con una inflamación de vejiga, conocida como cistitis.
Tipos de infecciones urinarias
Diferenciamos dos tipos:
- Infección de orina de vías bajas (o cistitis): afecta a la vejiga y la uretra; suele ser leve y no suele cursar con fiebre. La cistitis afecta a la parte inferior del aparato urinario, es decir a la uretra y la vejiga. Es, de estas dos, la menos grave.
- Infección de orina de vías altas (o pielonefritis): Se da cuando el germen asciende hasta el riñón; es más grave y va acompañada de fiebre y mal estado general. Por el contrario, la pielonefritis es mucho más perjudicial. Se diferencia de la primera en que la infección acaba afectando a los riñones.
Síntomas de infección urinaria en bebés
Los síntomas de la infección de orina varían principalmente según la edad del niño y la ubicación de la infección, ya sea en las vías altas (riñón) o bajas (vejiga).
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En los menores de 2 años, es común la fiebre, irritabilidad, orina con olor fuerte o la falta de apetito. En los lactantes, las infecciones de orina suelen ser siempre de las vías altas y se manifiestan principalmente con fiebre sin ningún otro síntoma evidente.
Para detectar si tu bebé pudiera tener una infección de orina, es importante prestar a atención a su orina, ya que suele cambiar a un color más oscuro, adquiriendo un aspecto más turbio, y su olor suele ser más fuerte de lo habitual. En caso más extremos, se podría llegar hasta encontrar presencia de sangre en la misma. En niños más mayores, sienten una necesidad de orinar con más frecuencia y sensación de escozor o ardor al hacerlo, que suele transmitirse con un llanto o queja.
Factores de riesgo
El género juega un papel esencial. Estadísticamente, las niñas sufren más infecciones de orina que los niños. Reflujo urinario, que se da cuando la orina que ya había bajado a la vejiga regresa al riñón. La infección de orina en bebés es menos frecuente en aquellos que se alimentan con leche materna.
Diagnóstico
La clave para realizar un diagnóstico es el análisis de una muestra de orina del pequeño. Si se trata de un niño de más edad que ya controla sus esfínteres, puede orinar directamente en un vaso de recolección de orina como se hace en el caso de los adultos. Para asegurar la integridad de la muestra de orina durante la recolección, es crucial tomar precauciones adecuadas.
Para ello en los niños más pequeños que todavía no tienen control de esfínteres la obtención de una muestra suficiente puede resultar muy complicada. Si esto sucede habrá que recurrir al uso de una sonda o a una punción suprapúbica.
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Tratamiento de la infección urinaria en niños
La forma más eficaz de curar una infección de orina en bebés es a través de un tratamiento con antibióticos recetado por su pediatra. La forma de combatir una infección de orina es a través de un tratamiento con antibióticos. Estos han de ser prescritos por el pediatra y la dosis vendrá determinada por el peso del pequeño. Entre los tratamientos más efectivos se encuentran los antibióticos. Este se puede suministrar por vía intravenosa durante los primeros 3 a 5 días.
Eso sí, ¡nunca comiences un tratamiento de antibióticos para la infección de orina en bebés por tu lado! El tratamiento de las infecciones de orina debe ser inmediato para evitar que la infección pueda afectar a los riñones y se realiza con antibióticos. Los más pequeños deberán ser hospitalizados para suministrarles los medicamentos por vía intravenosa.
Prevención
La higiene es fundamental en la prevención de una infección de orina en bebés. El objetivo es evitar la proliferación de bacterias en la zona. Una buena práctica es cambiar frecuentemente los pañales. Además, debes prestar especial atención cuando tu hijo comience a ir solo al baño. Una infección en vías urinarias en niñas puede venir provocada por la forma de limpiarse tras haber orinado. Si tu bebé ya padece la enfermedad, se recomienda favorecer su hidratación. Para ello, prioriza una dieta con abundante líquido. Si todavía está tomando el pecho, ofréceselo con más frecuencia. Realiza cambios frecuentes de pañal junto a una buena higiene genital. Si el niño ya no lleva pañal, hay que animarle a que vaya con más frecuencia al baño y explicarle que no debe retener la orina.
Problemas de Micción
Los problemas de micción ocasionan mayor riesgo de infección urinaria, daño renal por reflujo y presentan incontinencia urinaria.
¿Qué es?
Son las causas que dificultan la emisión de orina.
Causas
Los problemas de micción pueden ser debidos malformaciones estructurales del aparato urinario, que suponen una obstrucción al paso de la orina y, las enfermedades que causan una disfunción de algún tramo de la vía urinaria. Todas las causas de problemas miccionales aumentan el riesgo de padecer una infección urinaria.
Algunos ejemplos de obstrucción de la vía urinaria son:
- Litiasis renal: (vulgarmente llamadas «piedras en el riñón). La presencia de cálculos en la vía urinaria impide la salida de la orina y causa un dolor muy importante y riesgo de pielonefritis.
- Uretocele: dilatación anormal de la parte más baja del uréter.
- Uréter ectópico: en este caso el uréter desemboca en otro órgano diferente que la vejiga.
- Válvulas uretrales posteriores: obstruyen el flujo de orina y originan en la mitad de los casos reflujo vesico-ureteral grave.
- Estenosis uretral e hipoplasia uretral: la uretra es anormalmente más pequeña y supone un obstáculo para la salida de la orina.
En cuanto a la disfunción de la vía urinaria se relacionan con las lesiones del sistema nervioso central como la espina bífida o lesiones de la médula espinal (traumatismos o tumores). En estos casos existe incontinencia urinaria o bien la incapacidad de eliminarla voluntariamente, por lo que generan mayor riesgo de infección urinaria y daño renal por reflujo.
Tratamiento
El tratamiento siempre es quirúrgico para reparar la anomalía.
Cuándo Llamar al Pediatra
Es crucial saber cuándo es necesario buscar atención médica. Los padres primerizos pasan gran parte de su tiempo preocupados sobre qué hacer si su bebé se pone enfermo. Recuerda que todos los pediatras y profesionales de salud desean ayudar y tú nunca debes dudar en buscar su consejo o atención profesional cuando tengas alguna inquietud.
Lista de síntomas graves:
- Tortícolis.
- Fontanela abultada: si la parte superior del cráneo, de consistencia habitualmente blanda, se hincha y se endurece cuando se mantiene al bebé sentado o cuando está quieto.
- Letargia: si es difícil despertar a tu bebé o no te responde.
- Fiebre sobre 40º C.
- Abdomen o testículos dolorosos e hinchados.
- Manchas en la piel de color rojo o púrpura, que no "se borran" al estirar la zona de piel por los lados de la mancha (no hematomas, excepto si se presentan alrededor de la cabeza).
- Deja de caminar.
- Llora intensamente cuando lo tocan o mueven.
- Labios azulados que no mejoran cuando se los frota o calienta.
- Hace ruidos al respirar cuando está en reposo.
- Respira más de 60 veces por minuto, presenta una respiración forzada o jadeos audibles.
- Llora inconsolablemente durante más de dos o tres horas seguidas.
Si el niño tiene alguno de estos síntomas, llama inmediatamente al pediatra. Todos estos síntomas requieren atención inmediata:
Signos de enfermedad en bebés de menos de 3 meses
Las enfermedades en bebés de menos de tres meses requieren atención especial. Los signos pueden ser sutiles y confusos, y la enfermedad puede empeorar mucho más rápido en comparación con los niños más mayores. Si bien es raro que se presente una enfermedad grave, es conveniente contar con algunas pautas especiales.
A continuación, se presentan algunos signos que se deben considerar:
- Fiebre: Las temperaturas rectales mayores a 38º C se consideran elevadas.
- Baja temperatura: Si su temperatura es menor a 36,3º C.
- Respiración rápida: Llama a tu pediatra si descubres que tu bebé respira rápidamente o si el espacio que hay entre o debajo de sus costillas se hunde con cada inspiración.
- Rechazo del alimento: Si tu bebé deja de comer bien en más de 2 tomas seguidas y esto implica un verdadero cambio para él, es momento de comunicarlo al pediatra.
- Vómitos: Si el bebé expulsa una cucharada o más de vómito, si el vómito ocurre dos veces seguidas o si muestra otros signos de enfermedad, llama al pediatra. Los vómitos de color verdoso y los vómitos "a chorro" (explosivos), que manchan la pared, son más preocupantes.
- El bebé no orina: Si un bebé pequeño pasa más de seis horas sin orinar o no ha mojado seis pañales en 24 horas después del primer día de vida, puede estar deshidratándose.
Signos de enfermedad en bebés de más de 3 meses
Esta será la observación más importante al momento de evaluar si tu bebé está o no enfermo, pero, desafortunadamente, es la más difícil de determinar. Si le dices a tu pediatra que tu bebé "no se comporta de forma normal", ésa es una información muy importante.
¿Qué significa "no comportarse de forma normal"? Éstas son algunas características que se pueden observar:
- El bebé "parece estar enfermo".
- El niño no sonríe ni juega normalmente.
- No puedes consolarlo de la forma habitual.
- No quiere separarse de ti.
- Está somnoliento en momentos en que normalmente estaría despierto.
- Fiebre: El niño tiene fiebre cuando su temperatura rectal supera los 38º C o si la axilar es mayor a los 37º C.
Recomendaciones Finales
Recuerda, mamá o papá, que cada bebé es único y lo que es normal para uno puede no serlo para otro. Como padre, te acostumbras al accidente ocasional o al episodio de enuresis de tu hijo.
Recuerda que mamá y papá también deben poder trabajar en una posición cómoda. Como progenitor o cuidador, necesitas cierta dosis de paciencia para utilizar una sonda con un niño (sobre todo cuando ese niño tiene entre 2 y 4 años y una fuerte voluntad propia). Enseñar a un niño a vaciar la vejiga utilizando una sonda lleva tiempo.
El sondaje se convierte en algo natural para tu hijo si se le permite participar desde una edad lo más temprana posible. Esto contribuye a su autoestima y a una mayor independencia más adelante en la vida.
Tabla Resumen: Signos de Alarma y Acciones a Tomar
| Signo | Edad | Acción |
|---|---|---|
| Fiebre alta (>38°C rectal) | Menos de 3 meses | Llamar inmediatamente al pediatra |
| No orina en 6 horas | Menos de 3 meses | Llamar al pediatra (posible deshidratación) |
| Irritabilidad, llanto inconsolable | Cualquier edad | Consultar al pediatra |
| Orina oscura, turbia, mal olor | Cualquier edad | Consultar al pediatra (posible infección) |
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