Miguel Campello: Biografía y Trayectoria Musical
Cantándole a la vida sin remilgos es material para voces sinceras. Gargantas que se quiebran por impulso, vibrando con la poesía que las musas alambican inesperadamente. Cuestión más de instinto que de estrategia. Todo eso es Miguel Campello, un funambulista que despierta en el respetable un «¡olé que arte!» por cada estribillo.
La fuerza del hábito es un estado decisivo y nuestro protagonista no ha bajado la guardia, consciente, desde sus inicios, que el triunfo tiene mil padres y el fracaso es huérfano. Habla, por tanto, desde una entrañable humildad. Bulímico en prejuicios y bien alimentado de ternura, su voz con sabor a tabaco de liar divaga, a veces tropieza, en el camino al argumento.
Inicios y Trayectoria en Madrid
Miguel Campello (Elche, 1979) partió a Madrid con 20 años para cumplir su sueño en la música. En la capital aguantó casi una década y dio forma a Elbicho, una criatura que gusta a flamencos, rastas y rockeros. Hace tres años y medio se refugió "del ruido y las malas vibraciones de la gran ciudad" en Las Águilas (Murcia), donde vive en "una montaña", explica, con su mujer y sus dos hijos.
Y es que, ya lo decía Manuel Jabois en su libro Irse a Madrid, porque en ella sucede lo inesperado. «Aquí he aprendido muchas cosas que no sabía que tenía que aprender, como que la música no es solo cantar guay o escribir bien. Es moverse mucho y correctamente. Esto es una universidad que nada tiene que ver con la pedanía de campo donde me crié.
Siembra plañideras por sus aceras como aduladores insobornables. Campello las pasó canutas. De metro a plaza, con su voz y la guitarra, sus volteretas y alegría. Se ganó así el cariño de los transeúntes y, llegado el momento, de los profesionales.
Lea también: El legado musical de Miguel Gallardo
El Encuentro con la Música
Miguel confiesa que siempre ha escuchado cantar, empezando por su abuelo que cantaba a Gardel y a su madre que enlazaba canciones mientras hacía las tareas del hogar. "En mi casa siempre había fiesta, era como de circo, de repente aparecían gigantes y cabezudos que construía mi tío, jaleo y mucha gente a toda hora, mi abuela leía las cartas para averiguar el futuro, creo que todo esto me hizo nacer un surrealismo dentro que me ha llevado a todo lo que hago".
La Escuela Popular de Música de Madrid, dirigida por el reconocido percusionista y compositor Guillermo McGill, fue el lugar donde, a mediados de septiembre de 2001, entraron en contacto los componentes de Elbicho. En cuestión de semanas comienzan a tocar en pequeñas salas y por la calle atrapando a los viandantes incautos los domingos de Rastro con canciones de una belleza y sencillez deslumbrante.
El Bicho: Fusión de Estilos
Progresivamente se fueron sumando el resto de miembros de la banda, creando así el caldo de cultivo perfecto, compuesto de las influencias más dispares y de donde nacería la propuesta artística de Elbicho: flamenco errante, rock progresivo y ritmos afro-latinos sumados a letras salidas de un subconsciente Lorquiano, en la más acrisolada tradición entre King Crimson y Las Grecas.
Con Elbicho ha conseguido llegar a lo más alto, tras 10 años de incesante trabajo. Tres discos de estudio; un directo y un recopilatorio. En estos diez años de historia no han dejado de girar tanto dentro como fuera de nuestro país. Sus excelsos conciertos, alguno de ellos de más de 4 horas; caracterizados por la improvisación que hacía cada concierto único, la energía como denominador común y algo de caótico.
Para Miguel, "Elbicho es el Sida, mi tío Santi (que murió joven en la calle), Madrid, una forma de vida, es el toro con sus cuernos, con su fuerza y con ganas de comerse al de enfrente porque sabe que va a morir… es una música bien hecha, te guste o no". Cuando se sube al escenario se deja la vida y la multitud que los acompaña en cada concierto, disfrutan a rabiar con cada uno de sus temas.
Lea también: Miguel Bosé y Paulina Rubio: Un dúo inolvidable
Para Miguel el tiempo ha ido cambiando su posición ante la vida, como dicen unas estrofas: "Hay muchas paredes, muy poco sitio, hay muchos caminos que no los encuentro". Al respecto comenta: "Después de unos años, mi vida en Madrid me hizo ir olvidando un poco mi pasado y pensar en las penas de los demás, me nació una preocupación más global.
Carrera en Solitario: Chatarrero y Más Allá
Ahora Miguel Campello publica su primer disco en solitario, Chatarrero, una necesidad creativa, un homenaje a su abuelo y una reivindicación del "todo sirve para algo". Una reafirmación con su forma de hacer música, consecuencia de su hiperactividad creativa.
Para este primer disco en solitario, se ha encerrado en su estudio, (totalmente ecológico) con los productores Tino di Geraldo y Guillermo Quero. El sonido resultante no está muy alejado del sonido de Elbicho, aunque si hay una incuestionable evolución próxima a la vertiente pop-rock del grupo. No hay excesos, aunque si algo de grandeza contenida, pero el álbum no es nada pretencioso, sus temas destilan la esencia y la raíz del Ilicitano de Matola. Una propuesta sincera, llena de guiños, en la que el cantante y compositor abre corazón y mente para que fluyan sus creaciones musicales.
En 2012 el ilicitano publica Chatarrero, su primer álbum bajo el nombre de Miguel Campello. A ese se le unen Chatarrero 2: Pájaro que vuela libre, Camina y Agua, pan, amor y vino. El resultado es un álbum que refleja la evolución natural del artista y que incluye cada vez más variedad, unido a una paleta de ritmos y sonidos nuevos.
Influencias y Colaboraciones
Hablando más de su nuevo disco, este da fe de una simbiosis original de estilos. Le pregunto por esos puentes del flamenco clásico, a la rumba, el country o el drum and bass, un sonido muy extranjero a los palos clásicos que, según él, «fue un gran acierto de mi hijo añadirlo en Espacio Temporal». Una patada en la uretra a los puristas, pero ¿acaso no lo fue también La leyenda del tiempo, de Camarón?
Lea también: Luis Miguel Benito de Benito: su vida y obra
«Cuando me preguntan qué por qué mezclo esto con lo otro», dice siguiendo el tema, «suelo responder que no es ninguna novedad. Hace rato que llevamos mezclando. Que Triana ya mezclaba el flamenco con el rock en los setenta. Y cuando me lo dicen, sinceramente», prosigue con un arrebato de humildad «me hacen sentir como si yo fuera importante, extremadamente original, y no es así. Yo no he inventado nada. Por si fuera poco, no creo que ninguna música, como tal, sea mala. Todo se puede mezclar y el gusto está en el oído que la recibe. Cada música tiene un contexto. Tú no vas a poner a Vivaldi en un verbena de pueblo, pones ‘La Barbacoa’».
«Soy del 79», prosigue «y considero que estuve en el punto intermedio del cambio tecnológico. Somos una generación híbrida y eso se filtra a mi obra. Existe, no obstante, siempre ese resquemor. Ese punto flaco llamado crítica y prejuicio que nos azota a todos. De hecho, a Campello, no pocas veces le interrogan, en su condición de payo, por su afición flamenca. «A mí siempre me preguntan por qué hago flamenco y no lo entiendo…. Yo respondo que es porque me he criado en un barrio en el que, desde siempre, esa era una de las bandas sonoras. Un lugar donde había de todo. Una ONU montada, vamos.
Si una palabra define al de Elche, es la de mestizaje. Rock, flamenco, rumba, jazz, funk, rap… Todo ello cabe en su repertorio. Un artista polifacético como pocos con quien ha colaborado gente como Chambao. Un polifacético artista que se abre camino en esta industria a base de tocar y tocar.
Letras y Filosofía
Del pueblo para el pueblo, podría rezar su bibliografía. Una búsqueda ininterrumpida de la esperanza haya donde esté y de la alegría, aunque cueste encontrarla. «Yo desde el principio, ya con El Bicho, siempre he andado buscando esa cura mía en las letras y la música. Lo canalizo y por ahí lo suelto. Tiene un punto de catarsis. Siendo una persona que no se considera escritor, yo pillo la guitarra y me dejo llevar. El sentido de las canciones lo suelo encontrar después. De esa forma, creo que alcanzo frases muy libres».
«Hay que gritar más fuerte pa’ que venzan las palabras a los tiros», reza una de sus canciones. Algo que Campello asegura «se nos ha ocurrido a todos, cualquiera lo ha podido pensar», pero que él vuelca en versos dulcificados, con melodías sentidas, que suenan a plaza de barrio con el personal bailando. A pesar de haberla peleado, de hacer malabarismo en el abismo donde él dice «haber encontrado siempre unas dosis muy estimulante de belleza», hasta saborear la sana cumbre que habita, dice no terminar de creérselo del todo.
Tras pasar por formatos como Tu Cara Me Suena o El Hormiguero, todavía podemos ver a Miguel Lago en las tardes de Y ahora Sonsoles.
Víctor Iniesta: El Compañero de Camino
Víctor Iniesta es la guitarra española que acompaña al cantautor catalán y uno de los fundadores del mítico grupo El Bicho. Se llama Víctor Iniesta, el hombre de ojos negros que saben hablar y de manos que recitan poesía. El genio y la figura. Un alma con duende. Un madrileño de Carabanchel de 45 años que se enamoró de una guitarra (la de su padre, Blas) con apenas ocho y se casó con ella. Un diamante en bruto que sobrecogió al sin par Manolo García allá en 2010 -en la madrileña Boca del Lobo- y sigue encandilándole y deleitando cada vez que sus dedos acarician las cuerdas de una guitarra encima de un escenario.
Víctor es la guitarra española de Manolo, los acordes flamencos de Soledad Morente, las cuerdas de David de María y el hombre que, junto a Miguel Campello, fundó el mítico grupo El Bicho. Tímido y siempre agradecido. Humilde y siempre disponible. Un alma que deleita cuando coge a su rubia y se deja llevar. Un guitarrista único al que los grandes cantautores buscan desesperados y que nunca perdió su seña de identidad: madrileño de Carabanchel.
Lo que tampoco pensó nunca era que el dinero le llegaría a espuertas con apenas 23 años, cuando fundó El Bicho con Campello. "Ese tipo es como yo", pensó nada más verlo en la Escuela Popular de Música. "Éramos nerviosillos, muy simpáticos, muy hippies, no teníamos ansias de nada. De hecho, cuando llegó el dinero, no sabíamos qué hacer con él".
tags: #miguel #campello #hijos #biografia