Niño Cansado y Decaído: Causas, Diagnóstico y Tratamiento

24.10.2025

Los médicos de Atención Primaria que valoran adolescentes en su práctica diaria frecuentemente se enfrentan a motivos de consulta relacionados con cansancio permanente, agotamiento, somnolencia excesiva y fatiga, ya sea referidos por el paciente o por sus padres o cuidadores.

¿Qué es la excesiva somnolencia?

La somnolencia es la sensación de pesadez y torpeza de los sentidos por la falta de sueño. Se llama excesiva somnolencia diurna cuando no se puede estar despierto a lo largo del día.

Puede aparecer a cualquier edad. Se suele notar más cuando se empieza a ir al colegio porque el niño no es capaz de mantener la atención y hacer las tareas como sus compañeros.

¿Es frecuente la excesiva somnolencia en los niños?

Sí. A muchos niños les cuesta levantarse de la cama por la mañana. También tienen bajo rendimiento escolar y hasta se duermen en clase.

La mayoría de los adolescentes necesitan dormir más horas todos los días. Los estudios dicen, que en el colegio, hasta el 10% de los niños tienen somnolencia por el día. Y casi el 20% están cansados.

Lea también: Incidente en Aeropuerto de Moscú

¿Qué provoca la excesiva somnolencia en mi hijo?

Las causas son de tres tipos:

  • Porque duermen pocas horas. Los niños no duermen el tiempo que requieren. Porque se van a la cama muy tarde o porque se levantan muy pronto.
  • Porque el sueño es de mala calidad. A pesar de dormir las horas necesarias se despiertan mucho y no pueden descansar.
  • Porque algunos niños tienen más necesidad de horas de sueño que otros niños de su edad.

¿Cuáles son las causas más frecuentes?

La primera causa es la más frecuente. Es el sueño insuficiente en cantidad. El niño duerme pocas horas porque se acuesta tarde o porque se despierta muy temprano. Puede ser por el llamado insomnio conductual infantil o porque se tenga una mala higiene del sueño.

Suele mejorar cuando hay una buena “higiene del sueño”. Esta consiste en que desde los primeros meses de vida el niño tiene unos horarios razonables y unas rutinas en la cena y al irse a la cama. No es una disciplina estricta. Los adolescentes necesitan irse a la cama un poco más tarde que los niños pequeños. Pero ahora está de moda que los chicos vean la noche como “para no perderse nada” y el sueño como aburrido o poco necesario.

El uso de las TICs y la televisión a la hora de acostarse, las horas para salir y acostarse muy tarde durante los fines de semana y el exceso en el consumo de bebidas con cafeína afectan al sueño. Todo esto tiene muy malas consecuencias en las relaciones familiares, sociales y en el rendimiento académico de estos jóvenes.

¿Qué procesos pueden afectar a la calidad del sueño?

Este segundo grupo de causas, es menos frecuente. Es el sueño fragmentado o de escasa calidad. Puede serlo porque se tiene parasomnias, por los trastornos respiratorios del sueño, como el ronquido o el síndrome de apnea-hipopnea del sueño (SAHS) y por otras enfermedades. Hay que decir que el número total de horas de sueño es normal, a veces hasta más horas, pero el sueño no es de buena calidad. Y no se descansa bien.

Lea también: Guía de Compra: Mochila Infantil

Las parasomnias son trastornos puntuales que perturban el sueño. Se trata de las pesadillas, los terrores nocturnos y el sonambulismo. Si son muy frecuentes pueden llevar a un sueño escaso y por tanto a somnolencia diurna. Para tratar las parasomnias hay que mirar si hay algún problema psicológico y revisar cómo es la higiene del sueño.

También pueden afectar a la calidad del sueño los llamados trastornos respiratorios: como el ronquido o el síndrome de apnea-hipopnea del sueño (SAHS). También enfermedades con síntomas por la noche como el asma, la rinitis, el reflujo gastroesofágico, el trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH), la epilepsia y otras.

¿Pueden tener los niños aumentadas sus necesidades de sueño?

A veces los niños pueden estar somnolientos por un aumento en las necesidades del sueño. Puede ser de forma temporal por enfermedades agudas o efectos secundarios de determinados fármacos. O, a veces, de forma permanente porque tienen una narcolepsia que es una enfermedad muy rara que se hereda.

¿Qué normas se deben de recomendar para una buena higiene del sueño?

Para tener una buena calidad del sueño hay que establecer unos horarios regulares desde muy pequeño. No ver la televisión por la noche en la cama antes de dormirse. No navegar por Internet a últimas horas del día. No hacer deporte antes de acostarse. No tomar bebidas con cafeína: cola, café, té, chocolate.

¿Cómo puedo saber si mi hijo presenta excesiva somnolencia?

Muchas veces sólo se llega al diagnóstico cuando es muy evidente y se tienen problemas en el rendimiento escolar o en la vida familiar y social de los niños/adolescentes.

Lea también: Un relato inspirador: El Niño de las Monjas

Hay varias preguntas que los padres pueden hacerse para sospechar este cuadro:

  • ¿Está el niño más cansado o somnoliento durante el día que sus amigos?
  • ¿Cuesta trabajo que se despierte por la mañana?
  • ¿Se duerme en clase?, ¿va bien en el colegio/instituto?
  • Si tiene más de 5 años ¿necesita dormir la siesta todos los días?

¿Cómo se trata la excesiva somnolencia?

El tratamiento depende de la causa. Es imprescindible tener una adecuada higiene de sueño.

Astenia infantil: Causas y consideraciones

La fatiga infantil es uno de los problemas más abordados en la consulta de un médico infantil. Los padres y madres acuden al pediatra alertados por un cansancio anormal en sus hijos, ya sean bebés, niños o adolescentes. Un agotamiento no justificado por un esfuerzo físico o mental también llamado astenia, que puede ser el síntoma de una anemia o falta de hierro.

¿Qué es la astenia?

La astenia es un término médico que define una situación prolongada de cansancio intenso y de falta de energía o de motivación en el día a día. Según el sitio web Medline, astenia es sinónimo de cansancio, fatiga física o agotamiento. En cambio, no hay que confundirla con somnolencia y apatía, aunque también pueden ser síntomas de una astenia.

Normalmente, la fatiga física aparece tras un esfuerzo físico o mental y desaparece con el descanso. No es el caso cuando se padece astenia, un síndrome que puede llegar a ser crónico y que no mejora con el descanso cotidiano.

Además, la astenia disminuye el rendimiento físico e intelectual y también puede acompañarse de otros trastornos en los bebés, niños o adolescentes, como sueño excesivo, falta de atención, irritabilidad, falta de motivación y bajo rendimiento escolar.

Casi siempre es posible encontrar una causa para la astenia, pero existe un amplio porcentaje de niños y adolescentes en los que no es posible identificar una causa específica, por lo que se habla de astenia crónica.

Causas de la astenia

Las causas de este síndrome en niños y adolescentes pueden ser muy variadas. Las más frecuentes se encuentran en el ritmo de vida y en los hábitos de sueño de nuestros hijos:

  • Actividad excesiva: con sobrecarga de actividades extraescolares, por ejemplo, que pueden provocar que tu niño/a se fatigue en exceso.
  • Estrés escolar o diario.
  • Sobrecarga de trabajo, que hace que tus hijos estén muy cansados.
  • Horarios de descanso y de sueño inadaptados, así como otras alteraciones del sueño del niño o adolescente.
  • Una enfermedad física o un inicio de depresión: anemia o falta de hierro, una infección u otras enfermedades.

Astenia primaveral y síndrome de fatiga crónica

La astenia primaveral es algo común cada año tanto en adultos como en bebés, niños y adolescentes. Al inicio de la primavera, podemos tener una sensación de cansancio o de somnolencia, que están provocados por el cambio horario, el aumento de la temperatura y los cambios en la luz diurna y en nuestro día a día. En nuestros hijos, esta astenia primaveral puede provocar además una falta de energía, cambios de humor e irritabilidad, problemas de sueño e incluso pérdida de apetito.

Este síndrome primaveral no suele durar más de dos semanas, y se puede aliviar con una mayor exposición al sol, más ejercicio físico, 10 horas de sueño al día y una alimentación equilibrada y rica en Omega 3.

El síndrome de fatiga crónica, en cambio, no está unido a una estación y tiene una duración larga. Es muy poco frecuente en niños y su diagnóstico es muy difícil. Normalmente está unido a otros trastornos, como dolor articular, cefaleas, cansancio, desmotivación, problemas de atención, tener un sueño no reparador.

Se sospecha fatiga crónica si la sensación de cansancio es inexplicable por otras causas y dura seis meses o más.

Cansancio o astenia en un adolescente: ¿pasajero o persistente?

Muchos padres y madres tienen la sensación de que sus hijos adolescentes están todo el día cansados. La mayoría tiene dudas de si serán “cosas de la edad”, pasajeras, o si pueden ser trastornos producidos por una enfermedad. Según los expertos en pediatría, entre un 30% y un 40% de los adolescentes entre 12 y 16 años tiene temporadas de cansancio sin motivo aparente, por lo que es necesario diferenciar el cansancio temporal, que no precisa medidas especiales, del prolongado, que puede ser patológico.

Evalúa todas las causas de la astenia citadas en este artículo para poder encontrar la razón de la astenia en tu hijo/a adolescente. Si realiza una actividad física intensa o debe dedicar muchas horas al estudio, es normal que se fatigue.

En cambio, si el cansancio persiste durante semanas sin causa aparente, es importante consultar con un médico infantil, que podrá evaluar los síntomas y diagnosticar si tu niño/a sufre de un síndrome de fatiga crónica en adolescentes, de una anemia provocada por una falta de hemoglobina en la sangre o de otras enfermedades que provoquen esa astenia.

¿Cómo se diagnostica la astenia y cuál es su tratamiento?

Para que un médico infantil o pediatra pueda diagnosticar una astenia, debe llevar a cabo una serie de análisis simples para descartar diversas enfermedades. Solo realizará pruebas más complejas (análisis de la hemoglobina, radiografías, ecografías, TAC, etc.), si hay sospecha de alguna enfermedad concreta.

Además, el médico cuestionará al paciente o a sus responsables sobre la calidad de su sueño, su higiene de vida o sobre si están tomando medicinas o drogas.

Si el médico determina que la causa de la astenia en el adolescente es una enfermedad, el tratamiento será el más adaptado a esa enfermedad. Por ejemplo, en el caso de la anemia o falta de hemoglobina, el médico puede recurrir a un tratamiento a base de suplementos de hierro, vitamina B12, ácido fólico u otras vitaminas y minerales.

Consejos para evitar que tu hijo/a esté más cansado/a de lo normal

Si el médico descarta cualquier enfermedad como causa de la astenia, evalúa ciertos aspectos de la vida diaria de tu hijo/a e intenta corregir aquellos hábitos que pueden provocar que se fatigue demasiado. Las técnicas de manejo del estrés o acudir a un psicólogo o terapeuta también puede ser útil en ciertos casos.

  • No dormir bastante: es la principal causa de fatiga en niños y adolescentes, provocando somnolencia, falta de atención y menor rendimiento físico y mental. Dormir 10 horas al día es necesario para niños y adolescentes de entre 3 y 18 años. Establecer un sueño regulado, con horarios, es una buena costumbre para que no estén cansados durante el día.
  • Actividad física: moverse puede ayudar a que los adolescentes dispongan de mayor energía y regulen mejor su sueño. Hacer un ejercicio moderado todos los días ayuda a dormir mejor, combatiendo otras consecuencias de la vida sedentaria, como la obesidad.
  • Una alimentación saludable y equilibrada: es muy importante para combatir el cansancio.

Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) en Adolescentes

Es relativamente frecuente oír a los padres de adolescentes frases como estas: “está cansado”, “esta tirado por cualquier parte”, “no tiene ganas de hacer nada”. Ante estas afirmaciones de un hijo adolescente los padres se inquietan y preguntan” sí serán cosas de la edad”, pasajeras, y que no precisan ninguna medida, o estaríamos ante una posible enfermedad. Es evidente que si un adolescente realiza una actividad física intensa y continuada manifieste síntomas de fatiga o cansancio.

Lo mismo podría suceder cuando por circunstancias escolares debe dedicar muchas horas al estudio durante un tiempo prolongado. El problema surge cuando el cansancio persiste durante semanas y no hay causa aparente que lo justifique, lo que nos conduce a descartar una patología orgánica clara o a pensar en el Síndrome de Fatiga Crónica en Adolescentes o en una Encefalomielitis Miálgica. Aunque la incidencia no pase del 2% debe tenerse en cuenta ante un adolescente cansado.

La incidencia del Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) es baja oscilando entre el 0,4% al 2% con predominio femenino.

Síntomas y Factores Asociados

Los síntomas más frecuentes son la astenia, los trastornos del sueño, dolores imprecisos, dificultad para la concentración, deterioro cognitivo que origina fracaso escolar, y pérdida de peso. La baja velocidad en el procesamiento de la información visual y la baja capacidad en la atención pueden predecir a la enfermedad por lo que es importante el seguimiento del estado de alerta óptimo.

La mitad de los pacientes afectados de SFC presentan patologías asociadas como Fibromialgia, Sensibilidad Química múltiple o Esclerosis múltiple. En algunas ocasiones aparecen cuadros febriles, o supuestamente gripales, o adenopatías cervicales dolorosas al tacto de difícil interpretación.

Todos los autores coinciden en la posible concurrencia de diversos factores como los trastornos del sueño, la tendencia depresiva, el temperamento inestable, alteraciones en la neurotransmisión y neuromodulación. No están claros algunos hallazgos obtenidos en estudios de neuroimagen en los que se detectan menor flujo cerebral y perfusión.

Diagnóstico del SFC/EM

En el SFC se cree que existe la extenuación neuroinmune después del ejercicio, ENDE; en virtud del cual los ciclos de actividad-reposo son disfuncionales y la recuperación después del ejercicio tarda más de lo debido, o aparece la fatiga ante un ejercicio mínimo.

El International Chronic Fatigue Syndrome Study Group estableció que para hacer un diagnóstico de SFC se requería un periodo mínimo de 6 meses de cansancio persistente y para el diagnóstico de EM requiere que el paciente tenga ENDE más otros 7 síntomas, 3 referentes a alteración neurológica, 3 indicando afectación inmunológica y 1 que se refiera a la energía en los apartados de producción y transporte.

Sin embargo el ENDE es el eje y factor central.

Tratamiento del SFC

Afirmando de entrada que el SFC es una enfermedad desconocida en cuya patogenia y clínica se va progresando, el tratamiento dependerá de que se conozca o no la causa.

  • Ejercicio gradual y progresivo en función de la respuesta ya que son pacientes con un umbral bajo para el dolor igual que los fibromiálgicos.
  • En el Hospital Universitario de Utrecht (Holanda) han instaurado un programa terapéutico cognitivo- conductual que refiere Marcos López llamado FITNET (Fatigue In Teenagers on the Internet). Estudiaron y trataron a 135 adolescentes diagnosticados desde dos años antes del Síndrome de Fatiga Crónica (SFC). 68 fueron tratados con FITNET y 67 con tratamiento convencional que incluía terapia de grupo cognitivo-conductual y ejercicios físicos. Después de 6 meses los adolescentes del grupo de terapia cognitivo conductual por internet mostraron ausencia de fatiga severa y buen estado físico en comparación con el tratamiento convencional. La explicación puede estar en que el tratamiento en línea es accesible a cualquier hora, no interrumpe otras tareas como las escolares, y evita el cara a cara que a veces no les agrada.
  • El tratamiento cognitivo-conductual o terapia conductual según R.
  • Reconocer el esfuerzo.
  • Actitud positiva.

En el polo opuesto se sitúan los tratamientos con ansiolíticos, antidepresivos, antiinflamatorios no esteroideos y corticoides que muy pocas veces están justificados.

La recuperación tardará en producirse entre 6 meses y cuatro años en los casos en que se logra, y como afirma Brown la vuelta a la situación anterior normal no se logra en un 25%-30%.

Otros factores a considerar

  • Alteraciones del sueño: Los adolescentes se duermen más tarde y se despiertan más tarde iniciándose un cierto desfase horario hacia los 10-12 años, antes en los varones que en las mujeres. Si a ese desfase cronológico se añaden horarios tempranos y sostenidos por causas escolares u otros motivos, arrastrarán cierto cansando y somnolencia durante gran parte del día.
  • Enfermedades hematológicas y oncológicas: Es importante descartar estas patologías en el diagnóstico diferencial.
  • Insomnio: Está presente en el 15%-20% de adolescentes en forma aguda o crónica y se debe en ocasiones a ajustes en el ritmo circadiano y no a causas externas. Es importante solucionarlo por ser un factor de riesgo para patologías mentales y obesidad.

Enfoque diagnóstico

Ante un adolescente cansado en la consulta de medicina familiar, la historia clínica es la piedra angular, en la que lo más importante en un inicio es determinar si el síntoma predominante es la somnolencia o la fatiga.

Anamnesis

Ya que la causa principal de ambas situaciones es el sueño inadecuado, durante la anamnesis las preguntas deben centrarse en las rutinas antes de ir a dormir, la hora usual para acostarse y despertarse (días de colegio y días de fin de semana), y el tiempo requerido para lograr conciliar el sueño. Se debe pedir información adicional a un miembro de la familia sobre los síntomas y comportamientos que presenta el adolescente cuando duerme, incluyendo presencia de ronquidos y pausas en la respiración, sonambulismo o movimientos de las piernas.

También es crucial interrogar acerca del desempeño diurno, haciendo énfasis en la dificultad al despertarse en la mañana, somnolencia diurna, sensación de fatiga, siestas diurnas, estado de ánimo, comportamiento social y rendimiento académico. Dentro de los antecedentes, es importante conocer si existen enfermedades psiquiátricas, condiciones médicas, uso de medicamentos o historia familiar de trastornos del sueño.

En el contexto psicosocial se debe interrogar acerca de acontecimientos significativos recientes como divorcio o separación de los padres, muerte de un familiar o amigo, mudanza, problemas escolares, etc.

Exploración física

El examen debe ser completo, dirigido a descartar enfermedades crónicas o infecciosas. Es importante observar cuidadosamente el porte, la higiene y el contacto con el examinador. Debido a la asociación con disfunción autonómica, siempre se debe evaluar la hipotensión ortostática y taquicardia postural, además de realizar un examen neurológico completo y descartar la presencia de adenopatías o visceromegalias.

tags: #niño #cansado #y #decaído #causas

Publicaciones populares: