José Ortega Cano y sus Hijos: Una Familia Unida a Través de los Años
La vida de José Fernando Ortega Mohedano ha estado marcada por momentos difíciles. Nacido en Colombia el 17 de junio de 1993, fue adoptado en 1999 junto a su hermana Gloria Camila, tres años menor, por José Ortega Cano y Rocío Jurado.
"Mi mamá canta y mi papá torea vaquitas", contaban José Fernando y Gloria Camila cuando llegaron de Colombia a España en 1999, tras ser adoptados formalmente por Rocío Jurado y José Ortega Cano. El niño tenía 6 años y la niña, 3.
Tuvieron una infancia feliz al lado de 'La Más Grande' y Ortega Cano; su hermana mayor, Rocío Carrasco, y sus sobrinos Rocío y David Flores.
El 1 de junio de 2006, a punto de cumplir 13 años, José Fernando perdió a su madre, Rocío Jurado, víctima de un cáncer. La polémica herencia de la cantante acabó con la paz familiar y provocó que el torero y sus hijos se trasladaran a vivir a Sevilla, a la finca Yerbabuena.
José Fernando Ortega Cano tuvo una adolescencia complicada y, a punto de cumplir 18 años, fue expulsado de un colegio en Irlanda comenzando una época difícil para él con numerosos problemas con la justicia.
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En 2013, fue detenido por un presunto robo con violencia en una localidad sevillana y entró en prisión sin fianza. Tras salir en libertad, se celebró un juicio y fue condenado a 1 año y 9 meses de cárcel pero, al ser una pena inferior a dos años y no tener antecedentes, no tuvo que volver a prisión.
José Fernando ingresó en un centro de Barcelona para tratar sus adicciones, una lucha que le llevó a ingresar en varios centros especializados.
En la primavera de 2017, vino al mundo María del Rocío, la hija de José Fernando y Michu en un momento complicado para la pareja ya que él tenía una orden de alejamiento de la madre de su hija pero ambas familias intercedieron para que la pequeña no se viera afectada por los problemas de sus padres.
Dos meses después del nacimiento de su hija, José Fernando fue detenido de nuevo tras supuestamente agredir a dos policías lo que provocó que el juez de lo Penal número 5 de Sevilla revocara la suspensión de la condena de un año y nueve meses de prisión, decretando su entrada en la cárcel.
El hermano de Gloria Camila acabó ingresando en el centro psiquiátrico San Juan de Dios de Ciempozuelos donde permanece internado desde 2017. En la actualidad, el joven está en régimen de semilibertad y puede dar paseos a diario por el pueblo y disfrutar de algunos fines de semana libres y vacaciones. Parece que su alta está cada día más próxima.
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La muerte de Michu ha sido el último varapalo que ha recibido José Fernando Ortega Mohedano que no ha tenido una vida fácil.
Este martes, José Fernando se ha despertado con una de las peores noticias de su vida. A Michu, quien fue su pareja durante diez años y madre de su única hija, Rocío, ha fallecido en su casa. La joven arrastraba un problema congénito de corazón por el que fue intervenida en diversas ocasiones.
En agosto, el joven consiguió un permiso para abandonar el centro tutelado en el que vive en Madrid para viajar a la casa de vacaciones de su familia en Costa Ballena, Cádiz, para compartir unos días con su hija y les vimos visitando un parque acuático.
Y es que el hijo de José Ortega Cano sufrió un duro golpe el pasado 8 de julio tras la inesperada muerte de Michu, su ex pareja y madre de su hija Rocío.
Tras cumplir los 32 años el pasado 17 de junio, José Fernando seguía en la institución.
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Según nos cuentan, "de ir todo bien, le darán el alta muy pronto. Está muy integrado y mantiene un buen comportamiento. Está sujeto a un régimen de semi libertad, por el que cuenta con pequeños permisos los fines de semana. Y diariamente puede salir al pueblo a dar paseos, y se respeta mucho su anonimato".
Por el bien de su hija María del Rocío, sus padres habían logrado una cierta estabilidad a pesar de sus diferentes rupturas. Incluso en 2024 Michu se quedó embarazada por segunda vez, pero tuvo que interrumpirlo debido a sus problemas de corazón.
Ahora, con la llegada de septiembre, y tras algunas polémicas sobre con quién iba a vivir la pequeña Rocío, se ha confirmado que la hija de Michu y José Fernando vivirá en Madrid con su abuelo y su familia paterna.
El pasado 26 de agosto, después de una guerra mediática entre las familias, Mari Carmen, hermana del torero, confirmaba que Rocío se iba a vivir finalmente a Madrid.
Según dejó escrito la joven, que padecía un problema de corazón, quería que su hija viviese con José Ortega Cano (abuelo de la menor) si a ella le pasaba algo. Y así ha sido.
Ya hemos visto a la niña, acompañada de Ortega Cano y Rocío Flores, en su primer día de colegio aunque su padre no pudo estar con ella porque sigue ingresado en el centro psiquiátrico San Juan de Dios, en Ciempozuelos, y, aunque cada día parece más recuperado, no se conoce cuándo recibirá el alta.
Este jueves 18 de septiembre, José Ortega Cano ha reaparecido junto a su hermana en la nueva edición de los Premios Chicote, en Madrid. El torero, en un encuentro con los compañeros de Europa Press, ha dicho que Rocío es "una niña preciosa" y que están "muy contentos" con el hecho de que viva con ellos en Madrid.
Además, el padre de José Fernando ha explicado que todos, tanto Rocío Flores como ellos, están muy pendientes del cuidado de la niña y que hay "un equipo de personas" que la tienen "mucho cariño a la niña, lógicamente".
José Ortega Cano ha dicho que es una niña "que ha perdido a su madre" y por eso todos están volcados en su felicidad. "El principal que está es su abuelo", añadía su hermana, que le ha acompañado a este evento.
El joven suele tener permisos de fin de semana y, con su hija en Madrid, podrán compartir su tiempo juntos.
Este pasado miércoles 17 de septiembre, la revista Lecturas publicaba unas fotografías de José Fernando con su hija. Según explicaba el medio, el hijo del torero tuvo un permiso de fin de semana del centro en el que sigue interno y aprovechó para hacer planes con la menor en la capital.
Junto a él estuvieron Rocío Flores, que se encarga de la niña mientras Gloria Camila está en Honduras, y su novio, Manuel Bedman, que fue el encargado de recoger a José Fernando del centro.
Ahora José Ortega Cano ha reaparecido públicamente y ha contado quiénes son las personas que cuidan de la menor.
Como era de imaginar Ortega Cano se desplazó desde Madrid hasta Arcos de la Frontera para arropar a la familia y estar más cerca de su nieta.
"Desgraciadamente Michu se ha muerto. Deja una niña preciosa a la que tenemos que cuidar y proteger como se merece", me asegura Ortega. "Lógicamente la niña tiene que seguir viviendo donde vive y que todo sea lo más normal posible pero nosotros estaremos ahí tratando de verla y de la mejor manera que se pueda. En las próximas fechas la pequeña Rocío estará más cerca de los Ortega cuando se instalen en Costa Ballena y la distancia no sea un problema ya que la pequeña estará con ellos y asimilando todo lo que ha ocurrido.
"José Fernando es muy buena persona y aunque no sea un portento sé que tratará de hacerlo lo mejor que pueda. Mi hija Gloria es un encanto y quiere muchísimo a su sobrina", dice.
Hablamos después de la comida que han tenido tras pasar toda la mañana en el tanatorio y una vez han recogido a la pequeña para que se reuniera con su familia paterna, dado que no han querido que fuera al tanatorio.
"No se ha tomado ningún tipo de decisión. Es muy pronto para eso ya que estamos muy tristes y afectados. Todo se hará con serenidad y sin problemas y siempre pensando lo mejor para la niña", zanja el diestro que hoy regresa a Madrid para terminar unos asuntos pendientes y en cuestión de días se irá a su casa de Costa Ballena para disfrutar de un verano que no será tan alegre como esperaban.
Con unas gafas de sol, José Ortega Cano ocultaba la tristeza por el repentino fallecimiento de Michu, madre de su nieta Rocío. El torero, acompañado por Marina, ha llegado a la estación de tren, en Madrid, para poner rumbo a Cádiz, donde se reunirá con su familia para arropar a su hijo José Fernando y a la pequeña en estos difíciles momentos.
"Ha sido una pena. Mis hijos están muy afectados", ha deslizado el diestro. Con un semblante serio y agradeciendo con discreción las muestras de cariño, Ortega ha guardado silencio y ha evitado hablar de cómo esta pérdida podría afectar a su hijo y a su nieta, la pequeña Rocío. Además, ha afirmado que su única prioridad es el bienestar de la niña.
En la imagen mostraba su preocupación por el bienestar de su nieta y el deseo de estar junto a su familia en estos momentos tan difíciles.
"Era una chica tan joven... la vida... También a Cádiz han llegado José Fernando y Gloria Camila. Muy afectados, han evitado hablar ante los micrófonos de la prensa. En la estación de Jerez de la Frontera, el hijo de Ortega lanzaba un simple "gracias" a los periodistas que le daban el pésame.
"Tengo todas las cosas que yo podría imaginar" ha revelado orgulloso, confesando que a pesar de que ha tenido "tardes muy duras" -tanto en su profesión como en todo lo demás- "ahora aquí estoy. La vida misma, pues ha sido.... Hace que yo esté con un niño con 12 años, una maravilla de niño, con mi familia, Gloria, José Fernando que está muy bien, todos...".
Tanto es así que, José Ortega Cano ha asegurado que por ahora no se plantea escribir sus memorias siguiendo los pasos de otros rostros conocidos como Bárbara Rey, sí reconoce que está valorando la posibilidad de plasmar su vida en una docuserie: "Yo creo que sí, que llegará el momento. Llegará el momento porque, lógicamente, no es solamente ya el indulto, solamente que para mí es una maravilla de que me hayan dado ese pedigrí.
Conmocionados por la repentina muerte de Michu, la madre de su nieta Rocío, José Ortega Cano y sus hijos viven días de muchísima tristeza y lo hacen arropados por los suyos como gran familia que son y junto a los Mohedano que también se han volcado en arropar a la nieta de Rocío Jurado de apenas 8 años de edad.
La pequeña ya sabe que su mamá "está en el cielo" como le ha explicado su abuela materna, una mujer rota por dentro tras perder a una hija de apenas 33 años que sufría una enfermedad cardíaca que estaba pendiente de un trasplante o algún tipo de intervención.
Lo más llamativo de este caso es que Michu no se encontraba en una fase de máxima preocupación dado que planeaba irse con su niña el mismo día de su muerte a disfrutar de unas jornadas de vacaciones, ahora que había terminado el curso escolar y los días de actividades extra.
Por fuentes cercanas a la familia, se entiende que nada va a cambiar a corto plazo en la vida de la pequeña Rocío y que los cambios vendrían más adelante cuando pasen unos años y la propia nieta de la Jurado pueda decidir dónde quiere formarse y vivir.