Ovulación y ciclo menstrual: Una guía completa

01.10.2025

Normalmente, el ciclo menstrual de la mujer tiene una duración de unos 28 días. La ovulación suele ocurrir hacia la mitad de este ciclo, es decir, unos 14 días después de la llegada de la menstruación. Sin embargo, esto no siempre es así. Por ejemplo, en un ciclo menstrual corto (menos de 25 días) el momento de la ovulación y la menstruación pueden situarse muy cerca y llevar a confusión. También es posible confundir un avance de sangrado con un período regular.

El anticipo de sangrado se produce cuando aparecen manchas de sangre entre un periodo y el siguiente. De esta manera, existe la posibilidad de que este adelanto de la regla coincida con el momento de la ovulación. Si una mujer cree que está en fase menstrual, es decir, en días menos fértiles, cuando realmente está en el momento de la ovulación, las posibilidades de embarazo aumentan.

¿Cuándo tiene lugar la menstruación?

La menstruación, también llamada regla o periodo, corresponde al sangrado típico formado por una mezcla de flujo vaginal, sangre y tejido endometrial. Esta fase del ciclo suele durar entre 3 y 5 días, aunque depende de cada mujer.

La regla tiene lugar en la primera fase del ciclo menstrual, cuando se produce una bajada de estrógenos y progesterona en el cuerpo de la mujer. Este descenso provoca el desprendimiento del endometrio, capa que recubre el interior del útero.

La mujer tiene la menstruación y ciclos menstruales regulares hasta que llega a la edad menopáusica, que suele ser alrededor de los 50 años. La menstruación la podemos definir como el sangrado vaginal normal que ocurre como parte del ciclo de la mujer, la “regla”. Esto se produce ya que el cuerpo de la mujer se prepara todos los meses para un posible embarazo. Si este embarazo no ocurre, el útero se desprende de su recubrimiento que es expulsado a través de la vagina. Es por lo tanto ese sangrado vaginal que sufrimos todos los meses.

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¿Cuándo es la ovulación?

De forma general, el ciclo menstrual de la mujer tiene una duración de 28 días y la ovulación ocurre en el día 14 ó 15 del ciclo, la cual es desencadenada por un pico de hormona LH.

El óvulo maduro sale del ovario con la ovulación y llega a las trompas de Falopio, donde permanece 12-24 horas. Si en este tiempo no se produce la fecundación con el espermatozoide, el óvulo envejecerá y se disolverá.

Sin embargo, las mujeres también pueden presentar:

  • Ciclos menstruales cortos: inferiores a 25 días, por lo que la ovulación sucederá hacia el día 11 ó 12 del ciclo.
  • Ciclos menstruales largos: superiores a 28 días, por lo que la ovulación suele desplazarse hacia atrás. Por ejemplo, si el ciclo dura 36 días, la ovulación tiene lugar entre el día 19 y el 23.

La ovulación indica el momento más fértil de la mujer, es decir, cuando podrá producirse la concepción al mantenerse relaciones sexuales sin protección.

Calcular cuándo ocurre la ovulación

Los métodos tradicionales de control del ciclo menstrual (calendarios fértiles) no siempre son efectivos, ya que la ovulación puede adelantarse o atrasarse en cada ciclo. Para calcular la fecha de la ovulación es necesario tener en cuenta la longitud del ciclo de cada mujer, las variaciones externas, el número de ovulaciones por ciclo, etc.

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Como ya hemos comentado, la ovulación se produce el día 14 del ciclo, considerando como inicio del ciclo el primer día de menstruación. Sin embargo, existen mujeres que ovulan con anterioridad o posterioridad. Por ello, no se puede hablar de un sistema general de cálculo del momento más fértil de la mujer.

Saber cuáles son los días de mayor fertilidad en la mujer puede aumentar la probabilidad de lograr un embarazo. Otro método para calcular la fecha de ovulación serían los test de ovulación. Estos test están basados en medir los niveles de hormona LH en orina, hormona que aumenta de manera exponencial 24-36 horas antes de la ovulación.

Diferencias entre ovulación y menstruación

A lo largo del ciclo menstrual de la mujer, los folículos ováricos crecen y se desarrollan, pero sólo uno llegará al estadio final de maduración. Este folículo consigue romperse y libera un óvulo maduro en el momento de la ovulación. El óvulo cae en la trompa de Falopio y permanecerá vivo un máximo de 24 horas a la espera de ser fecundado.

Si después de esas 24 horas ningún espermatozoide consiga llegar a las trompas de Falopio para fecundar al ovocito, éste envejece y se pierde durante la menstruación.

Por tanto, hablamos de dos vías que ocurren en lugares diferentes:

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  • El útero: el endometrio crece a lo largo de todo el ciclo menstrual de la mujer a la espera de que un embrión implante en él. Si no se produce esta implantación, el endometrio se desprende en forma de sangrado que es lo que llamamos menstruación. Cuando termine la menstruación, esta capa uterina volverá a proliferar y se renovará.
  • El ovario: es el lugar donde se desarrollan los folículos. Uno de ellos, es decir, el folículo dominante que llegue al estadio final de maduración, liberará un óvulo (ovulación) que podrá ser fecundado o desechado. Si el óvulo es fecundado por el espermatozoide, el folículo empieza a degenerar y recibe el nombre de cuerpo lúteo.

Por el contrario, si no hay fecundación, el cuerpo lúteo deja de liberar hormonas provocando el desprendimiento del endometrio en forma de menstruación.

¿Puede ocurrir menstruación y ovulación a la vez?

Aquellas mujeres que tienen ciclos menstruales inferiores a 25 días, es posible que se produzca una coincidencia entre la ovulación y la regla. Aunque esta situación no es muy común, sí que es viable.

Además, si se mantuvieran relaciones sexuales en la menstruación, como los espermatozoides pueden vivir entre 2 y 5 días en el tracto reproductor femenino, podría fecundarse un óvulo que fuese expulsado a los pocos días. En este caso, los espermatozoides permanecerían vivos al principio de la ovulación de las mujeres con ciclos menstruales cortos.

En los ciclos menstruales cortos o irregulares puede haber una coincidencia entre la fecha de ovulación y la fecha de menstruación.

Otros aspectos importantes del ciclo menstrual

Llamamos ciclo menstrual al proceso mediante el cual se desarrollan los ovocitos y se producen una serie de cambios hormonales encaminados a la consecución del posible embarazo. La duración media de un ciclo menstrual es de 28 días y la ovulación tiene lugar en torno al día 14 de dicho ciclo. Las dos hormonas que regulan este proceso son la hormona foliculoestimulante (FSH) y la hormona luteinizante (LH). El primer día de sangrado menstrual comienza la llamada fase folicular, la primera de las 3 fases del ciclo menstrual. El folículo en desarrollo, además, secreta estrógenos que tienen entre otras funciones, la de llevar a cabo los cambios necesarios en el moco cervical para ayudar a que los espermatozoides puedan pasar al útero. El principal estrógeno que produce el ovario es el estradiol (E2). Estas mismas hormonas son responsables de que durante los días posteriores a la menstruación, tu mente se encuentre mucho más despejada, estés de buen humor, llena de energía y fuerza.

La fase ovulatoria es la más corta de las 3 fases del ciclo menstrual. Este pico de LH provoca la maduración final del óvulo, la ruptura del folículo, y la liberación del óvulo. Son los días más fértiles del ciclo. La secreción vaginal (flujo) aumenta y también puedes sentir un ligero dolor punzante en un lado en la parte baja del vientre. La llamada fase lútea se inicia después de la ovulación. Si la concepción no se produce, el cuerpo lúteo dejará de funcionar el día 26 del ciclo aproximadamente (en un ciclo de 28 días). En esta etapa se suceden nuevos cambios en tu cuerpo como consecuencia del aumento de la progesterona. Los cambios pueden comenzar sobre el día 20-21 del ciclo menstrual e ir acentuándose hasta el momento de la menstruación.

En general dura 28 días. Se inicia en el primer día de la menstruación y culmina el primer día de la menstruación siguiente. Algunas mujeres experimentan diferencias en la duración del ciclo, con períodos más cortos (de 21 días), o más prolongados (de hasta 35 días). 14 días antes de la siguiente menstruación el sistema reproductor de la mujer libera un óvulo en dirección a las trompas de Falopio (ovulación), a la vez que el ovario produce progesterona para preparar al útero por si ocurre una fecundación. Si bien es difícil prever cuándo una mujer va a ovular, es más fácil saber cuándo ovuló por última vez: 14 días antes del primer día de la menstruación. Lo importante de este ciclo es saber que los 5 días previos a la ovulación y 1 día después (a lo sumo 2), son considerados como período fértil. En la práctica es muy difícil predecir con exactitud la ventana fértil. Incluso las mujeres con menstruaciones generalmente regulares pueden alcanzar la ventana fértil antes o después de lo calculado. Esto es debido a que el período de ovulación puede variar, no todas las mujeres ovulan exactamente el día 14 del ciclo.

Algunas mujeres tienen ciclos menstruales más cortos o más largos de lo habitual, o muy variables entre un mes y otro. En todos estos casos se habla de ciclos irregulares, y calcular el momento exacto de la ovulación y, por tanto los días fértiles, se hace muy difícil.

La duración del ciclo de la mujer varía, siendo la más común la que se sitúa entre 23 y 35 días. Si se producen variaciones en la duración del ciclo menstrual, lo más probable es que tengan lugar en la fase anterior a la ovulación (llamada "fase folicular"). El primer día de tu ciclo menstrual es el primer día de tu periodo (día 1). A partir de entonces, el periodo se prolonga normalmente entre 3 y 7 días. Probablemente percibas que, si experimentas dolores menstruales, sean más agudos los primeros días del periodo. Al principio del ciclo, la glándula pituitaria del cerebro segrega la hormona foliculoestimulante (FSH). Esta es la principal hormona que estimula los ovarios para que produzcan óvulos maduros.

Los folículos son las cavidades repletas de fluido que se encuentran en tus ovarios. Cada folículo contiene un óvulo sin desarrollar. La FSH estimula varios folículos para que se desarrollen y comiencen a segregar estrógenos. Los estrógenos se sitúan en su nivel más bajo el primer día del periodo. Aunque varios folículos comiencen a desarrollarse desde el primer momento, solo uno de ellos se hace "dominante", por lo que es el óvulo el que madura dentro del folículo creciente. Al mismo tiempo, la cantidad cada vez mayor de estrógenos que contiene tu cuerpo garantiza que el endometrio se colme de nutrientes y sangre. El propósito es que, si te quedas embarazada, el óvulo fecundado disponga de todo el sustento y los nutrientes que precisa para crecer. Los altos niveles de estrógeno también se asocian con la aparición de la mucosidad "favorable para el esperma" (o, según su nombre técnico, mucosidad cervical fértil). Puedes percibirla como una secreción fina y resbalosa de color blanco turbio.

Tu cuerpo produce las hormonas que controlan tu ciclo menstrual. Al inicio de tu ciclo, una hormona importante es la hormona foliculoestimulante (FSH). El nivel de estrógenos presente en tu cuerpo todavía está en aumento y, finalmente, provocará la subida repentina de la hormona luteinizante (llamada "aumento de la LH"). Este aumento de la LH provoca que el folículo dominante se rompa y libere el óvulo maduro del ovario, que entra en la trompa de Falopio. Muchas mujeres creen que ovulan el día 14, pero se trata de una media, ya que la mayoría de ellas realmente ovula un día del ciclo menstrual diferente. El día de tu ovulación variará cada ciclo. El nivel de estrógeno en tu cuerpo sigue aumentando y, llegado a un cierto nivel, provoca un aumento rápido de la LH ["aumento" de la LH]. Este aumento de la LH activa la ovulación, que es el proceso durante el que se libera un óvulo del ovario.

Aunque muchas mujeres piensan que su ovulación se produce el día 14, en realidad, esta varía según la duración del ciclo. Una vez liberado el óvulo, este se desplaza a lo largo de la trompa de Falopio hacia el útero. El óvulo tiene una vida de hasta 24 horas. La supervivencia del esperma es más variable, pero normalmente se prolonga durante 3 o 5 días, por lo que los días que preceden a la ovulación y el mismo día de la ovulación son los más fértiles; es decir, cuando es más probable que te quedes embarazada.

La progesterona provoca el crecimiento del endometrio con el fin de prepararlo para recibir un óvulo fecundado. Mientras tanto, el folículo vacío del ovario empieza a contraerse, pero sigue segregando progesterona, y también comienza a segregar estrógenos. Una vez liberado el óvulo, este se desplaza a lo largo de la trompa de Falopio hacia el útero. El óvulo vive entre 12 y 24 horas pero, dado que el esperma puede vivir varios días, se encuentra en tu periodo más fértil y es más probable que puedas quedarte embarazada si mantienes relaciones sexuales sin protección el día que ovulas o el día de antes. A medida que el folículo vacío se contrae, si el óvulo no se fecunda, los niveles de estrógeno y de progesterona disminuyen. Sin los altos niveles de hormonas que favorecen su conservación, el grueso endometrio creado comienza a desprenderse y tu cuerpo libera este revestimiento uterino.

A medida que el folículo vacío se contrae, si el óvulo fecundado no se ha implantado en el útero, u nivel de progesterona disminuye. El útero ya no necesita preservar un entorno para mantener al bebé, de modo que el cuerpo debe reajustarse y prepararse para el siguiente ciclo. Cualquier síntoma de TPM (tensión premenstrual) que tengas, empezará a disminuir. Sin unos altos niveles de hormonas que ayuden a mantenerlo, el grueso revestimiento del útero que se ha creado comienza a desprenderse y tu cuerpo lo expulsa. Si el óvulo se ha fecundado e implantado en el útero, el folículo vacío se mantiene con el aumento del nivel de la hormona del embarazo (gonadotropina coriónica humana). Si el óvulo se ha fecundado, puede implantarse correctamente por sí mismo en el endometrio. Tan pronto como el óvulo fecundado queda implantado, tu cuerpo comienza a segregar la hormona del embarazo, es decir, gonadotropina coriónica humana (hCG), que mantendrá la actividad del folículo vacío.

El óvulo se dirige hacia el útero a través de la trompa de Falopio con la misión de ser fecundado por el espermatozoide. Si se busca el embarazo hay que hacer coincidir las relaciones sexuales en torno a ese momento.

El proceso ovulatorio puede provocar diferentes cambios físicos. Cada mujer es única, y puede sentirlos en mayor o menor intensidad. O por el contrario no apreciarlos.

  • Aumenta el flujo vaginal. El moco cervical no solo se hace más abundante. Se espesa, se hace más elástico y su color blanquecino se vuelve más transparente. Estas cualidades que llevan a definirlo como “clara de huevo”, harán más fácil al espermatozoide su camino hacia el óvulo. Estos cambios en el flujo se apreciarán los días precedentes al momento ovulatorio y durante el mismo.
  • Dolor abdominal y/o lumbar similar al de la menstruación. La salida del óvulo, precisa de la apertura del folículo que lo ha contenido y madurado. La expulsión del óvulo va unida al líquido folicular que lo ha acompañado. requiere de contracciones similares a las que se sienten durante la regla.
  • Cambios emocionales bruscos.
  • Aumento de la temperatura. La temperatura basal (TBC), va cambiando conforme avanza el ciclo menstrual. siendo ligeramente más baja en la primera mitad y ascendiendo coincidiendo con el pico ovulatorio. Si se sigue un registro diario de la temperatura durante todo el ciclo, comparativamente se puede conocer el momento de la ovulación. Siempre y cuando la temperatura se tome siempre al despertar.
  • Retención de líquidos. En ocasiones se puede apreciar hinchazón general, y consecuentemente un ligero aumento de peso y volumen. Así como otros efectos secundarios vinculados a la retención de líquidos, como por ejemplo, gases o mayor sed.
  • Aumento del deseo sexual. No podemos olvidar que la naturaleza es muy sabia; la ovulación también induce una mayor lívido.

En mujeres que tienen ciclos más largos, es decir, que la regla le baja más allá de los 28 días, la fecha de la ovulación suele desplazarse hacia atrás. Sucede lo contrario en los ciclos cortos. Si tienes la menstruación cada 25 días, la ovulación sucederá hacia el día 11 o 12 de tu ciclo. Las causas de los ciclos irregulares, no siempre son debidas a enfermedades asociadas (diabetes, alteraciones alimentarias como la anorexia, problemas endocrinológicos tiroideos, etc).

La mujer ovula desde bien temprano en su vida, aunque estos primeros ciclos se consideren en muchos casos anovulatorios (de ahí la irregularidad menstrual de una mujer en esta época de su vida). Conforme madura, también lo hacen sus ciclos ovulatorios que se hacen más regulares. Calcular la ovulación. Si ésta no se produce, entonces se repite el proceso. Las hormonas segregadas por la hipófisis actúan sobre los órganos sexuales femeninos, haciendo posible el crecimiento del folículo. Cuanto mayor es el folículo, más se avecina el momento de la ovulación. Al mismo tiempo, aumenta la producción de estrógenos (E2) en el folículo. Estas hormonas, por su parte, construyen la mucosa uterina, abren unos milímetros el cuello del útero (cérvix), y se encargan de producir en él la mucosa necesaria. La trompa correspondiente recibe el huevo maduro, susceptible de ser fecundado, y lo transporta hacia el útero. El embrión anida en la mucosa uterina. El huevo no fue fecundado en la trompa. El ovario así lo reconoce, porque no le llegan señales de hormona hCG del útero.

Para poder quedarte embarazada es necesario que en tu interior se produzca un proceso básico: la ovulación. Si por el motivo que sea la mujer no ovula, es decir, no hay ningún óvulo listo para ser fecundado por un espermatozoide, la gestación no es posible. Cuando una mujer tiene menstruaciones regulares, resulta muy sencillo saber cuándo va a ovular: Hacia la mitad de su ciclo menstrual. Si es de 28 días (lo más habitual) la ovulación ocurrirá alrededor del día 14. Pero... ¿y si la mujer tiene ciclos muy irregulares?

Recopilamos los seis tipos de síntomas se pueden presentar durante la ovulación, que marca el comienzo de los días fértiles de la mujer. Si estás buscando embarazo, ovular será fundamental pero, también lo será para mantener la correcta salud global. El único equipamiento que necesitamos para registrar la temperatura es un termómetro de ovulación. La principal diferencia con uno convencional es que es más sensible, mostrando dos decimales en vez de uno, así obtenemos una mayor precisión en los resultados. La medición se hará siempre tras el descanso nocturno y todavía tumbada. El lugar donde se realiza la medición también es importante, se recomienda que se lleve a cabo en la misma zona. La temperatura axilar es la más imprecisa, por ello se recomienda mejor tomarla oral o vaginal. La medición oral es la mas cómoda. La temperatura puede verse alterada por estados de enfermedad como la fiebre o si se han tomado ciertos medicamentos, se ha bebido alcohol, etc.⁵ , por lo que deberás anotar si las condiciones normales se han visto alteradas.

El moco cervical es un fluido corporal producido en las criptas cervicales del cuello uterino con funciones importantes en la reproducción.¹¹ Entre otras funciones, ayuda en el transporte espermático y la creación de una barrera inmunitaria frente a infecciones.³ Este moco, cambiará de consistencia dependiendo del momento del ciclo menstrual en el que nos encontremos. Cuando los niveles de estrógenos son elevados, es decir, en el momento de la ovulación, se vuelve elástico y filante. Este moco recibe el nombre de “moco estrogénico” y su aparición produce una sensación en la vulva de resbalosidad. Si lo colocamos entre los dedos, podremos observar como se estira.

  • Microscopios de ovulación: Se coloca una muestra de saliva o moco cervical en el dispositivo, se deja secar y se observa el patrón de la imagen resultante.
  • Test de determinación de la hormona LH: La hormona luteinizante (LH), se producirá en grandes cantidades antes de la ovulación. Existen tiras reactivas para determinar niveles elevados de LH en orina.

Como hemos aprendido en este artículo, identificar la ovulación mediante marcadores biológicos, es una forma sencilla, barata y fiable de determinar si tu ciclo es o no ovulatorio.

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