Ovulación Tardía: Causas y Consecuencias

31.10.2025

Lo que llamamos “regla o menstruación” es el sangrado más o menos cíclico (25-35 días) que se produce por la acción compleja de múltiples hormonas y supone el final del ciclo menstrual para dar paso al comienzo del siguiente. Por lo tanto, requiere que todos los órganos implicados funcionen correctamente.

La orden de inicio parte de una zona del cerebro denominada hipotálamo que produce factores que actúan en determinadas células de la hipófisis (pequeña glándula situada en el cerebro) estimulando la producción de las gonadotropinas (FSH y LH). Estas, a su vez, enviarán la orden para la producción sucesiva de las hormonas ováricas, primero estradiol y, posteriormente, progesterona para que se ejecute la secuencia normal de: crecimiento de un folículo ovárico (que llamamos “folículo dominante”), rotura de dicho folículo con expulsión del óvulo (ovocito) produciéndose en ese momento la ovulación y formación del cuerpo lúteo (resto del folículo roto que ha ovulado).

La producción de todas estas hormonas actúa a la vez en el endometrio (mucosa que tapiza el interior del útero) que irá engrosándose a lo largo del ciclo.

¿Qué es la Ovulación Tardía?

Para contestar a esta pregunta es necesario primero conocer cómo es el ciclo menstrual y cuáles son las características de un ciclo regular. En la fase de ovulación, la subida de los niveles de la hormona luteinizante (LH) suele indicar el momento de máxima fertilidad. El retraso en la ovulación puede ser una excepción o la norma y las hormonas, como has visto, tiene un papel fundamental en la liberación del óvulo.

En las mujeres que tienen ciclos más largos, por ejemplo de 35 días, lo que suele ocurrir es que la fase ovulatoria se prolonga. Sin embargo, la fase lútea normalmente sigue durando unos 14 días. Lo que pasa más frecuentemente en mujeres con ciclos no regulares es que la fase lútea se mantenga en 14 días y que la fase previa, la ovulatoria, se alargue o se acorte.

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En caso de ovulación tardía puntual, existen métodos como la medición de la temperatura basal o el uso de test de ovulación para poder averiguar el momento de máxima fertilidad.

Fase Lútea y su Importancia

¿Sabías que hay una fase en el ciclo menstrual que se produce después de la ovulación y que es una parte muy importante del ciclo en la preparación del cuerpo para el embarazo? Sigue leyendo para conocer todo sobre la fase lútea, qué es, qué sucede durante esta fase y cuánto dura.

La fase lútea del ciclo menstrual es el tiempo comprendido entre la ovulación y el siguiente periodo. La fase lútea es el tiempo comprendido entre la ovulación y el primer día del periodo. El día de inicio de la fase lútea depende del día en que se produzca la ovulación, e incluso en un ciclo típico de 28 días, a menudo hay variaciones en el momento exacto en que se produce la ovulación.

Aunque el día más común de la ovulación es el día 15 del ciclo menstrual, un estudio encontró que dentro de los ciclos que duran 28 días, el día real de ovulación variaba a lo largo de 10 días. Es posible que entres en la fase lútea del ciclo y que no notes ningún síntoma. Sin embargo, después de ovular, tu cuerpo experimenta un cambio en los niveles hormonales, ya que el cuerpo lúteo libera progesterona hasta que se marchita y muere (si no se produce la concepción).

La progesterona producida por el cuerpo lúteo después de la ovulación hace que la temperatura corporal basal (TCB) de una mujer aumente ligeramente entre 0,3 y 0,6 grados Celsius (0,5 y 1 grados Fahrenheit) y permanecerá elevada hasta que se produzca el periodo, momento en el que el cuerpo volverá a su temperatura habitual.

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La fase lútea es importante porque es cuando el revestimiento del útero tiene la oportunidad de espesarse en preparación para la implantación de un óvulo fecundado. Una fase lútea corta se define como 11 días o menos desde el día de la ovulación hasta el primer día del siguiente periodo. Las fases lúteas largas (más de 14 días) pueden deberse a un desequilibrio hormonal, como el que se observa en el síndrome de ovario poliquístico (SOP).

La insuficiencia luteínica (a veces denominada deficiencia de la fase lútea o insuficiencia de la fase lútea) se refiere a una afección en la que existe una anomalía en el desarrollo del endometrio (el revestimiento más interno del útero). Aún se desconoce la causa exacta. Sin embargo, una posibilidad es que la cantidad de progesterona secretada por el cuerpo lúteo sea demasiado baja.

Si tienes insuficiencia luteínica, el tratamiento realmente dependerá de tu situación específica y solo tu médico podrá aconsejarte acerca de las medidas adecuadas que debes tomar. Recetar progesterona adicional (mediante inyección, por vía oral u óvulos vaginales) después de la ovulación.

Si usas un test de ovulación, cuando veas un aumento de la LH sabrás que vas a ovular en las próximas 24 a 36 horas. Esto significa que entrarás en la fase lútea en un plazo de 24 a 36 horas aproximadamente. La fase lútea dura desde el día después de la ovulación hasta el día antes de que comience el periodo.

Los expertos dicen que la duración promedio de la fase lútea es de 14 días, pero existe un intervalo amplio que se considera normal. Ten en cuenta que la duración de la fase lútea puede ser diferente de una mujer a otra y también de un ciclo a otro.

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Si estás intentando quedar embarazada, observar la evolución de tu período y realizar un test de ovulación puede ser útil para saber tus días más fértiles. Conocer tu propio cuerpo, sus ritmos y necesidades, es algo muy importante que te permite vigilar cambios y ayudar a tu ginecólogo a detectar eventuales causas de infertilidad.

Causas de la Anovulación

Muchas pacientes se preguntan qué pasa cuando una mujer no ovula. Explicar qué pasa cuando una mujer no ovula es complicado, aunque la falta de menstruación (amenorrea) y los ciclos menstruales irregulares son dos síntomas evidentes que pueden alertarte sobre este problema.

Se calcula que alrededor de un 35% de las mujeres sufre algún tipo de anovulación a lo largo de su vida fértil, ya sea crónica o transitoria.

Según su origen, la ausencia de ovulación puede corregirse manteniendo hábitos de vida saludables a través del ejercicio, la nutrición, el control del peso o el manejo del estrés. En otros casos, la anovulación puede tratarse con medicamentos para inducir la ovulación.

Causas Comunes de Anovulación:

  • Edades extremas: inicio de las reglas en la pubertad y, además, el periodo previo a la menopausia (pre/perimenopausia)
  • Mujeres con Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP)
  • Mujeres jóvenes con fallo ovárico precoz primario (sin causa aparente) o secundario a alteración cromosómica
  • Alrededor de un 15%-30% de las mujeres con trastornos alimenticios como la anorexia o bulimia, con obesidad o con delgadez extrema sufre anovulación.
  • Otra de las causas de la anovulación por fallos en el hipotálamo y la hipófisis es el ejercicio excesivo.
  • Un 20% de las mujeres que realizan entrenamiento deportivo de alta intensidad presentan retraso en la menarquía, disfunción de la fase lútea y alteraciones menstruales.
  • El Síndrome de Ovario Poliquístico es una de las principales causas de infertilidad por anovulación (80% de los casos).
  • Otros motivos de anovulación por problemas hormonales son la hiperprolatinemia (aumento de la hormona prolactina) y los trastornos tiroideos (hipertiroidismo e hipotiroidismo).
  • El fallo ovárico prematuro (FOP) es la causa directa de un 4-5% de los trastornos ovulatorios.
  • Estrés.
  • Diabetes.

Diagnóstico y Tratamientos para la Anovulación

Diagnosticar la anovulación puede ser complicado. El ultrasonido vaginal ginecológico es otra de las pruebas para saber qué pasa cuando una mujer no ovula.

Si sufres este síndrome, la falta de ovulación también puede corregirse con una intervención quirúrgica conocida como drilling ovárico. El drilling ovárico consiste en realizar varias perforaciones en la superficie del ovario para disminuir su volumen y favorecer la selección de un folículo ovulatorio. Además de facilitar la liberación del óvulo, el drilling también te ayudará a disminuir los síntomas del SOP.

Cuándo se Ovula

Toda mujer nace con unos 400.000 óvulos, de los que a los 35 años van a quedarle unos 25.000 por término medio. Cada día se van perdiendo unos 1.500 óvulos debido al proceso natural de envejecimiento del ovario y, a partir de dicha edad, la pérdida es mucho más acusada.

La ovulación es el proceso por el cual el ovario libera un óvulo maduro. Este óvulo puede ser fertilizado entre las 12 y las 36 horas posteriores a su liberación. Los espermatozoides permanecen en las glándulas del cuello del útero hasta cinco días después haber ocurrido la eyaculación en las relaciones sexuales.

De ahí que lo ideal es que cuando el óvulo sea expulsado del ovario, haya espermatozoides en las trompas de Falopio, que son las que, gracias a sus fimbrias, envuelven al ovario y atrapan al ovulo recién expulsado para favorecer el encuentro de ambos gametos en su interior. De ahí nace la vida.

Para complicar un poco las cosas, hoy sabemos que puede existir más de una ovulación en el mismo ciclo de la mujer. En un ciclo menstrual de unos 28 días por término medio, la ovulación suele producirse aproximadamente 14 días antes del inicio del siguiente período menstrual; pero en la mayoría de las mujeres, la ovulación no tiene lugar exactamente así, sino que puede producirse desde cuatro días antes hasta cuatro días después de la mitad del ciclo menstrual.

Signos y Síntomas de la Ovulación

Los signos y síntomas de la ovulación más comunes son:

  • Cambio en la calidad del flujo vaginal. Justo antes de la ovulación, el flujo vaginal es transparente, mucoso, filante y en la segunda fase de ciclo menstrual, el moco es más espeso, pastoso y menos abundante.
  • Alteración en la temperatura corporal basal. La temperatura corporal en reposo (temperatura corporal basal) aumenta levemente durante la ovulación.
  • Incremento de la hormona LH. Puede detectarse en la orina mediante los kits de ovulación.

Todo esto que acabas de leer puede dar lugar a una observación exagerada de las variaciones que ocurren en cada ciclo. Es importante conocer nuestro cuerpo y sus cambios, pero la observación exhaustiva de cada signo o síntoma de la ovulación puede afectar negativamente a nuestra vida y, por ende, a las relaciones en la pareja.

Ovulación y Fertilidad

Partiendo de la variabilidad en el momento de la ovulación, en cada mujer y en cada ciclo, es aconsejable buscar la gestación sin atender exhaustivamente a los cambios de nuestro cuerpo.

Hay mujeres que tienen ciclos muy irregulares, como las que tienen síndrome de ovarios poliquísticos. Precisamente en estos casos, en los que hay ciclos muy largos a veces de más de 40 días, es evidente que controlar la temperatura basal o usar los kits para detectar el momento del pico de la hormona LH es una tarea muy ardua e improductiva, y lo único que conseguimos es estar pendientes de algo que no podemos controlar.

Por ello, lo importante es que haya relaciones sexuales con frecuencia, del orden de 2-3 veces por semana. Si como se ha señalado, el espermatozoide permanece cerca de cinco días por término medio en las criptas glandulares del cuello de útero, las posibilidades de que haya espermatozoides en las trompas en el momento de la ovulación serán bastantes altas.

En función de la edad de la mujer y de otras causas de infertilidad, si no ha habido embarazo tras 12 meses de relaciones sexuales sin protección (en las menores de 35 años) o tras 6 meses (en las mayores de 35 años o en las que tienen algún tipo de patología: endometriosis, por ejemplo), hay que acudir al especialista para iniciar un estudio básico de fertilidad. Si es tu caso, no dudes en contactar con profesionales de Ginecología para que te ayuden a concebir un hijo tras detectar estas anomalías.

Normalmente, se decide tener hijos en un momento determinado de la vida, que muchas veces no coincide con el mejor momento desde el punto de vista biológico (entre los 18 y los 35 años).

Teniendo en cuenta que la fertilidad natural mensual de la mujer es de un 20% a los 20 años y de un 5% a los 40, no es difícil adivinar que en los primeros meses de búsqueda de gestación no se consiga el embarazo, incluso en las parejas que no poseen ningún problema de fertilidad y mucho menos conforme aumenta la edad de la mujer. De hecho, el 80% de las mujeres jóvenes quedará gestante en el primer año y el 90% a los 2 años.

Es por esa razón que se aconseja estudiar a la pareja a partir del primer año de relaciones frecuentes y sin protección y, a mayor edad, hay que consultar antes si no hay embarazo.

Relación de la ovulación con el embarazo

Estar pendiente de los síntomas relacionados con la ovulación supone dedicar un exceso de atención y desviarla de los asuntos cotidianos de la vida conllevando, en muchos casos, a una ansiedad que deteriora enormemente la calidad de vida de la mujer y de su pareja.

Otra situación muy común es la opuesta es despreocuparse y esperar durante muchos años a conseguir el embarazo deseado, sin solicitar consulta a un profesional.

En una sociedad que recibe continuamente información exhaustiva por los diferentes medios de comunicación, los ginecólogos seguimos atendiendo a pacientes que desconocen su momento más fértil, no solo en el ciclo sino en su propia vida.

Es frecuente asociar fertilidad a tener la regla, hasta el punto de que algunas mujeres de más de 45 años consultan para realizar algún tipo de tratamiento para embarazarse con sus propios óvulos.

Para explicar un poco mejor a qué se debe que a determinadas edades tener reglas no es sinónimo de fertilidad, hay que señalar que en las primeras etapas de la vida de la mujer que ya ha tenido su desarrollo sexual (11-15 años) lo mismo que en las últimas etapas de la perimenopausia (desde los 45 a los 50 años), no se producen ovulaciones óptimas para la consecución de un embarazo.

En el primer caso, por inmadurez del eje hipotálamo hipófiso gonadal y en la perimenopausia, por un agotamiento de la reserva y un envejecimiento de los ovocitos presentes en la mujer.

Tristemente, conforme aumenta la edad de la mujer, los óvulos presentan anomalías genéticas y aunque dieran lugar a un embarazo, las probabilidades de que el embrión tenga una cromosomopatía (Síndrome de Down, por ejemplo) son muy altas.

Los óvulos de una chica de 20 años pueden presentar anomalías cromosómicas en un 2%, y un 20% cuando tienen 40 años. Igualmente, las posibilidades de abortar son muy altas conforme aumenta la edad de la mujer: del orden de más del 40% de las gestaciones cuando la mujer tiene más de 40 años.

Todo ello nos lleva a insistir en que toda mujer debe consultar a su ginecólogo para que la asesore sobre cuándo es el momento de buscar un embarazo y a las opciones para retrasar la maternidad, a través de la congelación de óvulos, por ejemplo.

Un control del momento de la ovulación, en muchos casos, no ayuda y es contraproducente, así que relájate en tu búsqueda de hijos y cuéntale tu caso a tu ginecólogo de confianza.

Retraso del Periodo: Causas

La ausencia del periodo puede ser algo estresante. Te preocupas por si estás embarazada o no, o por si te pasa alguna cosa. Aunque el embarazo y las enfermedades pueden provocar que el periodo se retrase o se ausente por completo, hay también otros factores como el estrés o la variación natural en tu ciclo menstrual que pueden ser la causa de que se retrase el periodo.

Causas comunes del retraso del periodo:

  • Estrés: esta puede ser una de las principales razones del retraso o la ausencia de periodos.
  • Síndrome de ovario poliquístico (SOP): los ovarios poliquísticos tienen muchas bolsas subdesarrolladas en las que se desarrollan los ovarios y, a menudo, estas no pueden liberarlos, por lo que no ovulas.
  • Alcanzar la menopausia o la perimenopausia: a medida que te acerques a la menopausia, normalmente entre las edades de los 45 y los 55 años, tus niveles de estrógenos empezarán a disminuir y puede que ovules con menos frecuencia. Algunas mujeres, alrededor de 1 de cada 100, tienen menopausia precoz, que se produce antes de los 40.

Puedes pensar que el periodo va con retraso, pero simplemente podría tratarse de una variación natural del ciclo habitual. Muchas mujeres experimentan alguna variación de un mes a otro en su ciclo, normalmente de dos o tres días, por lo que puede que tengas el periodo el día 27 de un mes y el día 33 del siguiente. Cada mujer tiene un ciclo diferente y, a medida que envejeces y te acercas a la menopausia, puedes notar que tus ciclos también se vuelven más irregulares.

Si no lo estás haciendo, controlar tus ciclos mensuales puede ayudarte a descubrir lo que es normal para ti y cuánta variación hay.

Un ciclo menstrual normal oscila entre 21 y 35 días, para muchas mujeres. Sin embargo, entre el 14 y el 25% de las mujeres presenta ciclos menstruales irregulares. Esto significa que sus ciclos son más cortos o más largos, más abundantes o menos intensos de lo que se considera normal.

Tu ciclo menstrual puede verse alterado y alargar o acortar sus tiempos. Si estás por encima o por debajo de tu Índice de Masa Corporal (IMC) es posible que tu cuerpo sufra trastornos hormonales que influyen en tu ciclo menstrual.

Otras causas del retraso del periodo:

  • Fallo ovárico precoz. El ovario deja de funcionar. Suele ocurrir en mujeres menores de 40 años.
  • Adolescencia y premenopausia. En ambas etapas hay desajustes hormonales.
  • Medicamentos. Como por ejemplo los ansiolíticos. Todo debería volver a la normalidad una vez finalizado el tratamiento.
  • Diabetes. Puede afectar a la salud reproductiva.
  • Síndrome de Ovarios Poliquísticos. Este trastorno hormonal se caracteriza por un exceso de andrógenos producidos por los ovarios y puede provocar tanto amenorrea como oligomenorrea (reglas irregulares).

Métodos para Detectar la Ovulación

  • Temperatura basal. Justo después de la ovulación la temperatura corporal aumenta entre 0,3 y 0,5 grados por la secreción de progesterona del ovario y se mantiene elevada hasta el siguiente periodo menstrual.
  • Moco cervical. Se basa en la observación de los cambios del moco cervical a lo largo del ciclo: alrededor de la ovulación el volumen de moco aumenta y se vuelve transparente y viscoso, este periodo dura uno o dos días. Tras la ovulación disminuye el volumen de moco y es mucho más compacto y espeso.
  • Método Ogino. La ovulación suele ocurrir entre los días 14 y 16 del ciclo en mujeres regulares y/o unos 12 días antes de la regla en las irregulares. Se calcula que el óvulo es fecundable desde ese día hasta 72 horas después (tres días). Y por ello, este método se basa en la identificación del día del ciclo en el que ovula la mujer, para que pueda conocer y comprender sus ritmos biológicos para buscar o evitar el embarazo.
  • Test de ovulación. Para detectar pico de hormona luteinizante (LH) en orina. En las siguientes 12 -36 horas después de que el nivel de hormona LH aumente, el folículo se rompe, un óvulo se libera y se produce la ovulación.

La duración de los ciclos puede variar entre ellos, pero hay que tener en cuenta que aquellos que duren entre 25 y 35 días se consideran ovulatorios. Si estás intentando quedar embarazada, observar la evolución de tu período y realizar un test de ovulación puede ser útil para saber tus días más fértiles. Conocer tu propio cuerpo, sus ritmos y necesidades, es algo muy importante que te permite vigilar cambios y ayudar a tu ginecólogo a detectar ...

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