Primeros Pendientes para tu Bebé: Guía Completa de Cuidados

29.10.2025

Poner o no los pendientes al bebé es una decisión completamente personal. Se trata de un tema muy influido por la cultura: así como en algunos países del norte de Europa no es una práctica común, en España, se trata de una costumbre muy arraigada.

En todo caso, la decisión que tomen los padres ha de ser respetada por el resto de miembros de la familia y de la comunidad.

La intención de este artículo es resolver todas las dudas que podáis tener, para que, en caso de decidiros a poner los pendientes a vuestro bebé, lo hagáis con las mayores garantías y con la certeza de estar haciendo las cosas de la mejor manera posible.

¿Cuándo poner los primeros pendientes al bebé?

Suele ser la primera duda que se plantean las mamás y los papás. Científicamente, no hay ninguna certeza al respecto: los pendientes se pueden poner desde el mismo día del nacimiento.

La mayoría de los expertos recomiendan esperar hasta que el bebé tenga al menos seis meses de edad, ya que en este momento su sistema inmunológico está más desarrollado y puede manejar mejor cualquier posible infección.

Lea también: ¿Estás Embarazada?

La época ideal para la puesta de los pendientes son los dos primeros meses (especialmente, el primer mes), ya que es una práctica que entraña más dificultad conforme avanza el tiempo.

La mayoría de los pediatras coinciden en que no existe una regla estricta sobre el mejor momento para poner pendientes a un bebé. Sin embargo, es común realizar la perforación entre los 2 y 6 meses de edad.

Primero, el sistema inmunológico del bebé ya está algo más desarrollado a los 2 meses, lo que reduce el riesgo de infecciones en comparación con un recién nacido.

Otro factor importante es la memoria del dolor. Se cree que los bebés más pequeños tienen una menor memoria del dolor, lo que podría hacer que el proceso sea menos traumático para ellos.

Finalmente, los tejidos de un bebé suelen cicatrizar más rápidamente que los de un niño mayor o un adulto.

Lea también: Primeros meses de embarazo y cólicos

La decisión de cuándo perforar las orejas de una niña también puede estar influenciada por tradiciones familiares o culturales.

Algunos padres prefieren esperar hasta que la niña sea mayor y pueda decidir por sí misma si quiere usar pendientes. Esta opción permite a la niña participar en la elección y el diseño de los pendientes, lo que puede hacer que la experiencia sea más significativa para ella.

Si tu pequeña ya ha superado los 10 meses, te sugerimos esperar hasta que alcance los 4 años de edad. Entendemos que cada bebé es único y su reacción puede variar ampliamente.

¿Cómo se lleva a cabo la puesta de pendientes?

Si bien es cierto que el proceso es doloroso, pues el pendiente ha de atravesar el lóbulo, hoy en día, contamos con numerosas técnicas analgésicas para que esta molestia se reduzca al mínimo.

Es más, en ocasiones, la bebé ni se inmuta al ponerle los pendientes.

Lea también: Primeros Días de Lactancia sin Dolor

Algunas de las técnicas analgésicas que utilizamos habitualmente son: crema anestésica, tetanalgesia, contacto materno/paterno, musicoterapia, succión no nutritiva, etc.

La clave está en encontrar el método de distracción más efectivo para cada pequeña en ese momento tan particular.

¿Qué tipo de pendientes se utilizan?

Muchas familias me preguntan si es posible poner los pendientes que les han regalado, pero esto no es lo aconsejable. Por ello, es fundamental utilizar materiales de calidad, es decir, pendientes estériles e hipoalergénicos (oro, plata o acero quirúrgico), que minimizan al máximo los riesgos tanto de infección como de reacción cutánea a la puesta.

La elección de los pendientes para un bebé es un paso crucial para asegurar tanto la seguridad como la comodidad del pequeño.

Los materiales de los pendientes deben ser cuidadosamente seleccionados para evitar reacciones alérgicas, y los pediatras suelen recomendar opciones como el oro de 14 o 18 quilates, que es hipoalergénico y seguro siempre que sea puro y libre de otros metales irritantes.

Otra opción popular es la plata esterlina, que debe ser de alta calidad (925) para minimizar el riesgo de alergias.

El titanio, conocido por ser extremadamente biocompatible, es ideal para bebés con piel muy sensible debido a su baja probabilidad de causar reacciones alérgicas.

También es importante que los pendientes sean especiales para recién nacidos y han de tener el palito muy fino, ya que es la parte del pendiente que perfora el lóbulo. De este modo, resultará mucho menos doloroso para la niña.

Además del material, el tamaño y el diseño de los pendientes también son factores clave a considerar, por lo que deben ser pequeños y livianos para evitar incomodidades, siendo recomendado un tamaño de aproximadamente 3-4 mm de diámetro.

Es crucial que tengan un diseño redondeado y suave para evitar que se enganchen en la ropa u otros objetos, y es preferible evitar aquellos con piezas colgantes o formas puntiagudas.

Ofrecemos dos tamaños del pendiente: 2mm y 3mm, adaptándonos así a las preferencias y necesidades de cada bebé. Para los recién nacidos, sugerimos optar por pendientes de primera puesta, con un tamaño ideal de 2 o 3 mm. Estos pendientes están diseñados teniendo en cuenta el crecimiento de tu bebé, permitiendo que los use cómodamente hasta después de su primer año.

Hoy en día, contamos con pendientes perforadores de máxima calidad y seguridad, terminados en punta y con cierre de seguridad, para evitar cualquier riesgo de caída o pérdida.

Cuando le cambiemos estos pendientes por otros (mínimo, a las seis semanas de la primera puesta), deben ser de punta redondeada y con la rosca también redondeada, para evitar molestias. Por seguridad, no deben tener adornos que cuelguen, ni argollas ni figuras que sobresalgan.

¿Existe algún riesgo en la puesta de pendientes?

En toda técnica, se asume un riesgo, si bien es cierto que, con las técnicas actuales, este riesgo es mínimo. En caso de cualquier incidente, es factible solucionarlo sin retirar el pendiente.

¿Dónde se pueden poner los pendientes al bebé?

Existen distintos lugares a los que acudir para poner los primeros pendientes a las bebés.

  • Clínicas y hospitales: En los hospitales públicos, no se ofrece este servicio. En algunos hospitales privados, sí, aunque, como comenté anteriormente, es recomendable esperar unos días para asegurarnos de que el bebé está sano.
  • Centros especializados: Las consultas especializadas en este servicio están a la orden del día. Son consultas dirigidas por matronas o enfermeras pediátricas que cuentan con una larga experiencia en la puesta de pendientes y en cuidados del bebé, y que garantizan un entorno tranquilo, seguro e higiénico para esta práctica. También es recomendable visitar lugares con prestigio reconocido, con buenas opiniones, que nos aporten confianza a la hora de tomar la decisión. Esta es la opción más recomendable
  • Farmacias: En muchas farmacias, se ofrece este servicio. Se utilizan materiales estándar (iguales para adultos y bebés) y los pendientes se ponen con pistola, una técnica más traumática para el bebé, tanto por el disparo como por el ruido que hace, que suele asustarle. No se utiliza ninguna técnica analgésica para minimizar el dolor.
  • Joyerías: Esta opción es cada vez más minoritaria. Es posible que, en la joyería donde compres los pendientes, te ofrezcan la posibilidad de realizar los agujeros en las orejas. Sin embargo, esta opción no es la más recomendable. Y es que las joyerías no disponen de las garantías sanitarias que ofrecen las consultas especializadas.

¿Qué métodos existen para poner los pendientes?

Existen diferentes métodos para realizar los agujeros en las orejas del bebé, que os explicamos a continuación.

  • Pistola perforadora: Éste es un método muy utilizado en farmacias y joyerías. También es una opción rápida y económica (en el precio, están incluidos los pendientes). Sin embargo, como ya hemos dicho, el personal que realiza este método no siempre está cualificado. Por otro lado, perforar la oreja del bebé con esta pistola puede resultar una técnica algo brusca, pues los materiales no son específicos para bebés, y la técnica, además de ser más traumática, produce mayor dolor.
  • Aguja-abbocath: Perforar las orejas del bebé con aguja (abbocath) es la técnica más tradicional y la que se solía utilizar con frecuencia por el personal hasta hace poco tiempo.

Cuidados Posteriores y Recomendaciones

Incluso después de que las orejas del bebé hayan cicatrizado, es importante continuar observando la zona para detectar cualquier signo de irritación o infección.

  • Limpieza diaria: las orejas deben limpiarse suavemente con una solución salina o un antiséptico suave dos veces al día.
  • No manipular en exceso: evita tocar los pendientes y las orejas del bebé con las manos sucias, ya que esto puede introducir bacterias y causar infecciones.
  • Observar signos de infección: si notas enrojecimiento, hinchazón, secreción o si el bebé parece estar incómodo o con dolor, consulta a un pediatra de inmediato.

Siempre es recomendable que la perforación sea realizada por un profesional con experiencia, como un pediatra o un especialista en perforaciones para bebés. Ellos pueden garantizar que se utilicen herramientas esterilizadas y técnicas adecuadas.

Algunos expertos desaconsejan el uso de pistolas de perforación, ya que pueden causar un traumatismo mayor en el lóbulo de la oreja en comparación con una aguja esterilizada.

Si tu bebé es particularmente inquieto o tiene una piel muy sensible, es posible que desees esperar hasta que sea un poco mayor para ponerle los pendientes.

Por último, aunque puede ser tentador cambiar los pendientes del bebé por otros más decorativos, es importante esperar al menos 6 meses después de la perforación inicial antes de hacerlo.

Centro Infantia: Una Experiencia Especial en Sevilla

En Centro Infantia, transformamos el momento de colocar los primeros pendientes a tu bebé en una experiencia llena de cariño y atención en Sevilla.

Nos ocupamos de cada detalle con delicadeza, preparando la oreja de tu bebé con una meticulosa desinfección y señalando el lugar preciso con un bolígrafo especial, garantizando que solo una tinta segura y no tóxica haga contacto con su delicada piel.

Nuestra promesa es la seguridad manteniendo la esterilidad al máximo en cada etapa. Nuestro sistema indoloro, utilizando una técnica con aguja.

Rechazamos el uso de pistolas y cualquier herramienta que pueda generar inquietud, optando por un procedimiento sin dolor, sin ruido, que nos permite detenernos ante cualquier movimiento inesperado de tu bebé, logrando así la colocación perfecta de los pendientes.

En Centro Infantia, Miguel Carmona, con su experiencia y delicadeza, se encarga personalmente de cada detalle: desde elegir esos primeros pendientes, ideales para sus diminutas orejitas, hasta asegurar que el proceso sea tan leve como la brisa, casi como un suave abrazo.

En la gran mayoría de los casos, tu pequeña apenas sentirá una ligera presión, delicada, mientras se entretiene con juegos o disfruta de su comida preferida.

Después de este dulce instante, continuamos a tu lado, ofreciéndote un seguimiento y proporcionándote una guía completa para el cuidado de los nuevos pendientes de tu bebé.

Nos encontramos en el acogedor barrio de Los Remedios, en Sevilla, listos para dar la bienvenida a tu bebé en este momento tan especial.

En Centro Infantia, recomendamos que la colocación de pendientes en tu bebé se realice tras su primera revisión pediátrica posnatal, garantizando así que todo esté perfecto para ello.

Poner pendientes a un bebé es una decisión personal que requiere una cuidadosa consideración y planificación. Al seguir las recomendaciones de expertos y proporcionar los cuidados adecuados antes y después de la perforación, puedes asegurarte de que este proceso sea seguro y cómodo para tu pequeño.

tags: #primeros #pendientes #bebe #cuidados

Publicaciones populares: