Beneficios de los Arándanos Durante la Lactancia
Las madres lactantes deben prestar atención a su dieta, por sus bebés y por ellas mismas. Está comprobado que todas las mujeres tienen suficiente leche para sus hijos y que esta es buena. Por eso, no es necesario hacer sacrificios, evitando ingerir ciertos alimentos por el bien del niño, pero sí que es verdad que las madres que amamantan necesitan una dieta variada, suficiente para mantener su peso y que sea rica en líquidos, vitaminas y minerales, tal y como señala la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO).
Sin duda alguna, el más importante en la alimentación de la madre lactante. Dar el pecho puede hacer que sientas sed, así que es importante mantenerte bien hidratada. También es importante destacar que los beneficios que entrega la lactancia a los recién nacidos son insuperables, ya que las madres, al amamantar a un bebé logran disminuir su llanto y un mejor nivel de glicemia, previniendo a través de este alimento vital enfermedades respiratorias, digestivas, otitis y alergias en el lactante.
Valor Nutricional de los Arándanos
El arándano rojo es un pequeño fruto rojo originario de Norteamérica, perteneciente al género Vaccinium. En los países de habla inglesa se le suele llamar "cranberry". Esta baya crece en ambientes ácidos y pantanosos, lo que le confiere una composición natural muy interesante: es especialmente rica en proantocianidinas, flavonoides y vitaminas.
Desde el punto de vista nutricional, los arándanos destacan por su bajo contenido en grasas y su interesante perfil micronutricional. En particular, contiene vitamina C, esencial para reforzar el sistema inmunitario y contribuir a la formación de colágeno. Además de ser ricos en vitaminas y minerales, los arándanos destacan por sus compuestos antioxidantes. Los flavonoides y las proantocianidinas (PAC) ayudan a proteger las células del estrés oxidativo, un fenómeno que puede dañar las membranas celulares y el ADN.
Las bayas de arándano son muy nutritivas, ricas en fibra y libre de grasas y sodio. Además, cuentan con un buen contenido de provitamina A, vitaminas C y E y magnesio.
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Beneficios de los Arándanos Durante la Lactancia
Los arándanos y frutos rojos contienen mucho yodo y son beneficiosos para los recién nacidos para mantener buenos niveles de hormonas tiroideas. Incluir diariamente estas frutas en tu dieta te aportará una gran cantidad de fibra y vitamina C, ayudando a mejorar el tránsito intestinal y fortaleciendo el sistema inmunológico.
Salud Cardiovascular
Ofrece beneficios sobre la salud cardiovascular, reduciendo los niveles de triglicéridos y colesterol.
Sistema Digestivo
Los arándanos poseen propiedades astringentes y antivomitivas, gastroprotectivos y antiespasmódicos y contienen más de 30 principios antiinflamatorios. Además, posee propiedades bacteriostáticas, capaces de detener el crecimiento de las bacterias. Todo ello se ha venido utilizando en el tratamiento de anomalías del aparato digestivo como diarreas, vómitos, malas digestiones, inflamaciones intestinales o gastroenteritis.
Sistema Circulatorio
El arándano favorece la circulación sanguínea, antihemorrágicas y fortalecedoras de los capilares. Todo ello unido a su riqueza en vitamina P lo convierte en un buen aliado para el tratamiento de enfermedades relacionadas con el aparato circulatorio. Su uso resulta eficaz en alteraciones como la arterioesclerosis, varices, hemorroides y flebitis.
Afecciones Oculares
Se han llevado a cabo numerosos estudios que han demostrado la importancia que estos frutos tienen en la conservación de la vista y en la prevención de numerosas enfermedades oculares gracias a su alto contenido en flavonoides antocianinas, unos pigmentos que se encuentran en algunos frutos que van del color rojo al azul o morado como los arándanos, las frambuesas, las cerezas, las coliflores moradas, las ciruelas o las uvas.
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Enfermedades de las vías urinarias
Sin lugar a dudas, uno de los principales beneficios de los arándanos es su capacidad para luchar contra problemas renales. De hecho, suelen ser la primera de las frutas recomendadas por la gran acción depurativa y desintoxicante que ejercen sobre dicha zona. Además, la ingestión de su zumo es un buen preventivo de la inflamación de la vejiga y las infecciones de los riñones, próstata, uretra y todo el tracto urinario en general. Finalmente, el jugo de arándanos es muy útil en la prevención o disolución de los cálculos de riñón.
Estudios sobre el uso de arándanos en el embarazo y la lactancia
Tras la búsqueda se han seleccionado 4 Revisiones Sistemáticas (RS) y 3 estudios que revisan la eficacia de los productos de arándanos en la prevención y/o tratamiento de las infecciones del tracto urinario (ITU) en las mujeres embarazadas. En general, concluyen que el jugo de arándano, a pesar del uso generalizado, no es eficaz en la prevención de las infecciones urinarias en mujeres embarazadas. También remarca que hay mala adherencia en los estudios (por las náuseas y vómitos) y, por lo tanto, abandonos.
Entre las hierbas evaluadas, el arándano no se mostró eficaz en el tratamiento de las ITU. La revisión señala que, a pesar del uso generalizado y popular de remedios herbales durante el embarazo, muy pocos estudios se han dedicado a investigaciones clínicas específicas.
En cuanto a la seguridad, otra RS revisa la literatura para obtener pruebas sobre el uso, la seguridad y la farmacología del arándano, centrándose en cuestiones relacionadas con el embarazo y la lactancia. Señaló que no hay evidencia directa de seguridad o daño a la madre o al feto como resultado del consumo de arándano durante el embarazo. En la lactancia, se desconoce la seguridad o daño del arándano.
Finalmente, un estudio piloto evalúa el cumplimiento y la tolerabilidad de la ingestión diaria de cápsulas de arándanos para la prevención de la bacteriuria asintomática (BAS) en el embarazo en un total de 49 mujeres embarazadas. El consumo de arándanos no fue un predictor significativo de la intolerancia gastrointestinal o el abandono del estudio.
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Consideraciones y Precauciones
En general, los arándanos rojos se toleran bien, pero hay que tener en cuenta ciertas precauciones. Debido a su acidez, pueden provocar molestias gástricas en personas sensibles o propensas al reflujo gastroesofágico. En estos casos, es preferible un consumo moderado y supervisado.
Los arándanos rojos también pueden interactuar con ciertos tratamientos médicos, en particular los anticoagulantes a base de warfarina. Se han notificado casos de aumento del efecto de estos fármacos y de riesgo hemorrágico potencial. No se puede descartar que esto pudiera ocurrir con otros anticoagulantes (como acenocumarol), o con otros, aunque no sean antagonistas de la vitamina K, anticoagulantes parenterales como heparina, dalteparina, enoxaparina o tinzaparina o con los anticoagulantes orales (apixaban, edoxaban, dabigatran, y rivaroxaban).
Se debe buscar consejo médico si aparecen síntomas como fiebre, rigores (rigidez), dolor abdominal, dolor de espalda, hematuria, retención urinaria o incontinencia urinaria.
Formas de Consumir Arándanos
Los arándanos rojos pueden consumirse de diversas maneras, lo que permite aprovechar al máximo sus sabores y nutrientes. Las bayas secas, a menudo endulzadas para suavizar su acidez natural, pueden añadirse a mueslis, ensaladas o pasteles. El zumo de arándanos también es muy popular. Sin embargo, es esencial comprobar que no sean demasiado dulces ni estén mezclados con otros zumos menos interesantes desde el punto de vista nutricional. Para un efecto fisiológico óptimo, algunas personas optan por complementos alimenticios a base de extractos concentrados de arándano rojo, estandarizados en proantocianidinas (PAC).
Si opta por bayas frescas, es aconsejable conservarlas en el frigorífico, en un recipiente hermético o una bolsa perforada, para mantener su frescura y evitar el exceso de humedad. Las bayas secas deben guardarse en un lugar fresco y seco, preferiblemente protegidas de la luz y en un recipiente bien cerrado. Tienen la ventaja de conservarse más tiempo, a menudo durante varios meses, sin dejar de ser prácticas para utilizar en recetas o como tentempié.
Sí, los arándanos rojos pueden utilizarse tanto en platos salados como dulces. En los países de habla inglesa, la salsa de arándanos es un acompañamiento clásico del pavo o el pollo. Su sabor ácido contrasta muy bien con la riqueza de las aves o la carne asada. Para variar, también puede preparar chutney de arándanos con especias (jengibre, canela), cebollas o incluso ajo. Este preparado casero realza los platos cocinados a fuego lento, las verduras asadas o los quesos duros.
En la mayoría de los casos, los arándanos rojos pueden ser consumidos sin riesgo por la población en general. Sin embargo, algunas personas deben estar atentas, sobre todo las que siguen una dieta con control de azúcar (diabetes, prediabetes, etc.) y optan por versiones azucaradas o zumos industriales, a menudo ricos en azúcares añadidos.
En general, la introducción de cualquier alimento funcional como parte de un programa de salud o para una patología específica debe estar sujeta a asesoramiento médico.
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