¿Puedo Comer Dulce Amamantando? Lo que Debes Saber

11.12.2025

Es común que surjan dudas sobre la alimentación durante la lactancia, especialmente sobre si se pueden consumir ciertos alimentos como los dulces. Después de un embarazo, el organismo de una mujer se encuentra en un proceso de readaptación y es normal que su cuerpo le pida ciertas comidas o bebidas que evitó durante los 9 meses de gestación del bebé.

Muchas madres se preguntan: "¿Podré tomar Coca Cola durante la comida?", "¿Debo evitar el café y el alcohol?", "¿Es malo comer un trozo de tarta de chocolate si quiero postre?". A estas y todas las demás preguntas, tenemos la respuesta para ti.

¿Qué es Bueno Comer Durante la Lactancia Materna?

No hay “alimentos prohibidos” durante la lactancia, lo ideal es tomar una dieta equilibrada, rica en vitaminas y minerales (fruta y verdura). Es importante considerar que no solo la comida afecta el organismo humano, sino que además, hay que pensar en los medicamentos que pueden tomarse o no para dar el pecho.

Si una madre necesita tomar medicación durante el embarazo o tras el parto, puede consultar con su médico de cabecera. No todos los fármacos pasan a la leche y en general, prácticamente en todas las circunstancias pueden ofrecerse alternativas si el fármaco elegido conlleva algún tipo de riesgo.

Al estar produciendo leche, se pueden aumentar los requerimientos hasta en unas 300 calorías, así que nos podemos permitir una ración más de comida al día (preferiblemente fruta o cereales integrales). El puerperio es un tiempo de aumento del metabolismo, con lo cual para proteger el tiroides es aconsejable dar aportes suplementarios de yodo (sal marina).

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Los cereales, como la avena, son bienvenidos, ya sea en copos, añadida en grano a las ensaladas o en “porridge”, y el arroz o pasta integrales para acompañar las comidas. También es bueno añadir otras fuentes de serotonina como el chocolate negro (70% de cacao, si puede ser sin azúcares añadidos). Es frecuente que la bajada de serotonina se perciba como “hambre de dulce”.

Podemos permitirnos el “antojo” de cosas dulces y sanas: nueces con miel, pasas, dátiles… Sería bueno que hubiera “pequeños alijos” de estos picoteos sanos por todos los sitios de la casa en los que la madre se pueda sentar a dar de mamar, para que cuando le entre el hambre, simplemente tenga que estirar la mano.

Es fundamental beber suficiente líquido, lo ideal es el agua, pero también se pueden beber zumos naturales o manzanilla.

¿Qué Hay del Chocolate y la Cafeína?

Es probable que hayas escuchado que el chocolate tiene un componente llamado teobromina, que puede causar efectos estimulantes. La recomendación es moderar su consumo por motivos de salud, no por la lactancia, sino según la misma recomendación que se le podría hacer a cualquier persona. Así que en la medida de lo posible, opta por chocolate de al menos el 80%.

Otro componente que genera dudas dentro de la dieta de la madre y el lactante es la cafeína ¿se puede consumir esta sustancia durante la lactancia materna? La respuesta es depende. Si se toma en cantidades moderadas, no es perjudicial para el niño, pero vale aclarar que sí puede dejar rastro en la leche materna (Sanitas). Algunas bebidas como el café y la Coca Cola contienen cafeína.

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¡Ojo! Hay muchos alimentos que igualmente ignoramos que contienen cafeína: como el té, el chocolate, y las bebidas energizantes.

Influencia de la Dieta de la Madre en la Leche Materna

Igualmente, es normal que una madre se pregunte si su dieta afecta o no la calidad de la leche materna que produce para su hijo. El cuerpo humano es tan sorprendente, que aunque una madre se alimente mal, la leche materna seguirá siendo excelente para su bebé.

Se recomienda una alimentación equilibrada y balanceada por cuestiones de salud, pero no hay ninguna contraindicación para el lactante si la madre come alimentos fritos como patatas o altos en azúcares como postres o dulces.

Recientes investigaciones han alertado de una amenaza extra: las madres que consumen una dieta con alto contenido de azúcar durante el período de lactancia pueden influir en el desarrollo de sus hijos durante la infancia. En este sentido, investigadores del Hospital Infantil de Los Ángeles (Estados Unidos) han llevado a cabo un estudio en el que demuestran que el consumo de bebidas azucaradas y zumos durante el período de lactancia puede llevar a un desarrollo cognitivo más deficiente en los niños casi dos años después.

En la investigación, liderada por Michael I. Goran, director del Programa de Diabetes y Obesidad del hospital estadounidense, se contó con los datos de 88 madres que informaron de su consumo diario de bebidas azucaradas y zumos durante el primer mes de lactancia. En el estudio, publicado en la revista científica 'American Journal of Clinical Nutrition', los investigadores sostienen que el azúcar añadido de la dieta de la madre se transmitía a su bebé a través de la leche materna y esta exposición podría interferir con el desarrollo del cerebro.

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Las madres que informaron de un mayor consumo tuvieron hijos con peores resultados de desarrollo cognitivo cuando estos fueron evaluados a los 2 años de edad.

"La lactancia puede tener muchos beneficios", explica Goran, en declaraciones citadas por Neuroscience News, "pero estamos viendo que la leche materna está influenciada por lo que las madres comen y beben incluso más de lo que pensábamos". "Nuestros hallazgos pueden ser usados para guiar futuras recomendaciones de nutrición para las mamás durante la lactancia, para asegurarnos mejor de que los bebés están recibiendo los elementos básicos adecuados para el desarrollo cognitivo", concluyen los investigadores.

El exceso de azúcar en la alimentación es peligroso para la salud. Provoca aumento de peso, eleva el riesgo de diabetes tipo 2 y está relacionado con mayor probabilidad de sufrir enfermedad de hígado graso y dolencias cardiacas.

Recomendaciones Nutricionales Durante la Lactancia

Cuando una madre opta por la lactancia materna, es importante que durante este periodo cuide su alimentación puesto que el bebé recibe todos los nutrientes necesarios para su desarrollo a través de la leche materna. Por ello, se recomienda que la mujer siga una dieta sana y equilibrada durante el periodo de lactancia.

No es necesario seguir una pauta de alimentación específica, pero sí prestar atención a algunos alimentos beneficiosos y otros que pueden ser perjudiciales. Es fundamental que sea una dieta variada y haya aporte nutricional de las frutas, verduras, cereales, legumbres, carnes, pescados, huevos y lácteos.

Uno de los beneficios de la lactancia materna es que ayuda a la mujer a perder peso después de dar a luz. Esto es debido al consumo energético que conlleva la lactancia. Sin embargo, no se aconseja realizar ningún tipo de dieta durante la lactancia para adelgazar y recuperar la talla.

Además, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la leche materna es el mejor alimento para el bebé lactante, ya que contiene todos los nutrientes que necesita (proteínas, grasas, hidratos de carbono, vitaminas, minerales y agua) en cantidad y calidad. Otro beneficio de la leche materna es que aporta anticuerpos al bebé para fortalecer su sistema inmunitario.

Sin embargo, para que la composición de la leche sea la adecuada y el bebé consiga todos los nutrientes necesarios para su desarrollo, la madre debe llevar una alimentación saludable. La lactancia es, junto con el embarazo, una de las etapas de la vida de la mujer con mayor requerimiento nutricional.

Por otra parte, una dieta baja en calorías o que incluya alimentos de un sólo grupo puede disminuir la cantidad y la calidad de la leche que se produce.

En numerosas ocasiones, las madres que optan por la lactancia materna notan un aumento del hambre. Esto es completamente normal, ya que el cuerpo está ejercicio un mayor esfuerzo para producir leche. Pese a este aumento del hambre, lo aconsejable es consumir pequeñas cantidades, pero de manera muy frecuente. Esto favorecerá el mantenimiento de los niveles energéticos de forma constante, además de controlar el hambre y evitar los atracones.

Alimentos Adecuados para la Lactancia

  • Cereales y legumbres: El pan integral, el arroz y las lentejas son muy beneficiosos debido a su aporte en proteínas, calcio y hierro. Por ello, se aconseja incluir una pequeña cantidad de estos tipos de alimentos en cada comida principal.
  • Frutas y verduras: Deben consumirse siempre frescos. Los alimentos frescos tienen más nutrientes que los procesados. Además, las frutas y las verduras frescas son la principal fuente de vitaminas y minerales. Al igual que sucede con los cereales y las legumbres, las frutas y las verduras también se deben consumir diariamente.
  • Carne: La de vacuno tiene un alto contenido en proteínas, lo cual cubre las necesidades energéticas de la madre lactante. Además, la carne de vaca contiene ácido fólico o vitamina B9 que intervienen en la formación de varios tejidos, como los músculos, los nervios y la sangre. Por todo ello, la cantidad semanal recomendada de carne roja es de 2 o 3 veces; mientras que las carnes blancas y los huevos pueden consumirse con más frecuencia.
  • Pescado: Es una fuente clave de proteínas cuando se está amamantando. El pescado azul contiene ácidos omega-3 como el ácido decosahexanoico (DHA) que juega un papel crucial en el desarrollo del sistema nervioso (principalmente del cerebro). Está científicamente demostrado que el ácido omega-3 que consume la madre llega al niño a través de la leche materna. Además, el DHA también mejora la salud de la madre, ya que las mujeres que presentan una menor cantidad de DHA son más propensas a la depresión postparto.
  • Lácteos: Es fundamental incrementar el consumo de lácteos durante la lactancia. Así se garantizará un aporte adecuado de calcio. Si la madre no ingiere el suficiente calcio para producir la leche, lo extraerá de sus reservas en los huesos. En cualquier caso, es preferible tomar los lácteos desnatados para poder gozar de sus beneficios sin un exceso de grasa.
  • Grasas saludables: El consumo de grasas de origen variado, como el aceite de oliva, el aceite de girasol, la mantequilla o la margarina también es importante. Algunas de ellas aportan omega-3 y omega-6, indispensables para el desarrollo neurológico del bebé, y también otras vitaminas importantes como la A y la D.

Alimentos a Evitar o Reducir

  • Pescados de gran tamaño: El atún o el pez espada pueden tener un alto contenido de mercurio. La OMS no los recomienda para mujeres embarazadas, madres lactantes o niños menores de un año.
  • Bollería y azúcares: El chocolate, la mermelada y los dulces en general están permitidos, pero no deben consumirse con una frecuencia mayor a dos veces por semana.
  • Cafeína: Puede llegar al bebé por medio de la leche materna y causarle insomnio, nerviosismo e irritabilidad. Se recomienda moderar su consumo y no tomar más de un vaso diario de café, tés, refrescos, etc. Lo más adecuado es optar por el café descafeinado.
  • Alcohol: Es perjudicial para el desarrollo neurológico del bebé y, por tanto, no se recomienda tomarlo durante la lactancia. En caso de tomar alguna copa de alcohol, se debe esperar unas 4 horas para que disminuya el alcohol tanto en la sangre como en la leche y poder amamantar.

Además, las mujeres lactantes deben aumentar la ingesta diaria de las vitaminas del grupo A y B presentes en frutas y verduras entre un 30 y un 50%, ya que sus requerimientos aumentan considerablemente en este periodo.

Suplementos Vitamínicos Durante la Lactancia

A pesar de que se consuman grandes cantidades de frutas y verduras, la mayoría de médicos recomiendan tomar suplementos vitamínicos durante la lactancia. En función de cada mujer y sus necesidades, es posible seguir con las vitaminas prenatales o que el médico recete otros complejos multivitamínicos.

  • Calcio: La madre deberá consumir al menos 3 o 4 porciones diarias de alimentos ricos en calcio (leche, yogur, sardinas, almendras, espinacas o tofu) para conseguir el aporte necesario, unos 1.000 mg diarios. Para asegurarse que esto se consigue, lo mejor es tomar un suplemento de calcio.
  • Vitamina D: Es importante para el crecimiento de los huesos porque ayuda a absorber mejor el calcio. No es posible conseguir la cantidad de vitamina D necesaria durante la lactancia con la alimentación y, por tanto, será necesario un aporte externo.
  • DHA: Como hemos dicho, esta vitamina se consigue a través de la ingesta de pescados, mariscos y huevos. En caso de no comer las suficientes porciones de pescado semanalmente, será necesario un suplemento adicional de DHA para conseguir la cantidad diaria recomendada (200-300 mg).

Mitos Sobre la Alimentación Durante la Lactancia

A lo largo del tiempo, ha habido algunas creencias erróneas o falsas sobre la leche materna y la lactancia que finalmente han demostrado ser falsas. A continuación, se enumeran algunas de estas falsas creencias:

  • Mi leche no es buena
  • Los enfados o las peleas cortan la leche
  • La leche acuosa es mala
  • Los alimentos fríos reducen la leche
  • Si tu madre no tenía mucha leche, tú tampoco la tendrás

Todas estas afirmaciones sobre la lactancia materna son falsas y carecen de fundamento científico. Por tanto, estas creencias no afectan a la capacidad para dar el pecho al bebé ni sobre la calidad de la leche.

Lactancia Materna: El Alimento Ideal

La lactancia materna es el alimento ideal durante los primeros 6 meses de vida del niño. Toda mujer, salvo contraindicación médica, puede dar el pecho. Aun así, la decisión de cómo alimentar al recién nacido es de la madre. La decisión de comer durante la lactancia materna es sólo tuya.

La leche materna es personalizada. Se adapta a las necesidades del niño. Siempre está disponible. Colabora con el sistema inmunológico infantil. Previene enfermedades cardiovasculares.

Se recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad y con una alimentación complementaria adecuada, hasta los dos años de vida o más. A partir de los 6 meses, y hasta el año de edad, después de la toma al pecho se le pueden ofrecer paulatinamente otros alimentos. De esta forma el bebé los aceptará mejor y aseguraremos que recibe todas las calorías y nutrientes que necesita.

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