Deporte en el Primer Trimestre del Embarazo: Riesgos y Beneficios

04.11.2025

La actividad física durante el embarazo promueve la salud materna, fetal y neonatal. Las principales guías de actividad física/ejercicio durante el embarazo recomiendan que todas las mujeres embarazadas sin contraindicaciones médicas u obstétricas se mantengan activas físicamente durante la gestación, con el objetivo de conseguir beneficios para su salud y, al mismo tiempo, reducir la posibilidad de complicaciones durante el embarazo.

Tradicionalmente, las recomendaciones acerca de la actividad física durante la gestación han estado basadas más en cuestiones culturales y sociales que en evidencias científicas, lo cual genera necesidad de nuevos conocimientos, especialmente cuando día a día son más las mujeres que desean continuar ejercitándose de alguna forma durante su embarazo.

En este artículo abordamos lo que la medicina basada en la evidencia (MBE) indica con respecto al ejercicio físico y el embarazo. Para ello, analizamos las diferentes Revisiones Cochrane existentes sobre este tema, así como diversas Guías de práctica clínica y Documentos de consenso.

Beneficios del Ejercicio Físico Durante el Embarazo

Existe suficiente evidencia científica que indica que la práctica regular de actividad física de intensidad moderada-vigorosa durante el embarazo (y desde el primer trimestre) no tiene ningún riesgo para la salud de la gestante ni del feto. La actividad física no incrementa el riesgo de tener fetos con un bajo peso al nacer, partos prematuros, aborto, cesárea o incontinencia urinaria. Además, estudios recientes indican que la práctica regular de actividad física reduce el riesgo de complicaciones durante el periodo de gestación, tales como la DMG o la preeclampsia, y además reduce el tiempo de parto.

Los beneficios para la salud de la actividad física prenatal incluyen un riesgo reducido de aumento de peso gestacional excesivo, diabetes gestacional, preeclampsia, complicaciones del parto, parto prematuro, complicaciones del recién nacido y depresión posparto.

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Así lo demuestra un estudio llevado a cabo por investigadores de la Kansas City University of Medicine and Biosciences y realizado en 61 mujeres embarazadas sanas de entre 20 y 35 años, de las que 26 practicaban algún ejercicio físico de manera regular, es decir, alguna actividad aeróbica durante más de 30 minutos y con una frecuencia de tres veces por semana. Así, el trabajo, muestra que el ejercicio físico que practica la madre afecta directamente en la salud cardiovascular del feto.

“La taquicardia del bebé durante el parto es signo de sufrimiento fetal, por lo que si el ritmo cardiaco del bebé se mantiene bajo, dentro de los parámetros establecidos, el riesgo de sufrir taquicardias durante el parto es menor, lo que beneficia al recién nacido y evita complicaciones. Por esta razón, un ritmo cardiaco fetal bajo es señal de un corazón más sano”, destaca el Dr. Palma.

En el estudio también se observa que la variabilidad del ritmo cardiaco del feto aumenta en el primer grupo y que el beneficio que reporta el ejercicio materno en el bebé no es circunstancial, sino que se mantiene a lo largo de todo el embarazo y también durante, al menos, el primer mes desde su nacimiento.

“Aunque todavía se desconoce la causa exacta por la que el feto adquiere los beneficios del ejercicio materno, se cree que las hormonas segregadas tras la práctica de deporte, las conocidas endorfinas, traspasan la placenta durante la actividad física favoreciendo el desarrollo del corazón del feto y haciendo, en definitiva, que el niño esté más cardioprotegido desde el momento de nacer”, destaca el Dr. Palma.

“La mayoría de hormonas atraviesan la barrera placentaria (la barrera que existe entre los elementos del sistema cardiaco de la madre y del feto) del mismo modo que lo hacen también las hormonas encargadas de regular el gasto cardiaco, la presión arterial y la frecuencia cardiaca.

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Recomendaciones para la Actividad Física Durante el Embarazo

Mottola et al. en la Guía canadiense del 2019 sobre la realización de actividad física durante el embarazo, hicieron las siguientes recomendaciones:

  1. Recomendación 1. Todas las mujeres sin contraindicaciones deben realizar actividad física durante el embarazo. (Recomendación fuerte, evidencia de calidad moderada.)
  2. Recomendación 2. Las mujeres embarazadas deben realizar al menos 150 minutos de actividad física de intensidad moderada cada semana para lograr reducciones clínicamente significativas en las complicaciones del embarazo. (Recomendación fuerte, evidencia de calidad moderada.)
  3. Recomendación 3. La actividad física debe realizarse durante un mínimo de 3 días a la semana; sin embargo, se recomienda que esté activa todos los días. (Recomendación fuerte, evidencia de calidad moderada.)
  4. Recomendación 4. Las mujeres embarazadas deberían incorporar una variedad de ejercicio aeróbico y actividades de entrenamiento de la resistencia para lograr mayores beneficios. También puede ser beneficioso añadir yoga y/o estiramientos suaves. (Recomendación fuerte, evidencia de alta calidad.)
  5. Recomendación 5. El entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico (por ejemplo, ejercicios de Kegel) se puede realizar a diario para reducir las probabilidades de incontinencia urinaria. Se recomienda recibir instrucción sobre la técnica adecuada para obtener los beneficios óptimos. (Recomendación débil, evidencia de baja calidad.)
  6. Recomendación 6. Las mujeres embarazadas que sientan mareos, náuseas o malestar general cuando realicen ejercicios boca arriba deben modificar su posición al realizar ejercicio para evitar la posición en decúbito supino. (Recomendación débil, evidencia de muy baja calidad.)

En las primeras Guías clínicas españolas para el ejercicio físico durante el embarazo, publicadas en 2019, Barakat et al. realizan las recomendaciones básicas que se muestran en la tabla 2.

El Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología (American College of Obstetricians and Gynecologists [ACOG]) en el año 2020 señala que la actividad física regular en todas las etapas de la vida, incluido el embarazo, promueve beneficios para la salud, y este es un momento ideal para mantener o adoptar un estilo de vida saludable.

Ejercicios Prohibidos Durante el Primer Trimestre del Embarazo

Es esencial conocer los ejercicios prohibidos embarazo primer trimestre para evitar riesgos tanto para la madre como para el bebé. Aquí hay una lista de actividades que debes evitar:

  1. Deportes de alto impacto y contacto: Actividades como el fútbol, baloncesto, hockey o cualquier deporte que implique riesgo de caídas o golpes directos al abdomen deben evitarse desde el inicio del embarazo.
  2. Levantamiento de pesas excesivas: El entrenamiento de fuerza moderado es seguro si se adapta correctamente, pero levantar pesos elevados puede generar presión abdominal, aumentar el riesgo de diástasis abdominal y afectar el suelo pélvico.
  3. Ejercicios en posición supina prolongada: A partir del segundo trimestre se desaconseja acostarse boca arriba por largos periodos, pero en algunas mujeres sensibles esta postura ya puede afectar la circulación en el primer trimestre.
  4. Buceo y deportes a gran altitud: El buceo puede provocar problemas con la oxigenación del bebé, y los deportes a gran altitud pueden aumentar el riesgo de hipoxia, lo que puede afectar el desarrollo fetal.

Alternativas Seguras al Ejercicio en el Primer Trimestre

Si bien hay ejercicios prohibidos embarazo primer trimestre, también existen muchas opciones seguras que aportan grandes beneficios:

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  1. Caminar
  2. Nadar
  3. Yoga prenatal
  4. Pilates
  5. Ejercicios de bajo impacto

Consideraciones Adicionales

A pesar de que el deporte y la práctica de actividad física son necesarios en cualquier momento de nuestra vida, la FEC recomienda a la futura madre consultar siempre con el obstetra qué ejercicios hacer y en qué intensidad puede realizarlos, ya que en el caso de aquellas mujeres que hayan sido sedentarias antes del embarazo, el aumento de actividad física durante el mismo puede ser perjudicial.

Las mujeres gestantes tienen un estado de circulación hiperdinámica, lo que significa que tienen que bombear más sangre de lo habitual y, por tanto, su frecuencia cardiaca se eleva. “La práctica de ejercicio aeróbico y de flexibilidad no solo disminuye esta frecuencia cardiaca, sino que también ayuda a reforzar el suelo pélvico y la pared abdominal, lo que prepara a la madre gestante a afrontar el momento del parto de manera más segura”, concluye el Dr.

Revisiones Cochrane sobre Ejercicio y Embarazo

A continuación, se detallan por orden cronológico las revisiones Cochrane realizadas sobre el ejercicio físico y el embarazo. Las primeras datan del año 2006 y las últimas, del año 2017.

  • Ejercicio aeróbico para las mujeres durante el embarazo: La revisión halló que las embarazadas que realizan ejercicio vigoroso o enérgico al menos dos o tres veces por semana mejoran (o mantienen) su estado físico.
  • Ejercicio para embarazadas con diabetes: No hay evidencia suficiente para recomendar o desaconsejar que las embarazadas con diabetes se inscriban en programas de ejercicios.
  • Ejercicio y otras actividades físicas para la prevención de la preeclampsia y sus complicaciones: No hay pruebas suficientes para establecer conclusiones fiables acerca de los efectos del ejercicio sobre la prevención de la preeclampsia y sus complicaciones.
  • Ejercicio para embarazadas para la prevención de la diabetes mellitus gestacional (DMG): Los programas con ejercicios no tuvieron ningún efecto claro sobre la prevención de la DMG.
  • Dieta o ejercicio, o ambos, para prevenir el aumento de peso excesivo durante el embarazo: Se hallaron pruebas de alta calidad de que las intervenciones de dieta o ejercicio, o ambas, ayudan a reducir el aumento de peso excesivo durante el embarazo.
  • Tratamientos para la prevención y el tratamiento del dolor pélvico y lumbar durante el embarazo: Existe evidencia de baja calidad de que el ejercicio puede reducir el dolor lumbar relacionado con el embarazo.
  • ¿El ejercicio en las pacientes con DMG puede mejorar los resultados de la madre y su recién nacido?: En las madres, hacer ejercicio no pareció reducir el riesgo de preeclampsia ni de parto por cesárea.
  • Ejercicio en embarazadas con diabetes preexistente para mejorar los resultados maternos y fetales: No hay evidencia de ensayos controlados aleatorizados que evaluaran los efectos de las intervenciones con ejercicios para mejorar los resultados maternos y fetales en pacientes con diabetes preexistente.
  • Intervenciones combinadas de dieta y ejercicio para prevenir la DMG: La evidencia de calidad moderada sugiere riesgos reducidos de DMG y cesárea con intervenciones combinadas de dieta y ejercicio durante el embarazo.

Tabla Resumen: Recomendaciones de Ejercicio Físico Durante el Embarazo

Recomendación Descripción Nivel de Evidencia
Actividad física para todas las mujeres sin contraindicaciones Todas las mujeres embarazadas sin contraindicaciones deben realizar actividad física. Moderada
Duración de la actividad física Al menos 150 minutos de actividad física de intensidad moderada cada semana. Moderada
Frecuencia de la actividad física Mínimo de 3 días a la semana, preferiblemente todos los días. Moderada
Tipo de actividad física Variedad de ejercicio aeróbico y entrenamiento de resistencia, yoga y estiramientos suaves. Alta
Entrenamiento del suelo pélvico Ejercicios de Kegel diarios para reducir la incontinencia urinaria. Baja
Evitar la posición supina Modificar la posición si se sienten mareos, náuseas o malestar general al realizar ejercicios boca arriba. Muy baja

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