Nestea y el Embarazo: Guía Completa de Hidratación y Bebidas Recomendadas
En el embarazo, los cambios hormonales y fisiológicos que se producen en el organismo de la mujer hacen necesario llevar una alimentación sana y estar bien hidratada. Durante los nueve largos meses de embarazo, 40 semanas, tu cuerpo cambia día a día. Y las necesidades nutricionales no son las mismas al comienzo, cuando tu hijo es un grupo de células, que en la recta final, cuando en tu interior crece un rollizo bebé.
Según recomienda la doctora Soledad Peco, ginecóloga del Hospital Nuestra Señora del Rosario, se deben tomar tres litros de líquido al día, sobre todo en verano, especialmente agua. En el embarazo se recomienda beber alrededor de tres litros a lo largo del día, cantidad que se hace más necesaria en el verano. Las necesidades nutricionales de la mujer cambian en el embarazo y esto supone seguir una dieta equilibrada y beber de forma adecuada.
Durante el embarazo, se aconseja beber más líquidos para compensar el aumento del volumen de sangre. Asimismo, hay que tener en cuenta que, durante el embarazo, se recomienda beber un litro y medio de agua al día para que estés bien hidratada. En el embarazo, la piel también puede aparecer más seca. Los cambios fisológicos que se producen en el organismo de la futura mamá hacen que sus necesidades diarias de agua aumenten.
¿Qué líquidos son seguros y recomendables durante el embarazo?
Pero quizás te preguntas, qué líquidos te conviene tomar ahora y cuáles debes evitar. Se tiene que aumentar la cantidad de líquido que se ingiere, hasta unos tres litros. Hay que tener en cuenta que en tu interior no solo está creciendo un bebé. Se forman nuevos tejidos o incluso todo un nuevo órgano, la placenta, encargada de nutrir al bebé y eliminar los deshechos.
- Agua: El agua mineral natural es ideal para acompañar a la mujer en las etapas más importantes de su vida gracias a que es un agua de mineralización débil.
- Leche: Es una bebida especialmente recomendada para las futuras mamás por su alto contenido en calcio y proteínas.
- Zumos de frutas: Los zumos de frutas y verduras recién exprimidas son otra fuente perfecta de hidratación que puede ayudar a aliviar el reflujo.
- Infusiones y té: Puedes tomarlos, eso sí, con moderación. Las infusiones de ciertas hierbas y raíces pueden ser grandes aliadas para aliviar los síntomas del reflujo y mejorar la digestión. La manzanilla, con sus efectos calmantes, y el regaliz, que contribuye a aumentar la capa de mucosa del esófago, son dos excelentes opciones. Además, el té de jengibre puede ayudar a minimizar la producción de ácido en el estómago.
- Caldos
Bebidas a evitar durante el embarazo
En el embarazo no sólo tienes que preocuparte de proporcionar a tu bebé todos los nutrientes necesarios para que pueda crecer bien, también debes evitar comer aquello que pueda causarle algún daño.
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- Alcohol: El alcohol hay que evitarlo siempre, por completo -subraya la doctora Peco-, no hay ninguna dosis segura, ya que se desconoce la cantidad a partir de la cual el bebé puede presentar el síndrome de alcoholismo fetal, una patología grave que se presenta en las madres consumidoras de alcohol durante la gestación. Pero a veces también se presenta en mujeres que han consumido pocas cantidades de alcohol, explica.
- Bebidas con gas: Respecto a las bebidas con gas, no hay problema, pero es recomendable evitar tomarlas en exceso, ya que en el embarazo siempre hay más frecuencia de gases y este tipo de bebidas pueden empeorar la situación.
- Cafeína y teína: Hay que intentar evitar el exceso de cafeína y teína, pero pueden tomarse con moderación, afirma la ginecóloga. La cafeína es un estimulante y un diurético. También aumenta frecuencia a la hora de orinar. Esto causa una disminución en los niveles de fluidos corporales y puede llevar a la deshidratación.
- Zumo sin pasteurizar: Al igual que la leche, el zumo sin pasteurizar puede contener bacterias dañinas procedentes de las frutas y verduras crudas que se expriman para hacer el zumo.
“De hecho, en el verano baja la tensión y en las mujeres embarazadas más aún, por lo que recomendamos tomar alguna bebida refrescante con azúcar y cafeína para mejorar la clínica de malestar asociada a la tensión baja, como los refrescos de cola”.
Nestea y el embarazo
En general, durante el embarazo, sí que se puede beber Nestea. Por tanto, antes de consumir algún tipo de producto Nestea en el embarazo, es muy importante leer atentamente la etiqueta del mismo para conocer los ingredientes y saber si contiene cafeína.
Consejos adicionales para mantenerse hidratada
En ocasiones, aunque creas que no tienes sed, no significa que la futura mamá esté bien hidratada. De hecho, muchas veces, cuando se advierte la necesidad de beber, el organismo ya está parcialmente deshidratado.
- En la oficina: Hay que ponerse un vaso de agua en la mesa.
- En el bolso
- Practicando deporte: Cuando se practique deporte, aunque sea moderado o de baja intensidad, es bueno hidratarse de forma más frecuente para reponer el agua que se pierde con el sudor.
- Durante el descanso
Acidez estomacal y bebidas
La acidez estomacal puede ser una afección incómoda y en ocasiones dolorosa que afecta a muchas personas. Aunque algunos alimentos pueden agravar la acidez, existen diversas bebidas que pueden ayudar a calmarla. La primera y más simple solución para combatir la acidez es el agua. Consumir entre 1,5 y 2 litros de agua al día, preferiblemente no demasiado fría, es esencial para mantenerse hidratado y evitar dañar la mucosa gástrica. Las leches vegetales son una opción ideal para personas que experimentan acidez y buscan alternativas a las leches animales de alto contenido graso. Finalmente, la avena en hojuelas también puede ser de gran ayuda para neutralizar y absorber los ácidos estomacales.
Cuando se trata de acidez estomacal, es tan importante saber qué bebidas puedes tomar para aliviar los síntomas como conocer cuáles deberías evitar. Si estás buscando una opción con más sabor que el agua, evita los refrescos y las bebidas carbonatadas. Estos productos pueden aumentar la presión en el estómago, lo que puede conducir al reflujo de ácido en el esófago y a la acidez. Aunque muchos de nosotros necesitamos nuestra dosis diaria de cafeína, es mejor evitarla si padeces de acidez. El alcohol puede dañar la mucosa del estómago, aumentar la producción de ácido y relajar el esfínter esofágico inferior. Además de evitar ciertas bebidas, hay otros hábitos que pueden ayudar a prevenir la acidez. Evita también los aperitivos nocturnos y procura beber de pie, ya que ambas prácticas pueden aumentar la probabilidad de reflujo.
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El RGE se produce cuando los contenidos del estómago, incluidos los ácidos gástricos, fluyen hacia atrás, es decir, regresan hacia el esófago. Los síntomas más comunes del RGE incluyen la pirosis, también conocida como ardor de estómago, una sensación de ardor que puede localizarse en la boca del estómago, el esófago o la garganta. Las causas del RGE son diversas. Además, las situaciones que aumentan la presión dentro del abdomen, como la obesidad, el embarazo y ciertos ejercicios físicos, también pueden favorecer su aparición. Alimentos y bebidas como el chocolate, la menta, ciertas especias como la pimienta, el alcohol y el tabaco pueden relajar el esfínter esofágico inferior, facilitando así el reflujo. El control de la acidez estomacal no solo depende de los alimentos que consumimos, sino también de las bebidas que ingerimos.
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