Percentiles de Crecimiento Infantil: Definición e Interpretación
Los percentiles de crecimiento son tablas o curvas que los pediatras utilizan para determinar si un niño se encuentra dentro de los valores de referencia para su edad, sexo y raza.
¿Cómo se elaboran los percentiles de crecimiento?
En España, los percentiles utilizados son confeccionados por el Instituto de Investigación sobre Crecimiento y Desarrollo de la Fundación Orbegozo de Bilbao.
Estos datos se obtienen midiendo a grupos amplios de niños o al mismo grupo desde que nacen hasta que dejan de crecer. Estos datos son sometidos a procedimientos estadísticos a partir de los cuales se elaboran los percentiles.
¿Cómo son las gráficas de percentiles?
En las gráficas de los percentiles hay varias líneas con una numeración que va desde el número 3 hasta el 97 (3, 10, 25, 50, 75, 90 y 97). La línea central suele ser más gruesa y corresponde al percentil 50 (p50) o media.
En general, cuanto mayor es el percentil, más grande es el niño comparado con otros de su misma edad y sexo.
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¿Cómo se interpretan los percentiles?
Veamos un ejemplo: Si un niño tiene su peso en el percentil 25, quiere decir que si cogemos al azar y pesamos a 100 niños de su misma edad y sexo, hay 25 más bajos que el paciente y 75 más altos.
Es decir, si decimos que un niño está en percentil 75 de talla, estamos diciendo que comparado con cien lactantes normales, 75 medirían menos y 25 más. Dicho de otra forma, si ponemos en fila a estos cien lactantes normales según su talla, estaría en el puesto 75.
Los niños excesivamente altos o con sobrepeso estarían por encima del percentil 97, mientras que los excesivamente bajos o delgados, estarían por debajo del percentil 3.
¿Qué se mide con los percentiles de crecimiento?
En las Revisiones de Salud Infantil, el Pediatra suele medir:
- Desde el nacimiento hasta los 2 años: el peso, la longitud (medida del niño tumbado) y el perímetro cefálico (tamaño de la cabeza en redondo).
- A partir de los 2 años hasta la adolescencia: el peso, la talla (medida de pie). También es útil el índice de masa corporal IMC que se obtiene dividiendo el peso por la talla al cuadrado.
Existen otros percentiles de crecimiento, pero no se utilizan de forma habitual.
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¿Para qué sirven los percentiles de crecimiento?
Las gráficas de percentiles y las curvas de crecimiento permiten al pediatra detectar de forma precoz alteraciones en el desarrollo de un niño.
El percentil es solo un dato estadístico cuya interpretación requiere conocimiento y experiencia en el crecimiento infantil. Cada niño tiene un ritmo de crecimiento diferente que depende de muchos factores como: la genética familiar, el sexo, la alimentación, el descanso, la actividad física, etc.
Los percentiles como dato aislado carecen de valor y no indican el estado de salud de un niño.
En muchas ocasiones hay una preocupación excesiva de los padres por el percentil de sus hijos, preguntando al Pediatra si su hijo está en un percentil “normal”. El rango de “normalidad” abarca desde el P3 al P 97, en cualquier caso hay niños por debajo del percentil 3 o por encima del 97 que son normales y no tienen ningún problema de salud.
Estar en un percentil bajo o alto no significa que el niño tenga un problema de crecimiento o esté más o menos sano.
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Lo importante no es en qué percentil se encuentra su hijo, sino que siga una curva de crecimiento correcta en las revisiones de salud.
Cuando hay una desviación en las gráficas de percentiles alertan al Pediatría de posibles problemas de salud. Si hablamos del percentil de peso de un bebé, que sea percentil 10 es que pesa poco en comparación con el resto. Esto no es peor que tener un percentil 90.
Aparte de los extremos, también se estudiarán los casos en los que haya cambios en 2 o más percentiles.
Para conocer en qué percentil se encuentra un niño -por ejemplo de peso-, se debe buscar primero la edad en el eje horizontal. Se traza una línea vertical desde ese punto. A continuación se busca el peso en el eje vertical, y se traza una línea horizontal por ese punto. Las dos rectas se cruzarán sobre alguna de las líneas de percentiles del gráfico. Ese será el percentil de peso del niño. Por ejemplo un lactante que pesa 7 kg y tiene 6 meses de edad, se encuentra en el percentil 10.
Tablas de Crecimiento de la OMS
La Organización Mundial de la Salud ha publicado unas Tablas de crecimiento hasta los 5 años para niños sanos alimentados con leche materna. Con el nuevo patrón de crecimiento infantil, con validez mundial, se pretende que los países vayan adoptando la nueva referencia para evaluar el estado nutricional infantil para años sucesivos.
Al incluirse una muestra de niños de seis países diferentes de partes del mundo muy distantes, se puede considerar un patrón verdaderamente internacional.
Importancia del seguimiento por el pediatra
Las tablas de crecimiento son importantes, pues nos brindan una advertencia oportuna sobre algún problema médico que tenga el niño. El crecimiento anormal visto en las tablas de crecimiento es sólo un indicador de un problema potencial. Es importante que el pediatra realice un seguimiento para determinar si esto representa un problema médico real o simplemente se le debe hacer un seguimiento cuidadoso.
Lo verdaderamente importante no es tener el percentil más alto posible, sino que el niño crezca y se desarrolle en torno a un mismo percentil. Es decir, que si un niño es alto (por tener, por ejemplo, un percentil 90 en la altura), debería estar en un percentil similar según vaya creciendo.
El patrón de crecimiento de los niños con algún problema que produzca falta de crecimiento suele ser bastante característico. La talla al nacimiento suele ser normal. El crecimiento es normal durante un periodo de tiempo variable, 1 ó 2 años. A continuación la velocidad de crecimiento se enlentece. La talla se va deteriorando progresivamente y se acompaña de un retraso de la maduración ósea. En general, el retraso de talla empieza a manifestarse a lo largo de los primeros años de vida, de modo que en el 3º-4º año, la talla ya se halla por debajo del percentil 3.
Si el déficit es menos importante, la talla puede evolucionar dentro de percentiles normales a lo largo de varios años más.
¿Cuándo preocuparse por el percentil?
Si el niño está en el percentil más alto dentro del rango del 97 por ciento, el pediatra querrá vigilar su crecimiento, y quizás aconsejarte sobre su alimentación, para asegurarse que no esté camino a la obesidad. Desde luego, hay veces en que subir o bajar de peso más rápido que de costumbre es bueno.
Si el percentil del niño cambia de manera significativa hay que consultar al pediatra. Por ejemplo, si ha estado consistentemente alrededor del 80 percentil de talla, y de repente baja al 30, el pediatra querrá entender por qué se ha producido este descenso. Intentará determinar si este cambio se debe a alguna razón médica seria que requiere una evaluación a fondo.
Por supuesto, una enfermedad de poca importancia o un cambio en los hábitos alimentarios del niño pueden causar un descenso más pequeño, en cuyo caso el pediatra quizás quiera simplemente seguir el crecimiento del niño más de cerca durante un tiempo.
Generalmente los pediatras prestarán especial atención a los niños que caen en los percentiles extremos en cualquier área: por encima del 95 percentil o por debajo del 5 percentil.
Aumento de peso en los primeros meses
El aumento de peso no es siempre el mismo. En los primeros tres meses el aumento de peso debe ser entre 750 a 900 gramos mensuales. Entre el tercero y sexto mes debe aumentar entre 500 a 600 gramos mensuales. Entre el sexto y noveno mes el aumento de peso es menor, entre 350 y 400 gramos mensuales. Finalmente entre el noveno mes y el año de edad el aumento promedio mensual debe ser entre 250 a 300 gramos.
Hay que tener en cuenta que lo normal es permanecer siempre en el mismo percentil de crecimiento (3, 50 ó 97), esto significa que si el niño nació con un peso inferior al promedio (percentil 3), es normal que su curva de peso se mantenga siempre en ese rango, no es necesario que engorde para pasar a un percentil superior, ya que el cambio de percentil indica una dieta inadecuada. Lo mismo se aplica para el percentil de la talla.
Consideraciones adicionales
Son distintas las tablas para los niños y las niñas, por ello se muestran en cuadros separados. Si el niño no presenta un crecimiento adecuado según todos estos factores, el pediatra se encargará de averiguar las causas.
Si la medida de la cabeza del niño es mucho menor que el promedio, el pediatra querrá asegurarse de que su cerebro está creciendo y desarrollándose con normalidad, ya que el crecimiento de su cerebro se refleja en el tamaño de su cráneo. Si la circunferencia de su cabeza es mucho más pequeña que el promedio, le hará más pruebas para asegurarse de que no padece ningún problema. Durante los primeros 18 meses de vida y particularmente durante la infancia, el crecimiento anormal del perímetro de la cabeza puede alertar al médico acerca de un problema inminente.
Aunque esta información ha sido redactada por un especialista médico, su edición ha sido llevada a cabo por periodistas, por lo que es un contenido meramente orientativo y sin valor de indicación terapéutica ni diagnóstica.
Percentiles en el embarazo
Cuando una gestante acude a un control obstétrico ecográfico, es muy habitual que el médico le hable del percentil del peso fetal, y este es un concepto que, en ocasiones, cuesta entender.
Indica, una vez ordenados los datos de menor a mayor, el valor de la variable por debajo del cual se encuentra un porcentaje dado de observaciones en un grupo de observaciones.
Durante el embarazo, se utilizan multitud de percentiles, pero los que más preocupan a los futuros papás son los de crecimiento fetal. Como al feto no se le puede pesar ni medir directamente, ya que está dentro del útero, se realizan varias mediciones de diferentes partes de su cuerpo para después estimar el peso fetal.
Así se realizan de manera estandarizada las medidas de diámetro biparietal (cabeza), circunferencia abdominal (abdomen) y longitud del fémur (pierna). Cada una de estas medidas, tiene su correspondiente tabla estandarizada de percentiles, de tal forma que podemos valorar si el crecimiento fetal está siendo el adecuado.
Vamos a poner un ejemplo práctico: A unos padres, el día de la ecografía del tercer trimestre -en la semana 34- les dice el obstetra que su bebé tiene un peso fetal estimado de 2.450 gramos, lo cual corresponde al percentil 75. Esto significa que entre todos los fetos de 34 semanas, el 75 por ciento tienen un peso menor que este, y un 25 por ciento un peso mayor.
Todos los valores incluidos entre el percentil 10 y el percentil 90, se consideran normales, y los que sean menores del 10 o mayores del 90, requerirán de una vigilancia un poco más especial. Por ejemplo, un percentil 30, que está por debajo de la media, es igual de normal que uno que esté por encima, por ejemplo un 70.
Cuando el percentil de peso fetal está por encima de 97, lo denominamos “feto grande para la edad gestacional” (peso extremadamente alto), y cuando es menor de 10 lo llamamos “feto pequeño para la edad gestacional”. Cuando es igual o menor a 3 estamos ante una “restricción del crecimiento fetal” o “CIR” (peso extremadamente bajo).
Conclusión
En resumen, el percentil es una herramienta útil para evaluar el crecimiento de un bebé, pero no debe ser motivo de obsesión. Lo más importante es que el niño siga una curva de crecimiento saludable y que el pediatra realice un seguimiento adecuado.
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