¿Qué pasa si no expulso el saco gestacional? Entendiendo el Embarazo Anembrionario
El embarazo anembrionario o anembrionado, también conocido como huevo huero, es una de las causas de aborto espontáneo que ocurre de manera muy frecuente. Alrededor del 50% de pérdidas del embarazo durante el primer trimestre se asocia a este problema, el cual puede ocurrir incluso antes de saber la mujer que está embarazada.
Una gestación anembrionada, también conocido como huevo huero, es un tipo de embarazo en el cual se desarrolla un saco gestacional vacío, sin la existencia de un embrión en su interior. En palabras más simples: es como si fuera un embarazo sin bebé. Esta situación se produce cuando un óvulo fecundado por un espermatozoide se implanta en la cavidad uterina, pero no se desarrolla el embrión.
Una de sus particularidades es que el cuerpo de la mujer puede no reconocer la falta de desarrollo embrionario de inmediato. Al inicio de la gestación pueden estar presentes los síntomas típicos del embarazo: ausencia de la menstruación, prueba de gestación positiva, aumento de la sensibilidad mamaria, náuseas, etc.
Causas del Embarazo Anembrionario
Las causas de la gestación anembrionada son variadas y, en ocasiones, difíciles de identificar. Normalmente, la causa principal de este tipo de embarazo es la presencia de alteraciones a nivel genético en los gametos, ya sea en el óvulo, en el espermatozoide o en ambos. Esto provoca que, pese a producirse la fecundación, el desarrollo embrionario se detenga.
En el 80% de los casos, las causas del embarazo anembrionado son las alteraciones cromosómicas en el óvulo y/o espermatozoides, que generan un error en la codificación de la fecundación y la detención precoz del desarrollo embrionario. Otra de las causas es la división anómala del embrión después de la fecundación.
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Aquí algunas de las causas más comunes:
- Alteraciones cromosómicas: La causa más frecuente de un embarazo anembrionado son las anomalías cromosómicas o genéticas que ocurren en el momento de la fecundación. Estos errores pueden estar presentes en el óvulo o en el espermatozoide y pueden llevar a la detención del desarrollo embrionario. Algunas de las alteraciones cromosómicas más comunes incluyen las trisomías, monosomías o poliploidías.
- Alteraciones hormonales: Los desequilibrios hormonales también pueden jugar un papel crucial en la aparición de una gestación anembrionada, y es que las hormonas son esenciales para la correcta implantación y desarrollo del embrión. Un desequilibrio hormonal puede afectar a la capacidad del embrión para desarrollarse adecuadamente o también puede impedir que el útero proporcione un entorno adecuado para su desarrollo.
- Edad: A medida que las mujeres envejecen, la calidad de sus óvulos tiende a disminuir, lo que aumenta la probabilidad de problemas genéticos y, en consecuencia, de sufrir un embarazo anembrionado.
- Implantación deficiente: Otra causa potencial del embarazo anembrionado es una alteración en la implantación del óvulo fecundado en el útero.
Detección del Embarazo Anembrionario
La detección de una gestación anembrionada generalmente se realiza durante las primeras etapas del embarazo, casi siempre en el primer trimestre. Precisamente, cuando la mujer se ha sometido a un procedimiento de reproducción asistida, el diagnóstico del embarazo anembrionario se puede obtener con la realización de una ecografía transvaginal transcurridas las primeras seis o siete semanas desde el momento de la implantación.
En ella se observa un saco gestacional que alcanza un tamaño de dos centímetros pero en cuyo interior no se aprecia la existencia de un embrión. Previamente, todas las pruebas de embarazo han sido positivas y se han presentado los síntomas propios de la gestación, como es el caso de las náuseas o el aumento de la sensibilidad de las mamas, aunque estos se han ido diluyendo con el tiempo.
El diagnóstico del embarazo puede realizarse en diferentes etapas. Si en ninguna de éstas se localiza el embrión, nos encontramos con un embarazo anembriónico:
- El saco gestacional es la primera estructura que puede ser visible por ecografía transvaginal en la cuarta y quinta semana de gestación.
- La vesícula vitelina es una estructura proveniente del embrión que se puede observar en el interior del saco gestacional por ecografía transvaginal 2-3 días después de visualizarse éste.
- Entre la semana 7 y 12 de embarazo es posible escuchar el latido cardiaco del feto con una ecografía de ultrasonidos, también llamada eco-doppler.
- Finalmente, la visualización de la vesícula vitelina por ecografía pélvica de ultrasonido confirma definitivamente que hay embarazo.
Las principales herramientas de diagnóstico son:
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- Ecografía transvaginal: Este tipo de ecografía permite obtener imágenes detalladas del interior del útero. Durante la ecografía el ginecólogo buscará el saco gestacional. En un embarazo normal, el embrión debería ser visible en el interior del saco gestacional a partir de las 6-7 semanas de gestación.
- Análisis de los niveles de hCG: La hormona gonadotropina coriónica humana (hCG) es una hormona producida durante el embarazo que se puede medir a través de análisis de sangre y orina. En un embarazo evolutivo normal, los niveles de hCG aumentan de manera constante durante el primer trimestre. Sin embargo, en una gestación anembrionada, los niveles de hCG pueden no aumentar tal y como se esperaría.
- Síntomas físicos: A pesar de la ausencia de un embrión en desarrollo, el cuerpo de una mujer puede continuar mostrando signos de embarazo debido a la presencia del saco gestacional y a la producción de hCG. Estos síntomas pueden incluir la falta de menstruación, náuseas, sensibilidad y cansancio. Sin embargo, con el tiempo, si el cuerpo detecta que no hay un embrión en desarrollo, estos síntomas pueden disminuir.
- Historial médico y exploración física: Factores como antecedentes de abortos espontáneos, edad materna avanzada, y problemas de salud subyacentes pueden aumentar la sospecha de una gestación anembrionada.
Además de la ecografía, se comprobará la ausencia de síntomas de embarazo y el nivel de las hormonas para realizar un diagnóstico definitivo. Si éste empieza a disminuir significa que el embarazo ha sido interrumpido. En el embarazo anembrionado, el test beta HCG da positivo porque esta hormona es producida por las capas celulares del saco gestacional, aunque no haya embrión.
Manejo y Tratamiento Tras el Diagnóstico
Tras el diagnóstico del embarazo anembrionado habrá que conseguir la expulsión vía vaginal de este embarazo no viable. Como la de cualquier tipo de aborto, la evolución de estos embarazos finaliza con su expulsión.
Una vez realizado el diagnóstico, si no se expulsa naturalmente, se procederá a la evacuación uterina. Posteriormente se producen los signos de aborto: surge un dolor pélvico y se inicia un leve sangrado vaginal que aumenta con el paso del tiempo.
Las opciones de manejo incluyen:
- Observación y espera: En determinados casos, el médico puede recomendar esperar para ver si el cuerpo es capaz de expulsar el saco gestacional por sí mismo. Este proceso puede llegar a demorarse durante varias semanas, y en todo este tiempo se realizará un seguimiento detallado para asegurar que no haya complicaciones.
- Tratamiento médico: El uso de determinados medicamentos, siendo algunos de los más comunes el misoprostol y la mifepristona, puede facilitar la expulsión del saco gestacional.
- Cirugía: Si el tratamiento médico fracasa, o si se prefiere una resolución más inmediata, puede llevarse a cabo un legrado uterino. Este procedimiento quirúrgico consiste en raspar las paredes del útero para extraer y evacuar el saco gestacional.
Después del Embarazo Anembrionario
Si se ha producido en embarazo anembrionado, no significa que la mujer presente problemas de fertilidad porque la gran mayoría podrá conseguir un embarazo normal, pero aumenta el riesgo de un segundo aborto. El haber presentado un aborto previo aumenta el riesgo de un segundo aborto, independientemente de la edad materna.
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El hecho de que se haya producido un embarazo anembrionario no implica necesariamente que pueda volver a ocurrir. Sólo si se repite conviene realizar un estudio para tratar de determinar la causa que impide el desarrollo embrionario. Un aborto de estas características, si se presenta con una evolución normal, no tiene implicaciones reproductivas futuras.
En caso de que se sucedan dos o más abortos consecutivos, es aconsejable realizar un estudio para diagnosticar cual es el problema que impide la evolución normal de la gestación.
| Aspecto | Descripción |
|---|---|
| Definición | Saco gestacional se desarrolla sin embrión. |
| Causas | Anomalías cromosómicas, desequilibrios hormonales, edad materna avanzada, implantación deficiente. |
| Diagnóstico | Ecografía transvaginal, análisis de hCG. |
| Tratamiento | Observación, medicamentos (misoprostol, mifepristona), legrado uterino. |
| Pronóstico | La mayoría de las mujeres pueden tener embarazos normales en el futuro. |
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