¿Qué se entiende por aborto? Definición y tipos

24.12.2025

El término “aborto” proviene etimológicamente del latín arborior, que significa morir antes del nacimiento. Se define también como la interrupción del embarazo antes de la viabilidad fetal.

Según la OMS (2022), el aborto consiste en una intervención sanitaria que se caracteriza por ser segura para la mujer y sin dificultad en su procedimiento, el cual se puede llevar de manera eficiente por medio de medicamentos o a través de un procedimiento quirúrgico.

En nuestra sociedad, el tema del aborto sigue siendo un tema incómodo y difícil de manejar. Es muy habitual que distingamos entre aborto natural y aborto inducido, aunque realmente existen muchos tipos de abortos que pueden sufrir las mujeres embarazadas.

Tipos de aborto

Es muy común que las mujeres que hayan tenido que pasar por un proceso de aborto tengan un exceso de sentimiento de culpabilidad. Puede vivirse el aborto como una pérdida y experimentarlo como un duelo.

Existen muchos tipos de abortos que pueden sufrir las mujeres embarazadas, entre ellos:

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  • Aborto inevitable: consiste en un sangrado vaginal o una rotura de las membranas, así como una dilatación del cuello.
  • Aborto químico: es uno de los métodos para provocar el aborto.
  • Aborto quirúrgico: es otro método para provocar el aborto.

Aborto espontáneo

El aborto espontáneo es la interrupción involuntaria de la gestación por la pérdida del embrión o del feto antes de la semana 20 de embarazo. También se considera aborto espontáneo la pérdida de un feto con un peso inferior a los 500 gramos.

Además, un aborto espontáneo también es la pérdida de un feto con un peso inferior a los 500 gramos. Si la pérdida gestacional se produce en etapas posteriores, no se considera un aborto, sino un parto prematuro, aunque también puede terminar con la muerte del feto.

Cuando el aborto se produce en un estado de gestación más avanzado, pasa a llamarse muerte fetal intrauterina.

Según las estadísticas, los abortos espontáneos se producen en el primer trimestre de embarazo y, en muchas ocasiones, la mujer ni siquiera es consciente de que estaba embarazada.

El aborto espontáneo es bastante frecuente en la población, ya que entre el 10 y el 20% de los embarazos no llegan a término.

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Aún así, el aborto puede derivar en serias consecuencias para la salud tanto física como mental de la mujer, pues se trata de una situación dramática para quienes desean ser padres.

La recuperación de la mujer después de un aborto suele tardar varias semanas. Normalmente, la menstruación tiene lugar entre cuatro y seis semanas después de haberse producido la pérdida gestacional.

Lo realmente difícil en estos casos es recuperarse emocionalmente y no entrar en depresión. El aborto supone un duro golpe para la futura mamá, no solo por los sentimientos de pérdida, sino también por los bruscos cambios hormonales a los que se ve sometida en un período de tiempo muy corto.

No hay que tener miedo ni vergüenza a la hora de pedir ayuda después de un aborto. Existen grupos de apoyo y terapias de pareja especializadas para este tipo de situaciones.

Tipos de aborto espontáneo

Podemos distinguir diferentes tipos de aborto natural en función de los siguientes factores:

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  • Esporádico vs. recurrente: en función de si el aborto ha ocurrido de forma puntual o si han tenido lugar varios abortos. Esto sería lo que denominamos aborto de repetición.
  • Clínico vs. subclínico: en función de si el aborto ocurre en estadios avanzados o si ocurre de forma muy temprana, es decir, cerca del momento de la implantación. Este último es el que se conoce como aborto bioquímico o microaborto y la mujer lo suele confundir con una menstruación.
  • Anembrionado vs. embrionado: en el primer caso, no es posible apreciar el embrión dentro del saco gestacional por ecografía, lo cual se conoce como huevo huero. En el segundo caso, sí se observa embrión pero éste ha detenido su desarrollo. Esto tipo de aborto también se denomina aborto retenido o aborto diferido.
  • Completo vs. incompleto: en función de si se consigue eliminar todo el contenido uterino tras el aborto o, por el contrario, aún quedan restos fetales dentro del útero.

Causas del aborto espontáneo

Entre las causas que pueden llevar a la pérdida gestacional, encontramos aquellas relacionadas con el feto y las que atañen a la futura madre. Las comentamos a continuación:

  • Causas fetales: los fallos cromosómicos en el feto son una de las principales causas por las que el desarrollo embrionario puede detenerse.
  • Causas maternas: las alteraciones en la cavidad uterina, las infecciones y algunas enfermedades autoinmunes o endocrinas, como la celiaquía o la diabetes, son también razón de pérdida fetal.

Las complicaciones propias del embarazo pueden terminar en un aborto espontáneo. Sin embargo, lo cierto es que la gravedad de estas complicaciones aumenta cuando existen factores de riesgo como los que detallamos a continuación:

  • Una dieta incorrecta o insuficiente. La alimentación es un factor que se debe cuidar mucho durante el embarazo.
  • Cuando la futura mamá es fumadora o bebe alcohol.
  • Si existe algún tipo de desequilibrio hormonal.
  • Padecer algún tipo de infección de transmisión sexual.
  • Problemas de salud como, por ejemplo, enfermedades cardíacas congénitas, enfermedades renales o enfermedades de la tiroides.
  • Tener una fiebre alta.
  • Tener un DIU colocado en el momento en que tuvo lugar la concepción.

Síntomas de amenaza de aborto

Aunque una mujer puede tener ciertos síntomas o signos de aborto, no siempre se va a producir la pérdida gestacional. La amenaza de aborto es simplemente un aviso de que este riesgo existe.

Estos son los síntomas que pueden hacer sospechar un inminente aborto:

  • Sangrado vaginal abundante y con coágulos
  • Aparición de dolores desconocidos o molestias poco comunes de intensidad medio-alta.
  • Dolor abdominal y cólicos fuertes.
  • Fiebre.
  • Debilidad.

Cuando una mujer presenta cualquier señal de amenaza de aborto, debe contactar de inmediato con especialistas para poder poner solución a tiempo y que la amenaza no se convierta en un aborto.

Tratamiento del aborto involuntario

En caso de amenaza de aborto, lo más indicado es el reposo en cama y sedantes uterinos. También en algunos casos se da progesterona, aunque algunos estudios científicos no acaban de ponerse de acuerdo sobre su eficiencia.

Si finalmente se produce el aborto, en principio no es necesario ningún tratamiento específico. Simplemente, el feto y todas las estructuras gestacionales son expulsados a modo de pérdida de sangre.

Si esto no sucede, será necesario proceder a la evacuación por medio de un curetaje o legrado uterino.

El legrado se lleva a cabo con anestesia, dilatando el cuello del útero y extrayendo los restos de tejido que hayan podido quedar retenidos.

También existen casos en los que se acaba de inducir el aborto con medicamentos, como el Misoprostol para provocar contracciones uterinas, las cuales ayudarán a eliminar los restos abortados.

Esto es lo que se conoce como aborto farmacológico. También es importante analizar si la madre ha padecido alguna infección como la toxoplasmosis o la rubeola, las cuales pueden causar alteraciones fetales que lleven a la pérdida gestacional.

Otras enfermedades que se deben tener en cuenta cuando se busca el embarazo, por su posible relación con el aborto, son las anomalías uterinas o las enfermedades inmunológicas.

Por otra parte, es fundamental llevar una vida sana, con una dieta equilibrada, evitando los excesos y haciendo ejercicio moderado. Además, se debe acudir a todas las revisiones gestacionales marcadas por el ginecólogo y seguir con disciplina sus indicaciones.

Aborto inducido

El aborto inducido es la interrupción del embarazo que se realiza de forma premeditada y requiere de expertos en dicho procedimiento. De lo contrario, la paciente puede exponerse a infecciones o procesos sépticos.

La terminación del embarazo es provocada por el uso de medicamentos o de instrumentos que producen la expulsión del embarazo. A su vez, puede subdividirse en:

  • Interrupción voluntaria del embarazo (IVE): se realiza tras libre elección de la embarazada hasta la semana 14 de gestación.
  • Aborto terapéutico: se realiza por razones médicas. Es decir, en caso de que suponga un riesgo grave para la salud física o psíquica de la madre o del feto. En España se puede llevar a cabo, bajo este supuesto, hasta la semana 22. El aborto terapéutico debe ser prescrito por un médico y por causa que lo justifique, pudiéndose presentar malformaciones o enfermedades incompatibles con la vida, tanto del feto como de la madre. Se puede llevar a cabo según diferentes procedimientos y dependiendo del estado del embarazo. Al igual que en la IVE, la elección es libre, pero no siempre deseada.

Los métodos a través de los cuales se puede realizar el aborto inducido son comunes para ambos, pudiendo ser médicos (con fármacos) o quirúrgicos.

Aborto farmacológico

Consiste en la administración de la píldora abortiva (RU-486). Por lo general, este se emplea antes de la semana 7 de gestación, dado el riesgo aumentado de efectos adversos que podría acarrear en semanas posteriores de gestación. La cual RU-486 es un medicamento que tiene como objetivo la interrupción del embarazo mediante el bloqueo de la hormona que controla la gestación, generando algo similar a un aborto espontáneo. Para interrumpir el embarazo por este método es necesario cumplir con una serie de requisitos, entre los que se encuentran no padecer de ciertas enfermedades.

La ventaja de dicho método es el poder evitar cualquier acto quirúrgico. Por otro lado, el principal inconveniente que tiene es la necesidad de acudir al menos dos o tres veces al centro sanitario para comprobar que el método ha sido efectivo.

Aborto Quirúrgico

Son procesos instrumentales que pueden requerir de anestesia o sedación, control ecográfico y los cuidados posteriores que amerite cada procedimiento. Antes de las 14 semanas (bajo riesgo) se realiza mediante aspiración con cánulas específicas previa dilatación cervical. En Clínica Isadora reconocemos los principales seguros médicos. La intervención se llevará a cabo sin demoras. Es imprescindible estar en posesión de la tarjeta sanitaria de la Comunidad de Madrid.

Consecuencias del aborto

Como es obvio, los abortos tienen grandes consecuencias para la mujer. Estas consecuencias pueden darse tanto en el cuerpo como en la mente. Puede ser que se produzcan lesiones en el cérvix o en el útero a causa de los legrados.

Debemos tener en cuenta que cada persona es distinta y los motivos y causas por las que se produce el aborto pueden ser muy diversas.

La pérdida de confianza en una misma es algo muy común en muchas mujeres, sobre todo en la capacidad para poder volver a tener otro hijo. Otra consecuencia es la disminución del apetito sexual.

Siguiendo con lo visto anteriormente, podemos hacernos una idea de lo doloroso e incluso traumático que puede ser para una mujer el hecho de tener que pasar por un aborto.

Recomendaciones

En primer lugar, es fundamental darse tiempo para poder llevar un buen proceso de duelo. En segundo lugar, es importante no descuidarnos. Muchas veces, cuando las personas experimentan este tipo de hechos, dejan de lado su autocuidado, dejando de comer, de relacionarse e incluso de dormir.

Como recomendación que puede ser de utilidad es la meditación. Con ella, conseguiremos centrar nuestra atención y orientar nuestra mente a aquello que nosotros elijamos, a través de una práctica continua en la que nos concentraremos en nuestra respiración, emociones, sensaciones, aceptándolo y siguiendo adelante con ellos.

Otra práctica fundamental cuando se ha experimentado un aborto es hablar sin miedo ni vergüenza todo aquello que esté relacionado con el hecho. Para ello, se recomienda hablar con profesionales del ámbito que te ayudarán a gestionar aquellos pensamientos, emociones o sensaciones que emergen con el duelo.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se puede volver a intentar una FIV tras un aborto incompleto?

Por Dr.

¿El estrés y la ansiedad pueden afectar al embarazo o producir un aborto?

Por Dra. Elisa Pérez Larrea (ginecóloga). A nivel de concepción y fertilidad, el estrés puede provocar la falta de ovulación durante un ciclo menstrual y, en consecuencia, disminuir las probabilidades de embarazo. En mujeres con ansiedad y nivel de estrés elevado la ovulación puede disminuir incluso en un 20 %. No se ha visto, sin embargo, relación entre el estrés y la tasa de abortos, por lo que el estrés se descarta como una causa de aborto.

Sin embargo, sí que hay estudios que relacionan el estrés vital con algunos efectos sobre el embarazo: existe un aumento muy discreto de partos prematuros, y de casos de retraso de crecimiento fetal en aquellas mujeres con un ritmo de vida más estresante. Se desconoce aún el mecanismo por el cual esto sucede, aunque hay que entender estas situaciones como una suma de factores, en la que el estrés puede acentuar una predisposición previa o desencadenaría, pero nunca ser el único responsable, salvo en casos muy extremos.

El embarazo es una etapa vital especial y es recomendable saber adaptarse para poder vivir este periodo de forma relajada y saludable. Se recomienda mantener cierta actividad diaria y realizar algún tipo de ejercicio físico, pero en ningún caso es bueno mantener un ritmo de vida estresante.

¿En qué consiste el aborto terapéutico?

Por Dr. Óscar Oviedo Moreno (ginecólogo). El aborto terapéutico es aquel que se realiza por razones médicas. Las causas médicas básicas son las siguientes:

  • En caso de que la vida de la madre corra riesgo.
  • Para proteger la salud física o mental de la madre.
  • Cuando existe riesgo de enfermedad congénita o genética.
  • En embarazos múltiples será posible realizarse la reducción embrionaria hasta un número que haga que el riesgo sea aceptable y el embarazo viable.
  • Cuando exista un riesgo grave para la futura vida del bebé, ya sea porque viene con una malformación o tiene un muy alto riesgo de muerte dolorosa al momento o poco después del nacimiento.

¿En qué consiste un aborto diferido o retenido?

Por Andrea Rodrigo (embrióloga). Se habla de aborto diferido o aborto retenido cuando la mujer, a pesar de que el embrión ya ha detenido su desarrollo, no logra expulsar el saco gestacional hasta pasadas unas semanas o incluso meses.

¿Es necesario hacer un legrado en caso de aborto incompleto?

Por Andrea Rodrigo (embrióloga). Sí, generalmente se recomienda hacer un lavado de los restos abortivos si éstos no han sido completamente expulsados.

El legrado permite eliminar los restos de tejido fetal que hayan podido quedar y evitar así posibles infecciones.

¿Cuánto tiempo después del aborto tengo que esperar para volver a intentar el embarazo?

Por Andrea Rodrigo (embrióloga). Aunque la OMS recomienda esperar unos seis meses para buscar de nuevo el embarazo, existen numerosos estudios que indican que cuanto antes se vuelva a gestar, menores serán las probabilidades de sufrir un nuevo aborto u otras complicaciones gestacionales.

Las recomendaciones de la OMS se basan fundamentalmente en aspectos emocionales, pues el aborto es un duro trauma y es conveniente haber superado este duelo y estar preparado para afrontar el nuevo embarazo con ilusión. Por su parte, los estudios que indican que no es necesario esperar para concebir de nuevo tras el aborto se basan en aspectos fisiológicos del cuerpo femenino.

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