¿Qué vitaminas debo tomar durante la lactancia materna?

24.10.2025

La lactancia materna es un período en el que la madre proporciona nutrientes esenciales a su bebé a través de la leche materna. Durante la lactancia, las necesidades nutricionales de la madre aumentan para satisfacer las demandas tanto de su propio cuerpo como del bebé en crecimiento.

La leche materna proporciona al bebé la mayoría de los nutrientes que necesita para crecer y desarrollarse de manera saludable. Como hemos visto, las vitaminas en la lactancia desempeñan un papel crucial tanto para el desarrollo del bebé como para mejorar la producción de leche materna.

Es importante adaptar la dieta para cubrir las necesidades de la madre y el lactante. Dado que la dieta de la madre lactante puede influir en la composición de la leche materna, se desaconsejan dietas muy restrictivas que pondrían en peligro la ingesta de todos los nutrientes necesarios. Una dieta variada y completa permitirá conseguir los nutrientes necesarios durante esta etapa.

Los complementos alimenticios son fuentes concentradas de nutrientes (vitaminas y minerales) o de otras sustancias que tienen un efecto nutricional o fisiológico. En este período, se requieren unas necesidades nutricionales especiales que no siempre es posible garantizar con la alimentación. Los suplementos pueden ser una ayuda muy valiosa para las mamás lactantes, y, además, tienen el potencial de mejorar la salud y el desarrollo del bebé.

Vitaminas esenciales durante la lactancia

Algunas vitaminas para la lactancia son particularmente importantes para las madres lactantes:

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  • Vitamina D: Es esencial para la absorción de calcio y para el desarrollo óseo tanto de la madre como del bebé.
  • Vitaminas del grupo B: Como la B6 y la B12, son necesarias para mantener niveles de energía y apoyar el sistema nervioso.

La suplementación materna durante la lactancia es un tema importante que genera controversia debido a las diferentes corrientes de opinión que puedes encontrar al buscar información sobre el tema, lo cual termina por generar dudas sobre qué es recomendable hacer y qué no. Es importante tener en cuenta que, durante la lactancia, las necesidades nutricionales son considerablemente mayores que durante el embarazo, ya que, en los primeros meses de vida, el niño dobla el peso alcanzado durante los 9 meses de embarazo.

¿Cuáles son los 7 suplementos más recomendados durante la lactancia?

  1. Multivitamínicos
  2. Omega 3
  3. Vitamina D
  4. Probióticos
  5. Ácido fólico
  6. Zinc
  7. Es especialmente importante para combatir el cansancio tanto físico como mental de la madre.

Siempre optaremos por un multivitamínico específicamente formulado para la lactancia. Debe incluir vitaminas esenciales y minerales, como el hierro, el calcio y las vitaminas del complejo B.

Especialmente el DHA, pues es importante para el desarrollo neurológico del bebé. La suplementación con Omega 3 puede mejorar la calidad del DHA presente en la leche materna. De forma general, se aconseja limitar la ingesta de pescado azul de gran tamaño, por la presencia de elevados niveles de metales pesados, pero esto hace que también limitemos la ingesta natural de este beneficioso Omega 3.

Es una vitamina esencial para la salud ósea y el desarrollo inmunológico del bebé. La suplementación con vitamina D es importante debido a que, últimamente, se están detectando unos niveles especialmente bajos en toda la población. Hace unos años, se hacía hincapié en la ingesta de esta vitamina en los países con baja incidencia de rayos solares.

Aunque no son un suplemento tradicional para la lactancia, los probióticos pueden mejorar la composición de la microbiota intestinal de la madre, lo que, a su vez, puede influir positivamente en la calidad de la leche materna y en la salud intestinal del bebé.

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Otra de las claves es que, tanto el estado nutritivo de la madre como su alimentación, pueden influir en la composición de la leche y en el aporte de nutrientes al lactante. Podríamos decir que, aunque no es imprescindible, es muy recomendable. El cuerpo de la madre siempre prioriza las necesidades del bebé, lo que garantiza que la mayoría de los nutrientes, como el hierro, el zinc, el folato, el calcio y el cobre, se sigan excretando en la leche en niveles adecuados y estables. Sin embargo, las mujeres que no obtienen suficientes nutrientes a través de su alimentación pueden estar en riesgo de deficiencia de algunos minerales y vitaminas importantes, como el DHA o algunas vitaminas del grupo B, entre otras.

  • Ácidos grasos: proporcionan la fracción más importante de calorías en la leche materna, necesarias para el desarrollo del lactante.
  • Vitaminas: su concentración depende de su nivel en la madre, por lo que una deficiencia materna puede condicionar una deficiencia en el lactante. Sobre todo, las vitaminas B1, B6, B12, E, y A, por lo que se recomienda un aumento en la ingesta. Es especialmente importante el caso de la vitamina D, ya que su deficiencia en la mujer embarazada y lactante es frecuente.
  • Minerales y oligoelementos: a diferencia de las vitaminas, la mayoría de los minerales no parecen estar correlacionados con la ingesta materna, excepto el hierro y el yodo. Se recomiendo la suplementación con hierro para recuperar las pérdidas durante el parto.

Suplementos vitamínicos específicos

Femibion 3 es un suplemento vitamínico especialmente diseñado para las madres en la etapa de lactancia. Contiene una combinación de vitaminas y minerales esenciales, incluidas las vitaminas D, B6 y B12, que pueden ayudar a satisfacer las necesidades nutricionales aumentadas durante este período.

Los formatos más comunes que encontramos en la Farmacia son comprimidos de toma diaria, de diferentes laboratorios especializados en suplementación de la mujer, que aportan un extra de vitaminas, minerales y ácidos grasos especialmente importantes en la lactancia materna.

  • Gestagyn lactancia: es un suplemento alimenticio tanto para mejorar la salud de la madre en periodo post parto y al mismo tiempo otorgar al bebé los nutrientes necesarios para su correcto desarrollo. Sus ingredientes clave son el DHA, ácido fólico y vitamina D, fundamentales para el bebé.
  • Femibion 3 lactancia: suplemento para el periodo de lactancia que combina un comprimido con ácido fólico, colina, vitamina D, hierro y 16 nutrientes más junto a una cápsula con una concentración elevada de DHA.
  • Natalben lactancia: contiene las vitaminas, minerales, ácidos grasos, minerales y oligoelementos clave en periodo de lactancia, suplementadas mediante la toma de dos comprimidos diarios.

Recomendaciones adicionales

Además de tomar suplementos vitamínicos, es importante que las madres lactantes mantengan una dieta equilibrada y variada. Consumir una variedad de alimentos ricos en nutrientes, como frutas, verduras, proteínas magras y lácteos, puede contribuir a una lactancia saludable. Mantenerse hidratada y descansar adecuadamente también son factores esenciales para el bienestar de la madre y el bebé.

No hay “alimentos prohibidos” durante la lactancia, lo ideal es tomar una dieta equilibrada, rica en vitaminas y minerales (fruta y verdura). Al estar produciendo leche, se pueden aumentar los requerimientos hasta en unas 300 calorías, así que nos podemos permitir una ración más de comida al día (preferiblemente fruta o cereales integrales).

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El puerperio es un tiempo de aumento del metabolismo, con lo cual para proteger el tiroides es aconsejable dar aportes suplementarios de yodo (sal marina). Los cereales, como la avena, son bienvenidos, ya sea en copos, añadida en grano a las ensaladas o en “porridge”, y el arroz o pasta integrales para acompañar las comidas. También es bueno añadir otras fuentes de serotonina como el chocolate negro (70% de cacao, si puede ser sin azúcares añadidos). Es frecuente que la bajada de serotonina se perciba como “hambre de dulce”. Podemos permitirnos el “antojo” de cosas dulces y sanas: nueces con miel, pasas, dátiles…

Sería bueno que hubiera “pequeños alijos” de estos picoteos sanos por todos los sitios de la casa en los que la madre se pueda sentar a dar de mamar, para que cuando le entre el hambre, simplemente tenga que estirar la mano. Es fundamental beber suficiente líquido, lo ideal es el agua, pero también se pueden beber zumos naturales o manzanilla.

Debemos intentar seguir una alimentación llena de alimentos frescos y con elaboraciones sencillas. En cuanto a los lácteos, es mejor tomarlos fermentados: el yogur, el kéfir o los quesos son buenos aportes nutricionales. No obstante, debemos estar atentas por si es necesario limitarlos, sobre todo si nuestro bebé empieza a presentar algún tipo de reacción alérgica en la piel o excesivos cólicos, pues podría ser por la proteína de vaca que estamos ingiriendo. En tal caso, solo optaremos por lácteos de cabra o de oveja. Para la cena, elige un plato de verdura cocida (al vapor, salteada o en crema) y, si lo necesitas, otra ración de pescado o huevo.

Consideraciones adicionales sobre suplementos específicos

Un tema muy frecuente de consulta es la necesidad que las madres lactantes tomen suplementos vitamínicos y minerales, específicos y muy completos a fin de no presentar deficiencias que pudieran afectar tanto su salud como la calidad de su leche. En el mercado hay un amplio surtido de productos destinados a las madres lactantes. La creencia que amamantar necesita de que la madre mantenga una dieta muy concreta, balanceada y estricta hace que la mayoría de mujeres caigamos, sí yo también caí en mi primera lactancia, en comprar estos suplementos pensando que así van a “enriquecer” nuestra leche.

La proliferación de productos procesados y con todo tipo de sustancias añadidas nos ha confundido hasta límites insospechados. La leche materna se forma a partir de las reservas de la madre, que llegan a la glándula a a través del riego sanguíneo y por otro lado la misma glándula es capaz de sintetizar/fabricar otros componentes. Dicho esto es necesario recordar que existen ciertos elementos que si no están presentes en la dieta de la madre no aparecerán en la leche.

Vitamina B12

Esta vitamina procede de los alimentos de origen animal. En el caso que la madre tenga una dieta vegana o vegetariana y no tome los suplementos adecuados puede no tener dicha vitamina en su leche o en cantidades insuficientes. Esta vitamina es esencial para ayuda a la formación de glóbulos rojos en la sangre y al mantenimiento del sistema nervioso central. También las mujeres que se han sometido a un bypass gástrico deben tomar esta vitamina, en primer lugar por su salud y en segundo lugar para garantizar el correcto aporte a sus hijos.

Yodo

En España existe un déficit general de este mineral. La sal que consumimos no está yodada (a menos que se compre de manera específica) por lo que se recomienda que las madres lactantes tomen este suplemento diario de entre 150 a 200 microgramos de yodo.

Vitamina D

Es cierto que si los niveles de esta vitamina son bajos en la sangre de la madre lo serán en su leche. De ahí la importancia de ver los valores de la madre y si es necesario ella se debe suplementar de manera adecuada.

Calcio

Durante la lactancia se produce una pérdida fisiológica del calcio de los huesos de la madres que se recupera de manera espontánea a partir de los 6 meses. No es necesario aumentar la ingesta de calcio de las madre lactantes y las cantidades diarias recomendadas son las mismas en las mujeres de 19 a 59 años lacten o no.

Hierro

Muchas madres pueden tener anemia después del parto. La anemia puede causar una baja producción de leche que puede entorpecer la lactancia. Si la madre tiene anemia deberá tomar la suplementación adecuada para recuperarse.

Suplementación de vitamina D durante la lactancia materna

No se han identificado guías de práctica clínica (GPC) o protocolos elaborados en nuestro contexto sanitario que hagan referencia, específicamente, al manejo de una mujer que presenta una deficiencia de vitamina D (valores de 25-hidroxi vitamina D [25(OH)D] < 12 ng/ml)(1) y está en periodo de lactancia materna. Se han consultado además una GPC(8) y varios sumarios de evidencia(9-11) sobre el tratamiento del déficit de vitD en adultos y, en general, plantean que el tratamiento de la mujer que está amamantado y tiene un déficit de vitD sería similar al de una mujer que no está amamantado y que se deberían evitar dosis altas de vitD. Sugieren que pueden ser necesarias dosis de mantenimiento de al menos 1.500-2.000 UI/día de vitD para obtener niveles séricos de 25(OH)D suficientes (superiores a 20 ng/ml [50 nmol/L]).

Por último comentar que se ha localizado una revisión, publicada en diciembre de 2023 (y actualizada el 29 de enero de 2024) por el “Specialist Pharmacy Service” del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido, sobre el tratamiento con vitD durante la lactancia(13). dosis de carga (por encima de 4.000 UI diarias) cuando el tratamiento de vitD puede requerir una corrección rápida. Las dosis de carga generalmente no excederán una dosis total acumulada de 300.000 UI divididas en dosis diarias o semanales durante 6 a 10 semanas. No existe un límite superior de dosis de vitD durante la lactancia, pero el riesgo de hipercalcemia infantil aumenta a medida que aumenta la dosis. Por lo tanto, se recomienda que ante regímenes de dosis de carga con una dosis acumulada mayor de 300.000 UI (que pueden incluir un ciclo de tratamiento de más de 10 semanas, o 300.000 UI administradas en menos de 6 semanas) se realice un seguimiento adicional del lactante. Esto puede incluir controlar los niveles de calcio del bebé.

La lactancia es una experiencia única y hermosa, pero también requiere una atención especial a la nutrición. Asegurarse de que tanto la madre como el bebé reciban las vitaminas y los nutrientes necesarios es fundamental para un desarrollo saludable.

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