Rafael Farina: Legado de un Cantaor Flamenco
Rafael Farina, cuyo nombre completo era Rafael Antonio Salazar Motos, fue un destacado cantaor flamenco español nacido en Martinamor, Salamanca. Su vida, marcada por la pasión por el cante y un profundo amor por su tierra, Salamanca, lo convirtió en una figura emblemática del flamenco.
Orígenes y Niñez
Rafael Antonio, hijo de los gitanos 'El Bolera' y la Jesusa, tuvo una niñez difícil creciendo en el ambiente más pobre y deprimido de la ciudad del Tormes. No quedaba más remedio que aprender alguna gracia, algún cante o baile para pedir 'una voluntad' a las puertas de las iglesias, catedrales, hoteles o restaurantes de señoritos.
Allá por 1936, con 13 años y espigado, el gitano Farina, a la sombra de los altos militares de alcurnia, de los ricos mineros o los señoritos aristócratas, que llegaban a la ciudad con el nuevo régimen, tuvo su primer contacto con el Barrio Chino, quien lo formaría, acogería y del que nunca más se despegó.
La ilustre 'La Margot', Manuela de la Rosa y Ponce de León, natural de Sevilla y llegada a Salamanca para ser la 'madama' de una casa de lenocinio, 'lumís' o prostitución, con su 'Casa La Margot' en Tahonas Viejas. También regentó un cabaré en la calle Cervantes, esquina Carniceros, y ha sido, junto a 'La Mara', su amiga, la más universal de todas.
"En Salamanca había mucha miseria antes y después de la guerra. La tenían miles de familias que vivían en los barrios antiguos y pobres, la tenían en zonas extraradio como Los Pizarrales, la tenían miles de payos con antecedentes de casa y tal, conque ya te puedes imaginar en las condiciones que vivíamos las familias gitanas que en los meses de buen clima solíamos dedicarnos a ejercer de errantes de pueblo en pueblo. Yo utilicé por vez primera un váter, una ducha y un mantel en casa de Margot. Me enseñó a vestir y me quiso con ternura, admiración y hasta compasión. Porque entonces yo era digno de compasión a pesar de que ya empezaba a destacar cantando. También ayudó a otros de mi familia. Pero ya eran distintos tiempos. Iba yo por delante".
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Inicios de su Carrera Artística
Antes de dar el salto a Madrid, Farina pasó por Valladolid, donde hizo buen ambiente en algunas ventas, como la de 'Los Morales', cuyo dueño, Ángel Prieto, era gran aficionado al cante. De la ciudad del Pisuerga viajó a Barcelona, donde no tuvo buena suerte, aunque formó un grupo con Manolo Bulerías y Niño de Cartagena, cumpliendo numerosas galas en locales del Paralelo y el teatro Tívoli.
Florencio Castellanos González, conocido en el mundo taurino como 'El Chaval de Hervás' se había buscado la vida en Salamanca, donde vivió hasta mediados los años cuarenta. Sin cultura y analfabeto se bandeaba por la vida de manera magistral. Nunca pasó de modesto banderillero y mozo de espadas. Pero tuvo ojo con el gitano de Salamanca, de cuyo padre era amigo y se recorrían las ferias de la provincia. Tal era, que Rafael lo llamaba 'El Compadre', era hombre bueno y siempre buscó lo mejor para el gitano, al que aconsejaba en lo personal y en lo artístico.
Y llegó el arranque definitivo. Fue por su participación en el homenaje a Juanito Mojama en 1949 en el Cine Alcalá de Madrid. Allí lo vio el matador de toros Antonio Márquez, marido de la estrella de la copla española, y lo contrató, dicen, por 150 pesetas cada actuación en la compañía de doña Concha Piquer y, así, debutó en el Lope de Vega de Madrid. Recorrió durante un año España y después diversos países de América. De ahí surgió su noviazgo y su boda oficial con la granaína María Amaya 'La Pillina', sobrina de la célebre cantaora 'La Gazpacha'.
Relación con Salamanca
Pero regresemos a lo nuestro, a los avatares históricos de Rafael Farina con su tierra, a la que amó más que nada, y a sus gentes, que las hubo buenas, como Sandalio Alonso Bullón, nacido en Béjar en 1905. Sandalio, fallecido en 1988, fue todo un personaje en la segunda mitad del siglo pasado en la ciudad del Tormes. Desde muy jovencito, al quedar huérfano, comenzó a trabajar en el Café Novelty y, a continuación, a la Cafetería Las Torres, lo que hizo arraigar amistad con Calderas y Rafael. En 1939 se hizo propietario de 'Los Limoneros', situado en la Plaza del Mercado, esquina con la calle Obispo Jarrín, convirtiéndose en foco del flamenco en Salamanca. Por su tarima pasaron todos los cantaores y tocaores charros pero también los que llegaban de fuera. Un lugar de reunión gitana y fiesta flamenca para los aficionados locales que, Farina, siempre consideró su casa.
En aquellos tiempos de niñez, los gitanos, en su mayoría, estaban indocumentados y no cumplían el servicio militar, entre otras cuestiones. Eso le aconteció al niño Rafael Antonio, que, cuando necesitó papeles para cruzar el charco con Concha Piquer necesitaba pasaporte, pero no tenía documentación. El único que estaba documentado en su casa era su hermano Calderas, a cuyos papeles recurrieron.
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Antonio Amaya 'El Pillín', un granaíno que fue mánager, cuñado y compañero, deja claro el amor de Rafael Farina por su Salamanca: "Personalmente creo que Salamanca nunca se portó con Farina como merecía. Montamos espectáculos cinco o seis años y sólo iban cuatro amigos. Recuerdo en una ocasión que llegó a la Plaza Mayor, después del espectáculo de la noche, y con un bastón que llevaba hizo una cruz diciendo: "Nunca volveré a Salamanca mientras no sea reclamado". Bastantes años después de ser figura se le aceptó en Salamanca mayoritariamente. Tras su muerte lo han acogido y le han dado un trocito de tierra. ¿Dónde mejor iban a guardar un tesoro? Tenía a Salamanca siempre en la boca. Desde que se levantaba hasta que se acostaba".
Martinamor, su pueblo, también fue lugar que nunca olvidó. Una gran parte de las obras que se realizaron en el pueblo las costeó Rafael. Farina ha cantado a su tierra Salamanca y ha llevado a gala su origen castellano. 'Mi Salamanca' es bandera de sus cantares y buque insignia de sus coplas. En todas sus galas, una o dos veces cantaba 'Mi Salamanca'. Y, como dice Azofra en su libro, "Farina, hasta el último suspiro de su vida tuvo presente a Salamanca.
El día 8 de septiembre de 1995 Rafael Farina vivió, en su Salamanca, uno de los momentos "más felices" de su vida. El día de la Virgen de la Vega, patrona de Salamanca, fue pregonero de las ferias desde el balcón del Ayuntamiento en la Plaza Mayor, ante miles de salmantinos que llenaban el ágora local.
"Es para mí un honor y la mayor satisfacción de mi vida el poder realizar este acto a este gran hombre, el señor alcalde, que se ha encargado de que el pregón lo diera Farina. No puede contener la emoción y quiere empezar cantando 'Mi Salamanca', a la guitarra, para todos vosotros que os lo merecéis". El domingo, 10 de septiembre, hizo el saque de honor en el estado Helmántico. Perdió la UDS con el Celta de Vigo (0-1), llevándose un mal rato. "En primera división / Salamanca está en primera / en primera división / y con mi copla sincera / yo me sumo a su afición.
Fallecimiento y Legado
Rafael Farina falleció en Madrid el 21 de noviembre de 1995 a los 72 años de edad, como consecuencia de un infarto de miocardio, tras haberle sido practicada una operación a corazón abierto en la Clínica de Nuestra Señora de América de la capital. Está enterrado en el cementerio de su ciudad natal, Salamanca. En el entierro, se le dió, como quien dice, la 'vuelta al ruedo' de la Plaza Mayor antes de encaminarse a la iglesia de San Juan de Sahagún.
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Los familiares de Rafael Farina tienen también su propia historia musical. Era hermano de Rafael Salazar Motos, Calderas de Salamanca y Juana Farina, (el hermano mayor es Rafael y Farina se llamó Rafael Antonio). Su sobrino Diego 'El Cigala' nacido en diciembre de 1968 en Madrid, es hijo de Juana Farina y Pedro Velasco Páez. Su hija Matilde Salazar Serrano (nacida el 9 de febrero de 1965 en Sevilla).
Influencia y Reconocimiento
Rafael cantiñeaba por los soportales de la Plaza Mayor y a las puertas de los cafés de los tratantes. "Por un real un fandango, señorito, que soy 'probe' y no tengo 'pa comé'. A Rafael se le quedó chica Salamanca y se fue por el mundo a desgranar sus coplas. Y Concha Piquer descubrió aquel torrente de voz templada, poderosa, flamenca y limpia que no necesitaba los artilugios del micrófono para llegar al corazón del público.
Rafael tenía voz de campaña con un poderío que pocos han logrado alcanzar. Gitano de Salamanca. Motos y Salazar como se apellidan casi todas las familias del bronce salmantino. Su primo Emilio Motos, más listo que el hambre, se compró una finca y una ganadería cerca de Navalmoral y su hermano 'El Calderas' de Salamanca, le cantaba a esa escultura del baile que es María Albicín. Y todos estos gitanos con el nombre de Salamanca en la punta del corazón.
Ahora que ya casi no quedan toros bravos en Salamanca, ahora que las campanas del toreo suenan a latón, Federico (García Lorca) se quedará asombrado de que en Salamanca hubiera un gitano de tan buena planta y tan buena voz. Federico dijo que los gitanos eran "bronce y sueño". Tu bronce se quedó aquí en tu última copla desde el balcón del Ayuntamiento.
Tamara: Heredera del Legado Farina
Tamara lleva el arte en las venas. Su abuelo era el gran Rafael Farina y ella a muy temprana edad se convirtió en 'La niña del bolero'. De eso ya hace 25 años y ha recorrido los escenarios de medio mundo con su música. Tamara ya es una mujer y ha sabido conciliar su carrera con su familia. Se casó en 2005 con Daniel Roque y un año más tarde nació su primera hija, Daniela, y tiene tres hijos más: Leandro, Valentina y Héctor. Tamara tiene un verano lleno de conciertos y está preparando un gran espectáculo que grabará en Madrid para celebrar todos sus años de carrera.
Tamara recuerda con cariño a su abuelo: "Sí, se murió cuando yo tenía once años. Por dos meses se perdió el programa donde empecé a cantar. Él ahora estaría orgulloso de mí". También rememora las giras de sus abuelos: "Por supuesto. Yo con cuatro años pedía que me sacaran a bailar".
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