Baja por Embarazo de Riesgo a Edad Avanzada

09.12.2025

La sociedad española ha experimentado cambios significativos en las últimas décadas, especialmente en el ámbito reproductivo. Cada vez más mujeres postergan la decisión de ser madres, convirtiendo la maternidad a edad avanzada en un fenómeno social creciente.

Ser madre después de los 40 años es una realidad cada vez más frecuente, lo que genera dudas sobre cuándo se considera un embarazo de riesgo a edad avanzada. Por ello, es importante ofrecer información clara y precisa sobre este tema.

Un embarazo de riesgo por edad se define como aquel que ocurre en mujeres de 35 años o más. El riesgo asociado con la edad aumenta a partir de los 35 años, pero muchas mujeres mayores de esta edad tienen embarazos y bebés saludables. El monitoreo y la atención médica adecuada son fundamentales.

Es verdad que el término "alto riesgo" preocupa, pero a menudo las mujeres con embarazos de alto riesgo por edad no suelen tener problemas y su embarazo transcurre plácidamente.

¿Cuándo se Considera un Embarazo de Riesgo?

Un embarazo de alto riesgo es aquel que puede verse afectado por factores que pueden conducir a un resultado desfavorable.

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Existen diferentes niveles de riesgo:

  • Embarazo de riesgo medio: Incluye a adolescentes menores de 18 años y mujeres mayores de 35, además de aquellas que fuman o padecen obesidad. Este grupo tiene riesgo de padecer diabetes gestacional o tener un parto prematuro.
  • Embarazo de riesgo alto: Se da en embarazos de gestación gemelar, mujeres con anemia, hipertensión crónica, diabetes o aquellas que han sufrido una operación de útero.
  • Embarazo de riesgo muy alto: Está asociado principalmente a los embarazos múltiples.

La edad materna avanzada es un factor claro de riesgo porque eleva las probabilidades de que el feto sufra alguna anomalía cromosómica, de ahí la importancia de las pruebas de diagnóstico prenatal.

Factores de Riesgo en el Embarazo a Edad Avanzada

El primer gran hándicap después de los 40 años es la disminución de las probabilidades de quedar embarazada naturalmente. La reserva ovárica ha disminuido y, aunque aún es posible tener un embarazo y un parto completamente normales, la fertilidad es cada vez menor.

A partir de los 40 años, suelen existir otros problemas de salud, como la tensión alta, que pueden dar lugar a una complicación llamada preeclampsia.

En cuanto a otros riesgos, el riesgo de abortos en el primer trimestre, debido a problemas cromosómicos es mayor. Por otro lado, aumentan las posibilidades de que se desarrollen anomalías cromosómicas, como el síndrome de Down, debido a la disminución de la calidad de los ovocitos y el esperma conforme pasan los años.

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Durante el primer trimestre de embarazo, las mujeres mayores de 35 años tienen un aumento del 45% de pérdida de la gestación -principalmente por abortos espontáneos y gestaciones extrauterinas-.

En el caso de los abortos espontáneos, la relación con la edad se explica por modificaciones a dos niveles: en el ovario, el envejecimiento altera la integridad de los óvulos y del sistema endocrino del ovario; y en el útero, ocurren modificaciones de la función uterina, mermando la capacidad para soportar una gestación.

Están incrementados el número de gestaciones múltiples (en parte debido a las técnicas de reproducción asistida), lo que se relaciona con morbilidad materno-fetal.

En el caso de mujeres mayores de 35 años, está incrementado por 2 el riesgo de parto por cesárea.

La probabilidad de tener miomas puede aumentar con la edad.

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En términos de probabilidad, las mujeres menores de 35 años de edad tienen una probabilidad de tener un aborto involuntario del 15%, mientras que en las mujeres de entre 35 y 45 años las posibilidades son de entre el 20% y el 35%. Una vez superados los 45 años, el riesgo aumenta hasta el 50%.

Pruebas Diagnósticas y Asesoramiento Genético

Justo antes de la concepción, el óvulo se divide. Con respecto a los riesgos genéticos hay manera de conocerlos por un asesoramiento genético y mediante varias opciones de estudios. Algunos se realizan sin que existan riesgos de complicar el embarazo, llamados no invasivos (diagnósticos prenatales sin riesgo) como la ecografía, los marcadores bioquímicos o el triple test; otros, cuya realización se asocia a un riesgo potencial de pérdida del embarazo, se llaman estudios invasivos (diagnósticos prenatales con riesgo) y son la amniocentesis y la biopsia coriónica y la cordocentesis.

El estudio genético de cribado de portadores permite detectar, antes de iniciar el tratamiento, si los futuros padres o los donantes (en caso de necesitar usarlos) son portadores de enfermedades recesivas en su ADN.

Algunas pruebas genéticas incluyen:

  • Amniocentesis
  • Biopsia de vellosidades coriónicas

La más reciente es el Test NACE.

Cuidados Recomendados Durante el Embarazo de Riesgo

Una vez se diagnostica el embarazo de riesgo y se determina su nivel, hay que empezar a seguir unas pautas para asegurar que todo vaya bien, y que el bebé nacerá sano.

Si quieres quedarte embarazada y estás ya en la edad de riesgo por edad avanzada, intenta mantenerte lo más sana posible. Es importante abandonar el consumo de tabaco y alcohol y elegir una alimentación saludable.

En caso de embarazo de alto riesgo, tu médico te indicará cuáles son las recomendaciones a seguir, que suelen ser priorizar el descanso, limitar el esfuerzo físico y tomar algunos medicamentos prescritos.

Es importante saber que muchas de las complicaciones se previenen con un correcto control prenatal y cumpliendo rigurosamente las indicaciones médicas.

Algunas recomendaciones incluyen:

  • Visitar al médico de manera frecuente, para que este pueda seguir la evolución y practicar las pruebas de control necesarias, tales como análisis de sangre y de orina, entre muchas otras pruebas.
  • No beber alcohol ni fumar tabaco, algo que se extiende a todos los embarazos. Además hay que huir de las situaciones de estrés.
  • Reposar mucho y dormir al menos 8 horas al día.
  • En cuanto a la realización de ejercicio, está permitida. Eso sí, solo el que el médico señale y considere indicado.

Como hemos dicho antes, tener un peso adecuado, una dieta saludable (fruta, verdura, cereales, evitando los alimentos procesados y azucarados, así como el consumo excesivo de sal) y eliminar el tabaco, son hábitos fundamentales.

Mantener una dieta equilibrada y hacer ejercicio regularmente puede ayudar a reducir los riesgos.

Baja Laboral por Embarazo de Riesgo

Son muchas las circunstancias por las que el embarazo y la vida laboral no son compatibles. En algunas ocasiones, la causa por la que no se recomienda trabajar durante la gestación viene del embarazo en sí. Un ejemplo de ello sería un embarazo de alto riesgo que requiere reposo.

Otras veces se aconseja estar sin trabajar durante la gestación puesto que el propio empleo puede afectar a la salud de la madre y/o del feto.

Por todo ello, cada situación se debe evaluar de manera personalizada para tomar la decisión más adecuada y evita riesgos en la gestación.

En algunos casos, puede ser necesario tomar una baja laboral para reducir el estrés y los riesgos asociados con un embarazo de alto riesgo. Sin embargo, esto no siempre es necesario.

Si el trabajo que realiza la embarazada transcurre en un entorno seguro y su salud durante el embarazo es buena, la mujer podrá continuar su actividad laboral prácticamente hasta el final del embarazo. Algunas mujeres optan por reducir su ritmo de trabajo o realizar un cambio de actividades dentro de su puesto laboral.

En nuestro post Baja por maternidad: resolvemos todas tus preguntas te contamos que, por motivos médicos, la baja por embarazo de alto riesgo es un derecho cuando así lo indique el especialista. La cuantía es equivalente al 100 % de la base reguladora correspondiente.

Las bajas médicas dependen de cada mujer y del riesgo que le conlleva estar embarazada. La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia elaboró una tabla para las mutuas para orientarles en este tema. Esta tabla -llamada la tabla SEGO- establece la baja desde el primer día en aquellos casos en los que exista un riesgo obvio para el embarazo o el embarazo se etiquete como de alto riesgo.

Una vez presentada la solicitud de baja, el plazo de resolución, según lo que estipula el RD 286/2003, no debe superar los 30 días.

Además, la mujer no tiene la obligación legal de comunicar a la empresa en la que trabaja si está embarazada, pero en determinados casos, cuando el puesto de trabajo puede suponer un riesgo, es mejor notificarlo cuanto antes y solicitar la adecuación del puesto (si no fuera posible se le concederá una baja por riesgo de embarazo).

La exposición en el trabajo a radiaciones, sustancias químicas peligrosas, frío o calor extremo, vibraciones, ruido, agentes biológicos; posturas forzadas, manipulación de cargas, horarios inadecuados, estrés y otras condiciones de trabajo pueden dañar la capacidad reproductiva de hombres y mujeres, y suponer un grave riesgo para la salud de la mujer embarazada y su descendencia.

La mujer, por tanto, deberá acudir a su médico de cabecera y si este considera que es conveniente que deje de trabajar algún tiempo, debido a su embarazo de riesgo, le emitirá un parte médico de baja. Las situaciones por riesgo durante el embarazo se producen cuando los agentes, condiciones o procedimientos del puesto de trabajo pueden influir negativamente en la salud de la madre gestante y/o la del feto.

En ese caso, la empresa debe adoptar medidas preventivas complementarias. Si no es posible, la alternativa es cambiarla temporalmente de puesto de trabajo a otro exento de riesgos para su embrazo.

La prestación por riesgo durante el embrazo, regulada por el Real Decreto 295/2009, es un subsidio que recibe la trabajadora embarazada durante el periodo de suspensión del contrato de trabajo o de interrupción de su actividad profesional por riesgo durante el embarazo.

Para tramitar la solicitud y respectiva documentación sin necesidad de estar en posesión de certificado digital puedes acceder a la plataforma de Prestación por riesgo durante el embarazo.

Ejemplos de Celebridades

A nadie le gusta que le digan que su embarazo es de riesgo por la edad, pero por suerte muchas «madres añosas» consiguen su sueño de serlo sin problemas. Lo vemos diariamente en nuestro centro.

Halle Berry tuvo a su hija a los 41 años. Nicole Kidman, también. Y Susan Sarandon fue madre a los 45.

Conclusión

Aunque en este artículo te contamos qué puede ocurrir en un embarazo de riesgo por edad avanzada, esto no quiere decir que siempre ocurra. En cualquier caso, es importante afrontar un embarazo a la edad que sea con un buen estado de salud, e intentar mantener unos hábitos de vida saludables durante el mismo.

Ser madre después de los 40 es algo tan maravilloso como a los 20, 25, ó 35 años. Es importante saber que muchas de las complicaciones se previenen con un correcto control prenatal y cumpliendo rigurosamente las indicaciones médicas.

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