Reciclaje de Pañales Desechables: Un Enfoque Sostenible
En España, el uso de pañales desechables genera más de 900.000 toneladas de residuos al año, representando un desafío ambiental significativo. Ante esta problemática, diversas iniciativas y proyectos a nivel mundial están explorando métodos innovadores para reciclar estos productos y reducir su impacto en el medio ambiente.
Plantas de Reciclaje de Pañales: Un Modelo Europeo
En el norte de Italia, se ha inaugurado una planta industrial pionera en el reciclaje de pañales desechables. Ése fue el germen de la planta que se acaba de inaugurar como la primera estructura industrial de tratamiento de pañales de un sólo uso, compresas para la incontinencia y productos higiénicos femeninos en el continente europeo. Situada en Lavadina di Spresiano (Treviso), la localidad más cercana a la laguna de Venecia, en Italia, la infraestructura es obra de un consorcio encabezado por Procter and Gamble -que tiene una joint venture, de nombre Fater, con el Grupo Angelini-, y Contarina Spa, la empresa que se ocupa de gestionar la recogida de basuras en 50 ayuntamientos de la zona.
Durante su reciente presentación en sociedad, hasta la organización ambientalista Legambiente sacó pecho de esta planta. «Ya no somos el país de las urgencias de los residuos, la de la tierra de fuego en Campania, ni la de los problemas de recogida en ciudades como Roma, etc.», afirmó Stefano Ciafani, director general de la entidad, recordando las muchas noticias que relacionaron durante unos años el país con la mala praxis en la gestión de residuos y las actividades delictivas de las organizaciones mafiosas.
Proceso de Reciclaje en la Planta Italiana
Hasta esta estructura de gestión de residuos urbanos llegan los pañales que se recogen en los centros de mayores, residencias y hospitales principalmente. También hay recogida de pañales a domicilio en aquellas localidades que cuentan con retirada de residuos puerta a puerta. La planta tiene capacidad para tratar unas 10.000 toneladas al año y cubrir la demanda de una población de un millón de habitantes», explica Marcello Somma, responsable de I+D y desarrollo de negocio de Fater y quien ha encontrado la solución tecnológica.
Ahora mismo, y tras seis meses de la primera puesta en marcha, a modo de prueba, las máquinas completan ocho procesos de tratamiento de 750 kg cada uno. Los pañales entran en camiones especiales. Nadie toca el producto cuando llega, pasa directamente al área de almacenamiento donde se comprimen los residuos y se presionan para reducir el olor. La segunda fase es la de saneamiento. Aquí se encuentra el autoclave; el corazón de la tecnología, donde se esteriliza el producto mediante presión y vapor. Tiene capacidad para tratar de una sola vez 750 kg de pañales.
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El proceso dura 45 minutos y en él, el agua entra en todos los lugares del pañal eliminando la carga bactériana. Una vez terminada la fase de esterilización, se rompen los pañales para quitarles la humedad con aire caliente en la siguiente máquina. Un flujo de aire a alta temperatura y ascendente atraviesa el material distribuido en una cinta transportadora. Cada una de las bandejas que contiene los pañales tiene una velocidad de aire. Cuando salen el material está esterilizado y no huele, «el proceso ha sido certificado por los mismos que comprueban la esterilización en los hospitales», explica Somma.
Una vez aquí, el producto pasa por una máquina donde se separan los diferentes componentes del pañal: plástico, celulosa y el polímero superabsorbente (un gramo de dicho polímero absorbe decenas de veces su propio peso en agua). Es el segundo corazón tecnológico de la planta y se compone de varios separadores. El primero de ellos es como el tambor de la lavadora, el plástico es el único que resiste el movimiento y se queda adherido al tambor y el resto se separa. Luego hay un separador que funciona con infrarrojos y distingue los plásticos buenos de los malos. Al final un nuevo tambor centrifuga la celulosa y separa la fibra absorbente, que es siempre un polímero plástico.
Por cada tonelada de residuo tratado y una vez eliminada la humedad se obtienen 150 kg de celulosa, 75 kg de plástico y 75 kg de polímero superabsorbente. O lo que es lo mismo 300 kg totales, de los que el 50% es celulosa, el 25% fibra y otro 25%, plástico.
El plástico recuperado se utiliza para hacer tapones de detergentes, pinzas para la ropa, juguetes, pallets o material de escuela. La celulosa puede reutilizarse en lechos para gatos, papeles especiales, tejidos o como sustrato de jardinería, entre otros usos. El polímero superabsorbente es, a su vez, el material más caro de cuantos se recuperan. Cuesta unos 2.000 euros la tonelada. Con lo que obtienen se hacen barreras anti inundación y material para jardinería. «Además de que no acaba en vertedero, el plástico y la celulosa que se obtienen son de mucha calidad, porque están en contacto con pieles íntimas», explica Somma.
En cuanto al ahorro de emisiones, éste es de 400 kg por cada tonelada tratada que no acabe en vertedero o sea incinerada y teniendo en cuenta el transporte de los residuos. Lo mismo que absorben 30.000 árboles o lo que producen de gases 100.000 coches en un año.
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Alternativas Innovadoras para el Reciclaje
Degradación Enzimática de la Celulosa
Un equipo de investigación del Instituto de Ciencias Naturales y Médicas (NMI) de Reutlingen, Alemania, ha desarrollado un método para degradar eficazmente la celulosa presente en los pañales, facilitando la separación de componentes y abriendo la puerta a la reutilización de materiales valiosos.
El proceso desarrollado por el NMI comienza con la adición de cloruro de calcio a los pañales triturados y humedecidos, lo que permite liberar el líquido retenido por el SAP y facilita la mezcla del material. Posteriormente, se introducen enzimas específicas que descomponen la celulosa en azúcares solubles. Este enfoque permite separar eficazmente la celulosa del SAP, facilitando su reciclaje y reutilización en diversos productos.
La celulosa convertida en azúcares puede tener múltiples aplicaciones, como la producción de biocombustibles, bioplásticos o aditivos alimentarios. En comparación, el sistema enzimático del NMI es más selectivo, con menor impacto ambiental y con una perspectiva más prometedora para valorizar los subproductos.
Reciclaje de Superabsorbentes con Luz UV
Investigadores del Instituto de Tecnología de Karlsruhe (KIT) han mejorado notablemente el complejo reciclaje de estos superabsorbentes. Con la ayuda de rayos UV, disuelven las cadenas químicas que mantienen unidos los polímeros 200 veces más rápido que antes, sin productos químicos y a temperatura ambiente. Los polímeros disueltos pueden transformarse en nuevos adhesivos y tintes.
Para ello, los investigadores cortaron el absorbente de pañales convencionales, lo humedecieron con agua y luego lo expusieron a la luz con una lámpara de 1.000 vatios. Al cabo de sólo cinco minutos, el material sólido se convertía en líquido que goteaba en un recipiente de recogida. A continuación, el equipo transformó el producto químico líquido en bruto en nuevos adhesivos y tintes utilizando métodos conocidos.
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Uso de Hongos para la Degradación de Pañales
En México, un proyecto propone degradar los pañales desechables con residuos líquidos, por medio de cultivo de setas. Con esta tecnología, un pañal desechable se degrada en sólo 2.5 a 3 meses y su volumen se reduce hasta en un 80%. Los materiales que resultan de este proceso podrían tener distintas aplicaciones.
Pañales Desechables en la Construcción: Un Nuevo Enfoque
Un equipo de investigadores de la Universidad de Kitakyushu, en Japón, han estudiado una nueva técnica para convertir estos productos de higiene para bebés en parte de la arena que se destina a la construcción con hormigón.
"Se ha demostrado que las propiedades mecánicas y el contenido microbiano del concreto con pañales desechables, en composiciones específicas, son idénticos al concreto convencional" indica el estudio desarrollado publicado en la revista Science Reports. "Agregar un 1% de pañal al concreto mejora la hidratación del curado interno y produce el material más resistente y duradero" afirman los investigadores respaldados por publicaciones anteriores.
Los investigadores prepararon muestras de concreto combinando desechos de pañales, cemento, arena, grava y agua. La mezcla resultante se dejó curar durante 28 días, proceso similar al que se realiza con el hormigón tradicional. El siguiente paso consiste en probar la resistencia de este nuevo hormigón, realizando pruebas de presión en bloques que contenían diferentes porcentajes de los pañales reciclados.
Los investigadores llegaron a la conclusión de que los pañales pueden sustituir hasta el 10% de la arena con la que se fabrica el hormigón de un edificio de tres pisos. Así, para una casa de solo un piso, se podría usar hasta el 27% de la arena con los desechos de los pañales. Por otro lado, se podría incrementar hasta el 40% si la mezcla se usa para las paredes divisorias.
Después de haber demostrado la utilidad de los pañales desechables como elemento de construcción, los responsables de este proyecto advierten que faltan todavía algunas barreras que derribar. Una sería la necesidad de actualizar las normas y reglamentos de construcción existentes que se limitan a los materiales convencionales.
Composición de los Pañales Desechables
Los pañales desechables están compuestos por múltiples capas de materiales: una capa exterior impermeable (polietileno), un núcleo absorbente de celulosa y polímeros superabsorbentes (SAP), y una capa interior de polipropileno. El SAP, generalmente basado en poliacrilato de sodio, puede absorber entre 30 y 60 veces su peso en agua.
En España, se estima que se desechan alrededor de 1.000 millones de pañales al año, generando aproximadamente 172.000 toneladas de residuos no reciclables.
Impacto Ambiental y Alternativas
Se estima que un solo bebé puede generar entre 1 y 1,5 toneladas de residuos de pañales en sus primeros dos años de vida. Hasta la fecha, los métodos más comunes para tratar pañales usados incluyen la incineración o el enterramiento en vertederos.
El reciclado final es un paso que obvia que lo primero para establecer una economía circular es evitar el residuo. Estas plantas no son la solución», opina Rosa García, directora de Rezero. Según sus estudios, «a nivel coste, los pañales de un sólo uso suponen entre 960-1.960 euros para las familias. Por eso queremos que se fomente el uso del pañal reutilizable. Se trata de una braguita impermeable que tiene dentro una toallita de cáñamo u otro material lavable. Se pueden utilizar hasta cuatro años. En cuanto a la inversión, cada unidad reutilizable cuesta unos 25 euros y con 10-15 de ellos se cubren las necesidades de cambio de los bebés», matiza García.
La entidad está inmersa en un proyecto piloto en Torrelles de Llobregat. La iniciativa, impulsada por el Ayuntamiento, la guardería Escola Bressol y la Agencia de Residuos de Cataluña, persigue implantar los pañales reutilizables en dicho centro.
| Componente | Porcentaje en Pañal Desechable | Material Recuperado por Tonelada | Posibles Usos |
|---|---|---|---|
| Celulosa | 50% | 150 kg | Lechos para gatos, papeles especiales, tejidos, sustrato de jardinería |
| Plástico | 25% | 75 kg | Tapones de detergentes, pinzas para la ropa, juguetes, pallets, material de escuela |
| Polímero Superabsorbente | 25% | 75 kg | Barreras anti inundación, material para jardinería |
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