Causas de la infertilidad femenina: Un análisis detallado

10.01.2026

La infertilidad es una condición médica que puede causar perjuicios físicos, psicológicos, médicos y espirituales en quienes la padecen. La infertilidad es una causa común de preocupación en la población general y conocer sus causas es el primer paso para solventarla.

La infertilidad se refiere a la incapacidad de un individuo para tener descendencia de manera natural. Se considera necesaria, por lo general, una evaluación para el diagnóstico de la infertilidad cuando una pareja lleva 12 meses manteniendo relaciones sexuales habituales sin protección y no ha logrado el embarazo. En el caso de mujeres mayores de 35 años, el tiempo estipulado es de seis meses practicando relaciones sin protección.

La infertilidad es un problema muy común. Según la OMS, se estima que a nivel mundial afecta a unos 186 millones de personas. No obstante, los datos apuntan a que entre el 10 y el 17 % de las parejas en todo el mundo experimentan infertilidad en algún momento de su etapa reproductiva. Esto la convierte en una de las enfermedades más comunes entre las personas de 20 a 45 años. En España, se estima que aproximadamente una de cada seis parejas en edad reproductiva tiene problemas para tener hijos. La infertilidad afecta, por tanto, al 15-20% de las parejas españolas.

Aproximadamente un 30% de los casos de infertilidad se asocian a problemas en la mujer, y otro 30% a dificultades que sufre el varón. Cuando hablamos de causas de infertilidad femenina, hay condiciones y/o enfermedades muy concretas que pueden estar provocando problemas a la hora de concebir.

Hay muchos rasgos propios de la persona que pueden fomentar la infertilidad (peso, edad, genética y más), pero otros están relacionados con situaciones patológicas que requieren atención sanitaria urgente. Fuentes profesionales estiman que hasta 1 de cada 5 mujeres de 15 a 49 años sin embarazos previos tienen problemas para quedarse embarazadas 1 año después de empezar a intentarlo.

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Si tu pareja y tú lleváis más de un año manteniendo relaciones sexuales sin protección, pero aun así no habéis logrado el embarazo, es recomendable que acudáis a un especialista para que estudie vuestra capacidad reproductiva. Si te encuentras en una de estas situaciones, o llevas entre seis meses y un año intentando quedarte embarazada por medios naturales sin conseguirlo, ¡consulta a un profesional especialista en fertilidad!

Antes de empezar un tratamiento de reproducción asistida es necesaria una evaluación tanto de tu fertilidad como de la de tu pareja.

Principales causas de infertilidad femenina

1. Edad

La edad es el factor predisponente más importante a la hora de explicar la infertilidad femenina. La edad es el principal factor pronóstico a la hora de buscar un embarazo. Se sabe que la edad más fértil de una mujer está cerca de los 20 años, y que luego esta fertilidad disminuye gradualmente. A partir de los 30 años se acelera su disminución, siendo más drástica a partir de los 35 y cayendo dramáticamente pasados los 40.

Las mujeres producen más óvulos durante la adolescencia y la veintena, momento en el que tienen aproximadamente un 25% de posibilidades de quedarse embarazadas cada mes de forma natural. Se estima que, a los 40 años, solo un 44% de las mujeres que traten de quedarse embarazadas darán a luz a un niño vivo un año después. A partir de los 45 años es muy difícil concebir y el proceso conlleva riesgos tanto para el feto como para la madre. La menopausia marca el momento de no retorno en lo que a fertilidad se refiere.

Las dificultades a la hora de encontrar pareja, el desarrollo profesional como prioridad, la estabilidad económica y las dificultades para conciliar el trabajo con la vida familiar han provocado, sin lugar a dudas, que la edad media de la mujer para tener su primer hijo supere los 30 años. La edad media a la que las españolas son madres no ha hecho más que aumentar. En 1980 era de apenas 28 años. En 2014, de unos 32. Actualmente, el 33% de los niños que nacen en España son hijos de mujeres de más de 35 años. Una edad en la que la fertilidad no es óptima.

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2. Infertilidad secundaria

Se tiene la preconcepción de que las parejas que ya han concebido un hijo en el pasado poseen una mayor facilidad para volver a hacerlo. De todas formas, tal y como indican fuentes profesionales, la infertilidad secundaria es mucho más común de lo que en un principio podría parecer. La infertilidad secundaria se refiere a aquellas parejas que no logran que un nuevo embarazo llegue a término, habiendo concebido previamente, y tras haber buscado la gestación durante un periodo de un año (seis meses en mujeres mayores de 35 años).

La infertilidad secundaria puede ocurrir por cicatrices pélvicas, problemas con el útero, desajustes ovulatorios posteriores al primer parto, problemas generales de salud y mucho más.

3. Síndrome de ovario poliquístico (SOP)

El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es una condición en la que la mujer produce más hormonas masculinas (andrógenos) de las que debería. Afecta al 8-13% de las mujeres en edad reproductiva y se asocia a infertilidad femenina. Esto cursa con el crecimiento de cavidades llenas de líquido, conocidas como quistes, en los ovarios.Se trata de una patología compleja cuya causa principal se basa en un aumento de los andrógenos, lo que se manifiesta en problemas físicos y metabólicos como hirsutismo (exceso de vello corporal), obesidad, acné, irregularidades menstruales por la alteración en la ovulación y, por ende, infertilidad. El SOP es una enfermedad crónica que se diagnostica normalmente en la adolescencia, debido a la irregularidad de los ciclos menstruales, la presencia de acné e hirsutismo.

Para ayudar en la ovulación, se pueden recomendar medicamentos como clomifeno, letrozol, metformina y gonadotropinas.

4. Trastornos de la conducta alimentaria (TCAs)

Los trastornos de la conducta alimentaria (TCAs) son trastornos psicológicos graves vinculados a la distorsión de la imagen corporal y la autopercepción. Las mujeres con un TCA avanzado suelen tener un índice de masa corporal (IMC) que se considera poco saludable. Las hormonas que regulan el ciclo menstrual son de tipo esteroideo y se requiere cierta cantidad de grasas para sintetizarlas. Si la ingesta calórica es mínima, no se pueden producir hormonas que regulen el ciclo hormonal y, por tanto, la menstruación cesa (amenorrea) y la capacidad para quedar embarazada se detiene.

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5. Problemas en las trompas de Falopio

Las trompas de Falopio son 2 tubos delgados que comunican el útero y el ovario en cada plano del cuerpo. Su función es transportar los óvulos para que se puedan fecundar e implantar, lo que da lugar al inicio de la gestación. Si las trompas de Falopio sufren daños, obstrucciones, desgarros, cicatrización o malformaciones congénitas, es posible que se complique mucho el proceso de embarazo. Las infecciones pélvicas y la endometriosis son las principales causas de problemas en las trompas.

  • Endometriosis: en esta condición, el tejido similar al que se encuentra en el revestimiento del útero crece fuera de él. Causa dolor pélvico e infertilidad hasta en el 50% de las mujeres que la padecen. La endometriosis es una enfermedad crónica que se caracteriza por un crecimiento del tejido que reviste el útero (el endometrio) de manera que crece fuera de su localización habitual en la cavidad uterina. Así, el tejido endometrial invade otras zonas del aparato reproductor femenino como ovarios o trompas de Falopio.
  • Enfermedad inflamatoria pélvica (EIP): esta inflamación del aparato reproductor femenino está generalmente causada por una enfermedad de transmisión sexual (ETS). Otras infecciones no vinculadas con el sexo también la pueden causar.
  • Embarazo ectópico: esta condición ocurre cuando el óvulo fecundado se implanta y crece fuera de la cavidad principal del útero.

6. Problemas en el útero

El útero es un órgano muscular hueco situado en la pelvis. Es el sitio donde crece y se desarrolla el bebé durante el embarazo, por lo que resulta obvia su importancia a la hora de explicar la fertilidad femenina (o falta de ella). El útero es un órgano importante en el aparato reproductor de la mujer, especialmente al momento de la implantación del embrión en la cavidad endometrial.

  • Pólipos: los pólipos uterinos son crecimientos anormales adheridos a la pared interna del útero.
  • Fibroides: son tumores no cancerosos comunes entre las mujeres en edad fértil.
  • Septo: un septo uterino es un tabique anormal que se encuentra en el interior de la cavidad del útero. Puede interferir en la fertilidad e incluso causar abortos.

7. Desajustes hormonales

Los desajustes del sistema endocrino, encargado de producir y liberar hormonas, son algunas de las causas principales de infertilidad femenina. Si hay problemas en el ciclo menstrual, en general también se detectan dificultades a la hora de liberar el óvulo en el momento idóneo.

En general, los valores elevados dentro de la normalidad implican que la mujer tiene una mayor reserva ovárica, es decir, una fertilidad y capacidad para quedarse embarazada elevadas.

8. Estilo de vida y estrés

El estrés y el estilo de vida afectan significativamente a la fertilidad. También está establecido que un consumo excesivo de alcohol y tabaco afecta a la probabilidad de fecundación del óvulo. En el caso de varones, estos malos hábitos afectan a la calidad seminal al producir daños a nivel del ADN espermático. En mujeres también pueden afectar a la ovulación y la implantación del embrión.

9. Otros factores

  • Esterilidad inmunológica: la causa más habitual es la presencia de anticuerpos antiespermatozoides, ya sea por parte de la mujer o del hombre. El Síndrome Antifosfolípido también es un motivo de esterilidad inmunológico.
  • Factor genético: estos problemas genéticos pueden venir causados por la edad avanzada de la mujer, o por otras causas como alteraciones genéticas heredadas.
  • Obesidad: En mujeres, la obesidad se relaciona con un aumento del riesgo de Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) y con alteraciones ovulatorias debido a cambios hormonales asociados al aumento de peso.

Tratamientos de fertilidad

España es un país de referencia en materia de medicina reproductiva. Existen multitud de tratamientos para personas y parejas con problemas de fertilidad que pueden implicar a uno solo de los miembros de la pareja o a ambos si su origen se debe a la concurrencia de varios factores. Los tratamientos médicos habituales implican desde la administración de fármacos hasta la realización de cirugías como, por ejemplo, en el caso de malformaciones uterinas u obstrucción en las trompas de Falopio.

En un elevado porcentaje de los casos existirán tratamientos que atajen el problema, pero una alternativa que muchas parejas contemplan cuando las TRA no son suficientes es recurrir a donantes de gametos.

El Sistema de Seguridad Social ofrece el acceso a tratamiento de fertilidad a parejas que no pueden concebir de manera natural. Entre los servicios que se cubren en los hospitales públicos se encuentran los tratamientos de inseminación artificial, ya sea con semen de donante (IAD) o de la pareja (IAC), los tratamientos de fecundación in vitro, así como la preservación de la fertilidad. Estos tratamientos están cubiertos para parejas heterosexuales, parejas de mujeres y mujeres solteras.

Debido al elevado coste de técnicas como el diagnóstico genético preimplantacional (DGP) o la ovodonación, la Seguridad Social no las financia.

Requisitos de acceso a tratamientos de fertilidad por la Seguridad Social:

  • Rango de edad: Es necesario ser mayor de 18 años y el límite de edad máxima establecido para las futuras madres es de 40 años. La mujer debe ser menor de 40 en el momento del inicio del tratamiento. En el caso del varón, la edad límite son los 55 años.
  • No tener descendencia previa: si la pareja tiene hijos previos en común no podrán acceder a los tratamientos de reproducción asistida salvo en condiciones excepcionales como el fallecimiento del niño o si padece una enfermedad grave.
  • Ausencia de enfermedades transmisibles: ambos miembros de la pareja deben estar sanos y estar libres de enfermedades de transmisión sexual, como el VIH o la Hepatitis C, que puedan transmitirse a la descendencia. Estos pacientes son derivados a clínicas con servicios especializados.

En cuanto al coste de la FIV en España, este puede variar según la clínica y la ciudad donde se realice el tratamiento. En promedio, el coste de un ciclo de FIV en España oscila entre los 4.000 y los 6.000 euros, aunque puede llegar a ser más elevado dependiendo de las características específicas del tratamiento. Es importante tener en cuenta que no todos los aspectos del tratamiento están siempre incluidos en el precio.

Recibir este diagnóstico es frustrante, ya que no se propone una manera específica de abordar el problema. Sin embargo, es importante destacar que esto no significa que no exista un tratamiento posible.

Como ves, son muchas las causas que explican la infertilidad femenina. Aunque es normal enfrentarse a cierta dificultad a la hora de intentar concebir, cuando pasa demasiado tiempo o existen otros síntomas corporales se requiere la visita a un profesional médico.

Es fundamental entender que la infertilidad es un problema que afecta a la pareja en su conjunto, no solo a la mujer. Por lo tanto, es esencial que ambos miembros asistan juntos a todas las citas médicas, pruebas, entrevistas y sesiones de apoyo psicológico para hacer frente a este desafío.

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