Ruidos Comunes en Recién Nacidos: ¿Cuándo Preocuparse?
Cuando los padres notan algo raro en su bebé, especialmente si son primerizos, es normal (y bueno) que se preocupen. El sueño del bebé, especialmente en los primeros meses de nacido, no es profundo, ni pacífico ni tranquilo. Es impredecible, inquieto y está lleno de sonidos inusuales. Si eres una mamá o papá primerizo todos estos ruidos nocturnos pueden llegar a estresarte.
Recuerda que los bebés suelen moverse y hacer ruidos mientras duermen como parte de su desarrollo. En la mayoría de los casos, esto es parte del desarrollo natural del bebé y no es motivo de preocupación. Los recién nacidos tienen un sistema digestivo inmaduro y reflejos involuntarios que pueden hacer que se muevan, se quejen o incluso hagan pequeños sonidos mientras duermen.
Ruidos Abdominales en Bebés
¿Es normal que a mi bebé le suenen las tripas?
Uno de los motivos frecuentes de consulta es el sonido que hace la barriga del bebé. Los ruidos abdominales en los bebés, conocidos como borborigmos, son comunes y generalmente no son motivo de alarma. El sistema digestivo de los recién nacidos es muy inmaduro, así que el sonido no es tan raro como parece. Estos sonidos, aunque a menudo son normales, pueden generar mucha inquietud y preocupación. Estos sonidos no indican un problema grave en la mayoría de casos.
¿Qué son los ruidos abdominales en bebés?
Los ruidos abdominales en los bebés son sonidos producidos simplemente por el movimiento de líquidos y gases en el tracto digestivo. Son sonidos que forman parte del proceso digestivo y son más comunes en los bebés, porque su sistema digestivo aún está inmaduro. Los borborigmos no solo son normales, sino que también indican que el sistema digestivo del bebé está funcionando bien. Estos ruidos son una parte natural del desarrollo del bebé y no deben ser motivo de preocupación (a menos que se presenten otros síntomas).
Causas de los ruidos abdominales en bebés
Es posible que al pequeñín a veces le suenen las tripas y que su estómago haga algunos ruidos y te hayas preguntado cuáles son las causas. Aquí te presentamos las más comunes:
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- Sistema digestivo inmaduro: El sistema digestivo de un bebé es aún inmaduro, lo que significa que su funcionamiento no es tan eficiente como el nuestro. Como su sistema digestivo está todavía en maduración, el trabajo del estómago y los intestinos durante la digestión puede provocar estos sonidos abdominales, también llamados ruidos hidroaéreos. En este caso, son totalmente normales.
- Digestión tras la alimentación: Después de alimentarse, es normal que el propio proceso digestivo produzca algunos ruidos, sobre todo tras 1 o 2 horas de haber comido. Los ruidos abdominales en este contexto son una señal de que el sistema digestivo está trabajando para procesar los alimentos. Siempre que no haya dolor o malestar, todo parece normal.
- Reflejo gastrocólico: El reflejo gastrocólico es un fenómeno natural del cuerpo que ocurre cuando el alimento llega al estómago, lo que provoca una contracción del colon. Y sí, es algo que puede generar ruidos abdominales en los bebés. Es un mecanismo que coordina el estómago y el colon para mover los alimentos a través del sistema digestivo. Son sonidos curiosos pero normales.
- Hambre: Esto es igual que en los adultos: el famoso "rugido de tripas" cuando aparece el hambre. Cuando un bebé tiene hambre, el cuerpo envía señales hormonales al cerebro, que a su vez estimula el movimiento en los intestinos. Una señal de que el bebé quiere comer, así de simple.
- Estreñimiento o diarrea: El estreñimiento y la diarrea son dos condiciones que pueden causar ruidos abdominales en los bebés (también nos pasa a los mayores). Cuando un bebé está estreñido, el esfuerzo para evacuar puede generar sonidos en el abdomen. Y por su parte la diarrea puede aumentar el movimiento de líquidos y gases en el tracto digestivo, lo que se traduce en ruido. Hay que acudir al pediatra si notas que el bebé está muy incómodo o que ha cambiado su manera de hacer sus necesidades.
- Cólicos y gases: Los cólicos y los gases son comunes en los bebés y pueden hacer ruidos abdominales a los bebés. Pueden suceder porque el bebé ha tragado aire mientras comía o no los ha expulsado bien al terminar. Una manera de ayudarlo con los cólicos es hacer que el bebé eructe después de cada toma. Otra opción es hacer masajes suaves en el abdomen para liberar los gases atrapados.
- Intolerancias alimentarias: Si un bebé no tolera bien un alimento, su sistema digestivo puede hacer sonidos inusuales. Para descartar esto, es bueno observar otros síntomas de intolerancias alimentarias: erupciones cutáneas, vómitos o diarrea. Si se sospecha de que algún alimento no le sienta bien, consulta con tu pediatra.
¿Cuándo debo preocuparme por los ruidos abdominales de mi bebé?
Como decimos, presentar algún sonido abdominal en principio no es alarmante. No obstante, conviene prestar atención en el caso de que el bebé tenga otros síntomas.
- Signos de dolor intenso
- Pérdida de apetito o cambios en el comportamiento.
- Llanto persistente
- Diarrea con sangre
- Vómitos
- Sangrado rectal
- Estreñimiento severo
- Distensión abdominal
En esta tesitura lo más conveniente es que un especialista evalúe la situación y determine si es necesario que el pequeño reciba un tratamiento concreto. Aunque algunas no suponen un problema importante de salud, sí que pueden resultar dolorosas para el pequeño, y eso también hay que evitarlo. Un diagnóstico temprano puede prevenir complicaciones mayores, así que más vale prevenir que curar.
Laringomalacia en Bebés
Si has notado que tu recién nacido emite sonidos respiratorios inusuales o muestra dificultad para respirar, es posible que te estés enfrentando a la laringomalacia en bebés, una condición común pero poco conocida que puede asustar mucho. No te preocupes, en la mayoría de los casos no es grave y mejora con el tiempo.
¿Qué es la laringomalacia?
La laringomalacia es una condición pediátrica bastante frecuente que ocurre cuando los tejidos blandos de la laringe que se encuentran por encima de las cuerdas vocales, son demasiado flojos y colapsan hacia adentro durante la inhalación. Este colapso obstruye parcialmente las vías respiratorias, lo que puede generar sonidos respiratorios característicos conocidos como estridor, especialmente cuando el bebé llora, se alimenta o respira profundamente. Aunque puede sonar alarmante, en la mayoría de los casos, la laringomalacia es benigna y tiende a mejorar por sí sola a medida que el niño crece y su laringe se desarrolla y fortalece.
Características principales de la laringomalacia
- Estridor inspiratorio: Un sonido agudo que se produce durante la inhalación. Es el signo más distintivo de la laringomalacia y suele ser más evidente cuando el bebé está acostado de espaldas, excitado o alimentándose.
- Dificultad para alimentarse: Algunos bebés con laringomalacia pueden experimentar dificultades durante la lactancia o la alimentación con biberón debido a la obstrucción de las vías respiratorias, lo que puede llevar a pausas frecuentes para respirar.
- Retraso en el crecimiento: En casos raros, los desafíos alimenticios pueden resultar en un aumento de peso insuficiente o un retraso en el crecimiento si la condición impide una alimentación eficaz.
- Apnea: Interrupciones breves en la respiración durante el sueño, aunque menos comunes, pueden ser una complicación de la laringomalacia.
¿Qué causa la laringomalacia en los niños?
La laringomalacia se desarrolla por la inmadurez de las estructuras cartilaginosas de la laringe, que no tienen la rigidez necesaria para mantenerse abiertas durante la respiración. Esta debilidad estructural es más pronunciada en los primeros meses de vida y tiende a mejorar a medida que el niño crece. Es más frecuente en bebés y generalmente se diagnostica en los primeros meses después del nacimiento. Aunque la causa exacta de la laringomalacia no se comprende completamente, no se asocia con ninguna acción o condición durante el embarazo o el parto. Es en realidad, una anomalía del desarrollo que ocurre durante la formación fetal de la laringe.
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¿Cuándo se quita la laringomalacia?
La buena noticia es que, para la mayoría de los bebés, la laringomalacia mejora sin intervención médica a medida que crecen y se fortalecen las estructuras de su laringe, generalmente resolviéndose por completo hacia los 18 y 20 meses de edad.
¿Cómo saber si mi bebé tiene laringomalacia?
Muchos de los signos pueden ser leves, pero siempre debemos estar atentos a cualquier indicio que pueda salirse de la norma y necesite una evaluación más profunda.
- Ruido inspiratorio: Este es el síntoma más característico, un sonido agudo o ronco que se escucha principalmente durante la inhalación. Se nota más cuando el bebé está llorando, alimentándose o excitado.
- Dificultad para alimentarse: Pausas frecuentes para respirar mientras se alimenta, toma de leche menos eficiente o fatiga durante la lactancia pueden ser indicativos de laringomalacia.
- Tiraje: Esfuerzo visible en el cuello, el pecho o entre las costillas al respirar, mostrando que el bebé está trabajando más de lo normal para inhalar.
- Cambios en el color de la piel: Cianosis o palidez alrededor de la boca o en las extremidades durante o después de los episodios de alimentación o llanto.
¿Cuándo es el momento de llevar a tu bebé al médico?
Hay situaciones en las que sí es importante buscar atención médica. Ante la presencia de estos síntomas, es muy importante consultar con un especialista en otorrinolaringología pediátrica. La detección temprana es el primer paso para mitigar los efectos de esta condición y promover una buena calidad de vida para tu pequeño.
Tratamiento de la laringomalacia
Para casos leves de laringomalacia, a menudo recomendamos cuidados y ajustes en el hogar que pueden marcar una gran diferencia en la comodidad y la seguridad del bebé. Esto incluye posicionar al bebé de manera que se minimice el estridor y se facilite la respiración y la alimentación, como mantenerlo en una posición más erguida durante y después de las comidas. También aconsejamos un ambiente de sueño seguro, con el bebé acostado sobre su espalda y sin elementos que puedan obstruir la respiración.
La alimentación puede ser un gran desafío para bebés con laringomalacia y también para los padres. Se puede implicar el uso de biberones especiales o técnicas de alimentación modificadas, y en algunos casos, el enriquecimiento de la dieta para promover un crecimiento y desarrollo saludables.
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Para los casos en los que la laringomalacia afecta a la respiración de forma importante, al crecimiento o al desarrollo del bebé, o cuando se presentan complicaciones como apneas severas, la cirugía sí puede ser la mejor opción. Esta intervención se llama supraglotoplastia.
Otros Ruidos Comunes en Bebés
Gruñidos y Quejidos
Generalmente los bebés pequeños, desde recién nacidos hasta los 3 meses, pueden hacer un ruido por la noche parecido a gruñidos. Aunque resulte muy molesto para los padres, no es nada de lo que haya que preocuparse. Los ruidos que hacen los bebés al dormir se deben a la forma de su nariz y del paladar. Para unos padres primerizos pueden parecer muy inquietantes.
La mayoría de bebés empieza a gruñir a las 2 o 3 semanas de vida y lo deja a los 2 o 3 meses, aunque cada niño es un mundo, habrá unos que no gruñan nunca y otros que sigan haciéndolo de vez en cuando con 2 años.
En muchas ocasiones, los bebés chillan cuando les abrazas y juegas con ellos. Es su forma de exteriorizar que están contentos.
Por qué gruñen los niños o se quejan al dormir se debe a motivos diversos. Pueden estar resfriados y tener la nariz tapada o puede que estén soñando. Hasta que cumplen los 2 o 3 meses, son muchos los bebés que emiten ruidos mientras duermen: lloriquean, gruñen, roncan o tienen hipo.
Muchos gruñidos durante el sueño están relacionados con gases acumulados o la necesidad de evacuar. Los gruñidos nocturnos suelen desaparecer de forma espontánea entre los 3 y 6 meses, conforme el sistema digestivo madura y el sueño se regula.
Sibilancias
Las sibilancias se pueden escuchar cuando el bebé respira, sobre todo al exhalar. Son sonidos parecidos a un pitido o silbido al respirar el bebé que pueden variar en intensidad según el grado de obstrucción de las vías respiratorias. Un bebe con sibilancias puede esconder una enfermedad o problema subyacente, por lo tanto, lo primero que hay que hacer es conocer la causa.
Causas de las sibilancias:
- Infecciones víricas: Los virus que causan el resfriado común, la gripe, la bronquiolitis o la laringitis pueden inflamar y estrechar las vías respiratorias, provocando sibilancias en tu bebé.
- Alergias: Algunos bebés pueden tener alergia a ciertas sustancias como el polen, el polvo, los ácaros, el pelo de los animales o algunos alimentos. Estas sustancias pueden desencadenar una reacción alérgica que provoca inflamación y espasmo de las vías respiratorias, provocando sibilancias.
- Asma: El asma es una enfermedad crónica que afecta a las vías respiratorias, haciéndolas más sensibles e inflamables ante ciertos estímulos como el frío, el humo, el ejercicio o las emociones intensas.
Si tu bebé sufre un pequeño episodio de sibilancias pero se pasa rápido o mejora fácilmente con las medidas que te hemos mencionado anteriormente, no es necesario que te preocupes.
Señales de alerta:
- El bebé presenta fiebre alta (más de 38ºC) o persistente (más de 3 días).
Otros Sonidos
Los bebés hacen ruidos al dormir: se quejan, gruñen, lloriquean, roncan, estornudan, tienen hipo...
Posibles causas:
- Gorgoteo/sonidos de garganta: los recién nacidos no tienen su mecanismo de deglución perfeccionado al principio, por lo que pueden gorgotear con un poco de leche o saliva.
- Fosas nasales tapadas: la razón de que los bebés, durante la noche, hagan ruido al dormir también puede deberse a que, hasta los seis meses, respiran principalmente por la nariz, en lugar de por la boca. La respiración nasal es más ruidosa, debido a los pequeños conductos nasales de un recién nacido y al papel protector de la mucosidad.
- Estornudos/resoplidos/sonidos/silbidos: los bebés también estornudan y resoplan con frecuencia. Esto también se debe a que respiran por la nariz, en lugar de respirar por la boca, y a que sus fosas nasales aún son muy estrechas.
- El ambiente exterior es muy seco en comparación con el del vientre materno. Mientras sus órganos respiratorios se vayan acostumbrando a inhalar aire, podrás escuchar todo tipo de sonidos, incluidos aquellos que te recuerdan a los que hace un "cerdito" o "puerquito". Si no se presentan otros síntomas de mayor envergadura, no hay de qué preocuparse.
¿Cómo saber si un bebé tiene disnea?
La disnea es la dificultad respiratoria o falta de aire, y puede expresarse de forma gradual o repentina. En los niños puede darse por multitud de causas: bronquiolitis, asma, neumonía, bronquitis, laringitis, alergia (al polvo, moho, polen), atragantamiento, etc. En ocasiones, ante situaciones de estrés y de ansiedad, también puede producirse una dificultad al respirar. Sin embargo, en estos casos, notaremos al pequeño nervioso y agitado, con lo que nos daremos cuenta fácilmente.
¿Cómo saber si un recién nacido está mal de los pulmones?
Los pulmones son uno de los últimos órganos en desarrollarse en el cuerpo del bebé durante la etapa prenatal. Incluso, algunas partes de los pulmones no se desarrollan hasta poco antes de nacer.
Los signos de dificultad respiratoria pueden parecerse a otros problemas o condiciones médicas. Siempre consulta al médico del niño para obtener un diagnóstico, si el bebé presenta estos síntomas.
Síntomas de la respiración de tu recién nacido que deben alertarte:
- Respira tan deprisa que está sofocado (en niños tan pequeños, 60 respiraciones por minuto es normal).
- Se ensanchan sus orificios nasales cada vez que el niño inhala aire (aleteo nasal).
- Se queja al coger y soltar aire, como si le doliera algo.
- Notas que están amoratados las uñas, la piel o los labios y no está pasando frío.
- La mucosidad es tan espesa que tiene los orificios completamente taponados.
- Tiene más de 38,5 ºC de fiebre y no le baja.
- Al respirar se le marcan las costillas y se le hinchan las venas del cuello.
Si tu recién nacido presenta alguno de esos síntomas, no lo dudes y ve con él a urgencias lo antes posible para que lo vea un pediatra y determine cuál es su problema.
Tabla Resumen de Ruidos Comunes y Causas en Recién Nacidos
| Ruido | Causa Común | ¿Cuándo Preocuparse? |
|---|---|---|
| Ruidos abdominales (borborigmos) | Sistema digestivo inmaduro, digestión, hambre, gases, estreñimiento/diarrea | Llanto persistente, diarrea con sangre, vómitos, sangrado rectal, estreñimiento severo, distensión abdominal |
| Estridor inspiratorio | Laringomalacia (tejidos blandos de la laringe colapsan) | Dificultad para alimentarse, tiraje, cambios en el color de la piel |
| Gruñidos y quejidos | Desarrollo normal, gases, necesidad de evacuar | Si se acompañan de otros síntomas preocupantes |
| Sibilancias | Infecciones víricas, alergias, asma | Fiebre alta o persistente |
| Gorgoteo | Mecanismo de deglución inmaduro, leche o saliva en la garganta | Generalmente no preocupante |
| Fosas nasales tapadas | Respiración nasal, conductos nasales pequeños | Dificultad para respirar |
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