¿Si el Feto se Mueve Mucho es Mito o Realidad?

17.11.2025

Durante el embarazo, las mujeres experimentan una conexión especial con su hijo, notando sus movimientos y su estado de actividad. Sin embargo, surgen dudas sobre la capacidad del bebé para sentir y percibir el mundo exterior dentro del vientre materno.

Desarrollo Fetal y Movimientos

El desarrollo del bebé semana a semana continúa imparable. Todos los órganos ya están en su sitio, aunque continúan su desarrollo. Los pulmones en la vida fetal no tienen ninguna función: el feto no respira y el oxígeno le llega a través de la sangre del cordón umbilical.

El bebé ya cuenta con todas las articulaciones: codos, rodillas, muñecas y tobillo, y los dedos de manos y pies se han separado. Además puede moverse, gracias a que su sistema nervioso empieza a mandar las primeras señales. “Los embriones empiezan a moverse desde las 6 semanas de embarazo. Los movimientos fetales en la primera mitad de la gestación son más bien reflejos”, explican la ginecóloga Raquel Mula, especialista en Alto Riesgo Obstétrico y el Dr.

El hígado ocupa un gran espacio. En realidad, es tremendamente grande con respecto a su tamaño en una persona adulta. "El hígado alcanza hasta el 10% del peso del cuerpo en la semana 10 de desarrollo fetal y tiene una función principalmente hematoyopética, es decir, la formación de las células sanguíneas.

A partir de la semana 10 de gestación son mucho más frecuentes los movimientos del embrión. Al principio se producen movimientos bruscos y rápidos y, posteriormente, pasan a ser más lentos.

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Mitos y Realidades sobre los Movimientos Fetales

Existen muchos mitos y trucos caseros para adivinar el sexo del bebé mientras aún está escondido en el vientre materno y las ecografías no permiten verlo, como: La forma de la barriga de embarazo, la fecha de concepción sumada a la edad de la mamá (como en el juego de la tabla maya o la tabla china), o bien qué alimentos se le antojan más a la embarazada.

Es importante destacar que estos trucos carecen de toda base científica. Sin embargo, si quieres divertirte tratando de adivinarlo, aquí enumeramos algunas diferencias que la sabiduría popular atribuye, bien a embarazos de niña, bien a los de niño.

  • Las náuseas
  • La forma de la tripa
  • La prueba del espejo
  • El velo corporal
  • Los latidos del bebé
  • El test de la col roja
  • La prueba del anillo
  • La temperatura de los pies
  • La fórmula gitana
  • El color de los pezones
  • La forma de tu cara

Las Náuseas

Se dice que las mamás de niñas sufren con mucha más frecuencia de náuseas en el primer trimestre de gestación (y hasta más avanzado el embarazo). Incluso hubo un estudio de la Universidad de Columbia que confirmó esta proporción, si bien los científicos suecos que lo llevaron a cabo consideraron, no las náuseas comunes que tantas embarazadas experimentan, sino el caso puntual de la hiperémesis gravídica, que es una condición extrema de náuseas y vómitos que a veces hasta requiere hospitalización.

La Forma de la Tripa

Es un clásico: tripa “redondita” para las niñas, tripa “en punta” para los varones. No hay ningún rigor científico en esta creencia, que generaciones de abuelas se encargan de mantener viva en el imaginario colectivo. En realidad, la forma de la tripa depende del cuerpo de la mamá, así como de la posición en la que está orientado el bebé.

¿Qué te Dice el Espejo?

Espejito, espejito… ¿quién es la embarazada más bella del mundo? De acuerdo con la sabiduría popular, seguramente aquella que espera un niño, ya que se verá radiante. En cambio, si te notas apagada, afeada, no te reconoces… es tu niña que está robando tu esplendor.

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El Vello Corporal

Se dice que las embarazadas que esperan un niño experimentan más crecimiento de vello, incluso en lugares del cuerpo donde antes no les crecía. Es cierto que para un embarazo de varón el cuerpo debe generar más testosterona. ¿Habrá algo de verdad en este mito? También se dice que el cabello más brillante y grueso es característico de los embarazos de niño.

Los Latidos del Bebé

Uno de los pocos métodos que los médicos parecen confirmar es el de los latidos del corazón del bebé: parece ser que si late menos de 140 veces por minuto se trata de un niño, y si late más rápido, es una niña. Sin embargo, además del sexo, puede haber otros factores que alteren los latidos del bebé.

Ritmo de Desarrollo Según el Sexo del Bebé

Gracias a la tecnología time-lapse que acopla un sistema de grabación al incubador donde se encuentra el embrión con una atmósfera controlada, se han podido analizar hitos que no eran apreciables al ojo del embriólogo con los incubadores tradicionales, en los que se observaba el estado de desarrollo del embrión una vez al día durante el tiempo que se encontrase en el laboratorio, para evitarles alterar su ambiente todo lo posible.

En este caso, un estudio retrospectivo observacional de 359 embriones, y comprobado posteriormente por diagnóstico genético preimplantacional, señala que los embriones que tienen una dotación genética XY, que darán lugar a un varón, se desarrollan más rápido en fase embrionaria que los embriones que darán lugar a niñas.

Los primeros días de desarrollo del embrión comprenden una primera fase de división celular, en la que el zigoto fecundado se divide en dos, en cuatro, en ocho células… y una fase de mórula en la que los límites de las células se desdibujan seguida de la diferenciación de la que surge el blastocisto, en el que se observa un botón celular que dará lugar al feto y una capa de células alrededor de una cavidad llena de líquido que será el origen de la placenta y los tejidos extraembrionarios.

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Según los resultados del estudio, que se expusieron en la 30º edición de la SEF (Sociedad Española de Fertilidad) los embriones varones alcanzan antes dos momentos cruciales en el desarrollo: El paso de tres a cuatro células, denominado s2, determina la simetría en el ritmo de división y la llegada a mórula, que es un punto importante porque en él los genes del embrión comienzan a tomar decisiones y determina si el embrión es capaz de hacer su primera organización de tejidos podrá evolucionar o no.

Los embriones femeninos tardan más tiempo en la sincronía 2, tardando más de 2 h en el paso de 3 a 4 células, y formando la mórula entre la hora 80,8 y 98,3 tras la inseminación. Para los embriólogos si un embrión forma la mórula dentro de este rango, será indicio de que el embrión es femenino, con una certeza del 71%, explica el responsable de esta investigación, el Dr.

Posición Fetal y Movimientos

En general, los bebés cambian de postura y se mueven dentro de la bolsa amniótica durante todo el embarazo. Pero a medida que aumentan de tamaño y se acerca el momento del parto suelen colocarse en una posición concreta, que, en un 95% de los casos, es con la cabeza hacia abajo.

Sí, en el caso de las mujeres que ya han sido madre puede que el bebé no se encaje hasta la semana 40 y también hay más probabilidades de que el niño se presente de nalgas o en una situación transversa, o se coloque en posición cefálica cuando solo faltan unos días para el parto.

En ocasiones puede haber una causa que dificulte al feto colocarse boca abajo, como la presencia de miomas, una malformación uterina, placenta previa, embarazo múltiple, poca cantidad de líquido amniótico, etc., o que le impide girar (cordón corto o enrollado, malformaciones uterinas, cicatrices y adherencias uterinas…).

Sí, porque dispone de más espacio, un hecho que le permite moverse y voltearse con más facilidad.

Cambios en el Cuerpo de la Mujer Durante el Embarazo

El embarazo dura alrededor de 280 días (entre 37 y 42 semanas). Durante la gestación, hay dos periodos claramente diferenciados: el periodo embrionario y el fetal. El primero dura 8 semanas y en él se va formando el bebé, llamado embrión. Desde la novena semana hasta el parto, el bebé ya está formado, y lo que hará principalmente es crecer. Este es el periodo fetal, y en esa fase ya hablaremos de feto.

El embarazo es un periodo de adaptación a una nueva situación en la que se producen cambios psicológicos, además de que el cuerpo de la mujer experimenta una profunda transformación física ya que debe acoger la formación y el crecimiento de un bebé en su interior. La mayoría de estos cambios no generan molestias y revierten tras el embarazo.

Cambios en el Primer Trimestre

  • Ausencia de menstruación.
  • Aumento del tamaño y la sensibilidad de las mamas.
  • Aumento de la secreción vaginal.
  • Aumento del tamaño del útero.
  • Aumento de la frecuencia de micción.
  • Incremento del ritmo cardiaco.
  • Mayor apetito y aumento de peso, aunque también es posible adelgazar un poco.
  • Alteraciones olfativas y del gusto.
  • Cambios de humor e irritabilidad.
  • Aparición de diversas molestias.
  • Cambios en la piel.

Cambios en el Segundo Trimestre

  • El útero y, por tanto, el abdomen, siguen aumentando de volumen.
  • Los pechos continúan creciendo y su superficie muestra numerosos vasos sanguíneos.
  • El peso de la madre sigue aumentando a un ritmo aproximado de un kilogramo al mes.
  • El sistema inmunológico se torna menos sensible.
  • Los riñones y el corazón trabajan todavía con más intensidad.
  • Se puede producir mayor sensación de piernas hinchadas o cansancio.
  • El ritmo intestinal se ralentiza, lo que puede producir digestiones pesadas, ardor de estómago, flatulencias y estreñimiento.
  • Las encías también se vuelven más sensibles y pueden sangrar.

Cambios en el Tercer Trimestre

  • El mayor aumento de peso suele producirse entre las semanas 20 y 24.
  • Continúa el aumento de tamaño del útero y del abdomen.
  • Sigue aumentando el peso.
  • Cansancio intermitente, lo que provoca una mayor necesidad de dormir con más frecuencia.
  • Puede producirse hinchazón de piernas, tobillos y pies.
  • Estiramiento de los ligamentos del cuerpo, principalmente en caderas y pelvis.
  • Aumento de las ganas de orinar, cuando la cabeza del bebé ya está encajada en la pelvis.
  • Son frecuentes molestias como el dolor de espalda o de pelvis o ardor de estómago.

Cambios en la Piel Durante el Embarazo

Durante el embarazo, en la piel de la gestante es frecuente que aparezcan:

  • Estrías.
  • Manchas.
  • Acné.
  • Picores.

Cambios Psicológicos Durante el Embarazo

Las transformaciones fisiológicas propias del embarazo suelen llegar acompañadas de distintas emociones, que se suceden a lo largo de la gestación:

  • Cambios de humor.
  • Emociones negativas como miedo o ansiedad.
  • Emociones positivas como la alegría, el orgullo y la ilusión.

Para resumir, antes de decorar el cuarto de tu bebé y de gastar cientos de euros en ropa rosa o celeste, ¡mejor espera a a la ecografía!

Dicho esto, quédate con esto, ya sea niño o niña, lo más importante es que el bebé llegue en las mejores condiciones y que la madre se recupere de las mejores maneras.

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