Hematoma en el Embarazo: Causas, Tipos, Síntomas y Tratamiento

26.09.2025

El hematoma en el embarazo es una condición que puede generar preocupación entre las mujeres gestantes, pero con el diagnóstico adecuado y el tratamiento oportuno, en la mayoría de los casos, no representa un riesgo significativo para la madre ni para el bebé. Esta acumulación de sangre se forma dentro del útero o alrededor de la placenta debido a pequeñas hemorragias internas. Aunque su presencia puede causar alarma, los hematomas durante el embarazo suelen ser comunes, especialmente durante el primer trimestre, y no necesariamente causan complicaciones graves. Sin embargo, es fundamental monitorear su evolución para garantizar la seguridad de la madre y el feto.

En este artículo, abordaremos en profundidad qué es un hematoma durante el embarazo, las causas, los síntomas, los tipos de hematomas que pueden presentarse durante la gestación, y los factores de riesgo.

¿Qué es un Hematoma en el Embarazo?

Un hematoma en el embarazo es una acumulación de sangre en el útero o en los tejidos que rodean el saco gestacional o la placenta. La sangre proviene de una pequeña hemorragia causada por el desprendimiento de una parte de la placenta o por alguna lesión en el útero.

Tipos de Hematomas en el Embarazo

Los hematomas en el embarazo se pueden clasificar en varios tipos dependiendo de su localización. Estos son los más comunes:

  • Hematoma retroplacentario: Este tipo de hematoma durante el embarazo se forma detrás de la placenta. Si bien es menos común, puede representar un mayor riesgo para la salud del embarazo, ya que afecta directamente la unión entre la placenta y el útero. En casos graves, un hematoma retroplacentario podría causar problemas en el suministro de nutrientes y oxígeno al feto.
  • Hematoma subcoriónico: Es el más frecuente de los hematomas en el embarazo y se forma entre las membranas placentarias y la pared del útero. En la mayoría de los casos, se reabsorbe de manera natural sin afectar significativamente el embarazo. Este tipo de hematoma uterino en el embarazo suele diagnosticarse en el primer trimestre.
  • Hematoma supracervical: Se forma en el cuello uterino, y aunque es menos común, puede ser motivo de preocupación debido a su ubicación cercana a la salida del útero. A pesar de su posición, un hematoma supracervical generalmente se trata mediante un seguimiento médico riguroso para evitar complicaciones.
  • Hematoma retrocorial: Similar al hematoma subcoriónico, este se forma detrás de las membranas coriónicas que envuelven el feto.

Causas de los Hematomas en el Embarazo

Existen diversas causas para la aparición de un hematoma en el embarazo, aunque no siempre es posible identificar una causa exacta. Algunas de las más comunes incluyen:

Lea también: Entendiendo la dispareunia y sus causas

  • Traumatismos o lesiones: Un golpe en el abdomen, incluso si es leve, puede provocar la formación de un hematoma. Estos traumatismos pueden causar pequeñas hemorragias que resultan en la acumulación de sangre dentro del útero.
  • Problemas placentarios: La separación parcial o total de la placenta de la pared del útero, conocida como desprendimiento placentario, puede ser una causa de hematoma retroplacentario.

Hay varios factores que pueden aumentar la probabilidad de desarrollar un hematoma en el embarazo.

Síntomas de un Hematoma en el Embarazo

Los síntomas de un hematoma pueden variar considerablemente dependiendo del tamaño y la localización del hematoma, así como de la etapa del embarazo en la que se produce. Es posible que algunas mujeres no experimenten ningún síntoma, ya que muchos hematomas que surgen en el embarazo son detectados durante las ecografías rutinarias.

El sangrado vaginal es el síntoma más común asociado con un hematoma. Este sangrado puede variar en color e intensidad, dependiendo de la ubicación y tamaño del hematoma. Algunos de los patrones de sangrado más frecuentes incluyen:

  • Sangrado leve: Es común que el sangrado sea de color marrón oscuro, lo que indica que se trata de sangre «vieja» que el cuerpo está eliminando de manera natural. Este tipo de sangrado puede aparecer y desaparecer sin previo aviso.

Es importante destacar que no todo sangrado vaginal durante el embarazo indica la presencia de un hematoma.

El dolor en la parte baja del abdomen o en la pelvis es otro síntoma que puede acompañar a un hematoma, aunque no siempre está presente. Una sensación de presión o incomodidad en la zona abdominal es otro síntoma común cuando se presenta un hematoma en el embarazo, especialmente si el hematoma es grande. Esta presión puede deberse a la acumulación de sangre en el útero y puede variar dependiendo del tamaño y la localización del hematoma.

Lea también: ¿Por qué tengo cólicos?

El flujo vaginal también puede cambiar en presencia de un hematoma. Algunas mujeres notan un flujo más espeso, acompañado de manchas de sangre o cambios en la consistencia del flujo.

Es posible que algunas mujeres con un hematoma no presenten ningún síntoma. En estos casos, el hematoma se detecta durante una ecografía de rutina.

Si notas alguno de estos síntomas, como sangrado vaginal, dolor abdominal o cambios en el flujo vaginal, es importante que consultes a tu médico de inmediato. Aunque muchos hematomas en el embarazo no representan un riesgo grave, la evaluación médica es esencial para determinar la causa exacta de los síntomas y garantizar un manejo adecuado.

Diagnóstico de un Hematoma en el Embarazo

El diagnóstico de un hematoma durante el embarazo suele realizarse mediante ecografía. Este examen permite identificar la ubicación, el tamaño y la gravedad del hematoma, así como monitorear su evolución durante el embarazo. Un examen físico puede complementar la ecografía, ayudando al médico a evaluar cualquier signo de complicación.

Tu médico te realizará un ultrasonido para identificar si hay un hematoma y determinar su tamaño, localización y evolución.

Lea también: Lactancia materna y fiebre materna

  • Ultrasonido: Esta es la principal herramienta para detectar un hematoma.

Tratamiento de un Hematoma en el Embarazo

El tratamiento de un hematoma depende de su tamaño, ubicación y de si está causando síntomas o complicaciones. En muchos casos, los hematomas en el embarazo tienden a reabsorberse por sí mismos con el tiempo, y no requieren tratamiento médico invasivo. Sin embargo, en algunos casos, se pueden tomar medidas para garantizar la seguridad de la madre y el bebé.

  • Reposo absoluto: En casos de hematomas en el embarazo grandes o sintomáticos, el médico puede recomendar reposo absoluto para evitar el aumento del sangrado y facilitar la reabsorción del hematoma. El descanso puede reducir la presión sobre el útero y ayudar a prevenir complicaciones adicionales.
  • Monitoreo regular: Las ecografías periódicas permiten controlar la evolución del hematoma y asegurarse de que no esté afectando el crecimiento y desarrollo del feto.

Hematomas en el Embarazo y Tratamientos de Reproducción Asistida

Las mujeres que se someten a tratamientos como la FIV o la inseminación artificial, pueden estar expuestas a un mayor riesgo de presentar hematomas en el embarazo debido a las siguientes razones:

  • Estimulación ovárica: Durante los tratamientos de reproducción asistida, es común que las mujeres reciban medicación para estimular los ovarios y producir más óvulos. Este proceso puede afectar el equilibrio hormonal del cuerpo y, en algunos casos, aumentar la probabilidad de desarrollar un hematoma en el útero con embarazo.
  • Condiciones subyacentes: Muchas mujeres que recurren a tratamientos de reproducción asistida pueden tener condiciones médicas subyacentes, como trastornos de coagulación o anomalías uterinas, que aumentan el riesgo de desarrollar hematomas intrauterinos en el embarazo. Estos problemas pueden generar dificultades para detener hemorragias menores que, con el tiempo, resultan en la acumulación de sangre dentro del útero.
  • Edad materna avanzada: Las mujeres mayores de 35 años que se someten a tratamientos de fertilidad tienen más probabilidades de experimentar complicaciones durante el embarazo, incluido el desarrollo de un hematoma.
  • Embarazos múltiples: Los tratamientos de reproducción asistida, en particular la FIV, aumentan la posibilidad de embarazos múltiples (gemelos o trillizos), lo que conlleva un mayor riesgo de complicaciones, incluyendo hematomas en el embarazo.

Manejo de Hematomas en Mujeres con Reproducción Asistida

En Clínica Imar, el seguimiento de las mujeres que han pasado por tratamientos de reproducción asistida es una prioridad. Los hematomas en el embarazo pueden ser más frecuentes en aquellas que han sido diagnosticadas con afecciones subyacentes o que han tenido problemas de fertilidad en el pasado. Por esta razón, las mujeres que conciben a través de técnicas de fertilidad requieren un monitoreo más cercano para detectar de manera temprana cualquier hematoma uterino en el embarazo.

  • Ecografías regulares: Las mujeres que han recurrido a la reproducción asistida suelen someterse a ecografías regulares, especialmente en el primer trimestre, para evaluar el desarrollo del embarazo y detectar posibles hematomas en el embarazo. Estas ecografías permiten observar cualquier acumulación de sangre y asegurarse de que no comprometa el bienestar del feto.
  • Tratamiento especializado: Si se detecta un hematoma en una mujer que ha pasado por tratamientos de fertilidad, se desarrollará un plan de tratamiento personalizado. Esto puede incluir desde reposo absoluto y medicamentos para controlar el sangrado, hasta un seguimiento más frecuente mediante ecografías. En la mayoría de los casos, los hematomas en el embarazo se reabsorben con el tiempo, y el embarazo progresa sin complicaciones.
  • Soporte emocional y psicológico: Los embarazos logrados a través de la FIV o la inseminación artificial suelen generar una mayor ansiedad en los futuros padres. En Clínica IMAR, ofrecemos no solo un seguimiento médico, sino también apoyo emocional para las madres que enfrentan hematomas en el embarazo o cualquier otra complicación.

La presencia de un hematoma en el embarazo puede ser una preocupación adicional para las mujeres que han recurrido a la FIV o a otras técnicas de fertilidad. Sin embargo, es importante entender que la mayoría de los hematomas se resuelven por sí mismos sin comprometer el éxito del embarazo. No obstante, es crucial un monitoreo continuo para asegurar que el hematoma no cause complicaciones mayores, como el desprendimiento de la placenta o el riesgo de aborto espontáneo.

Preguntas Frecuentes Sobre Hematomas en el Embarazo

¿El hematoma implica necesariamente un riesgo elevado de perder el embarazo?

No. A menudo, el hematoma se reabsorbe, permitiendo que el embarazo continúe con normalidad.

¿Cómo es el sangrado de un hematoma en el embarazo?

El sangrado puede ser marrón oscuro o rojo brillante y puede variar desde manchas ligeras hasta un sangrado más abundante.

¿Cómo se expulsa un hematoma en el embarazo?

En la mayoría de los casos, el cuerpo reabsorbe los hematomas en el embarazo de manera natural sin necesidad de intervención. Sin embargo, algunos hematomas pueden resolverse a través de un sangrado vaginal leve.

¿Puede un hematoma en el embarazo producir un aborto?

Aunque los hematomas en el embarazo pueden aumentar el riesgo de complicaciones, en la mayoría de los casos, no provocan un aborto espontáneo.

El hematoma en el embarazo es una condición relativamente común, especialmente durante el primer trimestre, que generalmente no representa un riesgo grave para la gestación si se maneja correctamente. Con el diagnóstico temprano y el monitoreo adecuado, muchas mujeres pueden llevar sus embarazos a término sin complicaciones. Si has sido diagnosticada con un hematoma, es importante seguir las indicaciones de tu médico y mantener un seguimiento regular para asegurar el bienestar tanto de la madre como del bebé.

En Clínica Imar, nos especializamos en el manejo de embarazos de alto riesgo y ofrecemos atención integral a las mujeres con hematomas en el embarazo.

Hematoma Retrocorial

Durante el embarazo la mujer sufre diferentes síntomas y complicaciones, es algo muy usual y que en numerosas ocasiones no produce ningún riesgo en la mujer ni en el bebé. En Recoletas Red Hospitalaria, como grupo hospitalario de referencia, queremos que conozcáis más acerca de qué es un hematoma retrocorial y qué lo causa.

Una de cada tres mujeres presenta una pérdida de sangre durante el embarazo, siendo más frecuentes en el primer trimestre de la gestación. Los hematomas intrauterinos no tienen porqué ser peligrosos, de hecho la mayoría debería reabsorberse haciendo reposo. El pronóstico del hematoma dependerá tanto de la ubicación como del tamaño. De esta manera, un hematoma pequeño suele ir acompañado de un buen pronóstico y sin riesgo de aborto.

Existen diferentes tipos de hematomas, diferenciándose entre ellos según la localización. Un hematoma retrocorial es un cúmulo de sangre en la zona de la placenta que puede suponer un riesgo de aborto y ocasionar otras complicaciones durante el embarazo. La localización del hematoma retrocorial es el aspecto más decisivo para determinar la gravedad del mismo, siendo la proximidad a la placenta la más peligrosa, ya que puede producir una separación entre la pared uterina y la placenta, ocasionando su desprendimiento.

Es crucial que ante un sangrado durante el periodo de gestación, la embarazada acuda a su ginecólogo para que determine el origen del mismo realizando una exploración y una ecografía. Es importante también no alarmarse, ya que el sangrado puede provenir de otro sitio, como por ejemplo, un cuello del útero inflamado y que no suponga una alarma.

Los hematomas retrocoriales se comportan de manera diferente dependiendo de cada embarazada. El médico especialista determinará el tratamiento a seguir adaptado a cada situación, según el historial de la paciente y el tipo de hematoma.

Reposo: Llevar una rutina relajada ayuda al buen desarrollo del hematoma, favoreciendo su reabsorción. En cualquier caso, los hematomas en el primer trimestre del embarazo suelen presentar un pronóstico favorable en más de la mitad de los casos, siendo fundamental su detección precoz.

Hematomas Intrauterinos

Un hematoma intrauterino es una acumulación de sangre dentro de la cavidad uterina en el transcurso de una gestación. Aparecen con mayor frecuencia en el primer trimestre de embarazo y pueden dar lugar a un sangrado vaginal o no. Los hematomas intrauterinos siempre son motivo de preocupación en las mujeres embarazadas. Además, el embarazo se considera de alto riesgo y, por tanto, será necesario que la mujer guarde reposo y lleve un control más exhaustivo de su estado.

¿Qué son los hematomas intrauterinos?

Los hematomas intrauterinos, también llamados hematomas interdeciduotrofoblásticos, son coágulos de sangre acumulados entre la placenta o el tejido coriónico y el revestimiento interno del útero. La aparición de estos hematomas puede comprometer el desarrollo fetal y dar lugar a un aborto espontáneo en el peor de los casos. Sin embargo, la mayoría de veces, la sangre coagulada es reabsorbida y la gestación sigue su evolución normal.

Tipos de hematomas intrauterinos

Los hematomas intrauterinos se clasifican en función de su localización entre las distintas capas de tejido. Los comentamos a continuación:

  • Retroplacentarios: se forman entre la placenta y el endometrio. Se asocian al desprendimiento de placenta, que suele ser la causa más habitual del sangrado a partir de la semana 28. Por tanto, pueden dar lugar a un aborto o parto prematuro.
  • Subcoriónicos: se forman en el interior de la cavidad endometrial en las primeras semanas de embarazo normalmente. Aunque también constituyen una amenaza de aborto, estos hematomas suelen tener una evolución favorable y no acaban en una pérdida gestacional.
  • Supracervicales: son los que mejor pronóstico tienen debido a su ubicación. Se suelen eliminar por la vagina en forma de hemorragia.

Además de la ubicación del hematoma, su gravedad también dependerá del tamaño que ocupe. En general, el volumen de los hematomas intrauterinos se mide usando la fórmula de largo por ancho en milímetros. Se considera que el hematoma es pequeño si su tamaño es menor del 20% con respecto al saco gestacional y grande si supera el 50%.

¿Cuáles son las causas de los hematomas intrauterinos?

Las causas de la formación de los hematomas intrauterinos son desconocidas. Sin embargo, su aparición se ha visto relacionada con los siguientes factores:

  • Malos hábitos como el tabaco o el alcohol.
  • Lesiones abdominales previas.
  • Placenta previa.
  • Hipertensión o preclampsia.
  • Haber tenido varios embarazos.
  • Mujeres mayores de 38-40 años.

Lo más probable es que el origen de los hematomas intrauterinos se sitúe entorno a la implantación del embrión, debido a la lesión provocada en el endometrio que, finalmente, se transforma en sangre coagulada. Si estos coágulos de sangre no se deshacen o son reabsorbidos, los hematomas pueden seguir creciendo y ejercer presión sobre el embrión, lo cual podría provocar un aborto en el peor de los casos.

¿Cómo es el diagnóstico?

Los hematomas intrauterinos no suelen tener síntomas asociados como el dolor, pero en ocasiones sí es posible que la mujer tenga pérdidas de sangre. Las hemorragias vaginales causadas por los hematomas intrauterinos pueden variar en color y cantidad. En cualquier caso, siempre que haya un sangrado en el embarazo, es recomendable acudir al médico cuanto antes.

Los hematomas intrauterinos serán diagnosticados por ecografía, donde se les tomarán medidas para seguir su evolución. En caso de no haber pérdidas de sangre, los hematomas serán detectados durante alguna de las ecografías de control rutinarias.

Tratamiento y pronóstico

En primer lugar, ante un hematoma intrauterino, es necesario seguir todas las recomendaciones del médico y acudir a la consulta las veces que éste indique para su control. Normalmente, la embarazada deberá ir a consulta una vez cada una o dos semanas hasta que pase el riesgo.

Principalmente, el pronóstico de los hematomas intrauterinos se valora teniendo en cuenta dos elementos: su ubicación y tamaño. Los hematomas pequeños suelen tener una evolución favorable y se reabsorben espontáneamente. En función del tamaño y la localización, el tiempo que tardarán en eliminarse los hematomas intrauterinos será mayor o menor.

En caso de que estos hematomas crezcan y alcancen un gran tamaño, el embarazo será considerado de alto riesgo y habrá que tomar algunas medidas preventivas. A continuación, se comentan algunas de ellas:

  • Reposo absoluto.
  • No practicar relaciones sexuales.
  • Óvulos de progesterona en algunos casos.
  • Hospitalización de urgencia en los casos más graves.

Habitualmente, a medida que avanza la gestación, la circulación de los hematomas se normaliza y la mayoría de ellos desaparecen gradualmente. Como hemos dicho, las hemorragias durante el embarazo son muy alarmantes para la mujer. Sobre todo en los casos de hematomas intrauterinos grandes, el sangrado será abundante y escandaloso. Pese a ello, este síntoma no indica un peor pronóstico, ya que significa que el hematoma se está eliminando y reduciendo su tamaño progresivamente.

tags: #hematoma #en #el #embarazo #relaciones #sexuales

Publicaciones populares: