Desarrollo de la Sociabilidad en Niños de 2 a 3 Años
Desde el momento mismo del nacimiento, las personas pasamos por un proceso evolutivo que culmina en la edad adulta, donde, junto al crecimiento físico, se produce también un desarrollo psicológico. En el desarrollo psicológico pueden distinguirse tres ámbitos distintos: el desarrollo cognitivo, emocional y social, los cuales están fuertemente interconectados, recibiendo influencias mutuas y retroalimentándose con gran fuerza. Todos estos aspectos están implicados y tienen un protagonismo evidente en el desarrollo y configuración de la inteligencia de las personas, cuyos pilares principales quedan asentados, al igual que ocurre con los aspectos más básicos de la personalidad de todo ser humano, en la etapa infantil.
El Desarrollo Social en la Infancia Temprana
El desarrollo social del niño comienza en realidad antes del propio nacimiento, desde el momento en que los padres se están planteando tener un bebé y se imaginan cómo será físicamente, si se parecerá a ellos. Esta actitud implica que el medio social está teniendo una cierta influencia sobre el futuro niño. La influencia de lo social desde antes del propio nacimiento ejemplifica muy bien la enorme importancia de los aspectos sociales en el desarrollo y crecimiento del niño. El ámbito social va a moldear, de algún modo, todo lo que tiene que ver con el desarrollo del niño, en consonancia con los aspectos biológicos y emocionales.
Los primeros valores que van a influir en el niño desde los primeros meses de vida serán los aspectos culturales, familiares y de la sociedad en el que va a estar inmerso. Lógicamente, luego se sumarán, con gran fuerza y poder de influencia, las diversas instituciones que tendrán contacto con el niño a lo largo de su vida: hospitales, guarderías y, por supuesto, la escuela.
En el curso de los dos a los cuatro años los niños son muy dependientes. Están sentando las bases de la sociabilidad y para ello el papel de sus padres es primordial. Veamos los avances que se producen en esta etapa y cómo se puede estimular el desarrollo social a edades tan tempranas.
Una de las formas que tienen los niños de aprender es observando cómo lo hacen los demás, por ello los padres deben dar ejemplo.
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Hitos del Desarrollo Social entre los 2 y 3 Años
A los dos años
- Sentido de la propiedad: El niño empieza a manifestar interés por el sentido de la propiedad, tiene un fuerte sentido de lo que es suyo pero tiene un débil sentido de lo que es de los demás. El sí mismo lo tiene muy ensalzado, lo quiere todo para él y le cuesta compartir.
- Egocéntrico: Es muy egocéntrico y tiene dificultad para entender los sentimientos de los demás. Le gusta reclamar la atención de los adultos diciendo por ejemplo "mírame".
- Muy impaciente: Suele ser muy impaciente y le cuesta esperar su turno, tiende a querer dominar e imponer su voluntad.
- Enfados: Llora de rabia y se enfada con los objetos, por ejemplo, cuando se da un golpe con una ventana le suele insultar y le pega.
A los dos años y medio
- Distinción entre sí mismo y los demás: Con dos años y medio empieza a distinguir muy levemente entre sí mismo y los demás, puede reconocer perfectamente su imagen en un espejo.
- Juega en solitario: Tiende a realizar más bien juegos en solitario, ya que suele ser muy reservado con respecto a los demás y es difícil que ceda a las demandas de los otros niños. Con esta edad actúa pensando en sus intereses y esto es lo que le mueve a actuar. A veces tiene manifestaciones de cariño espontáneas y por iniciativa propia.
- Vergüenza y culpa: Comienza a tener manifestaciones de vergüenza, ya que se le está empezando a desarrollar el sentimiento de culpa.
- Comprensión de la alabanza y de la regañina: Entiende lo que es una alabanza y reacciona ante ellas con una sonrisa, sabe lo que es una regañina y reacciona ante ellas con vergüenza y, a veces, con rabia.
A los tres años
- Conocimiento de su identidad y de la de los demás: Con tres años tiene conocimiento de su identidad, sabe que es una persona y que los demás también lo son. Es plenamente consciente de quienes son las personas que le rodean y que él es distinto a los demás.
- Deseo de agradar a los demás: Empieza a tener un fuerte deseo de agradar a los demás y para ello intenta manifestar su sentido de colaboración.
- Desarrolla normas sociales: Entiende el sentido de la palabra "gracias", suele entender lo que significa que uno espere su turno y es capaz de hacerlo.
- Expresa sus deseos, preocupaciones...: Puede expresar sus necesidades y deseos, cuenta lo que le preocupa, manifiesta emociones como ira, rabia, celos.
- Inseguridad y ansiedad si tiene un hermanito: La llegada de un nuevo hermano la percibe como si se tratara de un rival y le suele producir ansiedad e inseguridad.
- Habla consigo mismo: Con esta edad, es muy frecuente que hable consigo mismo como si se tratase de otra persona.
- Interés por compartir los juguetes: Empieza a tener interés por compartir sus juguetes y jugar con otros niños aunque hay muchos momentos en los que prefiere jugar solo.
- Más sociable: La mejoría que se produce en el lenguaje lo hará más sociable, ya puede formular preguntas, hacer peticiones, pedir disculpas, etc., lo que le va a facilitar su desarrollo a nivel social.
Factores que Influyen en la Socialización
Varios factores contribuyen al desarrollo social de un niño:
- La familia: es el primer y más importante agente de socialización. Los niños aprenden las normas sociales, los valores, y las primeras habilidades comunicativas en el contexto familiar. Por eso, es clave en la socialización la relación que el pequeño mantenga con sus padres o cuidadores. Además, los niños aprenden observando el comportamiento de los adultos en su hogar. Si ven relaciones de respeto, empatía y colaboración, tienden a replicarlas. La cantidad de hermanos y la forma en que se distribuyen las responsabilidades y afecto dentro del hogar también influyen.
- Los compañeros: A través del contacto con compañeros, los niños aprenden a compartir, a resolver conflictos y a trabajar en equipo. Los compañeros tienen un impacto significativo en la socialización, especialmente durante la niñez y adolescencia.
- El entorno cultural: El entorno cultural en el que el niño crece también es crucial en la socialización, ya que transmite valores, normas y expectativas sociales. Cada cultura tiene su propio conjunto de normas sobre cómo deben comportarse los individuos. Estos incluyen el respeto a los mayores, la forma de saludar, las expectativas de género, entre otros. Asimismo, algunas culturas enfatizan la colectividad y la interdependencia, mientras que otras valoran más la independencia y el logro individual.
- Los medios de comunicación: A través de los medios, los niños aprenden normas sociales, roles de género y modelos de comportamiento. Sin embargo, la influencia puede ser tanto positiva como negativa, dependiendo del contenido al que estén expuestos.
- El temperamento individual: Los niños extrovertidos suelen buscar más interacciones sociales y disfrutan de situaciones grupales, mientras que los introvertidos pueden preferir interacciones más reducidas y necesitar más tiempo a solas para recargar energías.
- El contexto socioeconómico: El nivel socioeconómico de la familia también juega un papel importante en la socialización. Las familias con mejores condiciones económicas pueden proporcionar a sus hijos una mayor variedad de experiencias educativas, actividades extracurriculares y entornos culturales que amplían las oportunidades de socialización.
- El entorno físico y social: El entorno en el que vive un niño (rural, urbano, o suburbano) también influye en su socialización. Los niños que crecen en vecindarios seguros y con áreas recreativas tienen más oportunidades de interactuar con otros niños en un ambiente positivo.
- Educación y valores: La forma en que los padres crían a sus hijos, los valores que les transmiten y el estilo de crianza impacta profundamente en la socialización. Los estilos de crianza autoritarios, permisivos, democráticos o negligentes influyen en cómo los niños desarrollan sus habilidades sociales.
Estrategias para Estimular la Sociabilidad
Para fomentar un desarrollo social saludable en niños de 2 a 3 años, se pueden implementar las siguientes estrategias:
- Es muy importante que el niño perciba que sus padres siempre están con él, que responden a sus preguntas y demandas. De esta forma se va forjando la confianza y se evitará que el niño tenga ese sentimiento tan generalizado de que puede ser abandonado.
- Explicarles las secuencias de los acontecimientos, prevenirles de los posibles cambios y enseñarles a afrontarlos. De esta forma estará preparado para aceptarlos mejor. Por ejemplo, cuando los padres acudan a una reunión con amigos a un lugar desconocido para el niño, se le puede explicar a dónde va a ir, con quién, qué van a hacer, etc.
- Enseñarles a expresar lo que sienten y ayudarles a buscar las palabras que definan lo que pueden estar sintiendo en un momento concreto. Para ello es muy importante conversar, que los padres le cuenten, les pregunten, etc.
- Inculcarles valores y hábitos sociales. Esto se conseguirá si previamente han aprendido hábitos como comer, vestirse, saber pedir las cosas, ser agradecido, etc. Aunque son muy pequeños para que todo esto lo hagan bien, conviene saber que es el momento de enseñárselo. Una de las formas que tienen los niños de aprender es observando cómo lo hacen los demás, por ello los padres deben dar ejemplo de lo que quieren enseñar a sus hijos. También hay que enseñarles la manera correcta de hacer las cosas y reforzarles por ello. Por ejemplo, si los padres quieren que sus hijos sean ordenados, los niños deben ver que sus padres lo son; si quieren que sus hijos utilicen adecuadamente los cubiertos, los padres deben enseñarles la forma correcta de hacerlo y reforzarles por ello.
- Enseñarles a esperar y respetar turnos. Para ello es conveniente prolongar los tiempos de espera y explicarles que tienen que esperar un poco. Si el niño está impaciente por salir a la calle, se le debe explicar, por ejemplo, que tienen que esperar un poco hasta que mamá termine de preparar la comida.
- Inculcarles el amor y respeto por los demás. La actitud hacia los demás va a depender de la percepción que tengan desde que son pequeños. Por lo tanto, si se les enseña actitudes de respeto y cariño, será la forma que tendrán en un futuro de tratar a los demás.
Actividades para Estimular la Conducta Social
Existen diversas actividades que pueden fomentar la conducta social en niños pequeños:
- Que nos vea: Colocar al niño de forma que pueda ver lo mejor posible todo lo que le rodea. La madre puede pasear o moverse a su alrededor mientras le habla, sonríe, le explica las cosas que está haciendo, etc. Lo importante es atraer su atención y conseguir que esté pendiente de la actividad de los demás.
- Aprovechar las actividades cotidianas: Mientras toma alimento, lo estés bañando, cambiando el pañal, etc. Son momentos muy propicios para intentar mantener el contacto ocular, hablarles, acariciarles...
- En familia: En los momentos en los que la familia está reunida o charlando, se le puede sentar en una silleta o cogerlo en brazos e integrarle, hablarle, mirarle, sonreírle.
- Señalar y nombrar: Sujetarle las manos y llevárselas a los ojos, la boca, la nariz, y distintas partes del cuerpo mientras se le dice "nariz", "boca"...
- Mostrar y nombrar: Ofrecerle objetos y hablarles mientras se le dan, explicarles de qué se trata, para qué sirve, cómo se mueven...
- Extender los brazos: Animar al niño a que extienda los brazos hacia personas que son conocidas para él.
- Reconocerse en el espejo: La madre y el niño se miran en el espejo y la madre le dice "¿dónde está el bebé?", "¿dónde está mamá?", "¿dónde está la boca del bebe?", etc. En caso de que el niño no se reconozca, conviene agarrarle las manos y dirigirlas hacia sí mismo, hacia su madre, etc.
- Decir adiós con la mano: Enseñarle a despedirse y despedir a los demás. Para ello se le puede pedir a la familia que muevan la mano para decir adiós cuando salgan de casa. Enseñarle a hacerlo cogiéndole la mano y movérsela haciendo el movimiento.
- Jugar con otros niños: Animarle a que juegue con otros niños, llevarlo a los parques, invitar a niños de su edad a casa, organizarles juegos en grupo, etc. Y enseñarles a compartir sus juguetes con otros niños.
Es importante recordar que no todos los bebés son igualmente sociables y que sus primeras experiencias juegan un papel crucial en el desarrollo de la sociabilidad. Los bebés que crecen en un ambiente de confianza, cariño y seguridad desarrollarán un vínculo afectivo más estrecho, lo cual será decisivo en sus interacciones sociales futuras.
Tabla Resumen del Desarrollo Social entre 2 y 3 Años
| Edad | Hitos del Desarrollo Social |
|---|---|
| 2 años | Sentido de la propiedad, egocentrismo, impaciencia, enfados. |
| 2.5 años | Distinción leve entre sí mismo y los demás, juego solitario, vergüenza, culpa, comprensión de alabanzas y regañinas. |
| 3 años | Conocimiento de su identidad y la de los demás, deseo de agradar, desarrollo de normas sociales, expresión de deseos y preocupaciones, inseguridad con la llegada de un hermano, interés por compartir. |
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