Ecografía del Primer Trimestre: Información Detallada
La ecografía del primer trimestre adquiere cada vez mayor importancia, ya que los nuevos equipos permiten diagnosticar posibles alteraciones de manera muy temprana y precisa. Antes de hablar sobre la ecografía del primer trimestre y sus objetivos, conviene saber lo que es una ecografía. Este es un método que aprovecha la capacidad de los ultrasonidos para atravesar los tejidos y rebotar en ellos según su densidad.
Dichos ultrasonidos son completamente inocuos y no dañarán a la futura mamá o al feto en ningún caso. Este es un método que aprovecha la capacidad de los ultrasonidos para atravesar los tejidos y rebotar en ellos según su densidad.
¿Qué es la ecografía del primer trimestre?
Es una prueba de gran importancia durante el embarazo, que permite datarlo con precisión, así como detectar marcadores de cromosomopatías y diagnosticar precozmente muchas malformaciones fetales.
Las ecografías que se recomiendan en un embarazo de bajo riesgo son 3: ecografía de primer trimestre (entre la 11-13+6 semanas, siendo de elección en la semana 12), ecografía morfológica (entre 19-22 semana, de elección en semana 20) y ecografía del tercer trimestre (entre 34-36 semanas). En embarazos de riesgo bien por antecedentes adversos, enfermedades maternas, complicaciones en la gestación o anomalías fetales, se deben realizar mayor número de ecografías generalmente solicitadas por el especialista responsable. Los padres también pueden solicitar la realización de ecografías adicionales para tener una segunda opinión o por motivos médicos, familiares o personales.
¿Cuándo se realiza la ecografía del primer trimestre?
La primera ecografía del embarazo se realiza entre la semana 6 y 13 de gestación, aunque lo óptimo suele ser en la semana 12 de embarazo. La de la semana 12 es la primera ecografía importante, desde el punto de vista médico, en la valoración de un embarazo. La ecografía de la semana 12 se realiza cuándo la medida del embrión, tomada desde la cabeza a la rabadilla [ Ver ecografía bidimensional ], está entre 45 y 84 milímetros.
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En caso de que el embarazo tenga lugar mediante un tratamiento de fertilidad, normalmente, la primera ecografía se realiza en la semana 6-7 de embarazo.
Edad gestacional: De 11-13+6 semanas, que coincide con el tiempo de realización del cribado combinado. Aceptando que en general la visualización de la anatomía fetal es superior en la 13.a que en la 11.a semana y que empeora el rendimiento de la TN, se considera que a finales de la 12.a semana es la edad gestacional óptima para realizar la ecografía de primer trimestre.
¿Cómo se realiza la ecografía del primer trimestre?
La exploración puede ser por vía abdominal, vía vaginal y muy frecuentemente ambas; se individualizará en cada caso según las semanas de gestación, características maternas y posición fetal. La mujer se desnudará de cintura para abajo dado que frecuentemente es necesaria la utilización de la vía vaginal. Es recomendable acudir con ropa cómoda que facilite la exploración.
- Por vía abdominal: excepcionalmente se realiza durante el primer trimestre, pero se utiliza siempre en el segundo y el tercero. Para ello, la mujer se tumba de espaldas y se extiende sobre su abdomen un gel que facilita la transmisión de ultrasonidos.
- Por vía vaginal: es la más indicada en el primer trimestre de embarazo. En la semana 12, el feto se puede explorar tanto con sonda abdominal como con sonda vaginal. La elección de la vía viene condicionada fundamentalmente por la preferencia del ecografista. Ambas se consideran vías válidas. A través del abdomen, la resolución es un poco menos, pero se puede estudar al feto en planos más adecuados. A través de la vagina, la resolución es mayor pero el desplazamiento de la sonda está limitado. En cualquier caso, no son vías excluyentes.
Objetivos de la ecografía del primer trimestre
Los objetivos de la ecografía del 1.er trimestre en:
- Identificar el número de embriones.
- En el caso de gestación múltiple, diagnóstico de cigosidad.
- Identificación del latido cardiaco embrionario.
- Estimación de la edad de gestación.
- Detección y medida de la TN.
- Observación de la morfología embrionaria.
- Identificar la existencia de patología uterina y de los anejos, ectópico, mola, etc.
Esta primera ecografía se considera una de las más importantes. En ella se evalúan los parámetros que valoran el riesgo de anomalías cromosómicas como, por ejemplo, el síndrome de Down. Por tanto, gracias a la ecografía de la semana 12 de embarazo, es posible determinar:
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- La longitud cráneo-caudal del feto o CRL: es la medida del embrión desde la coronilla hasta la rabadilla. Esta longitud en la semana 12 de embarazo ha de ser de unos 6 cm. Esto permitirá calcular la edad gestacional correcta.
- La medición de translucencia nucal o TN: es el acúmulo de líquido en la zona cervical y dorsal posterior del feto que se observa antes de la semana 14 de embarazo y, posteriormente, tiende a desaparecer. Para ello, se mide la zona posterior del cuello del embrión. Junto a otros parámetros sanguíneos de la madre y ecográficos del embrión constituyen el cribado de anomalía cromosómica y orientará sobre la posible realización de otras pruebas invasivas de confirmación como la amniocentesis o la biopsia corial.
Además de la confirmación y del tipo de embarazo, la ecografía del primer trimestre permite examinar el aparato genital femenino y estimar la edad gestacional del feto.
En primer lugar, aunque tan solo representan el 1% de los casos, se busca descartar el embarazo ectópico. La ecografía del primer trimestre, además, permite determinar la edad gestacional a través de la medición de la longitud embrionaria desde la coronilla hasta la rabadilla. Por último, se podrán detectar indicios de alteraciones cromosómicas mediante screening ecográfico. Esta técnica estudia, entre otras variables, la translucencia o pliegue nucal del feto. Es decir, analiza el líquido que todos los embriones tienen detrás de la nuca. Si el grosor del mismo supera los 3 mm, entonces se considera patológico, lo mismo que la presencia o ausencia del hueso nasal. Estos hallazgos nos obligarán a realizar otras pruebas diagnósticas como la biopsia corial o la amniocentesis para descartar alteraciones cromosómicas.
Cribado de cromosomopatías
Es una prueba mediante la que se calcula el riesgo de que el feto esté afecto de determinadas cromosomopatías (síndrome de Down o trisomía 21, trisomía 18 y, en ocasiones, trisomía 13) mediante la combinación de parámetros bioquímicos (en la analítica de primer trimestre), ecográficos (translucencia nucal, longitud del embrión excluyendo piernas) y características individuales de la paciente (EDAD, peso, hábito tabáquico, raza entre otros). Esta prueba la solicita el ginecólogo y se realiza en el laboratorio correspondiente. Dependiendo del resultado del riesgo se pueden indicar otras pruebas para realizar un análisis genético. Este cribado debe realizarse antes de la semana 14.
Riesgos y Seguridad de los ultrasonidos
Las ecografías no suponen ningún riesgo para las mujeres ni para los fetos. Estas técnicas de ultrasonido no implican radiación a diferencia de lo que ocurre con las radiografías.
Siempre son exploraciones inocuas, ya que solo se utilizan frecuencias de ultrasonidos seguras para la madre y el feto.
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No obstante, la ecografía fetal también tiene ciertas limitaciones, lo que puede causar que no se detecten todos los defectos antes del parto. Además, no existe contraindicaciones para no llevar a cabo la ecografía del primer trimestre en ninguna mujer.
En esta fase de desarrollo el feto es especialmente vulnerable y existen indicios en investigación animal, que pueden ocasionarse daños tisulares debido al efecto térmico de los ultrasonidos y más del Doppler, sea color, sea pulsado, especialmente cuando es aplicado a pequeñas regiones de interés. También hay evidencia de que el posible daño es proporcional al tiempo de exposición. Los aparatos de ultrasonidos están dotados de mecanismos para medir y limitar los efectos térmicos (ODS, MI, TI), siendo responsabilidad de los especialistas su correcta utilización. Los ultrasonidos deben considerarse como «seguros» para el feto y, aunque los estudios epidemiológicos son limitados, deberíamos tener presente que no existe el riesgo cero y la ausencia de evidencia de daño no es igual a la evidencia de ausencia de daño9. Es por ello que, entre las recomendaciones de la ISUOG, especialmente dirigidas al uso del Doppler se incluye la de utilizarlo el menor tiempo posible y solo cuando esté clínicamente indicado, aplicando el principio As Low As Reasonably Achievable (ALARA)10.
Consejos para la ecografía del primer trimestre
Cuando una mujer acude a su primera ecografía del embarazo no es necesario ninguna preparación previa. Sin embargo, es importante llevar la vejiga llena para que la imagen obtenida sea de buena calidad. Por tanto, se recomienda tomar de dos a tres vasos de líquido una hora antes de la prueba y no orinar hasta finalizar el proceso.
Las ondas de ultrasonido no se sienten, por lo que no es una técnica dolorosa. Tal vez la embarazada sienta una pequeña molestia por tener la vejiga llena. Además, la mujer puede notar sensación de frío y de humedad por el uso de un gel conductor.
Otras recomendaciones generales previas a la realización de la ecografía del primer trimestre de embarazo es evitar el uso de cremas hidrantes en el abdomen al menos dos días antes de la prueba. Esto podría hacer interferencias con las ondas y provocar falta de claridad en la imagen.
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