Amamantando y Embarazo: Compatibilidad y Consideraciones
Dentro del ámbito de la salud infantil, hay numerosos mitos y creencias sobre la lactancia materna y su capacidad para actuar como método anticonceptivo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda alimentar al bebé con lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida y mantenerla junto a la alimentación complementaria, durante los primeros 2 años de vida, pudiendo alargarse todo lo que la madre y el lactante deseen. Por este motivo, muchas madres lactantes pueden volver a quedarse embarazadas.
¿Es posible quedarse embarazada durante la lactancia?
Es cierto que la lactancia materna disminuye la fertilidad, inhibiendo la ovulación. Este papel anticonceptivo es de duración variable, pudiendo aparecer la ovulación y la regla en cualquier momento aunque la lactancia continue. Los primeros ciclos pueden ser irregulares. Sin embargo, muchas familias buscan nueva gestación y todavía no han tenido esa primera menstruación. La cantidad de hormonas que se produce durante la lactancia materna puede variar en cada mujer y no garantizan una protección anticonceptiva absoluta. Algunas madres pueden ovular y quedar embarazadas mientras dan el pecho.
La fiabilidad de este “método anticonceptivo” basado en la lactancia materna se debe a varios factores. Sin embargo, es necesario cumplir unos supuestos concretos para que la lactancia materna sea un método anticonceptivo efectivo. A pesar de cumplir con todos estos supuestos, existe una pequeña posibilidad de quedarse embarazada durante el periodo de la lactancia materna. Si bien es menos probable quedarse embarazada mientras se da el pecho, no se puede descartar por completo.
La lactancia materna puede ser un método anticonceptivo efectivo bajo ciertos supuestos, pero no es infalible. Es importante buscar información y orientación profesional para tomar decisiones informadas sobre la planificación familiar durante esta etapa.
¿Cómo buscar un nuevo embarazo durante la lactancia?
Durante la lactancia vivimos una amenorrea, lo que quiere decir que durante cierto tiempo no vamos a tener la menstruación ni a ovular. Al quedarnos embarazadas, la producción de leche baja en picado y el cuerpo intenta evitar la gestación antes del primer año de vida del bebé. El periodo de amenorrea durante la lactancia es muy variable. Algunas mujeres ven su primera menstruación antes de los 3 meses de vida del bebé, aunque estén con lactancia materna exclusiva. Pero para la mayoría los primeros ciclos no llegan hasta que no se inicia la alimentación complementaria de la criatura.
Lea también: ¿Es seguro amamantar con implantes?
Parece que si el bebé está con lactancia materna exclusiva, tiene menos de 6 meses y aún no ha aparecido ningún sangrado, las posibilidades de quedarse embarazadas son muy pequeñas. A veces se necesitan varios ciclos para que la fertilidad se instaure por completo, sobre todo si el bebé tiene menos de 6 meses. Es posible que los primeros ciclos sean un poco irregulares.
Una primera opción es no hacer nada, mantener relaciones sexuales y ver si “suena la flauta” y se consigue un embarazo de nuevo. Si esto no pasa, otra opción es intentar con un destete. No tiene porque ser un destete total. Es una opción interesante si se busca un embarazo, ya que entre las 12 de la noche y las 5-6 de la mañana se produce un pico de prolactina, lo que reduce la posibilidad de que se vuelva a menstruar. Por tanto, si se eliminan esas tomas nocturnas, y por ende ese pico de prolactina, es más fácil que regrese la menstruación. Si en ese periodo no has visto ningún sangrado, es posible que necesites hacer un destete más amplio. Cada persona es un mundo y la lactancia afecta de forma diferente a unas mujeres que a otras.
¿Es seguro seguir dando el pecho durante el embarazo?
La lactancia en tándem es aquella en la cual se mantiene la lactancia del hijo mayor durante el proceso de gestación de un nuevo hijo. De igual modo, cuando el hijo pequeño nace, se mantiene la lactancia materna de ambos niños. Este tipo de lactancia, ha sido empleada desde la antigüedad y puede prolongarse en futuros embarazos.
La lactancia materna durante un embarazo no complicado (de bajo riesgo) es segura. No se asocia a mayor riesgo de aborto ni de parto prematuro. Tampoco hay ningún riesgo sobre el feto (no hay mayor riesgo de bajo peso al nacer) ni sobre el hijo mayor. Puede estar indicado el destete en circunstancias puntuales (amenaza de aborto o parto prematuro, por ejemplo).
Las contracciones del útero provocadas por la oxitocina durante la lactancia, no son peligrosas para el feto y no aumentan el riesgo de parto prematuro. Los estudios disponibles sugieren que destetar por el bien del embarazo puede ser aconsejable en algunos casos individuales. Una de las razones por las que se aconseja destetar, es por el efecto que la oxitocina tiene en el útero: la estimulación del pezón durante largos periodos en una gestante a término desencadena el parto y amamantar inmediatamente después del parto ayuda al útero a contraerse y regresar a su estado normal. No obstante el útero es diferente al principio del embarazo a como es inmediatamente tras el parto. Contiene muchos menos receptores de oxitocina.
Lea también: Entendiendo la Superfecundación Heteroparental
Se recomienda dejar la lactancia en el caso de que la madre tenga un embarazo de riesgo en el que su ginecólogo le prohíba mantener relaciones sexuales, o sea, diagnosticada del llamado “útero irritable”.
Qué esperar de la lactancia durante el embarazo
Durante los primeros meses del embarazo se reduce algo la producción de leche y no es posible aumentar su producción, aunque retorna hacia el final del embarazo. Algunos bebés se destetan voluntariamente en ese momento, también porque cambia el sabor de la leche. También es frecuente una hipersensibilidad del pezón que podría llevar a la madre a desear el destete. Durante los últimos meses del embarazo la leche se convierte en calostro.
- Disminución de la producción de la leche, especialmente a partir del segundo trimestre (semana 16-18): “lactancia en seco”. Vuelve a haber leche en el tercer trimestre.
- Destete: la bajada de producción de leche puede desencadenar un destete. Aproximadamente un 60% de niños se destetan durante la gestación, la mayoría entre el 3er-4º mes de gestación. Otros la mantienen (lactancia en seco).
Nutrición durante la lactancia y el embarazo
Durante el periodo de lactancia, la mujer presenta unas necesidades nutricionales aumentadas debidos a los incrementos del consumo metabólico. Se aumentan las necesidades calóricas basales, pero principalmente aumentan las necesidades de vitaminas y micronutrientes como son el ácido fólico, calcio, vitamina D... A estas necesidades, en el caso de una gestación, deberemos añadirle, las necesidades del nuevo embarazo en sí.
Una buena nutrición, o usar vitaminas o suplementos, ayuda a mantener un nivel adecuado de leche durante el embarazo. Basta con tomar la misma dieta saludable y equilibrada que se recomienda a cualquier mujer embarazada, en cantidad suficiente para saciar tu apetito, para que tu pecho siga produciendo leche sin comprometer en lo más mínimo el crecimiento de tu bebé en el útero ni tu buena salud.
Si quieres prepararte mejor durante tu embarazo, procura alimentarte de forma equilibrada y variada, con alimentos sanos y evitando sustancias tóxicas (tabaco, alcohol y cualquier otro tipo de droga deben ser evitados tanto durante el embarazo como en la lactancia) así como otros productos que puedan ser perjudiciales.
Lea también: Embarazo y Periodo Menstrual
Consideraciones Adicionales
En una cultura donde la lactancia prolongada es inusual, la decisión de amamantar durante el embarazo, inevitablemente será cuestionada y censurada. Las madres que quedan embarazadas durante el período de lactancia necesitan saber que la mayoría de las objeciones comunes que se tienen sobre la lactancia durante el embarazo son infundadas.
Es importante que los mitos y miedos que minan la responsabilidad y el derecho de las madres de determinar el curso de acción adecuado para ella y su hijo sean erradicados.
El embarazo durante la lactancia puede producir cambios en el sabor y volumen de la leche, pero sigue siendo muy beneficiosa. La leche producida inmediatamente después del parto por la madre que no ha dejado de amamantar en ningún momento se denomina calostro. La lactancia en tándem sólo requiere el mantenimiento de las medidas habituales de higiene.
La única precaución que es preciso observar es que durante los primeros días la criatura recién nacida debería tener preferencia en las tomas, de modo que reciba suficiente calostro. Durante las primeras semanas el niño mayor puede dejar de tomar alimentos sólidos e incrementar considerablemente el tiempo que pasa al pecho.
tags: #amamantando #y #embarazo