Xuan Lan: Biografía de una Gurú del Yoga y el Bienestar
Xuan Lan es una figura relevante en el mundo del bienestar y el yoga, con una presencia influyente en YouTube y como autora de varios libros. Sus clases destacan por combinar la tradición con una perspectiva contemporánea, lo que le permite hacer accesible esta práctica milenaria a una audiencia global y ayudar a miles de personas a encontrar su equilibrio y bienestar.
Orígenes y Trayectoria Personal
Antes de convertirse en uno de los principales referentes del yoga en España, Xuan-Lan vivió en París y en Nueva York. La familia de Xuan Lan tuvo que huir de su país, Vietnam, y buscar una nueva vida en Francia, lejos de la guerra y la pobreza. Ella reencarnó todos los valores que sus padres le enseñaron y consiguió el objetivo que le habían propuesto: se integró a la perfección en la nueva sociedad que le esperaba.
Fue en París donde forjó su personalidad, pero llegó a su culmen en Estados Unidos, donde trabajó en la burbuja de las puntocom (las primeras empresas que se dedicaron en los 2000 a internet) y entendió lo que era la libertad. Lo tenía todo: una pareja, una casa y un trabajo estable que le permitía vivir cómoda. El sueño americano. Pero siempre sintió que le faltaba algo. Hasta que encontró el motor de su vida: el yoga.
En 2011, una década después de sus primeros pinitos como alumna en las clases que organizaba un amigo en su loft de Nueva York, dejó su puesto en el sector bancario para ser profesora de esta disciplina. Luego se trasladó a Barcelona, donde trabajó durante más de una década en el sector financiero.
El Impacto del Yoga en su Vida
"El yoga cambió mi vida". De hecho, es una frase que aparece en su web junto a su biografía. En 2012, cofundó el movimiento Free Yoga para difundir la práctica de esta disciplina a través de eventos multitudinarios en espacios singulares. Su método Yogalan, creado a partir de su experiencia como profesora de vinyasa yoga y su práctica de ashtanga yoga durante más de 10 años, defiende un estilo de yoga activo y urbano para sentirse bien con uno mismo.
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Desafíos Culturales y Adaptación
No nació en Vietnam ni ha vivido allí, pero asegura que fluye por sus venas. ¿Cómo se crea un vínculo tan fuerte desde la lejanía? He crecido en un ambiente familiar vietnamita, donde mis padres utilizaban su idioma y cultura para relacionarse conmigo. También tuve que asumir un físico distinto al de la sociedad parisina. Al principio, me sentía muy vietnamita sin entender completamente qué significaba, hasta que viajé allí por primera vez. Pero eso no quita que me sienta francesa. En un mundo globalizado, muchas personas tienen una doble cultura. En casa, por ejemplo, seguíamos tradiciones como comer con palillos y disfrutar del silencio durante las comidas. Esta dualidad cultural ha sido un desafío en ocasiones, pero ahora veo que es una ventaja única.
Hablaba vietnamita en casa y francés en la escuela o incluso con su hermana. Perdí la práctica del vietnamita de pequeña porque prefería hablar francés para integrarme mejor en el patio del colegio. Mi vocabulario era muy de casa. Ahora mis padres me hablan y yo les contesto en francés.
Hubo un momento, cuando era pequeña, que empezó a sentirse diferente e incluso sufrió bullying. ¿Cómo fue la experiencia de crecer como una niña vietnamita, cuya familia había huido de su país a causa de una guerra, y cómo le afectó el acoso? La verdad es que no lo entendí. Al principio tuve que volver a casa y explicar a mis padres que algunos niños me llamaban "chinita" y me decían que volviera a mi país. Me sentía muy francesa y no era consciente de la diferencia física. Aunque el bullying no duró mucho, me dejó muy triste y confundida. Mis padres me enseñaron a estar orgullosa de ser vietnamita y que los incultos eran el resto por no saber diferenciar China del resto de países asiáticos. Me explicaron que mis orígenes eran fuertes, puesto que Vietnam fue el único que había vendido a una potencia como Estados Unidos; y a ver el lado positivo de mis rasgos físicos, como no quemarme en verano.
Cuando llegó a España, ¿sufrió algún choque cultural que le haya marcado? Sí, pero fue divertido. Vengo de una cultura oriental y parisina que choca con el Mediterráneo, donde la gente habla fuerte, pasa horas socializando y cenan muy tarde. Yo estaba acostumbrada a salir de fiesta hasta las 02.00 y aquí a esa hora se queda. Me costó adaptarme a estos horarios y a la vida siempre en la calle y en grupo, pero me encanta el sol y la cultura española en general. Vivir en una ciudad bilingüe como Barcelona también fue un desafío, ya que no hablaba ni castellano ni catalán. Aprender el idioma es crucial para integrarse en una nueva sociedad, me choca la gente que lleva dos años aquí y no habla ninguno de los dos.
Su Filosofía y Enfoque del Yoga
Volviendo a las diferencias culturales que mencionaba antes, llama la atención el pudor asiático del que habla en su libro, mencionando que los vietnamitas no son muy dados a mostrar afecto en público. ¿Cómo cree que ha afectado a la formación de su personalidad? Esto limita nuestras relaciones sociales y sentimentales porque no sabemos expresar emociones abiertamente. Me comparaba con otras parejas que se tocaban o se miraban, pero es algo que no había visto en casa. Sin embargo, en mis 24 años de pareja feliz he aprendido que la comunicación es clave. Al principio me costaba conectar con mis emociones y exponerlas, pero lo he trabajado. Me hubiera gustado ser más emocional y sensible desde el principio. Admiro la expresividad mediterránea o latina, pero yo soy más reservada, tímida y que no abraza fácilmente, pero me esfuerzo por adaptarme y mejorar en este aspecto.
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Uno de mis profesores decía que es un camino de transformación largo, guiado por valores, autoobservación y práctica regular. A través de la meditación, he aprendido a aceptar las cosas como vienen sin criticarme todo el rato por lo que ocurre. Este proceso ha abierto la puerta a compartir más sobre mí en el último apartado, mostrando un desarrollo personal y espiritual.
Mi abuela, aunque no practicaba yoga, era espiritual y encontraba paz a través del budismo. Esta espiritualidad la ayudó enormemente a adaptarse a la vida en Francia tras huir de su país. Aunque no conocía formalmente el yoga o la meditación, nos transmitió herramientas como el silencio y la atención plena para calmarnos durante momentos de angustia. Estas técnicas simples me han sido muy útiles, me enseñaron a no temer estar sola y a encontrar paz interior.
En la sociedad moderna actual pasamos mucho tiempo mirando lo que pasa en internet y no le damos suficiente importancia a cultivar nuestro mundo interior. Pienso que lo más importante es pasar tiempo con uno mismo para escucharse, conocerse y aceptarse.
Xuan Lan en el Mundo Digital
Desde hace seis años, la francesa de origen vietnamita Xuan Lan (46) ofrece clases de yoga online. No obstante, su popularidad no explotó hasta 2020, cuando el confinamiento la transformó en un gran referente internacional de la disciplina. Tanto España como Latinoamérica se rindieron ante sus vídeos y hoy la yogui se consagra como una de las profesoras más importantes de YouTube. Todo un fenómeno que la influencer aun no se termina de creer.
Con casi un millón y medio de suscriptores en YouTube y más de 500.000 seguidores en Instagram, resulta correcto decir que usted es todo un fenómeno en internet. ¿Cómo ha cambiado su vida desde que es una figura pública? No me ha cambiado en nada, porque la situación actual no nos permite ir a eventos ni exponernos, entonces esta fama la vivo a través de los comentarios de mis seguidores. La verdad es que son muchísimos y paso muchas horas al día leyéndolos, escuchándolos y me doy cuenta de que el yoga está llegando a mucha gente. Por otra parte, me sigue extrañando haber podido llegar hasta aquí. Pero es verdad que he trabajado mucho durante seis años. Durante el confinamiento estuve trabajando 70 días sin parar, cada día dando clases. Esta constancia, supongo, es la que ahora está dando frutos.
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Durante muchos años trabajé sola. Pero ahora tengo un equipo más grande que incluye a dos personas y, ocasionalmente, a dos o tres productoras, porque en junio pasado monté una plataforma de yoga, tipo Netflix, que se llama XLY Studio Online. Veíamos, a través de mi canal, que habían ganas de más contenidos, entonces pensamos "vamos a hacer contenidos de calidad, de pago, a quien quiera pagar". Y ha sido increíble.
Colaboraciones y Proyectos Actuales
“Recibo muchísimo feedback de mis alumnos y usuarios, además de mi día a día practicando yoga. Así que puedo dar mi opinión sobre texturas, materiales, cortes… y tengo la suerte de que Arianne me escucha”, afirma Xuan Lan. Ella, que como decía al inicio de la entrevista, empezó a ir a clase con prendas de fitness o de running, sabe perfectamente lo importante que es dar con diseños como los de Born Living Yoga. “La ropa juega un papel fundamental para una buena práctica. En yoga hay muchos estiramientos, posturas invertidas, torsiones… Es importante que la cintura de los pantalones sea alta y que las telas no sean transparentes, así no tienes que estar pendiente de si se bajan los leggins o se te ve algo y te puedes centrar mejor”, explica.
Libros Publicados
- Mi diario de yoga
- Yoga para mi bienestar
- La buena hija vietnamita