11 Semanas y 6 Días de Embarazo: Desarrollo Fetal y Cambios Maternos
Estás a punto de finalizar el primer trimestre de embarazo y ya habrás notado muchos cambios en tu cuerpo. Cerca de concluir el primer trimestre de embarazo, tu cuerpo empieza a prepararse para los seis meses que quedan de gestación de tu bebé.
Desarrollo del Feto en la Semana 11
En estos momentos, tu futuro bebé debería pesar más de 8 gramos y medir alrededor de 4 cm. A las 11 semanas el bebé ya es de grande como una lima y pesa aproximadamente unos 8 gramos. Ahora mismo, el feto mide entre 3 o 4 cm de la cabeza a las nalgas y pesa alrededor de 8 gramos. La razón principal es que, en estos momentos, se ha completado la primera fase del desarrollo y el bebé ya tiene una apariencia plenamente humana.
Los cambios más destacados en el feto durante esta semana 11 de gestación son los siguientes:
- Sus brazos y piernas están prácticamente formados.
- La cabeza está erguida y es redondeada.
- Los ojos se desplazan y se quedan más juntos.
- Las orejas suben para ir adquiriendo su posición definitiva.
- Los dedos los tiene ya separados y las membranas por las que estaban pegados han desaparecido.
- La cabeza se estira y las orejas van migrando a su posición definitiva. Ahora se asemeja más a la de un bebé.
- Formación de riñones que producirán la orina del feto, principal componente del líquido amniótico.
- Formación de vasos sanguíneos, cartílagos y músculos.
- El feto empieza a generar sus propios glóbulos rojos.
- Desarrollo del diafragma y aparición de hipo. Esto es algo normal, ya que el feto empieza a deglutir y a realizar movimientos respiratorios, lo cual le lleva a aspirar líquido amniótico.
- Formación de los dientes dentro de las encías.
- Desarrollo del sistema reproductor: aparecen los testículos u ovarios en función del sexo, aunque aún no se detectan por ecografía.
El desarrollo del diafragma suele darse en torno a esta semana 11 por lo que se puede dar algo muy curioso, aunque es pronto aún y es más propio de las próximas semanas. Tu bebé podría tener hipo. Sí, es perfectamente normal ya que se está preparando para la respiración en el exterior.
Ahora mismo tiene la piel tan finita que es casi transparente, se podrían ver a través de ella los vasos sanguíneos, los cartílagos o los órganos en pleno proceso de formación. Esa piel no se quedará así sino que en su desarrollo generará más capas hasta hacerse más fuerte y dejar de ser transparente.
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En relación a estos movimientos os contaré que en esta semana comienza adquirir el reflejo patelar y querrá tocar las paredes del útero con los pies, con las manos... y rebotar en ellas.
Su estómago ya tiene el tamaño de una semillita. Y si hablamos de tamaño su cabeza sigue siendo más grande de lo normal en comparación con el cuerpo, una tercera parte, pero cada día va a ir estirando el torso y la espalda perdiendo el aspecto "cabezón" para que todo esté proporcionado al final.
Tiene mucho espacio para moverse como pez en el agua en tanto líquido amniótico como tiene a su alrededor (por cierto gran parte es la orina que expulsa y la placenta se encarga de filtrarlo).
Para apoyar este desarrollo y el funcionamiento de sus órganos vitales, los vasos sanguíneos de la placenta aumentarán no solo en número sino también en tamaño.
A partir de ahora, tu bebé cierra los párpados para proteger la formación de los ojos, que también inician una fase de rápido desarrollo. No volverá a abrirlos hasta cerca de la semana 26.
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Además, debido al crecimiento del feto, el desarrollo de sus músculos y el fortalecimiento de sus huesos, éste puede moverse libremente por el líquido amniótico: se estira, da patadas y mueve la cabeza.
La alimentación del feto depende únicamente de la placenta, que proporciona todos los nutrientes y vitaminas necesarios para su desarrollo a través de la sangre que llega por el cordón umbilical.
La placenta también se encarga de la producción de diversas hormonas, entre ellas los estrógenos y la progesterona, durante toda la gestación. Ésta ya ha adquirido su forma definitiva, pero seguirá creciendo y engrosando en la pared uterina.
Síntomas Comunes en la Madre
Los niveles hormonales están muy altos y los cambios y síntomas son muy variables en cada embarazo. Los cambios que experimenta la madre en esta semana del embarazo son positivos. A partir de ahora, las náuseas matutinas y vómitos desaparecen, aunque algunas mamás pueden tardar un poco más en quitarse de encima este malestar. A partir de la semana 11 de embarazo, las hormonas empiezan a equilibrarse en el cuerpo de la mujer y, por tanto, disminuyen las molestias matinales de las primeras semanas. La mujer se sentirá mucho mejor, aunque ya note el aumento de peso y molestias en el bajo vientre por el crecimiento del útero.
Además, otros síntomas que puede tener la mujer en la semana 11 de embarazo son los siguientes:
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- Alrededor de la semana 11 de embarazo, también se suelen tener sueños extraños o pesadillas. El embarazo provoca cierta ansiedad relacionada con el bienestar del bebé y esto produce trastornos en el sueño.
- Gran parte de las embarazadas experimentan deseos intensos por un producto alimenticio en concreto.
- Las ganas constantes de orinar aparecen durante las primeras semanas de embarazo y aumentan conforme tu útero incrementa su tamaño.
- El pelo puede sufrir cambios durante el embarazo, debido a hormonas placentarias. Éstas pueden mejorar y fortalecer el cabello o, por el contrario, empeorar su aspecto y debilitarlo.
- Los edemas se traducen como la retención de líquidos en los tejidos. Se localiza mayormente en las piernas, debido a la hinchazón de los tobillos. La hinchazón de pies en el embarazo se debe a la retención de líquidos propia de la gestación. Puede producir molestias y sensación de pesadez.
- Los calambres y dolores de piernas en el embarazo son comunes debidos a los cambios de circulación y a la retención de líquidos, entre otras variables. Son comunes en el segundo y tercer trimestre, debido al crecimiento del útero.
- El pecho se torna más sensible hasta el punto de que un simple roce puede llegar a ser doloroso. También puede hincharse o cambiar de aspecto.
- El volumen de sangre circulando por el cuerpo aumenta. Esto puede hacer que la mujer sienta fatiga, se canse rápidamente o tenga ligeros mareos.
- Cambios en las uñas o en el pelo. Algunas lo notan más fuerte y otras más débil.
- El olfato se agudiza y también hay una mayor salivación.
- Aparición de manchas solares en la piel (cloasma gravídico).
- Encías sensibles que pueden sangrar. El estiramiento de los ligamentos y músculos de la pelvis para adaptarse al embarazo pueden provocar molestias en esta zona. También puede aparecer dolor abdominal debido a la compresión y distensión de los ligamentos redondos.
Algunas podréis empezar a notar ya la curvita de la felicidad con el vientre redondeado. Esto va a depender de la constitución física de cada mujer. Hay a quien se le nota antes si están más delgaditas, o incluso si es el segundo embarazo o es un embarazo múltiple.
En el párrafo anterior te hemos descrito al culpable que, junto a la progesterona, incrementa aún más la hinchazón, los eructos y los gases. Pero la progesterona no es la única hormona que está afectando a tu organismo en estos momentos, vamos a ver qué ocurre con esa sensación de fatiga y con tu pelo y tus uñas.
Los estrógenos y los andrógenos cambian su patrón habitual de crecimiento durante el embarazo, lo que va a hacer que tu pelo crezca mucho más rápido y se caiga menos: en otras palabras, vas a poder presumir de largos y gruesos mechones en tu melena de futura mamá. Hay algún “problemilla”, eso sí, ya que puede ser que el pelo también se vuelva más seco y graso (algo que puedes mantener bajo control con champú y acondicionador) y que crezca vello en otras zonas del cuerpo.
Con las uñas, también es un poco el juego de la ruleta. El embarazo puede estimular el crecimiento y la consistencia de tus uñas o puede hacer todo lo contrario, volviéndolas más quebradizas. Si estás dentro del segundo grupo, evita los esmaltes y quitaesmaltes que pueden debilitar todavía más la uña.
Cuando te pasas días enteros sentada o tumbada, puedes empezar a perder la paciencia, pero recuerda que la fatiga del embarazo es totalmente normal. En estos momentos, tu cuerpo está funcionando 24 horas al día y 7 días por semana tanto para la gestación del feto como para la formación de la placenta. Y tiene su parte positiva, porque ya casi has terminado con esto último. Mantén los niveles de azúcar en sangre altos con comidas breves de carbohidratos complejos y proteínas: queso, nueces, frutos secos… Una buena opción son las nueces (ricas en cobre, magnesio, selenio, zinc, manganeso, potasio, calcio y vitamina E). ¡Puedes comerlas con moderación! Si sientes que necesitas descansar, ¡descansa! ¿Qué tiene de malo?
Si sufrís de fuertes dolores de cabeza o migrañas, éstas pueden intensificarse debido a las hormonas, al cansancio, a la situación de nervios o incluso si soléis ingerir cafeína en cafés o tés, a esa ausencia de tenía o cafeína. Descansa todo lo que puedas y a la vez haz algo de ejercicio.
Cuidados y Recomendaciones
Es muy importante empezar a cuidar de la salud materna desde el momento que se descubre el embarazo. Las primeras medidas a adoptar, como ya comentamos en post anteriores, son dejar de fumar y de beber alcohol, ya que son hábitos perjudiciales para el feto.
Otras recomendaciones que pueden tenerse en cuenta en el tercer mes de embarazo tienen como objetivo reducir los síntomas molestos. Por ejemplo, cuidar de la higiene bucal y visitar al dentista.
En cuanto a las manchas que pueden aparecer en la cara debido a los rayos del sol, es conveniente utilizar una crema solar con un factor de protección alto o pantalla total durante todo el embarazo, sobre todo si es verano.
Todavía no es necesario comprar ropa premamá, pero sí convendría empezar a usar ropa más holgada para estar más cómodas y que no apriete la panza.
Por último, los cuidados especiales durante todo el embarazo se basan en llevar una dieta saludable y realizar ejercicio diariamente. Estos apartados los comentaremos a continuación.
Alimentación
La alimentación es algo que debe cuidarse durante todo el embarazo para asegurar el desarrollo de un bebé sano y fuerte.
En general, las mujeres embarazadas deben llevar una dieta equilibrada a base de frutas, verduras, legumbres, hortalizas y cereales.
Las grasas saturadas o alimentos muy calóricos deben consumirse con moderación para no ganar un exceso de peso.
Lo más importante es el aporte de vitaminas y minerales necesarios para el correcto desarrollo fetal, como son los siguientes: ácido fólico, vitamina C, calcio, magnesio y potasio. Si éstos no se consumen en las cantidades suficientes a través de la alimentación, será necesario tomar suplementos prenatales.
En cuanto a las bebidas, un hábito diario en tu dieta debería ser beber al menos 2 litros de agua al día. Pero has de eliminar totalmente de tu dieta el alcohol puesto que todo lo que comes o bebes pasa al feto y las bebidas alcohólicas pueden causar malformaciones en tu bebé. Intenta, asimismo, reducir las bebidas con cafeína, hasta dos cafés al día y evitar los refrescos muy gaseosos.
Os daré un consejo a una semana de entrar en la decisiva semana 12. Cuidado con el peso porque el segundo trimestre es en el que más se engorda. En el primer trimestre lo normal es entre 1 y 3 kilos, en el segundo entre 5 y 7 kg y en el tercer trimestre unos 5 kg. No debes pasar hambre, pero la dieta debe ser equilibrada y repartida en muchas pequeñas dosis a lo largo del día. Comer 5/6 veces al día sin caer en la tentación de snacks calóricos y comidas basura. Deja las comidas entre horas para frutas, frutos secos o yogures.
Tomad mucha verdura y vegetales suficientes, bebed mucha agua y procurad tomar alimentos integrales con mucha fibra que os ayuden. Si tenéis cualquier duda consultar con el especialista.
Ejercicio y Fortalecimiento del Suelo Pélvico
Practicar deporte es algo muy beneficioso para la salud, pero más aún durante el embarazo. El ejercicio mejorará la fuerza y la resistencia de la mujer y la preparará para el parto. El pilates y la natación son algunas de las actividades más recomendadas.
También es muy importante caminar todos los días durante el embarazo para reducir la fatiga, el insomnio y los calambres.
Además, el ejercicio ayuda a las embarazadas a fortalecer el suelo pélvico. Esto son el conjunto de músculos y ligamentos que sirven de apoyo y sostén a los órganos pélvicos: la vejiga, el útero y el recto.
El suelo pélvico tiene que soportar mucho peso durante el embarazo y, por tanto, tiende a debilitarse a medida que avanzan las semanas de gestación. Las consecuencias de esto son la incontinencia urinaria, las disfunciones sexuales y el prolapso (caída de algún órgano intrabdominal), lo cual supone un riesgo de parto prematuro.
Para ejercitar los músculos del suelo pélvico, las embarazadas pueden hacer los ejercicios de Kegel diariamente: contraer y relajar los músculos de la vagina.
Aspectos Laborales y Sociales
Durante el tercer mes, muchas mujeres empiezan a preocuparse sobre cómo compaginar adecuadamente trabajo y embarazo. Ante todo es importante remarcar que, en un embarazo sano, puedes trabajar hasta el mismo día de dar a luz. Sin embargo, aquí hay muchos matices, y la legislación laboral de cada país promueve unos tiempos de descanso. Asimismo, en un embarazo de riesgo, esto cambiará radicalmente, mientras que hay otros trabajos en los que es posible que no pueda realizarse la actividad a partir del tercer o cuarto mes. En la medida de lo posible, mantener una rutina será beneficioso, pero también comunicarlo a la empresa y conocer nuestros derechos laborales como futuras madres si trabajamos por cuenta ajena. Ante cierta inseguridad en el clima laboral debido a tu embarazo, es importante que te apoyes en la legalidad y, si fuera posible, en otras compañeras de confianza que sepas que han pasado por lo mismo.
Próximas Citas Médicas
Probablemente, esta semana no tengas ninguna cita médica, pues ya habrás programado tu próxima visita prenatal para la semana 12. En la semana 12, tienes tu próxima visita prenatal. Esta segunda visita será más corta que la primera y se centrará en las pruebas de detección de posibles anomalías cromosómicas.
Podéis aprovechar esta semana para empezar a hablar sobre cómo os organizaréis los próximos meses; sobre si la mamá puede y quiere seguir trabajando, acerca de lo que os gustaría hacer una vez nazca el bebé, si vais a reducir vuestras jornadas laborales o no, quién cogerá una baja por maternidad o por paternidad y cuándo lo haréis, etcétera.
Tabla Resumen del Desarrollo Fetal en la Semana 11
| Característica | Descripción |
|---|---|
| Tamaño del feto | Aproximadamente 4-5 cm (como una lima) |
| Peso del feto | Alrededor de 8 gramos |
| Desarrollo | Órganos importantes formados, movimientos más coordinados |
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