Semana 16 y 17 de Embarazo: Desarrollo Fetal, Cambios en la Madre y Mitos Comunes

28.10.2025

La semana 16 de embarazo es la última del cuarto mes de gestación y se producen muchos cambios en el bebé. Has llegado a la semana 17 de embarazo y tu bebé sigue su desarrollo: su cuerpo está recubierto de grasa, se mueve con fuerza dentro del útero.

Cambios en el Feto

Un feto de 16 semanas mide aproximadamente 11-13 cm y puede llegar a pesar unos 80-100 g. Además, presenta un diámetro de cabeza (BPD) de 33 mm y una longitud del fémur de 21 mm. El tamaño del feto en la semana 16 de gestación se puede comparar, por tanto, con el de un aguacate.

En esta semana 17 de embarazo, el feto mide unos 13 cm y puede pesar alrededor de 140 g. Con el paso de las semanas de gestación, el feto es cada vez más similar a un bebé recién nacido.

A partir de esta semana 16 de embarazo, el feto comienza a desarrollar los huesos del oído y los músculos de la espalda van adquiriendo volumen y fuerza. Por ello, el pequeño será capaz de responder a estímulos y reconocer por los sonidos. Además, su cerebro adquiere la función de control de las extremidades, aumentando la capacidad sensitiva.

De forma general, el bebé comienza a tener unas proporciones más equilibradas, los ojos aparecen localizados en posición central y las orejas ascienden hasta ocupar su posición casi definitiva.

Lea también: La Barriga en el Embarazo

Entre los cambios más importantes que ocurren para el feto en la semana 17, podemos mencionar los siguientes:

  • Los distintos órganos y sistemas continúan desarrollándose.
  • El esqueleto cartilaginoso va poco a poco endureciéndose.
  • Sus latidos cardiacos pueden ser ahora escuchados con un estetoscopio.
  • Va acumulando tejido adiposo, importante para el calor corporal.
  • Es posible que el feto reaccione a sonidos fuertes, ya que es capaz de percibir estos estímulos por el grado de desarrollo que va adquiriendo el oído.
  • Comienza a aparecer pelo en las pestañas, cejas y encima del labio superior.
  • Se mueve activamente dentro del útero, aunque es frecuente que la embarazada aún no note nada. Es habitual que la futura madre empiece a notar al bebé un poco más adelante, a partir de la semana 18 de embarazo.
  • Aparece la vérnix caseosa. Se trata de una sustancia grasa de aspecto blanquecino que recubre y protege la piel del feto. La vérnix caseosa a veces se puede ver, en mayor o menor medida, aún en el recién nacido.

En relación a los cambios que se producen en el bebé durante la semana 16 de embarazo, se pueden destacar los siguientes:

  • Aparece pelo en las cejas y sobre el labio superior. Este pelo se cae tras el nacimiento.
  • Se forman las uñas en los dedos de las manos y de los pies.
  • Desarrollo de los pliegues epidérmicos en la palma de las manos y en los dedos. Además, el bebé ya posee huella dactilar.
  • Las piernas son más largas que los brazos y con gran movilidad.
  • Se pueden diferenciar las rodillas, tobillos, codos, muñecas y dedos. Este desarrollo le permite al bebé ser más funcional y poder abrir y cerrar las manos, mover las piernas, etc.
  • Los párpados están cerrados pero comienzan a realizar pequeños movimientos de los ojos de un lado a otro.
  • Se desarrolla el reflejo de presión, de modo que el bebé es capaz de agarrase a los pies o al cordón umbilical. También permite mantener los puños cerrados.

Además, en esta semana de embarazo de da comienzo a la hematopoyesis. Se trata del proceso de formación, desarrollo y maduración de los elementos que componen la sangre (glóbulos rojos, leucocitos, plaquetas, etc.). Así, el bebé tendrá su propia sangre y su corazón se encargará de bombearla.

Síntomas en la Embarazada

La semana 16 de gestación, junto con el resto de semanas que constituyen el cuarto mes de embarazo, es de las mejores épocas para la madre porque ya se ha acostumbrado a todo el cambio hormonal. A pesar de ello, la futura mamá seguirá experimentando cambios y notará algunos síntomas que se detallan a continuación.

El quinto mes de embarazo está comenzando y, durante la semana 17 de gestación, es muy posible que la mujer ya haya observado ciertos cambios en su cuerpo, así como otros signos.

Lea también: Semana 15: Cambios en el feto

Cambios Corporales

Durante la semana 17, la embarazada habrá empezado a notar cambios en su cintura o abdomen. La cintura de la embarazada se suele ensanchar y va desapareciendo. Además, la parte baja del abdomen estará más voluminosa.

Esto quiere decir que a la mujer se le habrá empezado a notar que está embarazada, sobre todo si es muy delgada. Incluso puede que la mujer haya comenzado a cambiar su postura para mantener el equilibrio con el aumento de la barriga. Sin embargo, otras mujeres no presentan síntomas tan notorios aún en la semana 17 de gestación.

Debido a estos cambios que está experimentando el cuerpo, es buen momento para empezar a utilizar ropa de embarazada. Quizá este tipo de pantalones es todavía un poco ancho, pero la gestante irá más cómoda porque es posible que comience a tener problemas para ponerse su ropa habitual.

La embarazada en este momento también notará más el desarrollo de sus pechos. Las mamas aumentan de tamaño y recibirán más irrigación sanguínea, por lo que las venas se hacen más visibles. El pecho se está preparando para producir leche y amamantar al bebé en unos meses.

Debido a esto, es posible que la embarazada comience a necesitar sujetadores con una talla mayor de copa.

Lea también: Diagnóstico y Manejo del Embarazo Anembrionario

El tamaño del útero aumenta. La altura uterina desde el fondo uterino hasta el pubis mide 14 cm. Puede ser que la madre sienta la parte más baja del abdomen dura y pinchazos o molestias en los laterales del útero. Esto no es preocupante, ya que se trata de la adaptación de los ligamientos a la nueva forma uterina.

Otros Cambios y Síntomas

Además de los cambios corporales, es posible que la embarazada empiece a notar otros signos como los siguientes:

  • Ciertas molestias en el abdomen debido a que el útero va aumentando su tamaño. Algunas posiciones pueden ser más molestas que otras porque tensan demasiado los ligamentos que están sujetando el útero.
  • Ganas más frecuentes de orinar, ya que el útero es más grande, presiona y deja menos espacio a la vejiga.
  • Calambres, sobre todo, en las piernas. Estos síntomas pueden deberse a que los nervios son comprimidos por el útero. Otra posible causa de estas molestias es la alteración en el flujo sanguíneo periférico, junto con la retención de líquidos y la disminución de los niveles de potasio y calcio. También es posible que experimente calambres nocturnos.
  • Por otro lado, es frecuente que durante este periodo comience la aparición de estrías en la piel de la embarazada.

Las estrías son muy habituales en la barriga y el pecho y será muy importante empezar a prevenirlas con cremas adecuadas para ello.

  • Desaparición de las náuseas matutinas y los vómitos.
  • Estreñimiento por la combinación de las hormonas del embarazo y la presión del útero con los intestinos.
  • Aumento del volumen y de la sensibilidad de los senos.
  • Dolores de espalda debido al volumen del abdomen.
  • Aumento de la salivación en relación a los elevados niveles de estrógenos. Esto se conoce con el nombre de hipersialorrea o ptialismo. También hay gestantes que se quejan de un aumento de la salivación, que puede aparecer al principio del embarazo y mantenerse hasta el parto. Esta salivación tan abundante llamada hipersialorrea o ptialismo parece deberse a un aumento en los niveles de estrógenos. Se recomienda realizar enjuagues astringentes -sobre todo con agua y sal, realizados por la noche- y dejar el tabaco durante el embarazo.

Además, la mamá sentirá mayor apetito, ya que el bebé está más desarrollado y requiere un aporte de energía mayor. En esta semana de embarazo también pueden aparecer caries y sangrados de las encías debido a una falta de vitaminas. Patologías como caries dental y sepsis bucal son más comunes en la gestación. Las causas son el déficit de vitaminas como la riboflavina, piridoxina y folatos. Existen programas de revisión bucodental para embarazadas en algunos centros de salud.

En ocasiones, la embarazada puede empezar a notar ciertos movimientos del bebé en la semana 16 de embarazo. Sin embargo, lo más habitual es hacerlo unas semanas después, en torno a la semana 18 de gestación aproximadamente.

Intolerancia a la Lactosa y Embarazo

La intolerancia a la lactosa es una afección de las microvellosidades intestinales debida a que el organismo produce poca o ninguna cantidad de la enzima lactasa (producida en el intestino delgado), que deriva en una imposibilidad de metabolización de la lactosa. Cada vez son más las mujeres intolerantes a la lactosa y se preguntan si esto puede afectar a su embarazo.

Los síntomas de las personas intolerantes a la lactosa se presentan tras la ingestión de productos lácteos: náuseas, vómitos, dolor y distensión abdominal, espasmos, gases, diarreas ácidas, heces pastosas y enrojecimiento perianal. Las gestantes con problemas de absorción de la lactosa mejoran la tolerancia a la lactosa en la última etapa del embarazo.

Calambres Nocturnos

Los calambres nocturnos son frecuentes a partir de la segunda mitad del embarazo. ¿Cómo puedes prevenir y tratar los calambres en pies y pantorrillas? Lo mejor es masajear la zona contracturada y hacer estiramientos pasivos. Una dieta rica en potasio con alimentos como el plátano o las pasas pueden evitar la aparición de los calambres.

Vacunación Durante el Embarazo

En todas las mujeres en edad reproductiva debería ser evaluado el cumplimiento de su calendario vacunal histórico antes del comienzo de la gestación.

Vacunas Contraindicadas

Vacunas con virus vivos o atenuados. En general están contraindicadas y no deben ser administradas durante la gestación: sarampión, rubéola, parotiditis, varicela, poliomielitis (vacuna tipo Sabin).

Vacunas Recomendadas

Vacunas con virus inactivos, bacterianas y los toxoides. Vacunación frente a influenza y gripe H1N1 (A). Debe ser ofrecida a todas las embarazadas durante los periodos estacionales de más contagio. También puede ponerse al mismo tiempo que vacuna de la tosferina.

Retraso del Crecimiento Intrauterino (RCIU)

Esto quiere decir que no crece a la velocidad que debería durante el embarazo. Es muy difícil, prácticamente imposible, que una embarazada se percate de un retraso en el crecimiento intrauterino de su bebé. Además, las embarazadas con esta condición requieren un seguimiento más exhaustivo. Llevar una dieta sana y equilibrada.

  • RCIU tipo I (simétrico).
  • RCIU tipo II (asimétrico).
  • RCIU tipo III (mixto). Ocurre entre las 17 y las 32 semanas de gestación.

Control en la Semana 16 de Embarazo

Cuando la mujer toma consciencia de estar embarazada, es importante mantener un control del mismo para evitar riesgos.

Entre la semana 16 y la 20 de gestación, hace unos años los médicos solían realizar la determinación de la alfafetoproteína (AFP). Un aumento de AFP indica posibles defectos del tubo neural (espina bífida); mientras que niveles disminuidos de esta proteína es indicativo de síndrome de down.

Sin embargo, en la actualidad, esta prueba no está recomendada por la Sociedad Española de Obstetricia y Ginecología (SEGO) porque proporciona numerosos falsos positivos, es decir, informa de algunos defectos que no son reales.

Por lo tanto, las pruebas más aconsejadas para la semana 16 de embarazo son:

  • Control rutinario de presión arterial, análisis de sangre, control de peso, etc.
  • Amniocentesis. Se trata de una prueba prenatal invasiva que consiste en la extracción de líquido amniótico mediante punción de la pared abdominal de la madre. El líquido amniótico extraído será analizado y se obtendrá el cariotipo del bebé, es decir, su conjunto de cromosomas. De este modo, se podrán detectar alteraciones cromosómicas.

De forma adicional, hay mujeres que van por lo privado a hacerse una ecografía para saber el sexo del bebé en la semana 16 de embarazo, ya que la Seguridad Social no realiza esta ecografía hasta transcurridas unas semanas más.

En el caso de mujeres que no lo hayan realizado en la semana 12 de embarazo, también sería conveniente realizar un cribado de la bacteriuria asintomática. Durante el embarazo se produce una alteración de la capacidad para vaciar la vejiga y se modifican las propiedades de la orina, por lo que es más frecuente que haya crecimiento de microorganismos y causen infecciones.

Control del Embarazo en la Semana 17

Una de las pruebas que se pueden hacer cuando un embarazo ha alcanzado la semana 17 es la amniocentesis. Se trata de una prueba invasiva que recoge mediante una aguja, a través del abdomen, una muestra del líquido amniótico que rodea al bebé. Este líquido amniótico contiene células que proceden del feto y que se pueden analizar para comprobar si el feto presenta, sobre todo, alguna alteración genética.

Recomendaciones al Final del Cuarto Mes de Embarazo

En la semana 16 de embarazo se recomienda realizar algún tipo de ejercicio físico o deporte de forma moderada. De este modo, se estimula la circulación sanguínea y se reducen las molestias lumbares. El deporte más aconsejado por los médicos durante el embarazo es la natación.

Además, el consumo abundante de agua favorecerá la hidratación y la circulación sanguínea. La alimentación debe ser adecuada para asegurar el aporte correcto de nutrientes al bebé. Con una dieta sana, variada y equilibrada, la madre se sentirá mejor y favorecerá el desarrollo fetal.

En cualquier caso, se seguirán todas las instrucciones que vaya dando el obstetra en cada momento para evitar riesgos que se puedan producir en el embarazo.

Recomendaciones en la Semana 17 de Embarazo

En la semana 17 de gestación, al igual que a lo largo de todo el embarazo, es muy importante cuidar la alimentación. La dieta debe ser variada, equilibrada y aportar los diferentes tipos de nutrientes, así como otras moléculas necesarias para la madre y el desarrollo del feto. Además, se hace especialmente importante mantener una buena hidratación. Esto se puede conseguir no solo bebiendo agua, sino también con la ingesta, por ejemplo, de frutas que también aportarán nutrientes y vitaminas.

También es recomendable realizar ejercicio, adaptado al embarazo y siempre que no esté contraindicado, o, al menos, que la embarazada pasee.

Una dieta rica en fibra, una correcta hidratación y el ejercicio ayudarán a reducir el estreñimiento que a estas alturas del embarazo ha podido aparecer y a evitar la presencia de hemorroides.

No obstante, es primordial seguir las indicaciones del especialista que realice el seguimiento del embarazo, para que todo se desarrolle de una manera correcta y evitar riesgos.

Mitos sobre el Tamaño y Forma de la Barriga

La barriga es el principal signo de identidad de una mujer embarazada y uno de los síntomas de embarazo más comunes. La futura mamá, sobre todo si es primeriza, desea que su embarazo evolucione adecuadamente y que su tripa se haga evidente al resto del mundo. Y precisamente por ser algo tan evidente, existen muchos mitos acerca del tamaño, la forma y la altura de la barriga en la embarazada.

El tamaño de tu tripa depende en gran medida de tu semana del embarazo. Desde aventurar el sexo fetal según su forma, o pronosticar la cercanía o lejanía del momento del parto por su altura, pasando también por las opiniones de si es demasiado grande, o demasiado pequeña y si el feto crece adecuadamente o no...

Lo primero y más importante es tener claro que cada tripa, como cada mujer, es diferente. No debes preocuparte por las opiniones de la gente que te rodea. Ante cualquier duda que pueda surgir, ahí están tu médico y matrona para resolverla.

Mito 1: La impaciencia de la madre primeriza

A medida que van pasando las semanas y se llega al segundo trimestre, la gestante primeriza suele comenzar a impacientarse. El embarazo evoluciona adecuadamente, pero no percibe crecer su tripa como le gustaría, ni tampoco nota aun los movimientos fetales, y aparecen las dudas… ¡Tranquila! Es algo normal.

Durante el primer trimestre, es normal que te sientas hinchada, y que notes más tripa de la habitual, pero es algo subjetivo: La notas tú, pero no se hace evidente para los demás. Esto es porque el útero va creciendo lentamente, y aún se encuentra por debajo del ombligo. En la semana 12 tiene un tamaño aproximado de un pomelo, y no todavía sobresale de la pelvis.

¿Notas un pequeño aleteo en el vientre? Y es que la tripa no comienza a hacerse evidente hasta el cuarto mes (entre las 16 y las 20 semanas), y los movimientos fetales en torno a la semana 20 (aunque al principio son tan delicados que cuesta sentirlos. El útero entonces ya sobresale de la pelvis y llega al nivel del ombligo.

En la aparición de la tripa también influyen características maternas (peso, altura, constitución) y si has tenido embarazos previos o no.

Mito 2: La forma de la tripa predice el sexo del bebé

Es este un curioso mito que se trasmite generación tras generación. Cuenta que si la mujer embarazada tiene una tripa redonda, el bebé que espera será niña, y si es puntiaguda será niño.

La forma de la tripa está influida por muchos factores: tamaño del feto, complexión materna, el número de hijos… y sobre todo, la colocación del bebé en relación con la pelvis materna. Si el pequeño se coloca de cabeza, obviamente la tripa no presentará la misma forma que si se presenta en situación transversa [atravesado dentro del útero materno].

Mito 3: La altura de la tripa predice el momento del parto

Esta es una verdad a medias. Es cierto que cuando el bebé se encaja en la pelvis materna la tripa desciende. Pero una vez que el feto esta encajado, a pesar de que esta en una situación favorable para el nacimiento, no podemos adivinar el momento del parto.

tags: #16 #semanas #de #embarazo #y #no

Publicaciones populares: