¿Qué leche puedo tomar si estoy amamantando?

25.11.2025

La lactancia materna está rodeada de mitos y recomendaciones populares que, lejos de facilitar la labor a las madres recientes, les confunden y les llevan a tomar decisiones erróneas.

Mientras algunas recomendaciones populares instan a las madres a incrementar el consumo de leche y sus derivados durante la lactancia, otras advierten de posibles riesgos para el bebé si se incluyen los lácteos en la dieta materna mientras dan el pecho.

Uno de estos falsos consejos es la sugerencia de incrementar el consumo de leche y sus derivados mientras se amamanta «para producir una leche materna más rica y completa» para el bebé.

Ni tanto, ni tan poco.

Los especialistas coinciden en que el consumo de leche cuando se amamanta debe ser el habitual, aunque aconsejan su eliminación si se detectan en el niño síntomas de alergia a la proteína de la leche de vaca.

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¿Leche durante la lactancia? Sí, pero sin exagerar

Esta recomendación, tal como apunta el Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría, no tiene «ninguna base científica».

Jesús Martín-Calama, pediatra experto en lactancia, explica que este consejo «se basa en la falsa suposición de que la mejor forma de reponer los nutrientes que pierde la madre al fabricar leche es tomar también leche«.

Estos expertos recuerdan que en ninguna especie de mamíferos las madres consumen leche mientras amamantan y que, por tanto, «no tiene ninguna justificación forzar a una madre lactante a tomar leche si no le gusta«.

Es bueno además que sepas que beber leche no te ayudará a producir más leche, de hecho no está para nada relacionado.

En cambio hay otros hábitos que puedes incorporar para conseguir amamantar más.

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La leche es una de las mejores aliadas para la alimentación de la madre, no sólo durante el embarazo, sino también durante la etapa de lactancia.

Los lácteos nos aportan los 3 macronutrientes: carbohidratos en forma de lactosa, grasas y proteínas de alta calidad como es la caseína.

Efectivamente, la leche contribuye a la salud ósea normal debido a su aporte en calcio, componente esencial de los huesos.

Lactancia, ¿cuándo eliminar la leche?

Algunos estudios han sugerido que el consumo de leche de vaca durante la lactancia está asociado en algunos casos al denominado cólico del lactante.

No obstante, no siempre existe correlación entre ambos factores y las investigaciones realizadas son contradictorias: eliminar la leche de la dieta materna por el cólico del lactante no es una causa justificada.

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Sin embargo, la supresión de los lácteos de entre los alimentos que consume la madre sí se justifica en los casos en los que el bebé presenta síntomas de alergia a la proteína de la leche de vaca.

Aunque, tal como recoge un informe de la Sociedad Colombiana de Pediatría, la incidencia de esta alergia en lactantes alimentados solo con leche materna es mínima: un 0,5%.

El motivo es que la cantidad de esta proteína en la leche materna «es 100.000 veces menor que en la leche bovina».

Alergia a la leche en bebés

Los síntomas más frecuentes de la alergia en los pequeños que consumen solo leche materna suelen ser gastrointestinales (diarrea, vómitos o regurgitación frecuente), pero también dermatológicos (eccemas o inflamación de labios y párpados).

La recomendación de los especialistas cuando el niño presenta estos síntomas es que se continúe con la lactancia por su efecto protector y que la madre intente eliminar la leche de su dieta.

Si tu bebé presenta cualquiera de estas condiciones, se recomienda suprimir los lácteos entre una semana y 10 días y observar el estado del pequeño.

Si hay una mejoría lo ideal es reducir el consumo de leche durante la lactancia y adquirir el calcio de los otros alimentos disponibles que aportan este mineral.

Sin embargo si consumes leche y sus derivados de forma habitual y tu bebé no presenta ninguno de los síntomas descritos anteriormente, no hay ningún problema en que sigas ingiriendo lácteos, siempre con moderación.

Alimentos sustitutivos de la leche en madres

El nutriente por excelencia que aporta la leche a la dieta es el calcio. Por tanto, la madre lactante que haya tenido que suprimir este alimento de su menú diario tendrá que buscar otras fuentes de calcio alternativa.

Estas son las principales:

  • Vegetales: Numerosas verduras y hortalizas proporcionan la misma o más cantidad de calcio que la leche. Entre ellas, las espinacas, las judías blancas, la col, las lentejas, la cebolla y los berros.
  • Pescado: El pescado es otra importante fuente de calcio, sobre todo en el que se puede comer sus espinas, como las sardinas. También destacan por su alto contenido en calcio el lenguado, el salmón y las anchoas y algunos mariscos, como gambas y langostinos.
  • Frutos secos: Las nueces, los pistachos y las avellanas son algunos de los frutos secos que más calcio pueden aportar a la dieta materna.

En el embarazo, las recomendaciones de calcio son de 1.200 mg/día, siendo 200 mg más que en una mujer adulta sana.

Las recomendaciones de consumo de productos lácteos y derivados, para una mujer embarazada, son de 3-4 raciones al día.

Para una mujer en periodo de lactancia, en cambio, son de hasta 4-6 raciones al día.

Recomendaciones generales para la alimentación durante la lactancia

A pesar de que siempre se recomienda llevar una alimentación saludable, durante la lactancia debe de ser aún más sana.

Según recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS), la leche materna es el mejor alimento que se le puede dar a un recién nacido durante los primeros seis meses de vida, ya que le aporta todos los nutrientes necesarios para un correcto desarrollo.

Como decimos, la leche materna se encarga de cubrir las necesidades alimenticias del bebé en los primeros meses de vida, es por eso por lo que tener una buena alimentación durante la lactancia se hace imprescindible.

Sin embargo, la importancia de la dieta no reside solo en el bienestar del bebé, sino que también se encuentra en mejorar el estado general de la madre. Comiendo de forma saludable es mucho más sencillo recuperar el peso ideal, así como mantenerse activa.

Eso sí, ten en cuenta que no debes comer por dos, ni en el periodo de lactancia ni durante el embarazo. Come lo que necesites. Simplemente debes saber cuáles son los mejores alimentos para ti y para el bebé.

Deberás consumir más calorías, alrededor de 500 más de las que consumes habitualmente.

¿Qué comer durante la lactancia?

Frutas y verduras: Tomar cinco raciones al día de fruta y verduras es muy importante, y no solo en el periodo de lactancia. En el caso de amamantar, se hace muy necesario aumentar el consumo de ciertas vitaminas como la C, A, D, E, B1 y B2, así como el ácido fólico, presentes en las frutas y las verduras.

Agua: No te olvides de tomar agua. Puesto que la leche materna está compuesta en gran parte de agua, mantenerse hidratada es muy importante para ofrecer leche de calidad al bebé.

Calcio: Durante la lactancia es posible que pierdas un poco de calcio, aunque no siempre pasa. Aumenta la ingesta diaria de este nutriente para asegurarte de que los niveles son correctos. Después de la lactancia suele volver a la normalidad.

Hierro: Aumenta el consumo de hierro. A pesar de que la falta de menstruación durante el embarazo te puede ayudar a mantener las reservas de hierro en este momento, es importante tener un extra en el periodo de lactancia.

En general, deberás llevar una dieta muy rica y variada durante la lactancia.

Es posible que hayas escuchado que existen determinados alimentos, como los frutos secos o las sopas, que ayudan a producir más leche materna, pero lo cierto es que no está demostrado.

La única forma que tienes para producir más leche es amamantar con más frecuencia, esto quiere decir que el bebé tome el pecho sin restricciones y a demanda. Esto aumentará la producción de leche de forma eficaz.

Alimentos a evitar

Mientras se da el pecho es importante tener en cuenta que hay alimentos prohibidos, al igual que durante la gestación.

  • Alcohol: El alcohol es una de esas bebidas prohibidas tanto durante la lactancia como en el embarazo.
  • Pescados azules: Aunque sí que se pueden consumir pescados azules pequeños, como la caballa o las sardinas, es importante evitar en esta etapa los pescados azules de gran tamaño. El emperador o el atún rojo son algunos ejemplos.
  • Cafeína: Por norma general, ningún especialista recomendará consumir cafeína en exceso a diario, y mucho menos durante la lactancia. Eso sí, se puede consumir en cantidades moderadas durante el día, tal y como indica la Asociación Española de Pediatría. En caso de alcanzar o superar los 300 mg, el bebé podría experimentar episodios de nerviosismo, temblores o insomnio.

No olvides consultar con el pediatra o con el especialista en lactancia cualquier tipo de duda o problema relacionado con la alimentación durante la lactancia.

Recomendaciones para la alimentación durante la lactancia
Nutriente Recomendación
Calcio Aumentar la ingesta diaria para asegurar niveles correctos.
Hierro Aumentar el consumo para compensar la falta de menstruación durante el embarazo.
Agua Mantenerse hidratada para ofrecer leche de calidad al bebé.

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