Semana 23 de Embarazo: Tamaño de la Panza y Desarrollo del Bebé

28.10.2025

El embarazo es una etapa emocionante y llena de cambios tanto para la madre como para el bebé en desarrollo. La semana 23 de embarazo corresponde al sexto mes de gestación y, por tanto, está comprendida en el segundo trimestre.

Desarrollo del Bebé en la Semana 23

El tamaño del bebé en esta semana se asemeja al de una mazorca de maíz. Además, el vello que lo recubre se oscurece y su aparato respiratorio continúa desarrollándose.

El bebé continúa creciendo a lo largo de todo el embarazo y, por ello, cuando esté acabando la semana 23 de embarazo, medirá alrededor de 27-29 cm contando las piernas (o 20-21 cm si se mide de cráneo a las nalgas) y pesará unos 500 gramos aproximadamente, aunque puede haber variaciones.

Su piel va adquiriendo color y haciéndose más gruesa y opaca. Se va acumulando grasa en la superficie de la piel y debajo de ella. Sin embargo, el color definitivo de la piel no lo adquirirá hasta que se produzca el nacimiento y el bebé tenga un año de vida.

En esta semana de embarazo, el lanugo (vello fino) cubre ya todo el cuerpo del futuro bebé y se va oscureciendo. Además, el bebé tiene pelo en la cabeza y ya se han formado las cejas y las pestañas.

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Es posible que la embarazada perciba como el bebé responde a los ruidos de gran intensidad durante la semana 23 de embarazo, ya que el sistema auditivo del bebé se desarrolla rápidamente.

Por otro lado, los órganos internos del bebé como, por ejemplo, los pulmones y el sistema digestivo continúan su maduración en la semana 23 de embarazo. En este momento, los pulmones aún no están completamente funcionales, pero se forman los alvéolos para permitir el intercambio gaseoso. Pese a ello, el bebé continúa respirando a través del cordón umbilical, es decir, el transporte de oxígeno y la eliminación de dióxido de carbono se produce a través de este.

Todavía no se puede medir al bebé con una cinta métrica o regla, por lo que estos valores son aproximados y pueden estar por debajo de la media. Se pueden cometer errores en las medidas, especialmente si tu bebé es muy activo y no para de moverse.

Su peso (alrededor de 450 gramos en la semana 23) debería considerarse también un valor aproximado. Crecerán más y subirán de peso en diferentes momentos. Su cuerpo no puede hacer ambas cosas a la vez, por eso puede parecer como que hay “pausas” cortas en estos dos desarrollos.

Cambios en la Madre en la Semana 23

En relación a la madre, también ocurren cambios en su cuerpo. La mujer habrá ganado alrededor de 5-7 kilos desde el inicio del embarazo, lo que puede hacer que se sienta pesada y tenga dolores de espalda.

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Gran parte de las embarazadas ya notan los movimientos de su bebé cuando se alcanza la semana 23 de embarazo, lo que les transmite tranquilidad de que todo evoluciona bien. Además, la barriga continúa aumentando de tamaño y el útero se va expandiendo. En concreto, el tamaño del útero en la semana 23 de embarazo ronda los 23-23 cm y alcanza el nivel del ombligo aproximadamente.

Muchas embarazadas sienten molestias y tirantez en los costados como consecuencia del crecimiento uterino.

A continuación, se enumeran otros cambios que tienen lugar en la embarazada:

  • Aumento de los senos, ya que se van preparando para el momento de la lactancia.
  • Cambios en la piel, volviéndose más oscuras y pueden aparecer manchas. Esto es debido a las fluctuaciones hormonales.
  • Aparición de varices y estrías.
  • Y además el ritmo cardíaco a lo largo de esta semana y durante todo el embarazo puede aumentar y ser más acelerado.

Síntomas Comunes en la Semana 23 de Embarazo

Cada embarazo es diferente y, por ello, algunas mujeres presentarán molestias y otras no. En cualquier caso, algunas de las molestias más habituales entre las embarazadas a las 23 semanas de gestación son las siguientes:

  • Dolor similar al de la regla, es decir, pinchazos en la parte inferior del vientre ocasionados por la distensión muscular del útero.
  • Calambres en las piernas: este síntoma es bastante común a lo largo de todo el embarazo, incluido en la semana 23, debido al aumento de peso y a la presión de los nervios y músculos.
  • Dolor de espalda producido por el aumento de peso y el cambio del centro de gravedad.
  • Ardores o gases al comprimirse los órganos abdominales por el crecimiento del útero.
  • Fatiga o cansancio.
  • Sensibilidad y/o sangrado de las encías.

Aparte de estos síntomas, la mujer también puede tener sueño interrumpido o dificultad para dormir en la semana 23 de embarazo.

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Consejos para la Semana 23 de Gestación

Una vez alcanzada la semana 23 de embarazo es normal si la mujer ha ganado alrededor de 5-7 kilos desde el inicio de la gestación. Sin embargo, lo mejor es consultarlo con el médico por si hiciera falta establecer alguna dieta. Llevar una dieta equilibrada y saludable durante el embarazo es fundamental, ya que hay que aportarle al bebé los nutrientes necesarios para su correcto desarrollo.

Además de seguir una dieta adecuada, otras recomendaciones para la semana 23 de embarazo son:

  • Mantenerse activa: hacer ejercicio de bajo impacto durante el embarazo ayuda a mejorar la circulación de la sangre y a aliviar ciertas molestias. Por ello, es aconsejable que las embarazadas realicen paseos a diarios, natación, yoga, etc.
  • Controlar el estrés: se pueden realizar técnicas de relajación como la respiración profunda y la meditación, por ejemplo.
  • Cuidar la postura al dormir: para que la circulación sanguínea fluya lo mejor posible, la mujer debe intentar descansar tumbada sobre tu costado izquierdo, nunca boca arriba.
  • Emplear cremas y aceites en la zona abdominal: permiten aliviar los picores en la barriga y evitar la aparición de estrías.

También se aconseja beber bastante líquido para evitar posibles infecciones urinarias, así como usar calzado cómodo, evitar superficies que puedan provocar resbalarse o evitar coger peso, entre otras cosas.

Mitos sobre el Tamaño de la Panza

La barriga es el principal signo de identidad de una mujer embarazada y uno de los síntomas de embarazo más comunes. La futura mamá, sobre todo si es primeriza, desea que su embarazo evolucione adecuadamente y que su tripa se haga evidente al resto del mundo. Y precisamente por ser algo tan evidente, existen muchos mitos acerca del tamaño, la forma y la altura de la barriga en la embarazada. Suele ser el blanco de no pocas opiniones de familia, amigos y conocidos.

El tamaño de tu tripa depende en gran medida de tu semana del embarazo. Desde aventurar el sexo fetal según su forma, o pronosticar la cercanía o lejanía del momento del parto por su altura, pasando también por las opiniones de si es demasiado grande, o demasiado pequeña y si el feto crece adecuadamente o no... Es entonces cuando la gestante se pregunta: "¿Qué hay de cierto en todo esto?". Y en numerosas ocasiones vive esas opiniones y sentencias con gran preocupación.

Lo primero y más importante es tener claro que cada tripa, como cada mujer, es diferente. No debes preocuparte por las opiniones de la gente que te rodea. Ante cualquier duda que pueda surgir, ahí están tu médico y matrona para resolverla.

Mito 1: La impaciencia en el primer trimestre

A medida que van pasando las semanas y se llega al segundo trimestre, la gestante primeriza suele comenzar a impacientarse. El embarazo evoluciona adecuadamente, pero no percibe crecer su tripa como le gustaría, ni tampoco nota aun los movimientos fetales, y aparecen las dudas… ¡Tranquila! Es algo normal. Durante el primer trimestre, es normal que te sientas hinchada, y que notes más tripa de la habitual, pero es algo subjetivo: La notas tú, pero no se hace evidente para los demás. Esto es porque el útero va creciendo lentamente, y aún se encuentra por debajo del ombligo. En la semana 12 tiene un tamaño aproximado de un pomelo, y no todavía sobresale de la pelvis.

Mito 2: Forma de la tripa y sexo del bebé

Es este un curioso mito que se trasmite generación tras generación. Cuenta que si la mujer embarazada tiene una tripa redonda, el bebé que espera será niña, y si es puntiaguda será niño. La forma de la tripa está influida por muchos factores: tamaño del feto, complexión materna, el número de hijos… y sobre todo, la colocación del bebé en relación con la pelvis materna. Si el pequeño se coloca de cabeza, obviamente la tripa no presentará la misma forma que si se presenta en situación transversa [atravesado dentro del útero materno].

Mito 3: Altura de la tripa y momento del parto

¿La altura de mi tripa puede predecir el momento del parto? Esta es una verdad a medias. Es cierto que cuando el bebé se encaja en la pelvis materna la tripa desciende. Pero una vez que el feto esta encajado, a pesar de que esta en una situación favorable para el nacimiento, no podemos adivinar el momento del parto. En ella también influye notablemente lo que llamamos paridad: Si la mujer ya ha tenido hijos previamente, la pelvis será más ancha, el útero apoyará un poco más abajo y al bebé le será más fácil encajarse.

Mito 4: Tamaño "normal" de la barriga

¿Cómo sé si mi barriga un tamaño normal? El tamaño de la tripa no guarda una relación directamente proporcional con el tamaño del bebé.

  • Constitución materna: Estatura, complexión, forma de la espalda, entre otras, hacen variar el tamaño de la tripa en la gestante.
  • Cantidad de líquido amniótico: Cuando existe más cantidad de líquido amniótico del normal (polihidramnios), aunque el bebé tenga un tamaño adecuado, la barriga es mayor de lo esperado.
  • Estado físico materno: La cantidad de grasa abdominal y la tonicidad de la pared abdominal son factores que influyen notablemente en el tamaño de la tripa de la gestante. Así, si la mujer pierde peso durante el embarazo (por ejemplo, al realizar una dieta adecuada y ejercicio tras haber sido diagnosticada de diabetes gestacional), se preocupa porque su barriga no crece. Lo que sucede es que es que el bebé y el útero sí crecen pero lo que disminuye es la cantidad de grasa abdominal y su volumen corporal.
  • Problemas digestivos.

Mito 5: Sensación de tripa dura

El útero es un músculo y de manera fisiológica se va preparando para el momento del parto. Es su forma de tonificarse y coger fuerza, contraerse en diferentes momentos del embarazo. Es normal tener sensación de tripa dura en algunos momentos, sobre todo al final del día, y sobre todo si éste ha sido ajetreado. Es el momento de descansar e hidratarte con un gran vaso de agua y esa sensación desaparecerá. Eso sí, esas contracciones nunca deben ser intensas, ni dolorosas ni regulares, y si fuesen así, debes acudir a urgencias para que puedan valorarte adecuadamente ya que habrá que descartar que se trate de contracciones efectivas que puedan desencadenar el parto antes de tiempo.

Pruebas Médicas en la Semana 23

No hay ninguna prueba diagnóstica específica en esta semana de la gestación. Si decides hacerte una ecografía o tu ginecólogo te la hace en la consulta, verás que en la imagen ya no se visualiza el feto entero, sino por partes. Con el estetoscopio se oye el corazón de tu hijo perfectamente, aunque esta técnica cada vez se utiliza menos.

En gestantes con alto riesgo de prematuridad, como es el caso de los embarazos múltiples, o de las madres que han tenido un parto prematuro previo, se aconseja medir el cuello del útero con el ecógrafo con la sonda vaginal al cumplir el embarazo las 23 semanas. En muchos centros, la longitud cervical se mide de rutina en la ecografía de la semana 20. Se puede medir por vía vaginal o abdominal. En estos casos se aconseja reposo relativo y se administra progesterona vaginal o bien se inserta un pesario cervical de silicona, que son las estrategias que han demostrado mayor eficacia en disminuir la prematuridad ante el hallazgo de un cuello uterino corto.

¿Qué hacer ante un parto prematuro a las 23 semanas?

Es posible. Sin embargo, cuánto más temprano en el embarazo tenga lugar el nacimiento del bebé, más inmaduro será. Por tanto, las probabilidades de sobrevivir serán cada vez menor cuanto mayor sea la prematuridad del bebé.

El porcentaje de bebés que han sido capaces de sobrevivir pese a nacer en la semana 22-23 de gestación es bastante bajito, aunque no es nulo.

Tabla Resumen del Desarrollo Fetal en la Semana 23

Característica Descripción
Tamaño Aproximadamente 27-29 cm (de pies a cabeza) o 20-21 cm (de cabeza a nalgas)
Peso Aproximadamente 500 gramos
Piel Adquiriendo color, más gruesa y opaca
Vello (Lanugo) Cubre todo el cuerpo y se oscurece
Órganos Internos Pulmones y sistema digestivo continúan madurando

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