38 Semanas de Embarazo: Peso del Bebé y Preparativos Finales
¡Estás en la semana 38 de embarazo! El bebé puede nacer en cualquier momento y te encuentras agotada. Tras 38 semanas de gestación, tu bebé y tú lo tenéis todo preparado para el gran momento. Ahora, todo es cuestión de tener un poquito de paciencia… Estas 2 semanas pueden hacerse eternas, pero si echas la vista hacia atrás, ¡no son nada en comparación con todo el camino que habéis recorrido!
El embarazo se considera “a término” a partir de la semana 37. Eso significa que tu hijo o hija está completamente desarrollado y listo para poder vivir sin ayuda fuera del vientre de la madre.
Peso y Tamaño del Bebé
A las 38 semanas de gestación, tu bebé mide aproximadamente 49 cm y pesa en torno a 3 kg. Tras 38 semanas de embarazo, la mayoría de bebés pesan ya más de 3 kg y miden unos 48 centímetros. Como ya sabrás, esto puede variar de un bebé a otro, así que si el tuyo es más pequeño, pesa un poquito menos o todo lo contrario.... ¡No te preocupes!
Es posible hacer una estimación aproximada de su peso. Para ello existen diferentes fórmulas, las más habituales tienen en cuenta la medida del diámetro biparietal (DBP), la circunferencia del abdomen (CA) y la longitud del fémur (LF). Se trata por tanto de una estimación. El margen de error puede llegar a ser de más menos del 15 al 20 por ciento.
En términos generales, un feto pesa 1.000 gramos en la semana 28, 2.000 gramos en la 32, y 2.500 gramos la semana 35.
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No crecerá más, sólo engordará: unos 20 a 30 gramos diarios. Es una reserva energética para los primeros días después del parto, hasta que se produzca la subida de la leche.
Ahora mismo, el lanugo y la vérnix caseosa (la capa de pelito y una sustancia grasa que cubren su cuerpo) se están desprendiendo, ya que la piel del peque está lo bastante desarrollada como para que su presencia no sea necesaria. Aun así, tu bebé mantendrá una capa de vérnix que le ayudará a deslizarse por el canal de parto y protegerá su piel los primeros días.
Estimación del Peso Fetal
Peso fetal estimado a partir de la semana 20 de embarazo. P50 significa percentil 50 y equivale al peso medio para una determinada semana de embarazo. P10 y P90 son los percentiles 10 y 90, respectivamente.
Desarrollo Fetal en la Semana 38
Sus órganos están completamente desarrollados y en su posición definitiva. La capa de grasa que lo recubre (vérnix) tiende a deshacerse en parte y permanece en suspensión en el líquido amniótico: su piel siente con mayor intensidad la sensación del agua que lo envuelve.
Todos sus sistemas orgánicos ya están a punto para funcionar una vez nazca y, de hecho, ya hace varias semanas que están practicando. El sistema digestivo, por ejemplo, va realizando movimientos intestinales y acumulando una mezcla de lanugo y líquido amniótico que formarán el meconio.
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Ahora mismo, los iris de tu bebé serán, probablemente, de color azul grisáceo o prácticamente negros, y seguirán siendo así durante más o menos su primer año de vida. Durante todo ese tiempo los melanocitos trabajarán produciendo los pigmentos que le darán su color definitivo.
Cambios en la Madre
Durante estos últimos días el ginecólogo controlará que existe suficiente líquido amniótico que tu placenta no ha envejecido demasiado. Y el líquido amniótico va disminuyendo a medida que la placenta va envejeciéndose. Habrás observado que en los informes de las ecografías aparece el grado de la placenta en números romanos ( I, II, III y IV). Indica el envejecimiento de la placenta: a mayor grado, mayor envejecimiento.
Es frecuente tener los tobillos con mucho edema por el acúmulo de líquido, ya que el retorno venoso en estas semanas de gestación está muy dificultado. A veces se produce dolor en el cuarto y quinto dedo de la mano por compresión del nervio mediano, que está en la muñeca. La consecuencia es que se produce el síndrome del túnel carpiano. Este dolor aumenta por las noches. El túnel carpiano remite después del parto.
El bebé debe estar en posición fetal, con la cabeza encajada en la pelvis descansando en el cuello del útero. Pesa más que nunca y notarás que ejerce mucha presión sobre la vejiga. Tendrás ganas de orinar con mucha frecuencia.
Es probable que en esta semana tus pechos comiencen a segregar calostro, el primer alimento que tomará tu bebé antes de que empieces a producir leche (beneficios de la lactancia materna). Para evitar que esta sustancia te manche la ropa, puedes usar discos de lactancia en el sujetador. Sin embargo, ten en cuenta que esto, como tantos otros síntomas del embarazo, no es algo que suceda a todas las mujeres: si no te pasa, ¡no te preocupes!
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En los próximos días puedes notar que sigues ganando kilos, aunque algunas embarazadas dejan de coger peso en las últimas semanas de embarazo. Sea como sea, lo que sí notarás es que tu barriga está más baja de lo habitual. Esta nueva posición puede hacer que andar te sea complicado e incluso que notes molestias cuando lo hagas. Además, sentirás que tienes que ir al baño con más frecuencia, ya que el peque está comprimiendo tu vejiga. Como contrapartida, la presión sobre tu diafragma se habrá reducido y podrás volver a respirar mejor.
Preparativos para el Parto
¡Puedes convertirte en madre en cualquier momento! Si el parto no se adelanta en esta semana 38 empieza la cuenta atrás. (Aunque es cierto que un gran número de embarazos acaban en esta semana, por temas de la última fecha de regla). Es IMPOSIBLE predecir cuándo nacerá exactamente tu bebé. De hecho sólo el 5% de los bebés nace en la fecha prevista.
Si estás de 38 semanas, ¡ya has llegado a término! ¿Sabrías reconocer los síntomas de parto?
Te harán una exploración para ver la dilatación del cuello del útero (cérvix) y su grado de borramiento. No es obligatoria y te deben pedir permiso antes de realizarla. A partir de la semana 38 de gestación, te pueden ofrecer en la exploración cervical despegar la membranas de la bolsa amniótica con los dedos para favorecer la aparición de las contracciones. Es la llamada Maniobra de Hamilton.
Si existe dilatación cervical, te realizarán una amnioscopia para ver el color del líquido amniótico: éste debe ser transparente. Si es verde o marrón (por causa del meconio o heces que ha expulsado el feto), indica que el bebé puede estar sufriendo dentro de la madre, por lo que habría que ponerte de parto. La amnioscopia consiste en introducir un tubo por la vagina hasta el cérvix uterino y mediante una luz fría, visualizar la bolsa amniótica.
Todas las partes se van preparando para el parto: las articulaciones se van aflojando, el útero va bajando, las contracciones pueden introducir el bebé más dentro de la pelvis. Todo esto se puede sentir como tirones en la espalda, dolores similares a los de la menstruación o pinchazos en la zona púbica. Sin embargo, si no sientes las contracciones previas, tampoco no es nada anormal. A veces no aparecen hasta que comienza el parto. La preparación incluye también la disolución del tapón mucoso, que se puede evidenciar como una ligera mancha o mayor secreción mucosa.
A partir de ahora puedes prestar atención al siguiente síntoma de parto: Una diarrea puede indicar que el parto empieza en breve. También si se empieza a sufrir fuerte dolor de espalda, puede tratarse de contracciones auténticas. Para comprobar si se trata de contracciones del parto "auténticas", puedes meterte en una bañera con agua caliente. Las contracciones previas normalmente vuelven a desaparecer, algo que no ocurre con las contracciones que actúan sobre el cuello del útero.
En el último mes de embarazo hay más posibilidades de desarrollar una enfermedad seria que se llama preeclampsia. Tu médico comprobará tu tensión sanguínea para asegurarse de que no es demasiado elevada, que no hay un exceso de proteína en tu orina y que tus manos y tu cara no están excesivamente hinchadas, ya que estos son los tres síntomas clave de la preeclampsia. Como la tensión puede subir por el estrés de estar en la consulta médica es buena idea comprobar que en casa vuelve a bajar, si lo hace es una buena señal.
Si no sabes qué hacer para matar el tiempo en estos días, aquí va una idea que, probablemente, agradecerás en un futuro no muy lejano: ¿por qué no preparas tu congelador para la llegada del bebé? En los primeros días seguro que sentís que vuestra vida está un poco “patas arriba” y que no tenéis tiempo para prácticamente nada que no sea el peque. Puede que tengas la necesidad de ordenar la habitación del bebé y limpiar toda la casa: es normal, es lo que se conoce como síndrome del nido (puedes leer más sobre este síntoma en la semana 36). Sin embargo, lo que necesitas ahora es descansar todo lo que puedas.
Asegúrate de que tenéis todo lo básico: cuna, moisés, un cambiador de ropa, una silla para el coche, mudas de ropa y una buena pila de pañales.
Cuándo Ir al Hospital
Saber el momento adecuado para ir al hospital es fundamental para garantizar un parto seguro y sin complicaciones. Si tienes dudas sobre si es el momento adecuado para ir al hospital, contacta con tu médico o matrona. Es mejor acudir a revisión y recibir una evaluación profesional que quedarse en casa con incertidumbre.
Tan sólo en un 15 por ciento de los casos, el saco amniótico se rompe justo antes de empezar el parto. De todas formas, si rompes aguas estate tranquila, porque todavía pueden pasar horas hasta que sientas la primera contracción. Fíjate en el color de las aguas y sólo debes acudir al hospital inmediatamente si son de color marrón ya que son significativos de aguas meconiales, es decir, de sufrimiento fetal. Si el líquido es transparente lo mejor que puedes hacer es darte una ducha, salir a dar un paseo o ver una película que te guste.
En cualquier caso, hay signos más comunes de que el parto va a empezar. Por ejemplo, sentir un flujo mucoso al ir al baño o verlo en tu ropa interior. Esta mucosidad es el tapón mucoso del que hemos hablado al principio. Forma un tapón que sella el cuello del útero durante el embarazo para proteger a tu bebé de infecciones. Otra señal de que el parto ha comenzado es tener contracciones regulares, que cada vez vienen a intervalos más cortos. Cuando las contracciones duren un minuto o más y venga en intervalos de 3 a 7 minutos es que el parto va encaminado.
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