¿A las cuantas semanas se programa una cesárea?
La cesárea es una intervención quirúrgica que permite el nacimiento de un bebé a través de una incisión en la pared abdominal y el útero de la madre en lugar de hacerlo por vía vaginal. Es una intervención quirúrgica que permite el nacimiento de un bebé a través del abdomen de la madre. Es una operación que sirve para prevenir y reducir las complicaciones del parto.
Aunque quieras tener un parto vaginal, a veces hay que hacer una cesárea para garantizar tu salud y la del bebé. Los médicos siempre sopesan los riesgos de una cesárea frente a los de un parto vaginal. Para tu tranquilidad, pregunta por qué te ha recomendado una cesárea y si hay alguna alternativa disponible.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recalca que, en ausencia de contraindicaciones, el parto natural es preferible a la cesárea, sin embargo, esta práctica ha aumentado. El mensaje de la OMS es claro: si todo avanza con normalidad y la madre y el bebé están bien, el parto debería producirse de forma natural, pero siempre las madres deben ser escuchadas.
Lo primero de todo, consulta a tu doctor/a toda la información que precises así como las diferentes opciones y los motivos para cada una de ellas.
¿Qué es una cesárea?
Se puede programar una cesárea en embarazos múltiples o si se ha practicado una cesárea anteriormente. Algunas madres piden que se les haga una cesárea, aunque los médicos suelen recomendar el parto vaginal si no hay riesgos. Tampoco está recomendada si tienes pensado tener varios hijos. Las mujeres que se someten a varias cesáreas presentan mayor riesgo de tener problemas en la placenta y sangrado intenso, lo que puede requerir la extirpación quirúrgica del útero.
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¿Cuándo se requiere una cesárea de urgencia?
Aunque quieras tener un parto vaginal, a veces es necesario hacer una cesárea. Los médicos pueden recomendar practicar una cesárea al final del embarazo e incluso durante el parto. Entre los casos en los que puede ser necesaria una cesárea se incluyen aquellos en los que la madre tiene preeclampsia o placenta previa (la placenta se desprende y sale antes que el bebé), el cuello uterino deja de dilatarse a mitad del parto, haya una ruptura uterina o se sufra una infección por herpes activa en el momento del parto.
También se puede recomendar una cesárea de urgencia si el bebé muestra un ritmo cardíaco insuficiente, está sufriendo, tiene problemas con el cordón umbilical o no avanza por el canal del parto.
¿Cuándo se programa una cesárea electiva?
Generalmente, una cesárea programada se lleva a cabo sobre la semana 38 de embarazo, cuando el feto ya está formado y maduro y puede hacer frente al parto sin ningún problema. Con el objetivo de optimizar resultados en la salud de la madre y del recién nacido, es necesario ser cuidadoso con la semana de gestación para la cual se programa la intervención. Nacer antes de la semana 39 se asocia con un aumento en morbilidad neonatal.
En este sentido, existe un amplio consenso entre las guías de práctica clínica de diferentes países y los organismos normativos internacionales en que no se deben programar cesáreas electivas antes de la semana 39+0. La evidencia científica avala que este riesgo disminuye significativamente a partir de la semana 39.
Es posible programar una cesárea a partir de la semana 39 de gestación, aunque esta fecha puede ajustarse según la situación médica de la madre y el bebé.
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En el caso de que existiera una indicación médica u obstétrica para realizar la cesárea antes de la semana 39, posponer este procedimiento no estaría justificado.
En conclusión, las cesáreas electivas no se tienen que programar antes de la semana 39 de gestación, salvo que haya un motivo clínico que lo justifique.
¿Cómo prepararse para una cesárea?
La preparación es muy similar a la de un parto vaginal, ya que también tendrás que llenar una bolsa para el hospital y elaborar un plan de parto. Los médicos comentarán contigo las opciones de gestión del dolor. Si se trata de una cesárea programada, deberás ayunar la noche anterior. Puede que te sugieran consultar a un anestesiólogo sobre las enfermedades que podrían aumentar el riesgo de complicaciones por la anestesia, así como realizarte algunos análisis de sangre antes de la cesárea.
Sea como sea, debes analizar la posibilidad de una cesárea con bastante anticipación a la fecha de parto. No olvides que después de la cesárea necesitarás tiempo para descansar y recuperarte. Considera buscar ayuda de manera anticipada durante las primeras semanas de vida del bebé.
¿Qué pasa durante una cesárea?
Al igual que con cualquier otra cirugía, te administrarán una serie de medicamentos y líquidos por vía intravenosa. También limpiarán la zona con una solución estéril. Durante el procedimiento, el cirujano hace una incisión horizontal de 10 a 15 cm a lo largo del hueso púbico (es decir, donde está la línea del bikini). Cortará el tejido, separará los músculos abdominales y abrirá el útero. Es posible que sientas una sensación de tirón mientras el médico ayuda a salir al bebé.
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Por lo general, tu acompañante podrá pasar contigo al quirófano con una de las batas proporcionadas por el hospital. Si alguno de los dos sois aprensivos, puede que queráis mirar hacia otro lado cuando llegue el bebé. Después del nacimiento suelen dejarte ver a tu peque, aunque puede que sea poco tiempo porque el personal médico debe controlar la frecuencia cardíaca, el color y la temperatura. Mientras comprueban el estado de salud de tu bebé, extraerán la placenta y suturarán el útero y el abdomen.
Durante las horas posteriores te vigilarán de cerca en una sala de recuperación. En ese tiempo podrás estar con tu bebé, darle el pecho y disfrutar del contacto piel con piel.
¿Estaré despierta mientras me hacen una cesárea?
Si se trata de una cesárea programada, lo más probable es que puedas solicitar anestesia epidural o raquídea y permanecer despierta durante el parto. A veces, se duerme a la madre con anestesia general durante las cesáreas de urgencia para que el bebé salga de forma segura y rápida.
¿Cuánto se tarda en hacer una cesárea?
Aunque la situación de cada mujer es diferente, el parto por cesárea puede durar entre 15 y 20 minutos. No obstante, se necesitan 45 minutos más para suturar el útero y el abdomen.
¿Puedo coger a mi bebé en cuanto terminen de hacerme una cesárea?
Comenta esto con tu médico antes del procedimiento, ya que las políticas varían según el hospital. Algunos hospitales te permitirán conocer y besar al bebé justo después del parto. Te entregarán al pequeño en cuanto terminen de suturar para que hagáis contacto piel con piel, lo cual tiene muchos beneficios y ayuda a crear lazos afectivos.
¿Puedo dar el pecho después de una cesárea?
No hay diferencias entre el parto vaginal o por cesárea en lo que respecta a la lactancia, por lo que es posible que tengas o no leche llegada a este punto. Si el bebé y tú estéis bien, puede intentar agarrarse para alimentarse con calostro poco después del parto.
¿Cuánto tardaré en recuperarme de una cesárea?
Aunque el tiempo de recuperación difiere de una persona a otra, suele costar más recuperarse de un parto por cesárea que de un parto vaginal. Aunque puede ser un desafío con un recién nacido, intenta descansar todo lo que puedas. Evita levantar objetos que pesen más que el bebé. Consulta a tu médico para saber cuándo te quitarán los puntos de la barriga (los puntos del útero se disuelven) y limpia la cicatriz con regularidad para prevenir infecciones. Usa ropa holgada que no irrite la cicatriz. No podrás conducir ni hacer ejercicio hasta que el médico te dé el visto bueno, que normalmente será entre dos y cuatro semanas después del nacimiento. La recuperación de una cesárea complicada puede durar de cuatro a seis semanas.
Indicaciones de la cesárea
La cesárea debe realizarse cuando exista una indicación médica, ya sea por parte de la madre o del bebé.
Indicaciones maternas
La causa de hacer una cesárea, de manera urgente o no, se debe a complicaciones o enfermedades de la madre que va a dar a luz. Las indicaciones más comunes son las siguientes:
- Cirugía previa sobre el músculo uterino o cesáreas anteriores.
- Enfermedad grave: cáncer, cardiopatías, nefropatías, etc.
- Deformaciones o estrechez de la pelvis.
- Alteraciones en el cérvix: tumor, infección, herpes, etc.
- Fístulas urinarias o intestinales graves.
- Infección susceptible de transmitir al niño a través del canal del parto (transmisión vertical): VIH, herpes, etc.
- Enfermedades como la diabetes o la hipertensión que requieran rapidez en el proceso.
- Rotura del útero en el momento del parto.
Además, cuando el trabajo de parto se detiene y no sigue adelante o si el cuello uterino no se dilata lo suficiente también sería necesario recurrir a la cesárea.
Indicaciones fetales
En este caso, se toma la decisión de hacer una cesárea por complicaciones en el feto que pueden poner en peligro su vida o la de la madre. Éstas son las siguientes:
- El niño está en posición de nalgas, transversal o con los pies por delante.
- Malformación en el feto o gemelos siameses.
- Embarazo múltiple, como el caso de trillizos.
- Muertes fetales previas.
- Placenta previa o desprendimiento prematuro de la placenta.
- Desproporción cefalopélvica (DCP): el bebé es demasiado grande para pasar por la pelvis.
- Prolapso en el cordón umbilical o cuando el niño viene con el cordón enrollado al cuello.
- Bradicardia (disminución del ritmo cardíaco) o cualquier otro estrés que indique sufrimiento fetal.
Algunas de estas indicaciones son más discutidas que otras, ya que los especialistas consideran que no existe ningún beneficio de practicar una cesárea en lugar de un parto vaginal. Por ejemplo, sería el caso de los embarazo múltiples.
No se debe olvidar que, aunque la cesárea sea una operación relativamente segura, no deja de ser una intervención quirúrgica mayor, con todos los riesgos y complicaciones que ello conlleva.
Tipos de cesáreas
En función del factor considerado, es posible clasificar los tipos de cesárea de diferentes maneras. Normalmente, su clasificación se basa en la forma de la incisión abdominal realizada en la madre. Por otra parte, también es posible diferenciar los tipos de cesárea según el momento en que se decida hacerla o si la paciente ya tenía una cesárea previa.
Cesárea según el corte abdominal
En la actualidad, las cesáreas son segmentarias, lo cual significa que el corte se realiza en el segmento inferior del útero, donde el daño es menor y la cicatrización más rápida. A continuación, vamos a comentar los 3 tipos que existen:
- Cesárea horizontal o transversales: la más común por las ventajas que ofrece, ya que la hemorragia es menor, la apertura es fácil, se dañan menos fibras, y deja una cicatriz más resistente y menos visible. El corte se realiza en la zona baja del vientre y se conoce como incisión o corte bikini.
- Cesárea en forma de T: implica doble corte, uno horizontal y otro vertical. La cicatriz es más llamativa y difícil de reparar. Aunque no es habitual, se realiza en algunos casos de parto prematuro, bebé de gran tamaño, bebé de nalgas u otras complicaciones, ya que la abertura es más grande y ello facilita la salida del bebé.
- Cesárea vertical: este corte fragmenta más fibras y provoca una hemorragia mayor. Por ello, no suele hacerse, a excepción de situaciones determinadas como los casos de placenta previa. Además, la cicatriz que deja es estéticamente muy vistosa.
Por otra parte, existe otro tipo de cesárea que ya no se suele practicar hoy en día: la cesárea corporal o clásica. La incisión se realiza de forma longitudinal y atraviesa la musculatura uterina, lo cual implica una hemorragia más grande y una cicatriz más frágil.
Solamente se practica una cesárea corporal en casos de miomatosis severa, adherencias, histerectomía programada, carcinoma de cérvix, etc.
Cesárea según cuándo se tome la decisión
Lo más habitual es que una mujer no sepa cómo va a ser su parto hasta ese preciso momento, es decir, si va a ser vaginal o por cesárea. No obstante, algunas situaciones sí que implican el hecho de tomar la decisión previa de hacer o no una cesárea.
En este apartado, vamos a distinguir los siguientes tipos de cesárea:
- Cesárea de urgencia: se realiza ante una complicación durante el embarazo o el parto vaginal. Esto obliga a extraer al bebé cuanto antes a través del abdomen para evitar consecuencias graves que puedan comprometer su vida o la de la madre.
- Cesárea programada o electiva: se realiza cuando hay una indicación médica antes de que tenga lugar el parto. Suele programarse entre la semana 37 y 38 de gestación. De esta forma, se garantiza que el niño nazca cuando esté suficientemente desarrollado y no afecte a su salud ni a la de la madre. Cabe destacar que las cesáreas programadas están desaconsejadas en la actualidad salvo en casos muy puntuales, pues los riesgos son muy elevados.
Cesárea según antecedentes obstétricos
En ocasiones, algunos médicos deciden practicar una cesárea cuando las mujeres ya han tenido un parto previamente mediante esta cirugía. El motivo de esto es tratar de evitar que la herida anterior se abra durante las contracciones del parto. En este sentido, encontramos la siguiente clasificación de la cesárea.
- Primera cesárea: cuando es la primera vez que la mujer da a luz mediante esta intervención.
- Cesárea previa: cuando la mujer ya ha alumbrado en una ocasión anterior. Por tanto, éste sería un parto por cesárea por segunda vez.
- Cesárea iterativa: cuando se practica una cesárea por tercera o cuarta vez en la mujer.
A pesar de todo esto, los estudios médicos han demostrado que no es del todo cierto que exista un riesgo de reapertura de la cicatriz y, por tanto, una mujer podría alumbrar por parto natural sin problemas tras una cesárea.
Cuidados especiales tras una cesárea
A diferencia que en un parto natural, la recuperación de una cesárea es más costosa e implica que la madre y su hijo pasen un mayor número de días en el hospital, unos 4 días normalmente.
Es importante prestar mucha atención a las recomendaciones médicas para tratar la herida de la cesárea y que no surjan complicaciones.
Algunos de los cuidados más importantes después de esta operación se comentan a continuación:
- Analgésicos para calmar el dolor, sobre todo los primeros días.
- Caminar lenta y progresivamente después de 24 horas para agilizar la recuperación.
- Utilizar compresas higiénicas ante la aparición de los loquios (pérdidas de sangre). No utilizar tampones.
- La herida debe lavarse con agua y jabón diariamente, aunque también puede usarse algún antiséptico iodado. El aceite de rosa mosqueta es muy efectivo para la regeneración de la piel.
- Usar una faja postparto sin costuras durante unos 30 días. Esto ayudará a cerrar bien todos los tejidos y facilitará tanto la cicatrización interna como la externa.
Además de todas estas recomendaciones, es aconsejable esperar unos 40 días para mantener relaciones sexuales o actividades que requieren esfuerzo físico. Es lo que se conoce como cuarentena postparto.
Riesgos de una cesárea
La cesárea es una cirugía mayor y, como en cualquier parto, puede haber complicaciones. Consulta a tu médico para que te aconseje la mejor opción de tratamiento según tus necesidades.
Existe una tendencia general a realizar un mayor número de partos por cesárea en la actualidad. No obstante, en muchos de los casos, es completamente innecesario. Por ello, es de vital importancia que los médicos practiquen una medicina segura y realicen la cesárea únicamente cuando el parto vaginal suponga un verdadero riesgo.
Entre los posibles riesgos que puede tener para la madre la realización de una cesárea, además de un mayor tiempo de ingreso hospitalario y de recuperación, se encuentra:
- Efectos adversos de la anestesia.
- Lesión a órganos cercanos.
- Infecciones: en el útero, en el tracto urinario o bien en la incisión realizada.
- Sangrado intenso y hemorragia.
- Coágulos sanguíneos (trombosis venosa profunda) y embolia pulmonar.
Además, el riesgo de que surjan algunas complicaciones con la placenta en un siguiente embarazo sería mayor después de una cesárea. Por otro lado, si se tiene un parto vaginal tras una cesárea, existe el posible riesgo de ruptura uterina.
El bebé también puede experimentar posibles problemas o complicaciones tras una cesárea programada. Entre ellos, podemos mencionar la taquipnea transitoria del recién nacido. Se trata de un problema respiratorio que consiste en que el bebé respirará más rápido durante unos días tras el nacimiento.
No obstante, de manera poco frecuente, también se pueden producir lesiones en la piel del bebé derivadas de la intervención.
Recomendaciones antes y después de la cesárea
Una cesárea programada es una operación quirúrgica que implica un periodo postoperatorio en el que la mujer se irá recuperando poco a poco. Por ello, puede ser útil tener en mente estas recomendaciones.
Antes de la cesárea
Programar una cesárea supone que hay una fecha y hora planificada para la intervención. Por ello, la mujer puede organizar ciertas cosas de manera previa:
- Preparar la bolsa para el hospital, teniendo en cuenta que el ingreso será más largo que si el parto fuera vaginal.
- Pedir ayuda para las tareas domésticas, el cuidado de otros hijos y mascotas (si es el caso) y cualquier tarea necesaria durante el periodo en el que la mujer esté en el hospital y recuperándose.
Finalmente, la mujer no debe olvidar acudir en ayunas el día de la intervención y cumplir las pautas que le haya indicado el especialista.
Después de la intervención
Una vez realizada la cesárea, la mujer debe tener en cuenta:
- No levantar peso.
- No automedicarse y tomar solo los analgésicos indicados por el médico, especialmente, si el bebé toma leche materna.
- Dar tiempo a la recuperación y evitar las relaciones sexuales, el ejercicio intenso y conducir hasta que el especialista dé el visto bueno.
- Caminar para disminuir el riesgo de coágulos sanguíneos.
- No forzarse y pedir ayuda cuando sea necesario.
Además, si hay algún signo de infección en la herida, fiebre, sangrado o cualquier síntoma que no se considere normal, se debe consultar con el especialista.
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