Cuidados para Abejas Recién Nacidas y la Importancia de Marcar Reinas
En el mundo de la apicultura, el manejo adecuado de las colmenas es crucial para asegurar la productividad y rentabilidad. Una práctica muy recomendable es marcar a las abejas reinas, lo cual facilita su localización, permite llevar un control de edades y líneas genéticas, y es fundamental en la selección de abejas más productivas. A continuación, exploraremos los cuidados para las abejas recién nacidas y los métodos para marcar a las reinas con eficacia.
La Importancia de Marcar Reinas
Hace mucho tiempo que los apicultores comprendieron la necesidad de marcar sus reinas. Lo primero que debemos saber es que marcar las reinas es una práctica apícola muy recomendable. Todo apicultor debe saber cómo se marcan reinas, con qué orden, con qué instrumentos y, sobre todo, para qué. Nos permitirá saber rápidamente dónde está la reina de la colmena, algo que, de otra forma, se vuelve complicado.
La idea es que esa marca facilite información diversa:
- Localizar la reina.
- Descubrir cambios de reina.
- Saber la edad de la reina: Mes de nacimiento y año.
- Línea genética: Identificar las diferentes líneas genéticas, estirpes y cruces a los que pertenece la reina.
Cómo Marcar Reinas: Técnicas y Herramientas
Sin embargo, marcar reinas puede ser difícil al principio. Es muy recomendable practicar marcando obreras o zánganos. La parte más difícil es encontrar la reina. La reina nunca se debe marcar en movimiento, porque podría lastimarse gravemente. Es necesario sujetarla de alguna forma para que, sin herirla, pueda ser marcada.
Lo más habitual es utilizar alguna herramienta o útil pensado para facilitar la sujeción de la reina, como un pistón de marcado, por ejemplo. Como se indicaba antes, lo mejor a la hora de marcar las reinas es emplear algún tipo de accesorio que permita sujetarlas sin dañarlas. El más conocido es el llamado pistón de marcar reinas. Se trata de un tubo de plástico transparente abierto por un lado y cerrado por el otro con una malla de hilo de algodón o plástico. La reina se introduce en ese tubo y después se empuja hacia la malla con un pistón o émbolo que va forrado con esponja u otro acolchado para no hacer daño a la reina.
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Una variante de este pistón es el llamado anillo de marcar. Se trata de un anillo de plástico con un centímetro de altura, cerrado con malla por uno de sus lados. En el caso de utilizar discos numerados, el apicultor debe disponer de un pegamento de secado rápido que no sea tóxico. Las tiendas de productos apícolas lo comercializan junto con los discos ya elaborados.
Métodos de Marcado
Aunque el uso de discos numerados va en aumento, la mayor parte de apicultores sigue marcando sus reinas con pintura. Para esta tarea, hay diferentes posibilidades, cada una de ellas con sus ventajas e inconvenientes.
Quizá la forma mas fácil y rápida de marcar las reinas sea emplear rotuladores. Estos rotuladores pueden tener pintura al agua, que es mucho menos tóxica, pero también menos duradera. O pueden ser de pintura con una base de aceite, más duraderas, pero también más tóxicas. Otros emplean pintura acrílica, que no es tóxica, aunque tampoco es especialmente duradera.
Los comercios de materiales apícolas ofrecen también pequeños botes de pintura similares a los que se emplean para la laca de uñas, con pinceles incorporados. El inconveniente de estas pinturas, que parecen esmaltes, es que tardan más tiempo en secar, con lo que la reina debe permanecer enjaulada unos minutos más. Muchos apicultores optan por emplear laca de uñas. En algunos experimentos, se ha empleado también pintura con un elemento radioactivo que no es dañino para las abejas. La radioactividad emitida permite ubicar de forma muy rápida a la reina.
Proceso de Marcado
Al marcarla, se debe hacer siempre sobre el tórax, que es la parte más dura de la abeja. Si se marca con un rotulador o un pincel, bastará con dejar una gota de pintura sobre el tórax. Si se hace con números, primero se debe aplicar una gota de pegamento en el tórax y, después, con un palito especial, pegar el disco del número.
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La operación de liberación de la reina marcada puede ser problemática, porque el olor de la pintura altera a las abejas, que podrían atacar a la reina. Para reducir este riesgo, conviene dejar la reina recién marcada en una jaula para reinas durante unos minutos antes de soltarla.
Un apicultor que marca unas pocas reinas quizá no tenga mucho interés en utilizar colores estandarizados: le basta con saber que están marcadas. Los colores marcar reinas no son aleatorios.
Controversias sobre el Momento Ideal
Una de las controversias habituales en la apicultura surge cuando se habla sobre el momento idóneo para marcar las reinas: hay apicultores y criadores que consideran que es mejor esperar a que estén fecundadas. Los que opinan que conviene esperar a la fecundación lo hacen por dos razones: creen que la pintura puede dificultar la aceptación de las reinas por parte de los enjambres y también que, durante los vuelos de fecundación, por el roce con los zánganos, las reinas pierden la pintura. Sin embargo, los que piensan que no es preciso esperar lo hacen porque hoy en día las pinturas ya apenas generan olores y tienen suficiente calidad. De hecho, en el comercio de reinas es habitual enviarlas marcadas, tanto si están fecundadas como si no lo están. Lo importante es que tengan su marca para facilitar las tareas del apicultor.
Abejas Recién Nacidas: Características y Cuidados
Las abejas obreras superan siempre en número, con gran diferencia, a los zánganos. Las obreras son más pequeñas que la reina y los zánganos. La abeja recién nacida es pequeña, peluda y blanquecina.
Desde la puesta del huevo fecundado, una obrera tarda 21 días en nacer: 3 días como huevo, 6 días como larva y, tras opercularse la celda, pasa a pupa hasta su nacimiento.
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Las obreras cumplen un papel muy importante, ya que se encargan de alimentar a la reina y a las larvas o abejas en desarrollo. Hasta los 15 días de vida alimentan a larvas y a la reina (nodrizas), almacenan polen, miel y propóleo, higienizan la colmena, reparan panales y construyen nuevos. En verano ventilan la colmena batiendo sus alas.
Las obreras recogen de la naturaleza una sustancia pegajosa y muy resistente llamada propóleo, que usarán como pegamento y para cerrar grietas en la construcción de la colmena. El interior se encuentra dividido en panales con numerosas celdas, construidos con cera producida por las abejas obreras. En algunas de estas celdas almacenan polen y en otras la miel.
La longevidad de una obrera depende de la intensidad del trabajo: entre 3 y 6 semanas en épocas de gran actividad, hasta 2 meses en verano y de 5 a 7 meses en invierno.
Las obreras tienen canastillas en las patas traseras donde depositan polen. El néctar lo transportan en el buche melario y poseen un aguijón que utilizan para defender la colmena.
En su abdomen, también poseen glándulas de Nassanoff (en la parte posterior del séptimo terguito del abdomen formando una banda) encargadas de producir el olor característico de la colonia. Se puede ver a las abejas en la piquera con la glándula de Nassanoff abierta, llamando a los otras para que ingresen a ella. Este comportamiento es muy característico porque vemos a la abeja que eleva el abdomen, por sobre el tórax y la cabeza.
Las glándulas galactógenas están presentes en la parte superior delantera de la cabeza y en el tórax, son las encargadas de producir la jalea real que es el alimento de las crías en sus primeros 3 días, y el de la abeja reina durante toda su vida.
El ovopositor atrofiado se ha convertido en un aguijón que utilizan como aparato defensivo. Al final del aguijón se puede ver una bolsita blanquecina (vesícula del veneno) encargada de introducir el veneno de abeja (apitoxina) mediante movimientos contráctiles.
La obrera presenta en su tórax el estómago de la miel o buche melario donde ingresa el néctar succionado que luego se transforma en miel.
Reemplazo Sistemático de Reinas
Tener reinas de buena calidad y gran potencia criadora es una de las claves más importantes para practicar una apicultura productiva y rentable. Eso hace que los apicultores profesionales reemplacen sus reinas periódicamente, asegurándose de tener siempre madres jóvenes y de alta capacidad reproductiva.
Las abejas reinas pueden vivir hasta cinco años. Sin embargo, es muy raro que alcancen esa edad, porque se desgastan mucho antes y las propias abejas las cambian a medida que su capacidad de poner huevos decae. Por eso, muchos apicultores prefieren cambiar la reina de las colmenas cuando han superado su mejor momento.
Cuando las colmenas están en producción, en plena temporada, las reinas son capaces de poner más de 2000 huevos diarios. Este desgaste hace que las reinas pierdan cualidades: ponen menos, ponen peor y, además, dejan de ser eficaces a la hora de organizar eficientemente la colmena. Las reinas marcadas son más fáciles de localizar para ser cambiadas. Así, los planes de manejo de los colmenares incluyen ya de forma regular la sustitución de las reinas una vez que han superado su apogeo.
Para evitar ese desorden, una buena estrategia es que las reinas sean lo más parejas posibles en edad y calidad. Hay apicultores que reemplazan las reinas todos los años, pero, en general, en la literatura apícola existe la idea de que el cambio de reinas se debe ejecutar de una forma sistemática cuando las reinas cumplen su segundo año. Es decir: una reina nacida en la primavera de 2020, estará en su esplendor en la primavera de 2021 y entrará en decadencia en la temporada de 2022.
Para lograr esto, es muy importante saber en qué momento nace cada reina. En las explotaciones bien organizadas, los apicultores tendrán cuadernos o sistemas de seguimiento para saber cuándo nacen las reinas, qué cualidades tienen y, si es posible, de qué líneas genéticas vienen.
La siguiente decisión importante es el punto de la campaña en que se cambiarán las reinas de las colmenas. Hay que tener en cuenta que, si se opta por un relevo natural, habrá que esperar un mínimo de tres semanas para que la nueva reina empiece a poner. Esta espera se reduce sensiblemente si se elige un relevo con introducción de realera, reina virgen o reina fecundada.
Se debe hacer cuando la colmena ya ha tomado fuerza tras el invierno y tiene un buen volumen de cría. En ese punto, se cambia, de tal forma que, cinco o seis semanas más tarde, cuando llegue la floración principal, la nueva reina ya haya puesto las primeras remesas de obreras. Además, es muy importante cambiar la reina cuando hay zánganos. Esta forma de trabajar asegura que la colonia no perderá la cosecha por fallos en la fecundación o rechazos a una reina introducida.
Estas reinas de final de campaña apenas ponen huevos en otoño, solo lo justo para garantizar la población durante el invierno.
Indicadores de Reinas Defectuosas
Las reinas, a medida que se desgastan, pierden la capacidad de poner grandes cantidades de huevos y empiezan a generar menos feromona real. Algunos indicadores de una reina defectuosa incluyen:
- Postura desigual y salteada.
- Puesta fallida y exceso de zánganos.
- Reina “pelada”: Con los años y el desgaste, las reinas pierden mucho del pelo de su tórax y también es fácil ver daños en las alas.
- Falta de limpieza.
- Tendencia a la enjambrazón.
- Agresividad.
Proceso de Reemplazo de la Reina
El cambio de la reina es relativamente sencillo. Si la reina vieja está marcada, se localizará fácilmente. Si no lo está, resulta un poco más complicado encontrar la reina en la colmena.
Una vez localizada la reina, hay que eliminarla. Dejar que las abejas produzcan una reina. Si la colmena es de buena calidad y la reina relevada tiene buenas características de productividad, comportamiento higiénico y mansedumbre, se puede optar por dejar que las abejas generen una nueva reina.
Otra opción es introducir realeras, que pueden proceder de otras colmenas o de un proceso de cría de reinas controlado por el apicultor. Trabajar con realeras también tiene ventajas: las tasas de rechazo son mínimas y las abejas aceptan muy bien a una reina que nace en la colmena.
Para cortar esos plazos, como veíamos arriba, lo ideal es introducir reinas fecundadas o vírgenes. Las fecundadas, que pueden proceder de núcleos de fecundación del propio apicultor, no tienen plazo de espera: inmediatamente son liberadas y empiezan a poner. Estas reinas pueden proceder también de la cría de reinas hecha por el apicultor, o se pueden comprar a criadores que seleccionen cepas de la mejor calidad.
Consejos Adicionales
- Esperar al menos 24 horas antes de introducir reinas o realeras para que la colonia se sienta huérfana.
- Alimentar la colmena con jarabe de azúcar durante el tiempo de orfandad y en los días previos a que la nueva reina rompa a poner.
- Dejar tranquila a la colmena, ya que una colonia sin reina está muy nerviosa y eso puede producir rechazos en las reinas introducidas.
Finalmente, se elija una opción u otra, lo importante es comprender la importancia de cambiar la reina de las colmenas para tener colonias siempre fuertes, con reinas jóvenes y con la mejor genética posible.
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