El Aborto en Reino Unido: Información y Cambios Legislativos
El aborto en Reino Unido, específicamente en Inglaterra y Gales, está despenalizado hasta la semana 24 de gestación, requiriendo que dos médicos firmen un informe certificando riesgo físico o psíquico para la gestante.
Despenalización Parcial del Aborto en Inglaterra y Gales
El Parlamento británico ha aprobado una enmienda al proyecto de ley sobre Delincuencia y Policía ('Crime and Policing Bill') que despenaliza el aborto que afronten las mujeres embarazadas más allá del límite legal de 24 semanas de gestación. La medida supone que las mujeres que interrumpan voluntariamente su embarazo fuera de los canales legales y más allá de los plazos establecidos por la ley no podrán ser juzgadas ni encarceladas por ello.
La enmienda ha recibido 379 votos a favor y 137 en contra y entrará en vigor en Inglaterra y Gales en cuanto el proyecto de ley sea aprobado definitivamente en el Parlamento. El texto, impulsado por la diputada laborista Tonia Antoniazzi, especifica que la legislación penal vigente, en vigor desde 1861, quedará derogada en materia de aborto para “las mujeres que actúen en relación con su propio embarazo en cualquier etapa de gestación, eliminando la amenaza de investigación, detención, enjuiciamiento o encarcelamiento”.
La cláusula aclara, sin embargo, que “no se modifica ninguna ley relativa a la prestación de servicios de aborto en el ámbito sanitario”, en referencia a la Ley del Aborto de 1967, que estipula un plazo máximo de 24 semanas para practicar el aborto dentro de los marcos legales -excepto en los casos que la vida de la madre esté en riesgo- y requiere que la interrupción del embarazo sea aprobada por dos médicos, entre otros requisitos.
“Algunas mujeres en circunstancias de desesperación toman decisiones que a muchos nos cuesta entender. Esta enmienda reconoce que estas mujeres necesitan cuidados y apoyo, no criminalización”, ha asegurado Antoniazzi en el debate de este martes en la Cámara de los Comunes. La diputada ha aclarado que el fin de la criminalización se aplica exclusivamente a las mujeres embarazadas y ha recalcado que cualquier otra persona que ayude a interrumpir la gestación fuera de los plazos legales, incluidos los médicos, sí podrá ser perseguida por la ley. El número de abortos realizados fuera de los límites fijados representa menos del 1% del total.
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Contexto Legal e Histórico
La ley que despenalizó el aborto en Reino Unido es de 1967 y contempla excepciones al delito del aborto recogido en la Offences Against the Person Act, de 1861 -una ley, por tanto, de la época victoriana-.
La legislación que se aplica ahora en Gran Bretaña -Inglaterra, Gales y Escocia- sobre el derecho al aborto supone que una mujer puede abortar hasta la semana 24 del embarazo con la autorización de dos médicos y puede hacerlo más allá en circunstancias especiales, como el peligro para la vida de la madre o del feto. Pero las mujeres que abortan por su cuenta o más allá de estos plazos pueden ser castigadas hasta con la cárcel.
Esta reforma legislativa sólo se aplicará a Inglaterra y Gales mientras Escocia está revisando el asunto e Irlanda del Norte tiene su propio estatus, con una ley de plazos aprobada en 2020 que también incluye la despenalización.
Telemedicina y Aborto Durante la Pandemia
En 2020, durante el covid, se permitió abortar con el método farmacológico hasta la semana 10 sin necesidad de un informe firmado por dos médicos. Como explica la investigadora y jurista Zoe Tongue, experta en derechos reproductivos, “las consultas se realizaban por teléfono y, en lugar de una ecografía, [el profesional sanitario] estimaba la semana de gestación basándose en la última menstruación de la mujer y en la fecha en que ella indicaba haber tenido su última relación sexual”. Así, las pastillas para interrumpir el embarazo “se enviaban al domicilio de la mujer”, donde ella podía administrarlas.
En este sentido, la investigadora reconoce que la telemedicina para interrumpir un embarazo “facilita que se pueda incumplir involuntariamente la ley penal”, ya que “es posible que algunas mujeres tomen esas píldoras creyendo estar dentro del límite de las 10 semanas cuando en realidad estaban un poco más avanzadas, especialmente aquellas con ciclos menstruales irregulares, lo que técnicamente significaría que su aborto fue ilegal”.
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Casos Mediáticos y Consecuencias Judiciales
Hay varios casos documentados de mujeres que han sufrido las consecuencias judiciales por supuestos abortos ilegales. Uno de ellos es el de Carla Foster, una mujer de 44 años que fue condenada a 28 meses de prisión por tomar píldoras abortivas estando embarazada de ocho meses, un plazo muy superior al límite de 10 semanas establecido por la ley en el caso de los abortos con medicamentos.
Otro caso sonado ha sido el de Nicola Packer, una mujer de 41 años que obtuvo pastillas abortivas a través del servicio telemático pensando que estaba embarazada de menos de 10 semanas, cuando en realidad su estado de gestación era de 26. El tribunal la declaró finalmente inocente, contando con el apoyo de varias organizaciones médicas.
En su investigación (publicada en Clinical Ethics, 2024), Zoe Tongue apunta que “en los últimos años se ha producido un aumento notable en la investigación y el procesamiento de embarazadas sospechosas de aborto ilegal”.
El Times recoge aquí cómo en 2022 se presentaron cargos contra una mujer que dio a luz a un bebé sano después de que los médicos detectaran misoprostol (una de las dos píldoras abortivas de uso común, que también se utiliza para tratar úlceras gastrointestinales) en su organismo.
Desde el BPAS, Rachael Clarke apunta que “la ley se está instrumentalizando más activamente” y Tongue lo vincula no solo con la telemedicina, sino con “el auge de las políticas de extrema derecha y antigénero en todo el mundo”.
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Investigaciones Policiales y Guías
A pesar de la absolución casi cinco años después de que comenzase su proceso judicial, la noticia llega cuando varias organizaciones, como My Voice, My Choice, y medios de comunicación, como el Guardian, alertan de que las autoridades policiales recomiendan a sus agentes registrar casas, teléfonos y ordenadores en busca de pruebas que puedan corroborar que una mujer habría abortado fuera de la legalidad.
Davis señalaba en su publicación que esta guía aconseja a los agentes buscar “fármacos que puedan interrumpir el embarazo” y sugiere que incautar los dispositivos digitales de una mujer podría ser útil para ayudar a los investigadores a “establecer el conocimiento y la intención de una mujer en relación con interrumpir el embarazo”. Esto incluiría, señala Davis, “la revisión de las búsquedas en internet de una mujer, mensajes a amigos y familiares, y aplicaciones de salud, tales como rastreadores del ciclo menstrual y de fertilidad”.
Desde la NPCC aseguran que la nueva guía “se creó, en parte, para evitar la criminalización innecesaria de las mujeres a la luz de un pequeño aumento de denuncias cuando cambió la legislación para los abortos en casa”. Sin embargo, para la investigadora y jurista Zoe Tongue la nueva guía sí insta a investigar también los abortos espontáneos, dado que habla de “muertes fetales”.
Sin embargo, el Guardian reporta aquí que cuando la policía de Hampshire encontró una placenta humana en una zona boscosa en 2023, “solicitó al BPAS una lista completa de las mujeres que habían realizado consultas [en este servicio] sobre una interrupción del embarazo y que luego habían desistido”.
“Ha habido mujeres procesadas por aborto ilegal por tomar píldoras abortivas antes de este aumento de la criminalización, pero esos casos eran relativamente raros. Desde el BPAS, Rachael Clarke concuerda con lo señalado por Tongue y añade que “en lugar de que los hospitales les ofrezcan atención y apoyo a estas mujeres, se las está denunciando a la policía”.
Reacciones y Controversias
Con todo, existe una preocupación de que los activistas a favor del derecho al aborto se hayan metido "un gol en propia meta" -como señalan algunos diputados- al reabrir el debate en un momento particularmente delicado.
La reacción de Donald Trump genera cierto desasosiego en Reino Unido, donde el populista Nigel Farage, líder de la derecha radical Reform e íntimo del inquilino de la Casa Blanca, encabeza las encuestas.
Durante el debate, varias diputadas conservadoras criticaron en particular el envío por correo de píldoras abortivas y la falta de controles médicos en persona. Una diputada conservadora, Caroline Johnson, presentó una enmienda para incluir la obligatoriedad de una consulta médica en persona antes de recetar una píldora abortiva. La enmienda también se sometió a votación este martes y fue rechazada por 379 votos contra 117.
Sin embargo, una carta de más de 1.000 profesionales médicos, organizada por el grupo antiaborto Derecho a la Vida, argumenta que la reforma permitiría abortos tardíos peligrosos "hasta el nacimiento por cualquier motivo", incluyendo la elección del sexo del bebé.
El Aborto en Europa
La mayoría de los países europeos permiten a las mujeres interrumpir sus embarazos bajo ciertas condiciones. Pero el Viejo Continente no es tan liberal como aparenta en esta cuestión. Y Reino Unido ha dado prueba de ello.
En 2024, el Parlamento Europeo aprobó una resolución que pide incluir el derecho al aborto en la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE, pero esta resolución es no vinculante y no modifica la legislación actual.
Las cifras del "turismo del aborto" muestran que las opciones para las mujeres en el Viejo Continente ya son limitadas. En 2022, al menos 4.500 mujeres europeas que decidieron interrumpir un embarazo tuvieron que viajar a los Países Bajos, España o Reino Unido para hacerlo, según cifras oficiales.
El número de países de la UE que restringen severamente el acceso al aborto es limitado. Malta solo lo permite cuando la vida de la embarazada corre peligro, Polonia solo lo permite en casos de violación o incesto, o si la salud de la madre está en peligro, y en Hungría, la ley exige que las mujeres escuchen los latidos del corazón del feto.
Datos Estadísticos
Tanto el número de abortos como de investigaciones policiales por exceder los límites legales han alcanzado cifras récord en los últimos años en Inglaterra y Gales. Según los datos más recientes, de 2022, el número de interrupciones anuales superó las 250.000, mientras que las autoridades han reclamado cerca de un centenar de historiales médicos a los servicios médicos para investigar presuntos delitos de aborto en los últimos cinco años.
Según recoge 'The Guardian' en Reino Unido, unas 250.000 mujeres embarazadas sufren un aborto espontáneo cada año. Entre el 10 % y el 20 % de los embarazos terminan en un aborto espontáneo temprano durante las primeras 12 semanas de gestación.
Tabla: Datos sobre el Aborto en Reino Unido
| Año | Número de Abortos (Inglaterra y Gales) |
|---|---|
| 2022 | Más de 250,000 |
Tabla: Datos sobre el "Turismo de Aborto" en Europa (2022)
| País de Destino | Número de Mujeres Viajeras |
|---|---|
| Países Bajos | 2,762 (desde Alemania, Polonia, Bélgica, Francia) |
| España | 1,500 (aproximadamente) |
| Reino Unido | Cientos |
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